La Letra de Carlos Cano

La Casa de los Sueños

Abre tu balcón
De color rosa
La reina del blues
La estrella perdida
Un vaso de Té verde
Amarillos
Elisa
Canción para Lucrecia
Mi refugio son tus ojos
Mi general

Gacela del amor imprevisto
Gacela de la terrible presencia
Gacela del amor desesperado
Gacela del amor que no se deja ver
Gacela del niño muerto
Gacela de la raíz amarga
Gacela de la muerte oscura
Gacela del amor maravilloso
Gacela del recuerdo de amor
Gacela de la huida
Gacela del mercado matutino
Gacela del amor con cien años
Casida del herido por el agua
Casida del llanto
Casida de los ramos
Casida de la mujer tendida
Casida del sueño al aire libre
Casida de la mano imposible
Casida de la rosa
Casida de la muchacha dorada
Casida de las palomas oscuras

Antonio Vargas Heredia
Ay, pena, penita
Limón limonero
Me embrujaste
La bien pagá
Los mimbrales
María de la O
Chiclanera
Ojos verdes
La niña de puerta oscura
Niña Isabel
Tani
Te he de querer mientras viva

María la portuguesa
Habaneras de Cádiz
Tatuaje
La zarzamora
La parrala
El día en que nací yo
Luna de Abril
Alacena de las monjas
Tango de las madres locas
Qué desespero
La lirio
La murga de los currelantes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Abre tu balcón

arriba

¿Por qué la gente está triste y anda sola por las calles

con la mirada sin vida como perdida en el aire?

¿Qué pasa en el corazón? ¿Por qué no se quiere nadie? 

¿Qué planeta o qué destino nos lleva a ninguna parte?

Con la esperanza perdida sin una razón 

que dé sentido a la vida igual que el amor.

Oye mi canción abre tu balcón que la luna está sola

en el mar y mi corazón no sabe esperar y se va, y se va, y se va...

por el cielo azul de la soledad golondrina que no volverá 

oye mi canción abre tu balcón que la luna está sola en el mar.

Aunque tenga que pagar cada uno de los días que forman la vida mía

y otras vidas que viviera por toda la eternidad 

ni un instante cambiaría de aquel tiempo en que tu boca era un clavel en la mía,

entre las ramas doradas del atardecer aparecieron tus ojos por primera vez.

Oye mi canción abre tu balcón que la luna está sola en el mar 

y mi corazón no sabe querer y se va, y se va, y se va...

por el cielo azul de la soledad golondrina que no volverá

oye mi canción abre tu balcón que la luna está sola en el mar

por el cielo azul de la soledad golondrina que no volverá 

oye mi canción abre tu balcón que la luna está sola en el mar

que la luna está sola en el mar.

 

 

 

 

De color rosa

arriba

Quiero vida mía en esta hora

cuando cierran los bancos sucursales

y se abren las ventanas y entra el aire

y la luna no es trampa ni cartón.

Quiero color rosa de la tarde

-aquel aniversario de John Lennon

-decirte viva mía por ejemplo:

la soledad no existe, es un rumor, 

una sombra, una duda, una quimera (toca madera),

una superstición, esa noche de amor

que nunca llega otra salida para la canción.

No me hable de ayer que me hago viejo,

que me asusta la vida en diferido. 

Para pasar la tarde de] domingo

prefiero que haya viento entre tú y yo.

No sé por qué hay miedo a la tristeza 

si anda siempre detrás de los cristales:

la mirada perdida, oyendo a Mahler,

imaginándose morir de amor. 

Ayer vi una sombra por la calle 

y me cambió la cara de color. 

Pensé que era tu voz llenando el cielo

y resultó que era la inspiración.

 

 

 

 

La reina del blues

arriba

Con una orquídea sobre el pelo y en la boca un blues

y en ¡a mirada el terciopelo de'un príncipe azul 

cantando para no morir para olvidar en un jardín la herida de su corazón.

La amarga flor de los recuerdos

una estrella más iluminando el firmamento

de la soledad sin tiempo para ser feliz 

para volar para morir como una alondra por el mar.

Cuando sale la luna con amargura

canta el amor palabras de ternura con

¡a hermosura del corazón no me dejes amor piensa en mí 

no te vayas sólo piensa en mí que sin ti no soy más

que una estrella fugaz piensa en mí piensa en mí piensa en mí.

Ella cantaba como nadie la palabra amor 

que iba llenando con el aire de su corazón

extraña forma de poder 

que a cambio de tanto perder la madrugada le enseñó.

La soledad del barrio negro la ciudad sin luz

en el alcohol hunde sus sueños la reina del blues

y el frío de la soledad buscando por la oscuridad

la flor sedienta del amor.

Cuando sale la luna con amargura canta el amor palabras

de ternura con la hermosura del corazón no me dejes amor

piensa en mí no te vayas sólo piensa en mí 

que sin ti no soy más que una estrella fugaz

piensa en mí piensa en mí piensa en mí

piensa en mí piensa en mí.

 

 

 

 

La estrella perdida

arriba

Cuando sientas que todo se fue, 

que la estrella su rumbo perdió, 

que el espejo no sabe de ti,

que el amigo tu nombre olvidó,

y te digan que ya no hay razón

ni belleza por la que morir, 

que ese tiempo pasó, 

que eres ya un extraño en tu propio país,

las cenizas de un mundo vencido

cubren los campos que no han de volver 

y aquel sueño tiempo será un día: 

la Estrella perdida la imposible luz 

y otro fuego por dentro arderá...

¡Hala, que la luz de la mañana azules

pone las ramas!, ¡pajaritos a volar!

¡Hala! ¡Abrid que la vida llama, 

que le están saliendo alas 

que no las derrite el sol!

Tú que buscas otra realidad.

Tú que sientes la fuerza interior, 

imagina, sueña ese lugar 

donde sea posible el amor.

La utopía abrirá las fronteras 

que el mundo separan de la inmensidad, 

donde la fresa vencerá tinieblas 

florecerá el canto de un pájaro azul 

y la vida más vida será...

Si este mundo ha de cambiar 

yo no me pongo a llorar 

que vienen tiempos mejores,

porque quien mira p'atrás 

como una estatua de sal

acaba por los rincones.

 

 

 

 

Un vaso de té verde

arriba

Estaban mis ojos por la arena mirando la luz violeta 

y pensando quién pudiera esconderla en otro tiempo

por si acaso un día los poetas la encontraran 

y volvieran a sembrarla en la noche enamorada de la libertad de[ sur.

Paloma blanca que vuelas por Tinduf con una rama de olivo

búscame el alma en Smara a la puerta del olvido.

Paloma blanca, paloma blanca.

Paloma negra negra como la noche en el desierto

en una estrella dejé mi corazón lleno de fuego.

Paloma negra, paloma negra.

Un vaso de té verde me dio para beber

un día la muerte en mi boca era dulce 

y sin embargo amarga era mi suerte.

Un vaso de té verde, un vaso de té

verde amargo, amargo amargo y verde.

Vuelan las nubes que me traen del Sáhara el desierto 

vuelan las nubes como vuela el deseo de mi cuerpo.

Habibi, habibi, habibi, habibi.

Tus ojos negros como posos de agua me miraban,

tus ojos tus ojos negros el corazón de arena me llenaban

tus ojos habibi habibi tu ojos.

Dos cercos tiene la luna mi amor ha muerto

en una noche oscura luchando entre los muros del desierto.

