UNIDAD 2 LA CIENCIA

 

2.1 Características de la ciencia

“Ciencia se deriva del latín scientia (de sciens entis... el que sabe; sciens a su vez del verbo scire...saber), etimológicamente es: doctrina del saber humano.

La ciencia, parte del saber humano, ha sido ordenada y formada metodológicamente para dar un conocimiento exacto de las cosas y de los fenómenos de nuestro entorno, basándose en sus principios y sus causas.

A la ciencia también puede definírsele como un conjunto de conocimientos adquiridos metodológicamente que están en permanente desarrollo, porque es una actividad dinámica y los conocimientos adquiridos y comprobados no quedan estáticos; su alcance no concluye al aclararse un problema científico, sino que éste o estos mismos problemas suponen o proponen nuevos problemas y nuevas interrogantes que responden, o bien, constituyen la base para sustentar la explicación de nuevos conocimientos,... (Welch, 1978) ¨la ciencia no sólo es un conjunto de hechos, ni solamente un conjunto de teorías, es un conjunto de procedimientos para descubrir hechos y generar teorías¨. Estas teorías no son rígidas, la ciencia y sus apoyos son dinámicos y mutables, es decir, que pueden cambiar para desarrollarse.

La ciencia se integra comúnmente en dos partes:

1.      no científica o empírica

Ciencia

2.      científico - metodológica o racional

 

La parte no científica o empírica está representada por las explicaciones y conocimientos no adquiridos metodológicamente, si no por la experiencia, las tradiciones, las costumbres, etcétera.

La parte científico - metodológica es el sustento lógico de la ciencia, representada por las leyes y teorías científicas, que se han obtenido en los procesos metodológicos y racionales.

La parte no científica aporta la base de conocimientos populares, la experiencia de algunas personas durante generaciones, así como: información general, ideas e interrogantes.

La parte científica da la precisión y los conocimientos exactos, como la base metódica y el análisis racional; también son importantes las observaciones y los estudios de mucha gente durante varias generaciones.” [1]

 

2.1.1 Concepto tradicional de la Ciencia

“.... algunas formas de clasificación de las ciencias, de las cuales mencionaremos dos, basadas en ciertos criterios; la primera, según Hempel (1981) es:

                                                                                  naturales

                                   Fácticas o empíricas

                                                                                  sociales

Tipos de

Ciencia                      Formales o no empíricas

...

·        Ciencias exactas. Todas aquellas ciencias cuyos hechos están rigurosamente demostrados, sus verdades se les consideran absolutas y precisas, en general se apoyan en principios matemáticos.

·        Ciencias naturales. Son todas las ciencias cuyo estudio han sido los seres vivos y la naturaleza; su comportamiento, las características que presentan y las leyes que los gobiernan (ecología, zoología, etcétera).

·        Ciencias humanas. Son aquellas ciencias que estudian la conducta del hombre y la sociedad humana, así como su desarrollo y evolución (historia, derecho, antropología, lingüística, etcétera).

·        Otras ciencias. Son ciencias cuyos principios básicos son inaccesibles a la experimentación científica y se rigen sólo por la experiencia común recibida (parapsicología, ocultismo,  etcétera).”[2]

 

2.1.2  Desarrollo histórico de la Ciencia

“Las relaciones entre la ciencia y la filosofía son muy estrechas y así lo han sido siempre.  En realidad, el conocimiento científico de la naturaleza y la reflexión filosófica sobre ese conocimiento surgieron sincrónicamente en la historia y tuvieron su primer exponente reconocido en Tales de Mileto, quien hizo la predicción de un eclipse de Sol, encontró la demostración de un teorema geométrico y estableció una concepción racional del universo, considerando al agua como el elemento primordial de lo existente. ... Inclusive, en ciertos periodos de sus respectivos desenvolvimientos, dichos nexos han carecido de armonía y hasta han resultado antagónicos.  ... Así ha sucedido durante la Antigüedad clásica griega, en el Renacimiento, con el advenimiento de la Revolución Industrial y en el transcurso de la revolución científica, tecnológica y social en cuyo umbral nos encontramos actualmente.” [3]

