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Marqués
de la Ensenada (1702-1781)
Nació
en Hervías, La Rioja. De familia de hidalgos, con apenas 18 años el
ministro reformista Patiño le incorporó a las tareas de la Administración
en la Marina. Fue ascendiendo progresivamente y con 34 años le fue
encomendada la organización de la escuadra española para la reconquista
de Nápoles para el príncipe Don Carlos, el futuro Carlos III. El éxito
conseguido le valió en 1736 el título de marqués de la Ensenada y, al año
siguiente fue nombrado secretario del Almirantazgo e intendente de Marina.
Con la prematura muerte, en 1743, del ministro Campillo, continuador ideológico
de aquél, fue llamado por Felipe V para sucederle como ministro de
Hacienda, Guerra y Marina e indias. Cuando en 1746 murió el Rey, Ensenada
no tardó en presentar a su sucesor Fernando VI un programa de recuperación
interior y exterior, señalando que la ampliación de la flota, tanto de
guerra como comercial, era imprescindible para conservar el dominio de los
vastos territorios de la Monarquía. Gracias a las mejoras que introdujo
en la gestión financiera interna pudo poner a punto en cuatro años
(1748- 1752) la infraestructura necesaria que precisaba su proyecto
ilustrado. Como ministro cuasi-universal negoció y llevó a término
el complicado Concordato con Roma de 1753 y, pese a este triunfo diplomático,
fue cesado al año siguiente, debido a las presiones inglesas, contrarias
al avance de su programa de control del mar, y a la oposición interna al
Catastro. Y con el cese, el destierro a Granada y más tarde a El Puerto
de Santa María, hasta que en 1760 Carlos III le permitió volver a la
Corte. Su supuesta participación en el Motín de Esquilache (1766) le
condujo a un nuevo destierro en Medina del Campo, donde murió.
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