Chahada, chahada, chahada, chahada.

Estaban mis ojos por la arena mirando la luz violeta

y pensando quién pudiera esconderla en otro tiempo

por si acaso un día los poetas la encontraran 

y volvieran a sembrarla en la noche enamorada de la libertad del sur.

 

 

 

 

Amarillos

arriba

Entre flores por la plaza Bib-rambla entre flores amarillas

como el sol iba Elena con la lluvia en la mirada 

y una espina dentro de su corazón.

Soledad, cartas no le escribas que al leerlas se le irá la vida.

Por las calles frías de la madrugada perdida en un sueño

una alondra con el aire de Granada llamaba al invierno.

Ponte verde corazón ponte de almendra 

y recuerda en el silencio tu canción.

Bajo la luna bajo la luna ella perdió su canción

bajo la luna la va buscando bajo la luna 

como quien busca una ilusión bajo la luna 

y sólo encuentra amargura de amores bajo la luna.

Soledad, cartas no ¡e escribas soledad,

cartas no le escribas que al leerlas se le irá la vida soledad,

cartas no le escribas que tus cartas cuando

pasa el tiempo más que alivios causan sufrimientos.

Cuando el viento va dejando entre las ramas colores de olvido

y los tiolos de la plaza Bib-rambla ya están amarillos

soledad, campanas de la vela con tu nombre encenderás mi corazón.

Bajo la luna bajo la luna ella perdió su corazón bajo la luna

lo va buscando bajo la luna como quien busca una ilusión

bajo la luna y sólo encuentra amargura de amores bajo la luna.

Y sólo encuentra amargura de amores bajo la luna.

 

 

 

 

Elisa

arriba

Lugar: Madrid de madrugada, 

no sé por qué me imaginé 

que habría luz en tu ventana (perdona si te desperté).

Dicen los vientos que habla sola, 

que escribe cartas a Robinson,

que en un café de Barcelona 

en el espejo se perdió.

Elisa ama las nubes,

Elisa se echó a volar 

en una sala de espera 

y se olvidó de bajar. 

Elisa la luna sale 

y Elisa ¿dónde estará? 

Escribiendo por las calles la palabra soledad.

¿Cómo te va la vida? Me duele el corazón.

Los amigos no responden.

Siempre está el contestador. 

Adiós querida Elisa perdona la canción.

Tú te quedarás la herida, 

yo me llevaré la flor.

 

 

 

 

Canción para Lucrecia

arriba

Yo te quiero escribir una carta de amor

que llegue a tu país en semilla de flor

que atraviese en la noche océano 

y tormenta luego como un lucero deje un sueño en tu puerta.

Yo te quiero cantar y pedirte perdón por tu muerte,

Lucrecia por esta canción que comprendo la luna el ron 

y la palmera que en tu isla canela sólo come el tiburón.

¡Ay!, cuatro rosas de fuego ardiendo salieron y todo acabó.

¡Ay! cuatro rosas dejaron la flor de un disparo en tu corazón.

Pobre Lucrecia tan pobre y negra

te vengará un andaluz a la luz de la luna cantando el «vudú».

Merecumbé, merecumbé un alacrán por la pared 

merecumbé, merecumbá por la pared va un alacrán 

y el corazón con su aguijón te comerá 

merecumbé, merecumbé, merecumbá.

Los que matan la luna son los mismos de siempre

los que arrancan las flores con sus botas de muerte

los que amargan la vida y asesinan los sueños 

que cantan los poetas buscando un tiempo nuevo.

No gozan M amor ni tocan los tambores

ni cantan el bolero ni pintan corazones

en los árboles verdes ni en las playas de arena

ni bailan el merengue pa echar fuera sus penas.

¡Ay! una calle sin salida una mirada asesina y allí sola la dejaron.

¡Ay! aquí negros no queremos negro muerto, negro bueno negro vivo, negro malo.

Suenen los cueros con rabia suenen los cueros 

venga compadre esa rumba que al blanco vuelve tarumba y al negro pone rumbero.

Merecumbé, merecumbé un alacrán por la pared 

merecumbé, merecumbá por la pared va un alacrán 

y el corazón con su aguijón te comerá 

merecumbé, merecumbé, merecumbá

 

 

 

 

Mi refugio son tus ojos

arriba

Mi refugio son tus ojos
Mi refugio son tus ojos una estrella de silencio

donde recupero el sueño que entre la niebla perdí.

mi refugio son tus ojos aquel invierno lejano

eso que pasa volando que no tienen eternidad.

Yo sé que es decadencia decir: muerto por ti. 

Besarte en los portales una frivolidad, 

una novela rosa, una historia fatal y que me la voy a dar. 

Sé que la luna estorba que es moda que pasó: 

un cristal en la noche donde busca el amor esperanza

y aliento bandera de ilusión. Otra forma de olvidar. 

Después de tantos años perdido en el sofá

te busco en los espejos sin luz de la pasión,

te espero en las esquinas de ayer con una flor.

Escribo versos de amor. 

Me descubren tus manos otra forma de hablar

después de tantos años de buena educación 

se presenta un fantasma algo sentimental

que ama la inmoralidad.

 

 

 

 

Mi general

arriba

iEp, ep, aro! iEp, ep, aro! 

Esta es la historia señores de María Teresa Gomes

de la isla de Madeira de Portugal que a causa de un desengaño

pasó casi veinte años de su vida disfrazándose de militar.

En memoria de su hermano se convirtió en un soldado el general Tito Aníbal

¡qué gran general!

Cambió de mujer a hombre de profesión y de nombre en Lisboa aprovechando la revolución.

Nada como el uniforme algo tan serio y tan noble, para conquistar la gloria y también el amor.

Casó con doña Joaquina algo lenta en la cocina y la convirtió en la reina de su corazón.

Mi general, mi general siempre a sus órdenes señor sin novedad.

Por ese amor le van a dar la laureada M valor mi general.

Fue padrino la impostora de bautizos y de bodas -con uniforme de gala de estado mayor.

Pasó apuros financieros pidió prestado dinero a un fotógrafo usurero que la denunció

y en el reconocimiento descubrieron el talento con los falsos documentos de la usurpación.

Al conocer la verdad ¡Señor, qué barbaridad! declaró doña Joaquina en el tribunal, 

de aquel raro casamiento nunca hubo cumplimiento ni tampoco tocamiento de tipo carnal,

aunque en el cuarto de baño un día vio algo extraño algo que no le cuadraba con un militar.

Mi general, mi general siempre a sus órdenes señor sin novedad.

Por ese amor le van a dar la laureada de¡ valor mi general.

 

 

 

 

Gacela del amor imprevisto

arriba

Nadie comprendía el perfume de la oscura magnolia de tu vientre.

Nadie sabía que martirizabas un colibrí de amor entre los dientes.

Mil caballitos persas se dormían en la plaza con luna de tu frente,

mientras que yo enlazaba cuatro noches tu cintura, enemiga de la nieve.

Entre yeso y jazmines, tu mirada era un pálido ramo de simientes.

Yo busqué, para darte, por mi pecho las letras de marfil que dicen siempre.

Siempre, siempre: jardín de mi agonía, tu cuerpo fugitivo para siempre,

la sangre de tus venas en mi boca, tu boca ya sin luz para mi muerte.

 

 

 

 

Gacela de la terrible presencia

arriba

Yo quiero que el agua se quede sin cauce. 