“...Por eso se puede decir que la ciencia tiene una textura filosófica, de la cual participan todos sus elementos.  [4]

“El primer hilo de la vinculación entre la ciencia y la filosofía, a través del método, es de índole genética, y estriba en que el método es elaborado ordinariamente al irse realizando la actividad científica”  [5]

 

 “Como todo conocimiento, el método científico se ha desarrollado históricamente y en estrecha relación con el desenvolvimiento social.  Por tener su dominio de estudio, de verificación y de aplicación en la misma actividad investigadora de la ciencia, el conocimiento sobre el método ha progresado siempre en correlación directa con el avance de la ciencia.  En general, la progresos científicos se traducen pronto en nuevos conocimientos lógicos e, igualmente, los desarrollos lógicos producen nuevos descubrimientos científicos. ... Las épocas en que la investigación lógica ha podido expresar los diferentes métodos científicos dentro de una teoría construida sistemáticamente, son las mismas en que la ciencia ha llegado a exponer definitivamente y en forma revolucionaria, concepciones radicalmente distintas de las anteriores y con arreglo a nuevos descubrimientos.  La lógica deductiva de Aristóteles tiene su aplicación consumada en la geometría de Euclides y, en rigor, corresponde a los mismos antecedentes cognoscitivos.  Por otra parte, la lógica inductiva de Bacon encuentra su realización contemporánea y fecunda en la mecánica de Galileo y es, al mismo tiempo, un resultado de la misma transformación del conocimiento que se opera en la época renacentista. Por último, la lógica dialéctida de Hegel es el antecedente directo del método seguido por Marx en la investigación de la economía, y con certeza, es también producto de la misma revolución científica cuyas consecuencias se siguen desarrollando en la actualidad.” [6]

 

2.1.3 División de la ciencia

“La ciencia se integra comúnmente en dos partes:

 
 

 


                        1. no científica o empírica

Ciencia

                        2. científico - metodológica o racional

 

La parte no científica o empírica está representada por las explicaciones y conocimientos no adquiridos metodológicamente, si no  por la experiencia, las tradiciones, las costumbres, etcétera.

La parte científica – metodológica es el sustento lógico de la ciencia, representada por las leyes y teorías científicas, que se han obtenido en los proceso metodológicos y racionales.

La parte no científica aporta la base de conocimientos populares, la experiencia de algunas personas durante varias generaciones, así como: información general, ideas e interrogantes.

La parte científica da la precisión y los conocimientos exactos, como la base metódica y el análisis racional; también son importantes las observaciones y los estudios de mucha gente durante varias generaciones.” [7]

 

2.1.4 Características de la ciencia

“ ´Él hombre –dice Marx- se distingue del topo en que, antes del construir, levanta los planos.´ Para que el investigador pueda actuar con éxito, antes tiene que haber proyectado su trabajo.  Pero, eso no quiere decir que sea el universo el que se comporte siguiendo el diseño esquemático que el hombre haya formado.  Por el contrario, el conocimiento no surge como una reflexión autónoma del pensamiento, ni es tampoco el espectador de sí mismo; sino que es, simple y llanamente, el reflejo de los procesos del universo y de sus modalidades de existencia relativamente permanentes, cuya función queda representada, al quedar determinada, en el conocimiento científico.” [8]

“La ciencia estructura los conocimientos adquiridos valiéndose de elementos lógicos.  Pero, hasta la imaginación científica se encuentra regida por métodos rigurosos, en los cuales se acusa la sujeción de las posibilidades formuladas a su confirmación en el experimento y en la experiencia en general.” [9]

 

2.1.5 Tipos de conocimientos

“El hombre por su instinto de curiosidad y por su deseo de saber, ha buscado las causas al igual que el comportamiento de los fenómenos que se suscitan a su alrededor, asimismo las relaciones que existen entre muchos de ellos.  Así, en esa búsqueda de explicaciones, el hombre ha acumulado gran cantidad de conocimientos, ....

