“El amor es lo único que puede compensar el trabajo en el mundo del porno. Sin estar enamorada tu vida está vacía…”. Tiene un cuerpo perfecto un rostro fascinante una mirada extraña que hechiza y el cine porno es para ella una profesión dura que se aligera cuando hay auténtica pasión por el sexo y muchas ganas de interpretar. Una mujer entera que sabe lo que quiere y aborrece la frivolidad.
Mia Diamond o Mya según las carátulas está en la veintena y es una genuina reina del cine para adultos. Para ella su profesión es sencilla de definir: “Creo que tienes que trabajar bien saber actuar porque es necesario interpretar algún personaje y naturalmente tiene que gustarte el sexo. Aunque hay gente a las que sólo les apetece hacer las escenas de sexo y no quieren complicarse la vida con la actuación”.
En cuanto a las chicas que ven la actividad del cine X como una salida personal... “Primero tienen que saber que se trata de un trabajo muy duro. Hay que pensar más de una vez si es el camino que quiere recorrer. Tiene que disfrutar de este mundo gustarle este negocio y debo insistir en que es preferible que además de apetecerle el sexo tiene que interesarle saber interpretar. Y es así porque en mi opinión es imposible disfrutar todo el tiempo sólo haciendo sexo. Y si saben interpretar este trabajo te llena más te complace más...”
Afirma que cobra como es lógico por las escenas de comedia y que su salario es mayor cuando esas escenas acompañan al sexo. Le gusta todo el negocio del porno aunque ha tenido algunas malas experiencias... “Fue cuando comencé en el porno porque en esta época no sabía exactamente lo que debía hacer. Y mi primera experiencia no fue muy buena. Ocurrió durante mi primera escena anal. Nunca lo había hecho antes y fue doloroso”.
En su vida privada ya había practicado la sodomía pero admite que en ese ámbito es muy diferente. “No siempre sabes durante un rodaje quién será el tipo con el que has de hacer anal no sabes cómo trabaja y entonces es fácil que no te sientas muy cómoda. En la vida privada sabes con quién lo haces cómo es y lo que puedes sentir... Esa fue mi peor experiencia porque luego más o menos te acostumbras y te haces a la idea. Te vuelves profesional.”
Mia está convencida de que con el porno se aprende. Por ejemplo en una ocasión tuvo un novio que también hace cine X y lo que ha aprendido es que... “tengo que amarlo mucho porque es muy difícil comprender lo que hacemos en este negocio. Es una vida dura para cualquiera que se dedique a esto y el amor es lo único que puede compensarlo. Sin estar enamorada tu vida está vacía...”