UNIDAD 3 LA  INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA COMO PRÁCTICA SOCIAL

 

3.1 Repercusiones de la ciencia y la tecnología

 

“Los agentes del proceso productivo en la región son los empresarios industriales y los Estados vía empresas públicas de producción y servicios.  Es decir, los demandadores de ciencia y tecnología supuestamente deberían ser ambos agentes.  Sin embargo, los industriales por su estructura y por su posición en el modo de producción de capitalismo dependiente, están inhibidos a requerir tecnologías de producción.  La existencia de un dualismo tecnológico es evidente en la región.  Esto es, la coexistencia en la misma rama y entre distintas ramas de la actividad económica e industrial de unidades productivas relativamente grandes que utilizan tecnología moderna y otras más pequeñas con métodos anticuados de producción.  Existe una tendencia por parte de las empresas de tecnología moderna, firmas de consultores y centros de investigación que sirven como fuentes de conocimientos que sirven como fuentes de conocimientos foráneos.  La CEPAL relaciona este fenómeno de dualismo tecnológico con la creciente dependencia de los países latinoamericanos de los más desarrollados para su tecnología industrial.

Otra característica económica es el exceso de capacidad instalada en algunas ramas industriales, esto es, la concentración de inversiones en ciertas actividades industriales, con la consiguiente subutilización de capacidad instalada de maquinaria y equipos.  [...] un alto porcentaje de capital inmovilizado, producto entre otras causas del proteccionismo arancelario y de la inadecuada selección de tecnología que al ser importada de los centros industrializados, tiende a ahorrar mano de obra y a sobreutilizar el factor capital.” [1]

Como expresan Sagasti y Guerrero: ¨La dependencia en tecnología extranjera produce colonialismo tecnológico y frena el desarrollo de una ciencia y tecnología propias.  Al traer del extranjero equipos, procesos, dibujos y diseños, manuales de operación  y hasta supervisores, como es el caso de muchas industrias extranjeras en América Latina, hay poca cabida para la utilización de la capacidad científica y tecnológica nacional, salvo en operaciones rutinarias como control de calidad.”[2]

“Se ha insinuado que la importancia de tecnología es una limitante al desarrollo de una ciencia y tecnología propias.  Como consecuencia de los factores antes vistos, en América Latina no ha habido una política respecto a los problemas asociados a la selección de tecnologías adecuadas, tanto a nivel gubernamental y de empresa privada. ... Como consecuencia de la interacción de los factores ya vistos, existe una manifiesta falta de demanda de actividades científicas y tecnológicas locales, lo cual ha acentuado la dependencia tecnológica de América Latina.”[3]

 

3.1.1 Diferencias entre ciencia, tecnología y técnica

 

3.1.2 Causas y efectos de la ciencia

 

“La actividad científica es un subsistema social que opera en un espacio y un tiempo histórico determinados.  Como fenómeno social ha sido estudiado por los cientistas sociales desde diversos ángulos.  Norman Storer menciona siete diferentes criterios para abordarlo:

1.      La ciencia como institución social que conforma un sistema de comportamiento, dotado de normas, valores, características demográficas, estructuras organizacionales y una tradición determinada.

2.      Los científicos como miembros de grupos concretos, ligados a lealtades internas, influencias sobre la productividad, reclutamiento y administración de la investigación.

3.      Los científicos como miembros de una profesión, es decir, como cuerpo de expertos que interactúan con el resto de los subsistemas de una formación social.

4.      Los científicos como agentes creadores a los que se estudia en sus aspectos sicológicos y vocacionales para el trabajo científico original e inédito.

5.      Los científicos como miembros de disciplinas específicas. Tales estudios han tendido a concentrarse sobre aspectos específicos de la disciplina, en vez de hacer de la disciplina misma una variable importante.

6.      La ciencia como factor participante en las discusiones que se toman a nivel nacional. Esto es, las relaciones entre Política Científica y Ciencia política.

7.      La ciencia como sistema de comunicación, esto es la dinámica del flujo de información en la ciencia y la formación y efecto social del conocimiento científico.”[4]

 

“...Para Barber y Merton existirían normas de validación universal que legitiman la actividad científica en cualquier punto de la tierra.

Dichas normas serían: universalidad, esceptisismo organizado, desinterés, comunitarismo, racionalidad y neutralidad emotiva.” [5]

 

Kuhn sugiere que existen varias formas de investigación científica.  No obstante, lo que abarca la mayor parte de la actividad de la mayoría de los científicos es una función que se desenvuelve dentro de una vasta orientación intelectual, que incluye una metafísica, algunas leyes, algunas teorías, una metodología y un conjunto de técnicas, que reconocido cómo válido por los científicos se llama paradigma.

El paradigma señala a los científicos los tipos de entidades que pueblan el respectivo universo y la manera en que tales entidades se comportan.  El paradigma indica cuáles son las preguntas que pueden legítimamente formularse acerca de la naturaleza y de la sociedad y cuáles son las técnicas que pueden utilizarse en la búsqueda de respuestas a tales preguntas.” [6]

 


3.1.3 Influencias ideológicas.

“... las leyes del proceso interno de la producción científica operan bajo el marco denominado paradigma, pero la elección del campo a investigar, la metodología a seguir, tiene una valoración social que no puede ignorarse.