La palabra conocimiento se deriva del latín cognoscere de cum ... con y  gnoscere ... conocer, etimológicamente es la acción de conocer, de manera más general es la acción o el efecto de conocer, saber, advertir algo, así como tener noción o idea de alguna cosa.

Los conocimientos pueden ser de diferentes clases:

                                               Intuitivos

            Conocimientos         Empíricos

                                               Científicos

 

 

·        Conocimientos intuitivos.  Son los que adquiere el hombre de forma simple, haciendo uso de las capacidades inhatas de sus órganos y sentidos.

·        Conocimientos empíricos. Son conocimientos sobre fenómenos un tanto más complejos, mismos que el hombre ha adquirido, con base en su experiencia común sobre una actividad que desarrolla con regularidad.  Se caracteriza por ser un conocimiento no exacto, no explica las causas de un fenómeno, y si lo hace, sus razonamientos no son sólidos y confiables, no puede explicar el comportamiento objetivo de un fenómeno, ni predecirlo,....

·        Conocimientos científicos. Son aquellos conocimientos que el hombre ha adquirido con base en los razonamientos y comprobaciones minuciosas de los fenómenos que se suscitan a su alrededor. Son conocimientos más exactos que explican las causas y principios de un fenómeno y predicen cómo y cuándo puede volver a ocurrir, e incluso algunos pueden reproducirlo.” [10]

 


2.2 Diversos enfoques epistemológicos.

2.2.1 Concepto de epistemología

“Es posible discrepar en lo que concierne a los resultados de la ciencia o sus primeros principios, pero parece fuera de toda duda su función general.  La ciencia es la que nos proporciona la seguridad de un mundo constante.  Podemos aplicar a la ciencia la conocida frase de Arquímedes: Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo.  En un universo cambiante, el pensamiento científico nos fija los puntos quietos, los polos en reposo, inconmovibles.  En la lengua griega el término episteme se deriva, etimológicamente, de una raíz que significa firmeza y estabilidad.  El proceso científico nos conduce a un equilibrio estable, a una estabilización y consolidación del mundo de nuestras percepciones y pensamientos” [11]

“Epistemología: (episteme, ciencia) teoría del conocimiento.  Doctrina acerca del origen de las ideas, la estructura y la validez del conocimiento.” [12]

“Teoría del conocimiento (del griego, gnosis, conocimiento, y lógos, tratado, doctrina). Teoría acerca de la esencia, leyes y formas del conocimiento humano.  Sus problemas principales son: cuáles son el objeto y fuentes del conocimiento; cuál es su fundamento y qué lo impulsa; cuáles son los peldaños del proceso cognoscitivo; cuáles los métodos y formas de éste; qué es la verdad y qué relación existe entre la actividad práctica y cognoscente de los hombre, etc. La historia de la filosofía conoce dos líneas diferentes por principio en la solución de los problemas fundamentales de la teoría del conocimiento: la materialista y la idealista.[...] El idealismo, ..., parte de que nuestro conocimiento es primario a la par que interpreta el mundo objetivo como algo que deriva del conocimiento. Este punto de vista fue sustentado por Platón, Berkeley, Hegel y otros filósofos.[...] La línea materialista en teoría del conocimiento consiste en afirmar que el ser es primario y que el conocimiento es un reflejo del ser. Ha sido representada en la historia de la filosofía por Demócrito, F. Bacon, Locke, los materialistas franceses del siglo XVII, y otros filósofos.” [13]

 

