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Revista Literaria Odesa Presenta... Literatura del antiguo Egipto
La literatura del Antiguo Egipto que nos ha llegado y nos muestra su esplendor, se ha conservado gracias a dos causas: que parte de ella está grabada en templos y tumbas, y que los papiros que la recogen se guardaron en esas mismas tumbas, que los protegieron. La literatura egipcia alcanzó su cénit con la Historia de Sinuhé y los Textos de los Sarcófagos. Idioma El idioma egipcio antiguo, que formó una rama separada entre la familia de idiomas afro-asiáticos, estuvo entre los primeros idiomas escritos, y se conoce por inscripciones jeroglíficas preservadas en monumentos y hojas de papiro. El idioma copto, el único descendiente del egipcio existente hoy, es en la actualidad el idioma litúrgico de la Iglesia ortodoxa copta. El dialecto "Koiné" del idioma griego fue importante en Alejandría en la época ptolemaica, fue utilizado en los medios filosóficos y culturales, y posteriormente estudiado por eruditos árabes. A partir del siglo VII, los invasores árabes imponen su lengua, que perdura hasta hoy. Sistemas de escritura Los jeroglíficos fueron un sistema de escritura inventado y utilizado por los antiguos egipcios desde la época predinástica hasta el siglo IV, y representan tanto ideogramas como fonogramas. Hay tres tipos básicos de escritura: jeroglífica, hierática y demótica, esta última correspondiente al periodo tardío del antiguo Egipto. Los documentos más antiguos conocidos fueron encontrados en la tumba del soberano predinástico Horus Escorpión, hallada el año 1997 en Umm el-Kab, Abidos, datados mediante carbono 14 entre 3300 y 3200 adC. y la última está datada: el 24 de agosto de 394, en el templo de Isis, en Filé.
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Literatura La literatura egipcia antigua se remonta al Imperio Antiguo, en el tercer milenio adC. La literatura religiosa se conoce mejor, por sus himnos a varios dioses y sus textos mortuorios. La obra literaria más antigua que nos ha llegado la forman los Textos de las Pirámides: la mitología y los rituales tallados en las tumbas de los gobernantes, sacerdotes y nobles. Más tarde, la literatura incluye textos seculares, como los "textos de la sabiduría", formas de instrucción filosófica. La Instrucción de Ptahhotep, por ejemplo, es un cotejo de proverbios morales escritos por un administrador egipcio. También existe una amplia colección de papiros con textos técnicos y médicos, como el Papiro Kahun sobre matemáticas, aunque los hay de literatura pura, como el Papiro Westcar que contiene una colección de cuentos de la Dinastía IV. Los autores de la literatura de los Imperios Antiguo y Medio (mediado el segundo milenio adC) parecen haber sido una élite de la clase administrativa, y fueron celebrados en el Imperio Nuevo (al final del segundo milenio). Con el tiempo, los Textos de las Pirámide derivaron en los Textos de los Sarcófagos (quizás después del fin del Imperio Antiguo), y finalmente la literatura mortuoria produjo su obra maestra, el Libro de los Muertos, durante el Imperio Nuevo. El Nuevo fue el siglo de oro de la literatura egipcia. Entre los textos notables se incluyen el Cuento de Neferty, las Instrucciones de Amenemhat, La Historia de Sinuhé, la Historia del marinero de Shipwrecked y la Historia del campesino elocuente, o el Relato de la Toma de Yafo (Jaffa). Las instrucciones llegaron a ser un género literario popular en el Nuevo Reino, tomando la forma de consejo para seguir la conducta apropiada. La Historia de Wenamun, el Poema de Pentaur y las Instrucciones de Anos son los ejemplos más conocidos de este período. Durante el período grecorromano (332 adC a 639), la literatura egipcia fue traducida a otros idiomas, y la grecorromana se fundió con el arte nativo en un nuevo estilo de escritura. De este período viene la Piedra de Rosetta, que llegó a ser la llave a descifrar los misterios de la escritura egipcia. Biblioteca Probablemente, existían bibliotecas en los templos, más concretamente en las casas de la vida, donde se guardaba (y escondía, si se juzgaba necesario) el saber. Diodoro de Sicilia refiere la existencia de la biblioteca de un faraón que él denomina Osymandyas (probablemente, Ramsés II) y que estaba en la ciudad de Luxor, donde los exploradores Champollion y Wilkinson descubrieron señales de una biblioteca que debió existir catorce siglos adC. La ciudad de Alejandría se jactó de su famosa Biblioteca, de entre 400.000 y 700.000 rollos escritos a mano, y que fue la más grande del mundo. Es asumido generalmente que fue fundada en el principio del siglo III adC, durante el reinado de Ptolomeo II, después de que su padre hubiera creado el Templo de las Meditaciones o Museo. La organización inicial es atribuida a Demetrius Phalereus, pero se conoce poco, de tantos volúmenes sólo nos quedan títulos que insinúan lo mucho que se perdió. El centro de estudios de Alejandría produjo también la traducción griega de la Biblia hebrea, la Septuaginta. Bibliografía RACHEWILTZ, Boris (1990), Los antiguos egipcios, Barcelona: Plaza&Janes. CORTADELLA, Jordi; OLESTI, Oriol y otros. (1997), Historia de las civilizaciones, Barcelona: Larousse. Llagostera Cuenca, Esteban. (1995), La poesía erótico-amorosa en el Egipto faraónico, Ediciones de la Sociedad de Cultura Valle-Inclán
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