Esta última variable es la que más resistencia pone al llamado carácter universal de la ciencia y que Oscar Varsavsky llama ´el cientifisismo´ con que hoy intenta cubrirse el hombre de ciencia contemporáneo. Ello es un interrogante que está pendiente en la discusión de la problemática de la dependencia cultural, científica y tecnológica de todo el Tercer Mundo.

El planteamiento que al parecer comienza a abrirse camino en la América Latina es que cada vez es más evidente que la Ciencia y la Tecnología son un producto de la sociedad capitalista industrializada y que bajo un supuesto de “purismo científico” se encubre y legitima una relación de subordinación, que consolida la dependencia económica de nuestros países. ´Se nos implanta desde allí –acota Varsavsky- un estilo cultural completo; el de las grandes sociedades industriales, tan prestigiadas a través a través de los medios de comunicación, los textos y su fuerza física, que lo aceptamos como único concebido para salir del subdesarrollo´. Y agrega el científico argentino: ´Los tremendos éxitos de las ciencias físicas, el poderío que la sociedad industrial logró sobre la naturaleza uy los demás países, nos ha hecho aceptar en bloque lo que venga etiquetado en el hemisferio Norte como Ciencia y Tecnología.  Aceptamos que la ciencia es un Dios, más que un Dios en realidad, pues aceptamos que distintos pueblos puedan tener  distintos dioses, y que su iglesia infalible está formada por algunas universidades y fundaciones del Norte, cuyos criterios, normas y aprobación constituyen nuestro modelo implícito o explícito, faro de nuestra modernización reflejada.”

“... Hemos descubierto hace pocos años que también padecemos de  una dependencia tecnológica que no nos permite liberarnos económicamente... Pero la única estrategia que se ensaya [...] es capacitarnos para competir técnica y económicamente con nuestros líderes: dominar la misma ciencia, construir las mismas máquinas, producir las mismas cosas con la misma organización: a los países demasiado pequeños para semejante tarea se les sugiere formar bloques regionales para unir recurso y mercado.

En síntesis, se trata de buscar opciones múltiples que, aprovechando el patrimonio de la ciencia contemporánea, logre plasmar una ciencia y una tecnología propias, que tengan por norte conocer nuestros recursos naturales, implementar proyectos de contenido liberador y llevar real progreso a los vastos sectores marginados de nuestras sociedades. En la tarea del avance y del cambio social la función, naturaleza y contenido del trabajo científico comprometido, adquiere una dimensión humanista y renovada al hombre de ciencia, pues así logra  efectivamente, poner la Ciencia y la Tecnología al servicio del hombre latinoamericano.” [7]

 

3.1.4 Ciencia, tecnología y desarrollo en América Latina

“La experiencia histórica y el desarrollo de las sociedades contemporáneas nos demuestran que el proceso de formación de ciencia y tecnología y su incorporación al  sistema económico, depende de la acción múltiple y coordinada de tres elementos principales: el aparato político - gubernamental, la estructura productiva y la infraestructura científico - tecnológica, integrados en un sistema de relaciones.

...los tres niveles se imbrican y se retroalimentan. Es fácil percibir relaciones estrechas entre ellos. El sistema productivo, vía empresas, invierte en laboratorios e institutos.  La investigación científica y tecnológica recibe apoyo tanto de los sectores productivos como de los gubernamentales. ...

En síntesis, una formación económica bien estructurada y con una dinámica autogenerada, se caracteriza por la existencia de numerosas interacciones entre los diversos aparatos que simultáneamente con sus funciones, incrementan sus dimensiones, pedidos y respuestas. En ese contexto, entonces, la actividad científica responde a las necesidades de la sociedad total.  Veamos ahora cómo el triángulo antes descrito opera en las sociedades subdesarrolladas.

a)     El aparato productivo. En América Latina, la estructura productiva se caracteriza por el predominio de la unidad productiva extranjera. La empresa transnacional ubicada geográficamente en nuestras economías, responde a un esquema de racionalidad y eficiencia, planeado en las casas matrices que desde metrópolis le imponen pautas, prioridades, líneas, diseños, tipos de productos y hasta tasas de acumulación planificadas, anuales o quinquenales. ... Es decir, estas unidades no formulan requerimientos al sistema social de la ciencia en nuestra región; y por lo tanto, la actividad científica vegeta al margen de las industrias y los servicios.

b)     El aparato o infraestructura científico - tecnológica. La ausencia de demandas por la producción científico - tecnológica, trae como consecuencia que los institutos y universidades no sean solicitados por la industria; y por lo tanto, su rol como instituciones sociales útiles pasa a ser secundario.  Allí la universidad se orienta a la investigación pura, alejada de los problemas nacionales o se aboca a formar médicos, abogados, o ingenieros destinados a administrar y dar fluidez al sistema social dependiente.  En otros casos, se incorpora a proyectos y programas que interesan a las metrópolis, reafirmando con ello la subordinación científica y tecnológica.

c)      El aparato político - gubernamental. Es fácil percibir que al carecer la sociedad en su conjunto de necesidades científicas y tecnológicas, los gobiernos no se muestran muy entusiastas por invertir en la actividad científico - tecnológica. Sus recursos, siempre limitados, hacia las universidades, se consumen en la tarea de formar profesionales aptos e idóneos para la administración y los servicios. De allí que los servicios educativos expresen y reflejen esa inercia a la eficiencia y al progreso.” [8]