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Juan
Sebastián Elcano (1476-1526)
Desde
muy joven Elcano se inició en el arte de la navegación, interviniendo
con una nave propia en la que campaña contra Argel que en el año 1509
dirigió el cardenal Cisneros. Con el Gran Capitán también tomó parte
en las guerras italianas. Las deudas contraídas durante esta época
motivaron la venta del barco a unos extranjeros, lo que estaba prohibido
por las leyes españolas. Elcano pasó algunos años en el anonimato para
evitar el correspondiente castigo. Será con Magallanes
cuando Elcano obtenga mayor fama, alistándose en su empresa como maestre
de la nao Concepción, una de las cinco naves que formaban la escuadra. La
revuelta que tuvo lugar contra Magallanes en el puerto de San Julián le
valió a Elcano el mando de la San Antonio por encargo de los insurrectos.
Como capitán de la nave rebelde, Elcano pudo mediar para restablecer la
disciplina y sofocar la revuelta, obteniendo un estimable resultado lo que
le valió la estima de Magallanes y el aumento de su prestigio. Una vez
resuelto el problema, regresó a su cargo en la Concepción. La muerte de
Magallanes en la isla de Mactán durante el año 1520 provocó que Elcano
asumiera el mando de la empresa. Las naves se dirigieron hacia las Molucas
lo que motivó el envió por parte de Portugal de una escuadra para
interceptarlas. Será en mayo de 1522 cuando Elcano dobló el cabo de
Buena Esperanza, llegando cuatro meses después a Sanlúcar de Barrameda
en la nao Victoria. Habían dado la vuelta al mundo. Fueron dieciocho los
tripulantes que llegaron a tierras andaluzas, quedando algunos prisioneros
en Cabo Verde a cargo del gobernador portugués. En recompensa por la hazaña
conseguida Carlos I concedió al piloto de Guetaria una pensión de 500
ducados y un escudo de armas con la inscripción "Primus
circumdedisti me". Posteriormente Elcano participó en las Juntas de
Badajoz y Yelbes donde se puso fin al enfrentamiento hispano-portugués
por la posesión de las islas Molucas. En Portugalete se alistaría en la
armada de Loaisa que embarcaría rumbo a dichas islas, pereciendo durante
la travesía.
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Fernando
de Magallanes (1480-1521)
Este
portugués al servicio de la Corona de Castilla, fue el primero en poner
el jaque el control que, sobre el comercio de especias en las Islas
Molucas, tenía Portugal. Enfrentado al Rey de Portugal, ofreció sus
servicios a Carlos V. El Emperador le ofreció el mando de cinco naos para
encontrar una nueva ruta a las Molucas a través del Atlántico y del Pacífico.
En 1519 partió Magallanes hacia el Atlántico sur. Durante el viaje, la
actitud autoritaria de Magallanes originó algún motín que se saldó con
la deserción de uno de los navíos y el ahorcamiento del segundo en el
mando. Navegando hacia el sur, descubrió el estrecho que lleva su nombre
y que conectaba el Atlántico y el Pacífico. A pesar de ser rutas
desconocidas, Magallanes se aventuró a penetrar en el Pacífico y, entre
tormentas, fatigas y escorbuto, llegó a las islas Marianas (conocidas
entonces como Islas de los Ladrones ). Después de aprovisionarse se
dirigió hacia el oeste, intentando encontrar las Islas Molucas (archipiélago
donde se encuentra la Isla de Timor ). En su ruta alcanzó las Filipinas
con sólo dos naos de las cinco iniciales, encontrando la muerte en la
Isla de Cebú a manos de los Indígenas, en abril de 1521.
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