2.2.2 Origen y posibilidad del conocimiento.

La historia de la teoría del conocimiento

“No se puede hablar de una teoría  del conocimiento, en el sentido de una disciplina filosófica independiente, ni en la Antigüedad ni en la Edad Media. En la filosofía antigua encontramos múltiples reflexiones epistemológicas, especialmente en Platón y Aristóteles.  Pero las investigaciones epistemológicas están ensartadas en los textos metafísico y psicológicos.  La teoría del conocimiento como disciplina autónoma aparece por primera vez en la Edad Moderna.  Como su fundador debe considerarse al filósofo inglés John Locke.  Su obra maestra, An essay concerning human understanding (“ensayo sobre el entendimiento humano”) aparecida en 1690, trata de un modo sistemático las cuestiones del origen, la esencia y la certeza del conocimiento humano. Leibniz intentó en su obra Nouveaux essais su l´entendement humain (“Nuevos ensayos sobre  el entendimiento humano”), editada como póstuma en 1765, una refutación del punto de vista epistemológico defendido por Locke.  Sobre los resultados obtenidos por éste edificaron nuevas construcciones en Inglaterra George Berkeley, en su obra A treatise concerning the principles of human knowledge (“Tratado de los principios del conocimiento humano”, 1710), y David Hume, en su obra maestra A treatise on human nature (“Tratado de la naturaleza humana”, 1739-40), y en la obra más breve Enquiry concerning human understanding (“Investigación sobre el entendimiento humano”, 1748).

Como el verdadero fundador de la teoría del conocimiento humano dentro de la filosofía continental se presenta Emmanuel Kant.  En su obra maestra epistemológica, la Crítica de la razón pura (1781), trata, ante todo, de dar una fundamentación crítica del conocimiento científico de la naturaleza.  El mismo llama al método de que se sirve en ella “método trascendental”. Este método no investiga el origen psicológico, sino la validez lógica del conocimiento.  No pregunta –como el método psicológico- cómo surge el conocimiento, sino cómo es posible el conocimiento, sobre qué bases, sobre qué supuestos supremos descansa.  A causa de este método, la filosofía de Kant se llama también brevemente, trascendentalismo o criticismo.

En el sucesor inmediato de Kant, Fitche, la teoría del conocimiento aparece por primera vez bajo el título de “teoría de la ciencia”.  Pero ya en él se manifiesta esa confusión de la teoría del conocimiento y la metafísica, que se desborda francamente en Schelling y Hegel, y que también se encuentra de un modo innegable en Schopenhauer y Eduard von Hartmann.  En oposición a esta forma metafísica de tratar la teoría del conocimiento, el neokantismo, aparecido hacia el año setenta del siglo pasado, se esforzó por trazar una separación neta entre los problemas epistemológicos y los metafísicos.  Pero puso tan en primer término los problemas epistemológicos, que la filosofía corrió peligro de reducirse a la teoría del conocimiento.  El neokantismo desenvolvió además la teoría kantinana del conocimiento en una dirección muy determinada.  El exclusivismo originado por ello hizo surgir pronto corrientes epistemológicas contrarias.  Así es como nos encontramos hoy ante una multitud de direcciones epistemológicas, ...” [14]

“El dogmatismo

Entendemos por dogmatismo (de doctrina fijada) aquella posición epistemológica para la cual no existe todavía el problema del conocimiento.  El dogmatismo da por supuesta la posibilidad y la realidad del contacto entre el sujeto y el objeto.  Es para él comprensible de suyo que el sujeto, la conciencia cognoscente, aprehende su objeto.  Esta posición se sustenta en una confianza en la razón humana, todavía no debilitada por ninguna duda.” [15]

“El esceptisismo

Extrema se tangunt.  Los extremos se tocan.  Esta afirmación es también válida en el terreno epistemológico.  El dogmatismo se convierte muchas veces en su contrario, en el esceptisismo (de cavilar, examinar). Mientras aquél considera la posibilidad de un contacto entre el sujeto y el objeto, como algo comprensible de suyo, éste la niega.  Según el esceptisismo, el sujeto no puede aprehender el objeto.  El conocimiento, en el sentido de una aprehensión real del objeto, es imposible según él.  Por eso no debemos pronunciar ningún juicio, sino abstenernos totalmente de juzgar” [16]

