la música electrónica

 

La herencia experimentadora e inconformista que reciben los músicos de inicios del siglo XX tiene una de sus expresiones más genuinas en la música que podemos denominar electroacústica, y que es sin duda el logro más importante y genuinamente contemporáneo de la experimentación artística del presente siglo.

En principio, hablar de esta música es hacerlo de sus instrumentos característicos, cuyas primeras muestras surgieron mucho antes del movimiento musical en sí.

En los años 20, el ingeniero francés Martenot diseña un sencillo circuito en el que se controla el voltaje de un condensador para producir sonido: son las ONDAS MARTENOT, precursoras en sus versiones más avanzadas de los modernos teclados electrónicos. Fueron usadas en ocasiones por músicos como Messiaen, a cuya petición Martenot incluyó un teclado y pedales a sus inicialmente sencillos generadores de sonido.

Otro ejemplo de intentos en este sentido fue el THEREMIN, curioso artilugio consistente en un segmento de metal terminado en un bucle, que generaba un solo tono cuya amplitud era variable situando las manos en distintas posiciones respecto al armazón metálico, lo que modificaba la configuración de campo magnético generada por el aparato. El theremin creaba sonidos futuristas que fueron muy solicitados como fondo a películas de ciencia ficción de serie B en los años 40 y 50, pero aparte de eso el invento no tuvo demasiada repercusión.

 

Foto: Estudio electrónico de la RCA en los EEUU, años 50 (un abuelo en su salita)

 

Hubo que esperar hasta los años 50 para que surgieran verdaderos movimientos de experimentación con la electrónica, que debe considerarse como una aportación europea a la vanguardia musical. Así, basándose en los estudios de los futuristas italianos sobre la composición con el ruido y el silencio, surgieron las dos tendencias importantes en este orden de cosas:

- La música concreta: en contraposición a la formación de sonidos con instrumentos tradicionales (abstractos) esta corriente intenta operar con sonidos 'concretos'. Para ello, es fundamental la grabación en cinta magnética y su posterior tratamiento. Pioneros en esta rama furon los directores de los departamentos de fonología del RTF de Francia PIERRE SCHAEFFER, y de la RAI italiana, LUCIANO BERIO.

Un ejemplo de lo que solían hacer en este tipo de cosas es el conocido 'Homenaje a Joyce' creado por Luciano Berio: se trata de un fragmento del 'Ulises', repetido sucesivas veces con distintos tratamientos, como el filtrado de fonemas, la repetición de ciertas partes y la supresión de otras...

- Como contrapartida, surge la música electroacústica, que reniega del sonido concreto y busca la generación puramente electrónica del sonido. Esta corriente cobra forma en los institutos de investigación de Colonia, dirigido por K. STOCKHAUSEN, y en el de Bruselas (H. POUSSEUR).

Aquí surgen dos formas fundamentales de hacer las cosas. Una es la SÍNTESIS ADITIVA, que consiste en crear los sonidos con sucesivos agregados de tonos sinusoidales obtenidos en diferentes generadores y sintetizadores de señal; se usa con profusión la modulación y la amplificación de señales.

Por otra parte, está la SÍNTESIS SUSTRACTIVA, que consiste en partir de ciertas señales como ruido blanco o señales cuadradas e ir eliminando contenidos frecuenciales indeseados hasta obtener el sonido; el proceso suele consistir principalmente en sucesivos filtrados y mezclas de señales.

El alto grado de experimentación, junto con la poca disponibilidad de los equipos empleados, hacían que estas formas de expresión estuviesen limitadas a campos puramente de investigación, a pesar del esfuerzo de los promotores por difundir lo que era la más pura expresión de la vanguardia de la música culta.

No fue hasta finales de los años 60 cuando la producción de música por medios electrónicos alcanzó a la música popular. Coincide justamente con el desarrollo del control de voltaje por medio de un teclado para incidir sobre las características del sonido sintetizado. En esa época, el ingeniero norteamericano JOHN MOOG diseñó y patentó el primer SINTETIZADOR comercial: aunque aún era un armatoste enorme y su manejo era complejo, su modularidad y las grandes posibilidades que ofrecía hicieron crecer su fama, sobre todo a raíz del empleo de un modelo Moog Series por parte del músico e ingeniero WALTER CARLOS en su recreación de piezas clásicas. Así, su aclamado 'Switched-on Bach', y la aparición de su música en el film ´La Naranja Mecánica' aumentaron la popularidad del nuevo instrumento.

En esa época, el sintetizador es totalmente analógico, y consiste en un núcleo principal que consta de generadores de señal, moduladores, amplificadores, filtros, mezcladores, junto con un teclado y gran número de jacks de interconexión.

El sintetizador surgió entonces como respuesta para los problemas técnicos de lo grupos de rock sinfónico. Así, formaciones como Yes, ELP, Pink Floyd y Deep Purple usaron el sintetizador con asiduidad, sobre todo en los conciertos de principios de los 70. Los teclistas de estas formaciones se consagraron como grandes dominadores de la escena electrónica, como en el caso de RICK WAKEMAN, del grupo Yes.