Yo quiero que el viento se quede sin valles.

Quiero que la noche se quede sin ojos 

y mi corazón sin la flor del oro;

que los bueyes hablen con las grandes hojas 

y que la lombriz se muera de sombra;

que brillen los dientes de la calavera 

y los amarillos inunden la seda,

Puedo ver el duelo de la noche herida

luchando enroscada con el mediodía.

Resisto un ocaso de verde veneno

y los arcos rotos donde sufre el tiempo.

Pero no ilumines tu limpio desnudo 

como un negro cactus abierto en los juncos.

Déjame en un ansia de oscuros planetas,

pero no me enseñes tu cintura fresca.

 

 

 

 

Gacela del amor desesperado

arriba

La noche no quiere venir para que tú no vengas, ni yo pueda ir.

Pero yo iré,
aunque un sol de alacranes me coma la sien.

Pero tú'vendrás con la lengua quemada por la lluvia de sal.

El día no quiere venir para que tú no Vengas, ni yo pueda ir.

Pero yo iré
entregando a los sapos mi mordido clavel.

Pero tú vendrás por las turbias cloacas de la oscuridad.

Ni la noche ni el día quieren venir para que por ti muera y tú mueras por mí.

 

 

 

 

Gacela del amor que no deja ver

arriba

Solamente por oír la campana de la Vela te puse una corona de verbena.

Granada era una luna ahogada entre las yedras.

Solamente por oír la campana de la Vela desgarré mi jardín de Cartagena.

Granada era una corza rosa por las veletas.

Solamente por oír la campana de la Vela me abrasaba en tu cuerpo sin saber de quién era

 

 

 

 

Gacela del niño muerto

arriba

Todas las tardes en Granada, todas las tardes se muere un niño.

Todas las tardes el agua se sienta a conversar con sus amigos.

Los muertos llevan alas de musgo.

El viento nublado y el viento limpio son dos faisanes

que vuelan por las torres y el día es un muchacho herido.

No quedaba en el aire ni una brizna de alondra cuando

yo te encontré por las grutas del vino.

No quedaba en la tierra ni una miga de nube cuando te ahogabas por el río.

Un gigante de agua cayó sobre los montes y el valle fue rodando con perros y con lirios.

Tu cuerpo, con la sombra violeta de mis manos, era, muerto en la orilla, un arcángel de frío.

 

 

 

 

Gacela de la raíz amarga

arriba

Hay una raíz amarga y un mundo de mil terrazas.

Ni la mano más pequeña quiebra la puerta del agua.

¿Dónde vas, adónde, dónde? Hay un cielo de mil ventanas

- batalla de abejas lívidas y hay una raíz amarga.

Amarga.

Duele en la planta del pie el interior de la cara, 

y duele en el tronco fresco de noche recién cortada.

¡Amor, enemigo mío, muerde tu raíz amarga!

 

 

 

 

Gacela de la muerte oscura

arriba

Quiero dormir el sueño de las manzanas,

alejarme del tumulto de los cementerios.

Quiero dormir el sueño de aquel niño

que quería cortarse el corazón en alta mar.
No quiero que me repitan 

que los muertos no pierden la sangre;

que la boca podrida sigue pidiendo agua.

No quiero enterarme de los martirios

que da la hierba,

ni de la luna con boca de serpiente

que trabaja antes del amanecer.
Quiero dormir un rato, un rato, un minuto, un siglo;

pero que todos sepan que no he muerto;

que hay un establo de oro en mis labios; 

que soy el pequeño amigo del viento Oeste;

que soy la sombra inmensa de mis lágrimas.

Cúbreme por la aurora con un velo,

porque me arrojará puñados de homigas, 

y moja con agua dura mis zapatos 

para que resbale la pinza de su alacrán.
Porque quiero dormir el sueño de las manzanas

para aprender un llanto que me limpie de tierra;

porque quiero vivir con aquel niño oscuro

que quería cortarse el corazón en alta mar.

 

 

 

 

Gacela del amor maravilloso

arriba

Con todo el yeso de los malos campos, eras juncó de amor, jazmín mojado.

Con sur y llama de los malos cielos, eras rumor de nieve por mi pecho.

Cielos y campos anudaban cadenas en mis manos.

Campos y cielos azotaban las llagas de mi cuerpo.

 

 

 

 

Gacela del recuerdo de amor

arriba

No te lleves tu recuerdo. Déjalo solo en mi pecho,
temblor de blanco cerezo en el martirio de enero.
Me separa de los muertos un muro de malos sueños.
Doy pena de lirio fresco para un corazón de yeso.

Toda la noche, en el huerto mis ojos, como dos perros.
Toda la noche, corriendo los membrillos de veneno.
Algunas veces el viento es un tulipán de miedo,
es un tulipán enfermo, la madrugada de invierno.

Un muro de malos sueños me separa de los muertos.
La niebla cubre en silencio el valle gris de tu cuerpo.
Por el arco del encuentro la cicuta está creciendo.
Pero deja tu recuerdo, déjalo solo en mi pecho.

 

 

 

 

Gacela de la huida

arriba

Me he perdido muchas veces por el mar con el oído 

lleno de flores recién cortadas,

con la lengua llena de amor y de agonía.

Muchas veces me he perdido por el mar, 

como me pierdo en el corazón de algunos niños.
No hay noche que, al dar un beso,

no sienta la sonrisa de la gente sin rostro,

ni hay nadie que, al tocar un recién nacido,

olvide las inmóviles calaveras de caballo.

Porque las rosas buscan en la frente 

un duro paisaje de hueso 

y las manos del hombre no tienen más sentido 

que imitar a las raíces bajo tierra.

Como me pierdo en el corazón de algunos niños,

me he perdido muchas veces por el mar.

Ignorante del agua, 

voy buscando una muerte de luz que me consuma.

 

 

 

 

Gacela del mercado matutino

arriba

Por el arco de Elvira quiero verte pasar,

para saber tu nombre y ponerme a llorar.

¿Qué luna gris de las nueve te desangró la mejilla?

¿Quién recoge tu semilla de llamarada en la nieve? 

¿Qué alfiler de cactus breve asesina tu cristal?...

Por el arco de Elvira voy a verte pasar,

para beber tus ojos y ponerme a llorar.

¡Qué voz para mi castigo levantas por el mercado!

¡Qué clavel enajenado en los montones de trigo!

¡Qué lejos estoy contigo, qué cerca cuando te vas!

Por el arco de Elvira voy a verte pasar,

 para sentir tus muslos y ponerme a llorar.

 

 

 

 

Gacela del amor con cien años 

arriba

Suben por la calle los cuatro galanes.

Ay, ay, ay, ay.

Por la calle abajo van los tres galanes.

Ay, ay, ay.

Se ciñen el talle esos dos galanes.

Ay, ay.

¡Cómo vuelve el rostro un galán y el aire!

Ay.

Por los arrayanes se pasea nadie.

 

 

 

 

Casida del herido por el agua

arriba

Quiero bajar al pozo, quiero subir los muros de Granada 

para mirar el corazón pasado por el punzón oscuro de las aguas.

El niño herido gemía con una corona de escarcha.

Estanques, aljibes y fuentes levantaban al aire sus espadas.

¡Ay qué furia de amor, qué hiriente filo, qué nocturno rumor,qué muerte blanca!

¡Qué desiertos de luz iban hundiendo los arenales de la madrugada! 