“El subjetivismo y el relativismo

El esceptisismo enseña que no hay ninguna verdad.  El subjetivismo y el relativismo no van tan lejos.  Según éstos, hay verdad; pero esta verdad tiene una validez limitada.  No hay ninguna verdad universalmente válida.  El subjetivismo, como ya indica su nombre, limita la validez de la verdad al sujeto que conoce y juzga.  Este puede ser tanto el sujeto individual o el individuo humano, como el sujeto general o el género humano.”[17]

“El relativismo está emparentado con el subjetivismo. Según él, no hay tampoco ninguna verdad absoluta, ninguna verdad absolutamente válida; toda la verdad es relativa, tiene sólo una validez limitada.  Pero mientras el subjetivismo hace depender el conocimiento humano de factores que residen en el sujeto cognoscente, el relativismo subraya la dependencia de todo conocimiento humano respecto a factores externos.  Como tales considera, ante todo, la influencia del medio del espíritu del tiempo, la pertenencia a un determinado círculo cultural y los factores determinantes contenidos en él”[18]

“El pragmatismo

El esceptisismo es una posición esencialmente negativa.  Significa la negación de la posibilidad del conocimiento. El escepticismo toma un sesgo positivo en el moderno pragmatismo (acción). Como el esceptisismo, también el pragmatismo abandona el concepto de la verdad en el sentido de la concordancia entre el pensamiento y el ser.  Pero el pragmatismo no se detiene en esta negación, sino que reemplaza el concepto abandonado por un nuevo concepto de la verdad.  Según él, verdadero significa útil, valioso, fomentador de la vida.

...Según él, el hombre no es en primer término un ser teórico o pensante, sino un ser práctico, un ser de voluntad y acción. Su intelecto está íntegramente al servicio de la voluntad y de su acción. El intelecto es dado al hombre, no para investigar y conocer la verdad, sino para poder orientarse en la realidad. El conocimiento humano recibe su sentido y su valor de éste su destino práctico....”[19]

“El criticismo

El subjetivismo, el relativismo y el pragmatismo, son, en el fondo, escepticismo.  La antítesis de éste es, como hemos visto, el dogmatismo.  Pero hay una tercera posición que resolvería la antítesis en una síntesis.  Esta posición intermedia entre el dogmatismo y el escepticismo se llama criticismo (examinar). El criticismo comparte con el dogmatismo la fundamental confianza en la razón humana.  El criticismo está convencido de que es posible el conocimiento, de que hay una verdad.  Pero mientras esta confianza induce al dogmatismo a aceptar despreocupadamente, por decirlo así, todas las afirmaciones de la razón humana y a no reconocer límites al poder del conocimiento humano, el criticismo, próximo en esto al escepticismo, una a la confianza en el conocimiento humano en general la desconfianza hacia todo conocimiento determinado. Donde quiera pregunta por los motivos y pide cuentas a la razón humana.  Su conducta no es dogmática ni escéptica sino reflexiva y crítica.  Es un término medio entre la temeridad dogmática y la desesperación escéptica.”[20]

 

2.2.3 Corrientes epistemológicas (empirismo, racionalismo, materialismo dialéctico)

“El racionalismo

La posición epistemológica  que ve en el pensamiento, en la razón, la fuente principal del conocimiento humano, se llama racionalismo ( de ratio = razón). Según él, un conocimiento sólo merece, en realidad, este nombre cuando es lógicamente necesario y universalmente válido.  Cuando nuestra razón juzga que una cosa tiene que ser así y que no puede ser de otro modo; que tiene que ser así, por tanto, siempre y en todas partes, entonces y sólo entonces nos encontramos ante un verdadero conocimiento, en opinión del racionalismo.  Un conocimiento semejante se nos presenta, por ejemplo, cuando formulamos el juicio “el todo es mayor que la parte” o “todos los cuerpos son extensos”.  En ambos casos vemos con evidencia que tiene que ser así y que la razón se contradiría a sí misma si quisiera sostener lo contrario. Y porque tiene que ser así, es también siempre y en todas partes así.  Estos juicios poseen, pues, una necesidad lógica y una validez universal rigurosa.” [21]

