CLASSIC SPORT 1-1 PAVIAS DE TRIANA
Excelente resultado el empate cosechado por el conjunto pavío el pasado jueves ante Clasicsport, a la sazón líder indiscutible de la categoría que contaba hasta el momento sus partidos por victorias. Intensidad, concentración, anticipación y oficio equilibraron una balanza a priori descompensada en cuanto a velocidad, poderío físico, calidad y otras cosillas de las que se van perdiendo con los años.
Aunque el equipo contrario, según fuentes bien informadas, se presentaba con sensibles bajas, no eran menos ni menos importantes las de los trianeros: Diego Camarón, despegaítas aún las cannes, apoyando fielmente en la banda; junto a él Gorrigoitia, que cuando vuelva alguno ya será agüelo, y Carlos Lugo, que quiso pero no pugo. Ausentes Julio el Zanarí, resolviendo no sé qué de unas odaliscas, Miraíta de Coria con gastonteritis de última hora (por poco se nos caga en su coche nuevo), Vanderlenda con inflamación severa del juanete izquierdo, y los Pacos Forlán y Aceitunita, que se les fue el santo al cielo jugando una emocionante partida de trincarro online.
Respetuosos con el formato y estilo del cronista habitual, vamos por partes: Andresotti, cancervecero bajo palio con el ángelus correctamente rezado; defensa catenacciosa con Larry Pisadinha, Poulsen de Triana y el gran capitán Beckam; centro del campo de briega y calidad, con David el Inquieto y Tawí que te wí, y punta peleona para Kisko Kerzacozzz. Calentando a golpe de nalga el gélido banquillo, Jordi Maresca de Triana.
Pepe Undiano el Diplomático se quedó un poco cogío al coincidirle un kiroppa-kirouló con un mekolokolombro, así que el no menos diplomático Gitano completo, gitano commansi agarró el pito. En fin, que yo no digo ná, que luego sale uno criticao, pero que eso, que o a la entrá o a la zalía, miarma, vaya tela, íu.
Concienciado a defender con denuedo ante un rival muy superior, el cuadro trianero cedió la iniciativa al contrario, apretando líneas y dientes y esperando su oportunidad al contragolpe. Defensa y centro del campo tejieron un tupido entramado donde los jóvenes líderes quedaban atrapados una y otra vez a pesar de la rapidez y calidad de sus paredes, regates y cambios de orientación. Así, las dos mejores ocasiones de gol de este primer acto las tuvo en sus botas nuestro gallardo y aguerrido ariete tras buenos pases de Tawí y Larry, pero en ambas el meta contrario demostró sus cualidades. Por parte contraria, el balance ofensivo fue casi nulo: Alguna jugada a balón parado, algún lanzamiento lejano... muy poco peligro. Con el empate inicial se llegó al descanso, entre aplausos y ánimos de los compañeros de banda, emocionados a la par que sorprendidos por el rendimiento del equipo.
Afianzada la confianza en nuestras fuerzas, afrontamos el segundo tiempo contemplando incluso la victoria como objetivo posible. Y seguimos igual, intensos, concentrados, yendo de verdad a cada cruce, peleando cada balón como si nos fuese el pellejo. Jordi Maresca, que había entrado en juego mediada la primera parte, fue el recambio perfecto. No llegamos mucho, pero ellos tampoco. Y a falta de cinco o seis minutos para la conclusión, se adelantaron en una jugada llena de irregularidades. Balón largo y gordo de Andresotti al corazón del área rival, Kisko colisiona con el portero y pedimos falta, saque de banda para nosotros pero Gitano se lo da a ellos, cuelgan a la frontal, el grande que la baja con la mano pero descarao dertó, lanzamiento con rechace y gol de ellos, Dios mío, pero cómo puede no verse esa mano, en fin, basta con no estar mirando la jugada, que yo no digo ná, pero que eso, pues que nos la dio a la zalía, vaya tela, íu.
No podía quedar así. La injusticia nos dio la fuerza para irnos al ataque, séptimo de caballería, y en los pocos minutos que quedaban hubo más movida que en todo el partido. David tuvo una buenísima, y ellos también pudieron sentenciar; y en el último suspiro, falta peligrosa que bota Tawí (vaya fichaje, dos raciones de pulmones, camarero, Saliiiiinas), mi Beckam tapando al portero, rocecito afortunado y gol, gol, gol, oh, sí, Dios existe y es de Triana, y pensaría que cómo iban a irse derrotados ese puñado de valientes, y nos dio lo que nos quitó el calé, demos gracias, tómese algo, ese orrrnipotente ahí.
En definitiva, un punto. Pero no es un punto cualquiera, no, no lo es. Este partido debe ser referente en nuestro juego futuro y hacernos retomar la senda de la competitividad. Porque volvimos a demostrar que con disciplina, entrega, orden y un poco de suertecilla, este equipo de viejas glorias le puede ganar a cualquiera.
Bueno, me voy que he quedao con uno que dice que tiene la fórmula de la auténtica piedra filosofal. Besos a los niños, patadas a los perros. Nos vemos el jueves.
P.S. Lesmes, Lesmesssito de mi arma, que yo ni estoy molesto ni ná deso, no hago más que leer mi papel en esta deliciosa obra romántica, que te quiero tela porque eres puro der ketama, y besaría tu cuello en cada esquina de Triana, y además tienes una planta de pelotero que quita tó er sentío, y que no recuerdo haberme mostrado desafiante u ofensivo, pero que si te he molestao perdona, y te limpias con la cortina de mi salita, miarrrma mi niño.
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