El niño estaba solo con la ciudad dormida en la garganta.

Un surtidor que viene de los sueños lo defiende del hambre de las algas.

El niño y su agonía, frente a frente, eran dos verdes lluvias enlazadas.

El niño se tendía por la tierra y su agonía se curvaba.

Quiero bajar al pozo, quiero morir mi muerte a bocanadas,

quiero llenar mi corazón de musgo, para ver al herido por el agua.

 

 

 

 

Casida del llanto

arriba

He cerrado mi balcón porque no quiero oír el llanto,

pero por detrás de los grises muros no se oye otra cosa que el llanto.

Hay muy pocos ángeles que canten,

hay muy pocos perros que ladren,

mil violines caben en la palma de mi mano.

Pero el llanto es un perro inmenso,

el llanto es un ángel inmenso, 

el llanto es un violín inmenso,

las lágrimas amordazan al viento, 

y no se oye otra cosa que el llanto.

 

 

 

 

Casida de los ramos

arriba

Por las arboledas del Tamarit han venido los perros de plomo

• esperar que se caigan los ramos,

• esperar que se quiebren ellos solos.

El Tamarit tiene un manzano con una manzana de sollozos.

Un ruiseñor agrupa los suspiros y un faisán los ahuyenta por el polvo.

Pero los ramos son alegres, pero los ramos son como nosotros.

No piensan en la lluvia y se han dormido, como si fueran árboles, de pronto.

Sentados con el agua en las rodillas dos valles aguardaban al Otoño.

La penumbra con paso de elefante empujaba las ramas y los troncos.

Por las arboledas del Tamarit hay muchos niños de velado rostro

a esperar que se caigan mis ramos, a esperar que se quiebren ellos solos.

 

 

 

 

Casida de la mujer tendida

arriba

Verte desnuda es recordar la Tierra,

la Tierra lisa, limpia de caballos,

la Tierra sin un junco,

forma pura,

cerrada al porvenir; 

confín de plata.

Verte desnuda es comprender el ansia

de la lluvia que busca débil talle,

o la fiebre del mar de inmenso rostro

sin encontrar la luz de su mejilla.

La sangre sonará por las alcobas 

y vendrá con espadas fulgurantes, 

pero tú no sabrás donde se ocultan 

el corazón de sapo o la violeta.

Tu vientre es una lucha de raíces. 

Tus labios son un alba sin contorno,

Bajo las rosas tibias de la cama 

los muertos gimen esperando turno.

 

 

 

 

Casida del sueño al aire libre

arriba

Flor de jazmín y toro degollado. Pavimento infinito. Mapa. Sala. Arpa. Alba. 

a niña sueña un toro de jazmines y el toro es un sangriento crepúsculo que brama.

Si el cielo fuera un niño pequeñito, los jazmines tendrían mitad de noche oscura,

y el toro circo azul sin lidiadores, y un corazón al pie de una columna.

Pero el cielo es un elefante, el jazmín es un agua sin sangre 

y la niña es un ramo nocturno por el inmenso pavimento oscuro.

Entre el jazmín y el toro o garfios de marfil o gente dormida.

En el jazmín un elefante y nubes y en el toro el esqueleto de la niña.

 

 

 

 

Casida de la mano imposible

arriba

Yo no quiero más que una mano, 

una mano herida, si es posible. 

Yo no quiero más que una mano, 

aunque pase mil noches sin lecho.

Sería un pálido lirio de cal, 

sería una paloma amarrada a mi corazón, 

sería el guardián que en la noche de mi tránsito

prohibiera en absoluto la entrada a la luna.

Yo no quiero más que esa mano

para los diarios aceites 

y la sábana blanca de mi agonía.

Yo no quiero más que esa mano 

para tener un ala de mi muerte.

Lo demás todo pasa. 

Rubor sin nombre ya, astro perpetuo.

Lo demás es lo otro; viento triste, 

mientras las hojas huyen en bandadas.

 

 

 

 

Casida de la rosa

arriba

La rosa no buscaba la aurora: casi eterna en su ramo, buscaba otra cosa.

La rosa, no buscaba ni ciencia ni sombra: confín de carne y sueño, buscaba otra cosa.

La rosa, no buscaba la rosa. Inmóvil por el cielo buscaba otra cosa.

 

 

 

 

Casida de la muchacha dorada

arriba

La muchacha dorada se bañaba en el agua y el agua se doraba.

Las algas y las ramas en sombra la asombraban y el ruiseñor cantaba por la muchacha blanca.

Vino la noche clara -turbia de plata mala con peladas montañas bajo la brisa parda.

La muchacha mojada era blanca en el agua y el agua, llamarada.

Vino el alba sin mancha, con cien caras de vaca, yerta y amortajada con heladas guirnaldas.

La muchacha de lágrimas se bañaba entre llamas y el ruiseñor lloraba con las alas quemadas.

La muchacha dorada era una blanca garza y el agua la doraba.

 

 

 

 

Casida de las palomas oscuras

arriba

Por las ramas del laurel vi dos palomas oscuras.

La una era el Sol, la otra la Luna.

''Vecinitas', les dije, "¿Dónde está mi sepultura?"

"En mi cola", dijo el Sol.

"En mi garganta", dijo la Luna.

Y yo que estaba caminando con la tierra por la cintura

vi dos águilas de nieve y una muchacha desnuda.

La una era la otra y la muchacha era ninguna.

''Aguilitas", les dije, "¿dónde está mi sepultura?"

"En mi cola", dijo el Sol.

"En mi garganta", dijo la Luna.

Por las ramas del laurel vi dos palomas desnudas. 

La una era la otra y las dos eran ninguna.

 

 

 

 

Antonio Vargas Heredia

arriba

Con un clavel grana temblando en la boca
Con una varita de mimbre en la mano
Por una vereda que llega hasta el río
Iba antonio vargas heredia el gitano
Entre los naranjos la luna lunera
Ponía en su frente la luz de azahar
Y cuando apuntaban las claras del día
Llevaba reflejos del verde olivar

Antonio vargas heredia
Flor de la raza cale
Cayo el mimbre de tu mano
Y de la boca el clavel
Y de la boca el clavel
De puente genil a lucena
De loja a benameji
De puente genil a lucena
De loaj a benameji
Las mocitas de sierra morena
Se mueren de pena llorando por ti
Antonio vargas heredia
Se mueren de pena llorando por ti

Era antonio vargas heredia el gitano
El mas arrogante y el mejor plantao
Y por los contornos de sierra morena
No lo hubo mas bueno mas guapo y honrao
Pero por culpita de una hembra gitana
Su faca en el pecho de un hombre se hundió
Los celos malditos nublaron sus ojos
Y preso en la trena de rabia lloro

 

 

 

 

Ay, pena, penita

arriba

Si en el firmamento poder yo tuviera
Esta noche negra lo mismo que un pozo
Con un cuchillito de luna lunera
Cortara los hierros de tu calabozo
Si yo fuera el rey
De la luz del día
Del viento y del mar
Cordeles de esclavo
Yo me ceñiría
Por tu libertad

¡ay pena penita pena...pena!
Pena de mi corazón
Que me corre por las venas...pena
Con la fuerza de un ciclón
Es lo mismo que un nublao
De tiniebla y pedernal
Es un potro desbocao

Que no sabe donde va
Es un desierto de arena...pena
Es mi gloria en un penal
¡ay penal!
¡ay penal!
¡ay pena penita pena!