 

“Una forma determinada del conocimiento ha servido evidentemente de modelo a la interpretación racionalista del conocimiento.  No es difícil decir cuál es: es el conocimiento matemático.  Este es, en efecto, un conocimiento predominantemente conceptual y deductivo....

La forma más antigua del racionalismo se encuentra en Platón. Este se halla convencido de que todo verdadero saber se distingue por las notas de la necesidad lógica y la validez universal.  Ahora bien, el mundo de la experiencia se encuentra se encuentra en un continuo cambio y mudanza.  Consiguientemente, no puede procurarnos un verdadero saber.  Con los eleáticos, Platón está profundamente penetrado de la idea de que los sentidos no pueden conducirnos nunca a un verdadero saber.[...]no es un saber, sino una mera opinión. [...] tiene que haber además del mundo sensible otro suprasensible, del cual saque nuestra conciencia cognoscente sus contenidos, Platón llama a este mundo suprasensible el mundo de las ideas....

Una forma algo distinta se encuentra en Plotonio y San Agustín.  El primero coloca el mundo de las ideas en el Nus cósmico, o sea Espíritu del universo.  Las Ideas ya no son un reino de esencias existentes por sí, sino el vivo autodespliege del Nus. Nuestro espíritu es una emanación de este Espíritu Cósmico.  Entre ambos existe, por ende, la más íntima conexión metafísica.  ... El conocimiento tiene lugar simplemente recibiendo en el espíritu humano las ideas del Nus, origen metafísico de aquel.  .... Esta idea es recogida y modificada en sentido cristiano por San Agustín.  El Dios personal del cristianismo ocupa el lugar del Nus.  Las Ideas se convierten en las ideas creatrices de Dios.  El conocimiento tiene lugar siendo el espíritu humano iluminado por Dios....

Mucho mayor importancia alcanzó otra forma del racionalismo en la Edad Moderna.  La encontramos en el fundador de la filosofía moderna, Descartes, y en su continuador, Leibniz. Es la teoría de las ideas innatas (ideae innatae), cuyas primeras huellas descubrimos ya en la última época del Pórtico (Cicerón) y que había de representar un papel tan importante en la Edad Moderna.  Según ella, nos son innatos cierto número de conceptos, justamente los más importantes, los conceptos fundamentales del conocimiento.  Estos conceptos no proceden de la experiencia, sino que representan un patrimonio originario de la razón. Según Descartes, trátese de conceptos más o menos acabados. Leibniz es de opinión que sólo  existen en nosotros en germen, potencialmente.” [22]

“ El empirismo

El empirismo (experiencia) opone a la tesis del racionalismo (según la cual el pensamiento, la razón, es la verdadera fuente del conocimiento). La antítesis que dice: la única fuente del conocimiento humano es la experiencia.  En opinión del empirismo, no hay ningún patrimonio a priori de la razón.  La conciencia cognoscente no saca sus contenidos de la razón, sino exclusivamente de la experiencia.  El espíritu , sino exclusivamente de la experiencia.  El espíritu humano está por naturaleza vacío; es una tabula rasa, una hoja por escribir y en la que escribe la experiencia.  Todos nuestros conceptos, incluso los más generales y abstractos, proceden de la experiencia.