Pero fue en la Alemania de esos años donde surgen los movimientos clave del posterior desarrollo de la música electrónica:

- La música espacial: herederos de la cultura psicodélica de los 60 y de la tradición electrónica de la escuela germana, los 'correos cósmicos', surgidos en la ciudad de Berlín, se encargan de innovar el panorama del rock sinfónico, con el empleo habitual de los últimos avances en la materia, como el sintetizador polifónico (capaz de producir acordes) y el secuenciador, siempre con vocación experimentadora. Los reyes del panorama son indiscutiblemente el grupo TANGERINE DREAM y el solista KLAUS SCHULTZE, sin olvidar a formaciones como ASHRA TEMPEL y CLUSTER.

- El 'krautrock': sobre todo en lo que se refiere a su vertiente 'techno', cuyos creadores absolutos fueron los miembros de KRAFTWERK, que desde Dusseldorf, y haciendo gala de una voluntad creadora sin límites, han influido en más de veinte años de generaciones herederas de sus modos de hacer las cosas, desde el synt-pop al techno de Detroit, con exponentes tales como Depeche Mode, OMD, e incluso los más extremos ejemplos como el techno-hardcore o el rock industrial.

Una característica común a ambas corrientes es la recuperación para la creación musical de un curioso artilugio que databa de los años 50: el VOCODER, usado en principio por el los militares para la codificación y síntesis de voz, es empleado para crear efectos exóticos y futuristas. Años más tarde, Jarre lo usaría con gran acierto en su disco Zoolook, en el que se superponen voces étnicas modificadas con el Vocoder.

En este orden de cosas, otra de las influencias notorias en la música actual es BRIAN ENO, auténtico creador del ambient, autor siempre caracterizado por el rigor conceptual y la capacidad visionaria de adelantarse 20 años a los usos musicales actuales.

A finales de los 70 cobran vigencia los músicos más representativos de la electrónica musical en su vertiente no culta, pero sin perder (al menos en esos años) el espíritu innovador de la corriente. Estos creadores originales, dominadores del sintetizador como pocos, son el griego VANGELIS, el francés JEAN MICHEL JARRE y el japonés KITARO, que durante mucho tiempo han mantenido el estatus que los lleva a ser los auténticos clásicos del género. Su influencia sobre los géneros de posterior aparición, como la música cósmica norteamericana (M. STEARNS, C. DEMBY), los estilos vinculados a la New Age (RAY LYNCH, SUZANNE CIANI) o giros de tuerca más exóticos que determinan el panorama actual (D.A. CLARK y su música neo-primitiva, OYSTEIN SEVAG y su ambient introspectivo). También hay que destacar el empleo de la electrónica en la composición de bandas sonoras en general, pero en concreto las de documentales de naturaleza merecen destacar por su gran originalidad y vocación experimental (JOEL FAJERMAN, RICHARD HARVEY).

En estos años (principios de los 80) surge el sintetizador digital, que supone el abandono de la complejidad y limitacones del analógico, incorporando nuevas posibilidades (como el sampling...), aunque la tendencia actual suele apuntar a la hibridación, lo que denota nostalgia por la mayor pureza y vigor del sonido analógico.

En la actualidad, la vanguardia musical ha quedado un tanto detenida, y si acaso se orienta a tendencias de origen norteamericano como el minimalismo, así que en música culta no se ha avanzado gran cosa en cuanto al aspecto puramente formal, aunque sí en los medios y alternativas de desarrollo (por ejemplo, la aplicación de las teorías sobre participación interactiva de I. Xennakis, la generalización de los ordenadores y el MIDI como herramientas de trabajo...)

Y en música popular, los géneros puramente electrónicos parecen haber sufrido un claro retroceso tras una etapa de esplendor en los 80: las causas de esto serían largas de analizar.

Pero es innegable el hecho fundamental de la irrupción de la electrónica en la música, que supuso una de las aportaciones fundamentales al arte contemporáneo, y una forma de romper con la tradición precedente, poniendo a prueba la capacidad de innovación de los músicos, alterando a las sensibilidades más reaccionarias, y contribuyendo a crear una nueva figura de músico: Walter Carlos, musicólogo y compositor además de ingeniero electrónico, es el ejemplo más característico.

 

11 DISCOS IMPORTANTES EN LA ELECTRÓNICA MUSICAL

 

- WALTER CARLOS: Switched-on Bach (CBS '68)

- TANGERINE DREAM: Phaedra (Virgin '74)

- VANGELIS: Albedo 0.39 (RCA '76)

- KRAFTWERK: Radio-Aktivitat (EMI '76)

- BRIAN ENO: Ambient 1- Music for Airports (Virgin '78)

- JEAN MICHEL JARRE: Equinoxe (Polydor '78)

- KITARO: La ruta de la seda (Pony Canyon '80)

- JOEL FAJERMAN: La aventura de las plantas ('82)

- RAY LYNCH: Deep Breakfast (Windham Hill '84)

- CONSTANCE DEMBY: Novus Magnificat (Heats of Space '86)

- OYSTEIN SEVAG: Visual (Windham Hill '96)

 

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antonio d. vizcaino gómez 98

 

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