Yo no quiero flores dineros ni palmas
Quiero que me dejen llorar tus pesares
Y estar a tu vera cariño del alma
Bebiéndome el llanto de tus soleares
Me duelen los ojos
De mirar sin verte
Reniego de mi
Que tiene la culpa
De tu mala suerte
Mi rosa de abril

 

 

 

 

Limón limonero

arriba

A los pies de un limonero floreció
Una noche que en la vida olvidare
A un mocito pinturero y presumió
Una niña le entrego to su querer
Se creyó aquel juramento
Y no vio la falsedad
Y se ahoga en el tormento
De sentirse abandona
Y a la sombra de aquel limonero
Que un día dichosa le vio sonreír
Deshojando una a una sus penas
Igual que a una rosa le cantaba así

Limonero...ay limón limonero
A tu vera le dijo un mocito
Falso y embustero
Como a nadie en el mundo he querio

Serrana te quiero
Ten piedad de mi
Calma mi dolor
Ay limón limonero
Limonero mío de mi corazón

Por caminos sembraitos de zarzales
Con la cruz de su dolor se echo a rodar
Y ahogaita por la hiel de los pesares
No consigue ni olvidar ni perdonar
Pero al cabo de los años
Se cumplió la maldición
Que otra hembra lo traiciona
Lo mismo que el traiciono
Y a la sombra de aquel limonero
Que fue floreció y el tiempo seco
Hoy lo han visto llorando sus penas
Por un desengaño...¡castigo de dios!

 

 

 

 

Me embrujaste

arriba

No se por donde me vino
Este querer sin sentir
Ni se por que desatino
Todo cambio para mi
¿por que hasta el alma se me ilumino
Con luces de aurora al anochecer?
¿por que hasta el pulso se me desboco
Y toda mi sangre se puso de pie?

Me miraste
Me miraste
Y toda mi noche
Oscura de pena
Ardió de luceros
Me embrujaste
Me embrujaste
Y un río de coplas
Canto por mis venas
Tu amor verdadero
Si estaré mi dios soñando
Y tendré que despertar
Lo que a mi me esta pasando

No es mentira ni verdad
¿que me diste?
¿que me diste
Que así me has cambiado
De nieve en hoguera
De rosa pasión?

No me alejes de tu vera
Que sin ti no hay pa mi remisión
¿no estas viendo que al llamarme como loca
Desde el alma hasta la boca
Se me sube el corazón?

A ver si hay otro que quiera
Con la pasión que yo a ti
Vivir y de esta manera
Mas que vivir es morir
¿por que despierto temblando azogao
Miro pa la calle desierta y sin luz?
¿por que yo tengo la corazona
De que vas a darme sentencia de cruz?

Me miraste

Me miraste
Y al punto mis ojos
De frente a los tuyos
Temblaron de celos
Me embrujaste
Me embrujaste
E igual que de arena
Mis torres de orgullo
Vinieron al suelo
Si será de brujería el metal de tu querer
Que la luz de mi alegría la oscurece tu poder
¿que me diste
Que así me has cambiado
De nieve en hoguera
De rosa pasión?

No me alejes de tu vera
Que sin ti no hay pa mi remisión
¿no estas viendo que al llamarme como loca
Desde el alma hasta la boca
Se me sube el corazón?

 

 

 

 

La bien pagá

arriba

Na te debo na te pido me voy de tu vera olvídame ya 

que pago con oro tus carnes morenas 

no maldigas paya que estamos en paz

no te quiero no me quieras si to me lo diste yo na te pedí

no me eches en cara que to lo perdiste también a tu vera yo to lo perdí

bien pagá si tú eres la bien pagá porque tus besos compré

y a mí te supiste dar por un puñao de parné

bien pagá bien pagá bien paga fuiste mujer

no te engaño quiero a otra no creas por eso que te traicioné 

no cayó en mis brazos me dio sólo un beso

el único beso que yo no pagué

na te pido na me llevo entre esas paredes dejo sepultás Penas y alegrías

que te dao y me diste y esas joyas que ahora pa otro lucirás 

bien pagá si tú eres la bien pagá porque tus besos compré

y a mí te supiste dar por un puñao de parné 

bien pagá bien pagá bien pagá fuiste mujer.

 

 

 

 

Los mimbrales

arriba

Brilla en toa la marisma como un lucero
El famoso cortijo de los mimbrales
Donde en medio de toros y de vaqueros
Se quisieron de niños los dos chavales
Cuando pasa la luna por el cerrao
Y en el campo se abren las campanillas
Canta así el vaquerillo desde el cercao
A la chiquilla...
Cortijo de los mimbrales
En la llana andalucía
Entre breñas y jarales
Guarda una perla escondía
En la marisma huelvana
Cuna de bravos vaqueros
Al despuntar la mañana
Me dejo...ay...ay
La que mas quiero

Pa la fiesta campera to el señorío
Se ha juntao en el cortijo de los mimbrales
Y lucio el vaquerillo su poderío
Derribando a los toros y a los erales
Y pa hablarle de amores fue un ganaero
A la niña bonita del vaquerillo
Que cega por el brillo de su dinero
Dejo al chiquillo...

 

 

 

 

María de la O

arriba

Para tus manos tumbagas
Pa tus caprichos monedas
Y pa lucirlos tu cuerpo
Mantones borraos
Vestios de seda
La luna que tu pidas
La luna te darán
Que pa eso tu payo
Maneja mas plata
Que tiene un sultán
¡envidio tu suerte!
Te dicen algunas
Al verte lucir
Y no saben ¡pobres!
La envidia que ellas
Te causan a ti

¡maría de la o!
Que desgrasiaita
Gitana tu eres
Teniendolo to
Te quieres reír
Y hasta los ojitos
Los tienes moraos
De tanto sufrir
Maldito parne
Que por su culpita      

Dejaste al gitano
Que fue tu querer
¡castigo de dios!
¡castigo de dios!
Es la crucecita
Que llevas a cuestas
¡maría de la o!

Para tu sed yo fui el agua
Para tu frio candela
Y pa mis besos de amante
Dejaste en mi boca
Tu carne morena
Querer como aquel nuestro
No hay en el mundo dos
¡maldito dinero
Que así de mi vera
A ti te alejo!
Serás mas que reina
Te dijo aquel payo
Dándote el poder
La vida y el oro
Darías tu ahora
Por ser la de ayer

 

 

 

 

Chiclanera

arriba

Le dije a mi chiclanera hasta mañana

y me fui con la moza volandera que en un colmao conocí.

Pero bien que he padecío que he sío herío por una traición

que yo me la merecía por las mentiras de mi corazón

Ay, de Cádiz para Chiclana camino sembrao de flores

encontré a mi chiclanera que penaba mal de amores, 

chiclanera Yo que también he sufrío por no ser querío

estoy a tu vera. Ay, para calmar tus dolores aquí me tienes rendío, 

que ese amor que se me muere para mí vuelve a vivir, chiclanera.

Porque estoy arrepentío y to el mundo es mío teniéndote a ti.

Supliqué a mi chiclanera que tuviera compasión 

y me respondió altanera que no tenía perdón.

Por su amor fui peregrino en el camino de mi gran dolor,

los zarzales que me hirieron al fin me dieron su más bella flor.

