año 4322

 

Año 4322, la ludopatía, abarcando todas las manifestaciones sociales e individuales del hombre, se ha concretado como un fenómeno imparable, ya que hasta los mas reacios y menos viciosos se han visto necesitados de jugar, utilizándose el juego para todas y cada una de las transacciones. Esto trajo consigo graves desequilibrios interterritoriales que favorecieron al país mas fuerte, EEUU.

Así, las situaciones internacionales se debatían en partidas de póker y los Estados Unidos, con el mejor equipo, sistemáticamente dominaban todas y cada una de las controversias. De esta forma, en las recientes "Rondas bilaterales sobre la producción de petróleo y el póker", celebradas entre los USA y los países pertenecientes a la OPEP, fueron ampliamente dominadas por los yankis que arrasaron a sus rivales y prácticamente aseguraron la pobreza y la situación tercermundista de estos países a perpetuidad.

En Japón se produjo una importantísima crisis financiera, similar a la que acaeció en los años finales del siglo XX. Los japoneses, educados siempre en una cultura de la prudencia y de la contención, se lanzaron, sorprendiendo a las entidades bancarias, a apostar fuertemente sus hipotecas al julepe, juego predilecto en la isla. Los bancos, desprovistos de buenos jugadores, perdieron continuamente y los japoneses no tuvieron que pagar sus créditos. Esto llevo al sistema económico nipón al borde de la quiebra, llegándose a plantear el gobierno la posibilidad de prohibir el julepe, idea que fue desechada al considerarlo la comunidad internacional (es decir, EEUU) como atentatorio contra los derechos humanos.

En los países latinos, tanto europeos como americanos, la afición al fútbol hizo que muchos obreros desamparados socialmente, y las clases medias menos acomodadas, se jugasen hasta su ultimo céntimo de euro o de dólar en las quinielas, utilizando múltiples, dobles y triples. Ni siquiera la contratación por las peñas internacionales del conocidísimo futurólogo Rappel XXIV provocó los resultados deseados.

Esta situación también afectó al derecho. Se utilizaba el conocido juego del siete y medio para dividir los bienes en las separaciones matrimoniales. Se produjo una situación ciertamente satisfactoria para la ex-pareja, ya que al jugar el juez como banca, y cumplirse sistemáticamente la tercera ley fundamental de la dinámica social: "afortunado en el juego, desafortunado en amores", los jueces perdían continuamente y el estado se veía abocado a pagar grandes sumas de dinero la los ex-conyuges, en concepto de indemnización. Esto contribuyó a un gran control sobre la institución del matrimonio, el fomento desproporcionado de las parejas de hecho y la tipificación del delito de "falso matrimonio para timar al estado", castigado con penas de prisión mayor.

 

cecilio santiago alcalde 00

 

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