Mientras el racionalismo se deja llevar por una idea determinada, por una idea determinada, por un ideal de conocimiento, el empirismo parte de los hechos concretos.  Para justificar su posición acude a la evolución del pensamiento y del conocimiento humano. Esta evolución prueba,..., la alta importancia de la experiencia en la producción del conocimiento.  El niño empieza por tener percepciones concretas.  Sobre la base de estas percepciones llega paulatinamente a formar representaciones generales y conceptos.  Estos nacen, por ende, orgánicamente de la experiencia.  No se encuentra nada semejante a esos conceptos que existen acabados en el espíritu o se forman con total independencia de la experiencia.  La experiencia se presenta, pues, como la única fuente del conocimiento....

Suele distinguirse una doble experiencia: la interna y la externa. Aquélla consiste en la percepción por los sentidos.  Hay una forma del empirismo que sólo admite esta última.  Esta forma del empirismo se llama sensualismo (de sensus = sentido).

Ya en la Antigüedad tropezamos con ideas empiristas.  Las encontramos primero en los sofistas y más tarde especialmente entre los estoicos y los epicúreos.  En los estoicos hallamos por primera vez la comparación del alma con una tabla de escribir, imagen que se repite continuamente desde entonces.... Su verdadero fundador es John Locke (1632-1704). Locke combate con toda decisión la teoría de las ideas innatas.  El alma es un “papel en blanco”, que la experiencia cubre poco a poco con los trazos de su escritura.  Hay una experiencia externa (sensation) y una experiencia interna (reflexión).  Los contenidos de la experiencia son ideas o representaciones, ya simples, ya complejas.  Estas últimas se componen de ideas simples. [...] El pensamiento no agrega un nuevo elemento, sino que se limita a unir unos con otros los distintos datos de la experiencia....

El empirismo de Locke  fue desarrollado por David Hume (1711-1776). Hume divide las “ideas” (perceptions) de Locke  en impresiones e ideas.   Por impresiones entiende las vivas sensaciones que tenemos cuando vemos, oímos, tocamos, etc. Hay, pues, impresiones de la sensación y de la reflexión.  Por ideas entiende las representaciones de la memoria y de la fantasía, menos vivas que las impresiones y que surgen en nosotros sobre la base de éstas.  Ahora bien, Hume sienta este principio: todas las ideas proceden de las impresiones y no son nada más que copias de las impresiones.  Este principio le sirve de criterios para apreciar la validez objetiva de las ideas. ...

En el siglo XIX encontramos el empirismo en filósofo inglés John Stuart Mill (1806-1873). Este rebasa a Locke  y Hume, reduciendo también el conocimiento matemático a la experiencia como única base del conocimiento.  No hay proposiciones a priori, válidas independientemente de la experiencia.  Hasta las leyes lógicas del pensamiento tienen la base de su validez en la experiencia.  Tampoco ellas son nada más que generalizaciones de la experiencia pasada.” [23]

“Materialismo dialéctico

Filosofía del marxismo - leninismo, que conjuga orgánicamente la solución materialista del problema fundamental de la filosofía con la dialéctica; ciencia de las leyes generales del desarrollo de los fenómenos de la realidad objetiva y del proceso del conocimiento; método revolucionario de conocimiento y de transformación de la realidad.  El materialismo dialéctico aparece a mediados del siglo XIX como parte componente del marxismo.  Sus tesis fueron elaboradas por Marx y Engels y desarrolladas creadoramente por Lenin y otros marxistas....

....Predecesores filosóficos directos del materialismo dialéctico fueron los pensadores alemanes Hegel, quien formuló las leyes de la dialéctica sobre una base idealista, y Feuerbach, quien desarrolló los puntos de vista materialistas acerca de los fenómenos y fundamentó la existencia objetiva del mundo exterior, el carácter primario de la materia y el secundario de la conciencia.  ... por la cual entiende la realidad objetiva, ¨que es dada al hombre en sus sensaciones y que existe independientemente de ellas” (Lenin). La conciencia es una propiedad de la materia altamente organizada (el cerebro del hombre); aparece con la sociedad humana.  La esencia de la conciencia reside en reflejar la realidad objetiva, en elaborar la imagen subjetiva de ésta.”[24]