 

 

 

 

Ojos verdes

arriba

Apoya en el quicio de la mancebia
Miraba encenderse la noche de mayo
Pasaban los hombres...ella sonreía
Hasta que en su puerta pare mi caballo
¡serrana! ¿me das candela?
Y ella me dijo...gacha
Ven y tomala en mis labios
Que yo fuego te daré
Baje del caballo
De cerca te vi
Y fueron dos verdes
Luceros de mayo
Tus ojos pa mi

Ojos verdes...verdes como la albahaca
Verdes como el trigo verde
Y el verde...verde limón
Ojos verdes...verdes con brillo de faca
Que se han clavaito en mi corazón
Pa mi ya no hay soles luceros ni luna
No hay mas que unos ojos que mi vida son
Ojos verdes...verdes como la albahaca

Vimos desde el cuarto despertar el día
Y anunciar el alba la torre la vela
Dejaste mis brazos cuando amanecía
Y en mi boca un gusto a menta y canela
¡serrana! Para un vestio
Yo te quiero regalar
No hace falta estas cumplió
No me tienes que dar na
Subí en el caballo
Volando me fui
Y nunca otra noche
Mas bella de mayo
He vuelto a vivir

 

 

 

 

La niña de puerta oscura

arriba

La niña de puerta oscura
Se dio de cara con el
Los ojos de calentura
Al boca como un clavel
¿a donde vas niña hermosa?
¿a donde vas por ahi?
Estoy buscando una rosa
La rosa del mes de abril

Y al verla ponerse como una amapola
Manolo centeno le dijo a la lola

Limonar
En medio del limonar
Limonar
De conchas y caracolas
Le voy a hacer a mi lola
Una casa de coral
Limonar...limonar
Y que de noche las olas
Con verde bata de cola
Le bailen por solea

La niña de puerta oscura
A verlo no ha vuelto mas
Y málaga la murmura
Del palo hasta el limonar
¡que pena manuel centeno
Que no quieras tu venir
A ver este clavel moreno
Que le ha nacido de ti!

Bordando pañales pa su criatura
Lloraba canales la de puerta oscura

 

 

 

 

Niña Isabel

arriba

En el café del vapor
De la bahía cubana
Cantaba niña isabel
Que era la flor de la habana
Cantaba para la gente
De la tierra y de la mar
Y nadie vio que una pena
Se enredaba en su cantar

¡que cante niña isabel!
Grita la maineria
Y canta la flor morena
Casi muerta...casi fría

¡ay niña isabel!
Que tiene los ojos de noche cubana
¡ay niña isabel!
Que tiene los labios de flor de banana
Me mata una pena...me mata un querer
Que va por los mares vestida de añil
¡ay niña isabel!
Que si al agua se van tus suspiros
Me voy de la habana siguiendote a ti

En el café del vapor
No canta ya la cubana
Un marinero español
Se la llevo una mañana
Vestida de azules claros
Fue mas dichosa en la mar
Ya libre de aquella pena
Que mataba su cantar

¡que cante niña isabel!
Hoy grita su marinero
Y desde lejos la habana
Canta alegre al mundo entero

 

 

 

 

Tani

arriba

A las cuevas que hay en grana
Ha llegao de tierra lejana
Como reina en carroza dora
Una niña princesa gitana
Tani le llaman por nombre
Y es mas bonita que un sol
No camela corona real
Que camela gitano español
Su blanco pañuelo
Las rosas tendrá
Que no hay otra novia
Mas guapa y honra

Ay tani que mi tani que mi tani
Ay tani que mi tani que mi ta
Ay tani mi tani morena
Que corre en tus venas la sangre real
Ay tani que mi tani que mi tani
Ay tani que mi tani que mi ta
Ay tani mi tani morena

Gitana mas buena no ha habio ni habrá
Una y una dos...dos y una tres
No salen las cuentas porque falta un churumbel

Hoy los novios se van a casar
Donde tiene su trono la zambra
Y la fiesta se va a celebrar
En el patio mejor de la alhambra
Llega de to el mundo entero
La caravana cale
Y la palma del rumbo le dan
A la isla tirana y jerez
Los payos reales
Le van a comprar
Coronas de plata
Con perlas del mar

 

 

 

 

Te he de querer mientras viva

arriba

Cuando nos vieron del brazo
Cruzar platicando la calle real
Entre la gente del pueblo
Fue la letanía del nunca acabar
Que si puede ser su padre
Que es mucho lo que ha corrió
Que un hombre así de sus años
No es bueno para mario
Fueron tantas cosas las que yo sentí
Que frente a tu reja de cara a tus ojos
Me oyeron decir

Por mi salud yo te juro
Que eres pa mi lo primero
Y me duele hasta la sangre
De lo mucho que te quiero
No se me importan las canas
Ni el decir de los demás
Lo que me importa es que sepas
Que te quiero de verdad
Soy de tu boca cautivo
Y así escribí en mi bandera
Te he de querer mientras viva
Compañera...mientras viva
Y hasta después que me muera

A lo mejor te imaginas
Que yo por mis años lo voy a dejar
Y en el cariño serrana
Yo me considero de tu misma edad
Yo no miro a otras mujeres
Que eres tu la mas hermosa
Y te llevo de mi brazo
Como quien lleva una rosa
No le tengo miedo a tu juventud
Que pa mi persona no existe en el mundo
Otra mas que tu

 

 

 

 

María la portuguesa

arriba

(Homenaje a Amalia Rodrigues.)

En las noches de luna y clavel, 

de Ayamonte hasta Villarreal, 

sin rumbo por el río entre suspiros

una canción viene y va,

que la canta María al querer de un andaluz. 

María es la alegría y es la agonía que tiene el Sur.

Que conoció a ese hombre en una noche de vino verde

y calor y entre palmas y fandangos

la fue enredando le trastornó el corazón.

Y en las playas de isla se perdieron los dos

donde rompen las olas besó su boca y se entregó.

¡Ay, María la Portuguesa!,

desde Ayamonte hasta Faro se oye este fado

por las tabernas donde bebe vinho amargo.

¿Por qué canta con tristeza?

¿por qué esos ojos cerrados?

Por un amor desgraciado por eso canta, por eso pena.

Fado
porque me faltan sus ojos.
Fado
porque me falta su boca.
Fado
porque se fue por el río
Fado
porque se fue con la sombra.
Dicen que fue el te quiero
de un marinero
razón de su padecer,
que una noche en los barcos
M contrabando
p'al langostino se fue.
Y en las sombras del río
un disparo sonó
y de aquel sufrimiento
nació el lamento
de esta canción.

 

 

 

 

Habaneras de Cádiz

arriba

Desde que estuve niña en La Habana

no se me puede olvidar

tanto Cádiz ante mi ventana

tacita lejana

aquella mañana pude contemplar.

Las olas de La Caleta 

que es plata quieta

rompían contra las rocas

de aquel paseo que al bamboleo

de aquellas bocas 

allí le llaman El Malecón.

Había coches de caballos 

era por mayo 

sonaban por La Alameda 

por Puerta Tierra 

y me traían ay tierra mía 

desde mi Cádiz el mismo son:

El son de los puertos dulzor 

de guayaba calabazas,

huertos aún pregunto 

quién me lo contaba.

Estribillo

Que tengo un amor en La Habana 

y el otro en Andalucía 

no te he visto yo a ti tierra mía

más cerca que la mañana 

que apareció en mi ventana 

de La Habana colonial:

To Cádiz, la Catedral, la viña y el Mentidero.

Y verán que no exagero

si al cantar la habanera repito:

La Habana es Cádiz con más negritos, 

Cádiz es La Habana con más salero.

Verán que tengo mi alma en La Habana

no se me puede olvidar 

canto un tango y es una habanera 

la misma manera tan dulce y galana 

y el mismo compás.
Por la parte del Caribe

así se escribe

cuando una canción de amores 

canción tan rica se la dedican

los trovadores a una muchacha o a una ciudad.

Y yo Cádiz te dedico 

y te lo explico por qué te canto

este tango 

que sabe a mango 

de esta manera 

de esta habanera de piriñaca 

y de Carnaval. 

Son de chirigota sabor de melaza

Guantánamo y Rota 

que lo canta ya un coro en la plaza.

Estribillo

 

 

 

 

Tatuaje

arriba

El Vino En Un Barco De Nombre Extranjero
Lo Encontré En El Puerto Un Anochecer
Cuando El Faro Blanco Sobre Los Veleros
Su Beso De Plata Dejaba Caer

Era Hermoso Y Rubio Como La Cerveza
El Brazo Tatuado Con Un Corazón
En Su Voz Amarga Había La Tristeza
Doliente Y Cansada Del Bandoneón

Y Entre Dos Copas De Aguardiente
Sobre El Manchado Mostrador
El Fue Contándole Entre Dientes
La Vieja Historia De Su Amor

Mira Mi Brazo Tatuado
Con Este Nombre De Mujer
Es El Recuerdo De Un Pasado
Que Nunca Mas Ha De Volver
Ella Me Quiso Y Me Ha Olvidado
En Cambio Yo No La Olvide
Y Para Siempre Voy Marcado
Con Este Nombre De Mujer

El Se Fue Una Tarde Con Rumbo Ignorado
En El Mismo Barco Que La Conoció
Pero Entre Sus Labios Se Dejo Olvidado
El Beso De Amante Que La Enveneno

Errante Lo Busca Por Todos Los Puertos
A Los Marineros Pregunta Por El
Y Nadie Le Dice Si Esta Vivo O Muerto
Y Sigue En Su Duda Buscándolo Fiel

Y Va Sangrando Lentamente
De Mostrador En Mostrador
Ante Una Copa De Aguardiente
Donde Se Ahoga Su Dolor
Mira Tu Nombre Tatuado
En La Caricia De Mi Piel
A Fuego Lento Lo He Grabado
Y Para Siempre Iré Con El
Quizá Ya Tu Me Has Olvidado
En Cambio Yo No Te Olvide
Y Hasta Que No Te Haya Encontrado
Sin Descansar Te Buscare

 

 

 

 

La zarzamora

arriba

En el café de levante. Entre palmas y alegrías
Cantaba la zarzamora. Se lo pusieron de mote
Porque dicen que tenia los ojos como las moras
Le hablo primero a un tratante ¡y ole!
Y luego fue de un marques.

Que la lleno de brillantes ¡y ole! De la cabeza a los pies
Decía la gente que si era de hielo.

Que si de los hombres se estaba burlando. 

Hasta que una noche con rabia de celos.

A la zarzamora pillaron llorando

¿que tiene la zarzamora que a todas horas llora que llora por los rincones?

Ella que siempre reía y presumía De que partía los corazones
De querer hizo la prueba .Y un cariño conoció
Que la trae y que la lleva. Por la calle del dolor
Los flamencos del colmao. La vigilan a deshora
Porque se han empestillao. En saber del querer desgraciao. Que embrujo a la zarzamora

Cuando sonaban las doce. Una copla de agonia
Lloraba la zarzamora. Mas nadie daba razones
Ni el intríngulis sabia. De aquella pena traidora
Pero una noche al levante ¡y ole! Fue a buscarla una mujer. Cuando la tuvo delante ¡y ole!
Se dijeron no se que. De aquello que hablaron ninguno ha sabio.

Mas la zarzamora lo dijo llorando. En una coplilla que pronto ha corrió
Y que ya la gente la va publicando

¿que tiene la zarzamora que a todas horas llora que llora por los rincones?

Ella que siempre reía y presumía. De que partía los corazones.

Lleva anillo de casao. Le vinieron a decir. Pero ya lo había besao.

Y era tarde para huir. Que publiquen su pecao. Y el pesar que la devora
Y que tos le den de lao. Al saber del querer desgraciao. Que embrujo a la zarzamora

 

 

 

 

La parrala

arriba

La parrala dicen que era de moguer. 

Otros aseguran que fue era la palma.

Pero nadie supo de fijo saber.

De donde seria trini la parrala. 

as malas lenguas decían.

Que las claritas del día
Siempre le daban bebiendo.

Preo nadie comprendía. 

El por que de la agonía. 

Que la estaba consumiendo. 

Unos decían que si
Otros decían que no. 

Y pa dar mas que decir
La párrala así canto.
Que si, que si, que si, que si.

Que a la párrala le gusta el vino.

Que no, que no, que no, que no
Ni el aguardiente ni el marrasquino.

Que si, que si, que si, que si. 

Que si no bebe no pue cantar
Que no, que no, que no, que no. 

Que solo bebe para olvidar.

¿quien me compra este misterio?
Adivina adivinanza.

¿por quien llora?

¿por quien bebe?

¿por quien sufre la párrala?

Dos hombres riñeron una madruga. 

Dentro del colmao donde ella cantaba.

Y el que cayo herido dijo al expirar.

¡por tu culpa ha sido! 

¡trini la párrala! 

Los jueces al otro día.

A la trini preguntaban.

Si a aquel hombre conocía.

Y la trini contestaba. 

Yo no lo he visto en mi vida
Ni se por que se mataban. 

Unos dijeron que si
Otros dijeron que no.

Y pa dar mas que decir
La párrala así canto

Que si, que si, que si, que si. 

Que la párrala tiene un amante.

Que no, que no, que no, que no.

Que ella no quiere mas que a su cante. 

Que si, que si, que si, que si.

 Que si no bebe no pue cantar
Que no, que no, que no, que no.

Que solo bebe por olvidar.

¿quien me compra este misterio?
Adivina adivinanza. 

¿por quien llora?

¿por quien bebe?

¿por quien sufre la párrala?

 

 

 

 

El día en que nací yo

arriba

El da que naci yo. 

Que planeta reinaría.

Por donde quiera que voy.

Que mala estrella me guía

Estrella de plata.

La que mas reluce. 

A donde me llevas.

Por este calvario. 

Llenito de cruces

Tu vas a caballo.

Por el firmamento.

Y yo cieguecito. 

Ando entre tinieblas. 

A pasito lento

El barco de vela de tu poderío.

Me trajo a este puerto.

Donde se me ahogan. 

Los cinco sentidos

El día que nací yo.

Que planeta reinaría. 

Por donde quiera que voy.

Que mala estrella me guía

Tu vas a caballo.

Rey de los luceros.

Y yo cieguecito. 

Ando entre tinieblas. 

A pasito lento

El barco de vela de tu poderío. 

Me trajo a este puerto. 

Donde se me ahogan.

Los cinco sentidos

El día que nací yo. 

Que planeta reinaría.

Por donde quiera que voy.

Que mala estrella me guía

 

 

 

 

Luna de Abril

arriba

( ... a Zeca Afonso.)

Abril para vivir, abril para cantar, abril, flor de la vida, el corazón.

Abril para sentir, abril para soñar, abril la primavera amaneció.

La luna fue en abril en abril fue el amor,

que un día entre las rosas despertó

toda la soledad de flores se llenó dejando por el aire esta canción.

Como una golondrina por el mar se perdió,

como una golondrina el amor se llevó,

y me dejó el dolor para cantar y la luna de abril para olvidar.

Aquel lucero azul de tu boca la flor se levantó con el amanecer.

Donde se muere el mar de mis ojos,

te amé y a tu cuerpo de alondra me abracé.

Abril para vivir, abril para cantar, abril la primavera floreció.

Abril para sentir, abril para soñar, abril para encontrar un nuevo amor.

Como una golondrina...

 

 

 

 

Alacena de las monjas

arriba

En el Convento de las Esclavas de Santa Rita
andan las monjas dale que dale con la cocina,
con las sartenes y las perolas en los fogones,
y las tinajas llenas de tortas de chicharrones.

Y el torno rueda, rueda que rueda, Ave María,
y la tornera: Pues sin pecado fue concebida.
¿Qué quieres niño?

¿Tiene usted durses de calabaza?

recién salidos, da gloria verlos como la escarcha.

A freír ya los pestiños, Hermanas, que es Navidad.

Vamos a cantarle al Niño con cariño y humildad.

Alacena de las monjas que te dan Gloria Bendita.

Pastelillos de toronja y durses de leche frita.

Se dice que fue la Virgen que en sueños se apareció,

a la Madre Superiora y esta receta le dio:

Medio kilo azúcar blanca, agüita M Avellano,

y al pero] la calabaza. 

Tres Salves y un Padrenuestro y la gracia de tus manos.

En el Convento de las Esclavas,

jesús, qué pena, hay una monja con bulanicos 

en la cabeza, que por ser mala la Virgen Pura como
castigo le ha retirado el don del almíbar a sus pastelillos.

Los niños juegan en Plaza Nueva a la rueda,

rueda igual que rueda la cabecita de la
tornera, que por un durse de calabaza -dice la
copia- que por un durse de calabaza se volvió loca.
Que era la Hermana Tornera espía de Satanás

y fue a robar la receta del durse de Navidad

 

 

 

 

Tango de las madres locas

arriba

Todos los jueves del año a las once la mañana,

junto a la plaza de mayo, con lluvia frío o calor,

te esperaré vida mía frente a la Casa Rosada,

la espina de tu mirada clavada en mi corazón.
Me dicen que no te fuiste, mi bien, que te desaparecieron,

que te vieron en ¡a cuneta, cantando el «Yira» de Carlos Gardel,

que de pronto te esfumaste, que te borraron del mapa,

que ni siquiera naciste, que medio loca mamá te inventó.
Con Malvinas o sin Malvinas grito tu nombre por las esquinas

mientras que los generales se dan al tango por los portales.
Tango de las madres locas. Coplas de amor y silencio.

Con vida se los llevaron y con vida los queremos.

Con Malvinas o sin Malvinas. 

¿Dónde está Pedro? 

¿Dónde está Lydia? 

Con Malvinas o sin Malvinas grito tu nombre por las esquinas.
Cada vez que dicen: patria, pienso en el pueblo

y me pongo a temblar en las miserias que vienen

y en los fantasmas de la soledad. 

Petronila, ¿qué te hicieron? ¡qué mala cara tenéis!

-La que me dejó Videla 

-A mí Galtieri, ya ves...

 

 

 

 

Qué desespero

arriba

Cuando pienso en tu boca siento en mi boca dulce calor

como si fuera un sueño se va encendiendo en mí la pasión

y al ritmo lento y lento con un bolero llega el amor

oye de madrugada cómo te llama mi corazón.

Ven que no puedo sufrir más 

ven que no sé vivir sin ti

ven que me falta tu calor 

que tengo ganas de ti 

que me muero sin tu amor.

Qué desespero qué desespero

amor que arde mi corazón 

como un lucero y yo tan solo 

y tú tan lejos

qué desespero amor qué desepero.

Dame cariño lento dime cositas con emoción

acércate despacio

pon en mis labios tu corazón.

 

 

 

 

La lirio

arriba

En cádiz tie la bizcocha.

Un café de marineros.

Y en el café hay una niña.

Color de lirio moreno. 

Color de lirio moreno. 

Lirio le llaman por nombre.

Y ese nombre bien le esta.

Por un cariño, cariño.
Tie las ojeras moras. 

Y de cádiz hasta almería.
Con voz ronca de aguardiente. 

Canta la marinería

La lirio, la lirio tiene.

Tiene una pena la lirio.

Que se le han puesto las sienes. 

Moraitas de martirio
Se dice que es por un hombre. 

Se dice que si es por dos. 

Pero la verdad del cuento.

 ¡ay señor de los tormentos. 

La saben la lirio y dios!

 ¡a la mar madera! 

¡a la virgen cirios! 

Y pa duquitas

 ¡madre de mi alma! 

Pa duquitas negras.

 Las que tie la lirio

Un hombre vino de cuba.

Que a la bizcocha ha pagao. 

Cincuenta monedas de oro.

Por aquel lirio morao. 

Por aquel lirio morao. 

Que fue como un bebedizo. 

De menta y ajonjoli. 

Que fue una noche de luna. 

Que fue una tarde de abril. 

Y de cádiz hasta almería. 

Canta el novio de la lirio. 

Con una voz doloria

La lirio, la lirio tiene. 

Tiene una pena la lirio. 

Que se le han puesto las sienes.

Moraitas de martirio
Se dice que es por un hombre.

Se dice que si es por dos.

Pero la verdad del cuento. 

¡ay señor de los tormentos. 

La saben la lirio y dios!

 ¡a la mar madera!

 ¡a la virgen cirios! 

Y pa duquitas 

¡madre de mi alma!

 Pa duquitas negras. 

Las que tie la lirio

 

 

 

 

La murga de los currelantes

arriba

Ay Señor la que armaron la que liaron con la salía la masonería

y la subversión 1a pelota, los toros, la lotería y las quinielas e seílla, las letras el televisor.
Yus pikingli'r, turismo, sofico, renta, los
alemanes bombas en Palomares -¡vaya por Dios!

Y ahora con e destape de teta y trota los camuflajes las serpientes con traje de santurrón.

Y es que las dentaduras ya no están duras pa estas güesuras y llega la rotura y el personal qu'asentao endiquela como se jalan de carca a carca mientras cuecen las haban suelta el cantar:

¡María! coge las riendas e lSi trabajo'autonomía
¡Marcelo! que los paraos quieren currelo
¡Manué! ¿con el cacíque qué vas a hacer?
pos le vamos a dar con el tran tracatrán pico pala -ichimpón!- y a currelar parabán parabán parabán pan pá.

Estribillo

Esto es la murga los currelantes

qu'al respetable güenamente va'xplicar

el mecanismo tira palante de la manera más bonita y popular:

s'acabe el paro y haiga trabajo escuela gratis, medicina y hospital pan

y alegría nunca nos falten.

Que güervan pronto los emigrantes haiga cultura y prosperiá.

¡Maroto!
siembra la tierra que no es un coto
¡Falote!
que ya'sta bien de chupar del bote
¡Ramón!
hay q'acabar con tanto bribón
pos le vamos a dar el tran lacatrán
pico pala -¡chimpón!- y a currelar
parabán parabán parabán pan pá.