n un mercado global
como es el de Internet ser una empresa pequeña y moverte por tu cuenta es un riesgo que
muy pocas se atreven a asumir. Por ello, las empresas buscan alianzas y fusiones para
mejorar la competitividad. Internet se ha convertido en el gran medio de comunicación de
masas, donde se proporciona información y servicios a millones de usuarios.
Por ello, las empresas de distribución de contenidos tienen una baza que
jugar. Según un reciente estudio publicado por la consultora Forrester, el número de
estas empresas se multiplicará por cinco en el año 2003. Y a su vez, éstas triplicarán
sus alianzas en esta misma fecha.
A su vez, los editores de prensa estadounidense consideran que el futuro del periodismo se orienta a convertirse en proveedores de
contenidos y asumir el reto que imponen las nuevas tecnologías.
Por si misma, una empresa de Internet es un canal de distribución de
contenidos y servicios, pero individualmente tienen que competir por una audiencia cada
vez más exigente. En este escenario, el informe de Forrester anuncia un nuevo modelo de
distribución de contenidos a la carta: la sindicación. Aunque ésta da un paso más y
evoluciona hacia la llamada hipersindicación, es decir, la unión de servicios y
contenidos agrupados y personalizados según los gustos y las necesidades de los
consumidores.
¿Se deben pagar los contenidos?
Como se mide y valora la audiencia en Internet. En la web de Vilaweb (http://www.vilaweb.com); se pudo leer que si existen
entre 50 y 100 millones de internautas (1998) y si la página más vista afirma tener un
millón de visitas, se puede concluir que la mejor audiencia en es de un 2%.
Que programa de TV aguantaría con un 2% de audiencia?.
Aparte de ello estamos acostumbrados a la gratuidad de Internet, quizá con la excepción
de los websites porno. Un ejemplo clasico que cita Echevarria (op. cit) es el del Playboy.
Los directivos de la revista quisieron hacerla de pago después de un periodo gratuito.
Los internautas intentaron bajarse el máximo posible de ficheros fotográficos
disponibles en los ultimos dias del periodo gratuito. Finalmente ante la masiva audiencia
y a que previsiblemente no iban a consultar la revista pagando, los directivos decidieron
dejarla de libre acceso y conseguir ingresos gracias a la publicidad. Hoy en dia gana más
dinero por este sistema que con las ventas europeas de la revista en papel.
Pero no todo será gratis, según señala Quim Gil. Probablemente tendremos un panorama
parecido al televisivo. Unos contenidos generalistas gratuitos financiados por la
publicidad o bien páginas web de "periodistas digitales amateurs" mantenidas
por gente que comparte las mismas aficiones, clubs de fans, etc. Y otras websites con
contenidos de alto valor informativo como notícias personalizadas asesoramiento
individual, etc. que seran de pago. Mucha menos gente accederá a ellos pero podrán
funcionar si compensan los gastos de las micro-redacciones.
Podriamos concluir diciendo que la prensa en internet sería el cuarto medio. Y la
interactividad será el descriptor que aparece en todas las definiciones y análisis.
Ejemplo de empresa de contenidos
Vamos a analizar el nacimiento de una empresa de contenidos. Por ejemplo,
ScreamingMedia
, cuyo nacimiento no es similar al de muchas empresas que se incubaron en el garaje de
casa. Nada más lejos de la realidad. Alan Ellman ya era un veterano de Internet en 1993,
fecha en la que montó su empresa online. Pero fue en 1996, mientras trabajaba para una
web de los Juegos Olímpicos, cuando se dio cuenta de la dificultad de crear y mantener
contenidos interesantes en una página.
Todo ello suponía tener una gran y buena plantilla de profesionales, con los
gastos económicos que supone, mantener continuas conversaciones con el equipo y con
colaboradores, negociar contratos, acordar temas, editar textos¿ en definitiva demasiado
complicado, debió pensar Ellman.
Un día se le ocurrió la gran idea y creó ScreamingMedia. Su misión,
básicamente, consiste en gestionar y distribuir contenidos de Internet, de comercio
electrónico, tecnología, ocio y entretenimiento, deportes, arte, cultura, política,
educación, etcétera. Para ello, los elige de cerca de 500 fuentes con las que
actualmente mantiene acuerdos. Algunas de ellas son Associated Press, Salon.com,
Baquia.com, Red Herring, TheStreet.com o Knight Ridder Tribune. De este modo,
ScreamingMedia se ha situado como uno de los líderes
de sindicación de contenidos en la Red en tiempo real.
La mecánica del negocio es sencilla. Se paga una tarifa a los proveedores de
contenidos para venderlos y distribuirlos entre sus clientes según las necesidades
específicas de cada uno. Y ScreamingMedia utiliza su propia tecnología para suministrar,
a tiempo real, los contenidos onlines a sus clientes.
Pero esta labor tampoco es tan básica como pueda parecer a simple vista. Hay
que editar, archivar, clasificar y gestionar los contenidos para que puedan ser
suministrados a un mayor número de empresas receptoras. En este aspecto es decisivo el
nuevo lenguaje periodístico utilizado en la Red, ya que por el momento quedan algunas
lagunas sobre los hábitos de lectura online. La elaboración de contenidos requiere
contar con recursos económicos y personales o abonarse a los servicios de los
distribuidores.
ScreamingMedia está abierta a nuevas iniciativas. A principios del mes de
junio, incorporó un servicio
de fotografías, gracias al cual, el cliente dispone de un archivo de más de 25.000
imágenes digitales para ilustrar los textos que publique.
Su expansión
De momento, ScreamingMedia, tiene cubiertos 27 países en América, Europa y
Asia. Distribuye contenidos en seis idiomas: inglés, español, alemán, portugués
francés y holandés. A finales de junio, ScreamingMedia anunció la apertura de nuevas
delegaciones en Londres, Miami y San Francisco. Su oficina en Londres actuará de enlace
con Europa, tanto en la distribución como en la contratación de nuevas empresas de
contenidos.
El objetivo de instalarse en Miami se centra en el mercado latinoamericano,
donde ScreamingMedia penetró a mediados de enero gracias a varias alianzas con medios de
comunicación locales como El Diario de Chile, El Diario de Bolivia, Grapiuna de Brasil,
entre otros; y dotcoms como Yupi.com, Latinvision.com y Andinet. Gracias a estos acuerdos,
distribuirá contenidos en portugués y español.
Pero su expansión no acaba aquí y su alianza con Chinatron Group Holdings
demuestra que no se ha olvidado del mercado asiático. Esta compañía incrementará el
número de distribuidores de contenidos de ScreamingMedia y le permitirá establecerse en
esta región. Según un estudio de CNNIC (China National Network Information Center) hay
nueve millones de usuarios de Internet en China y, según sus predicciones, en el año
2002 llegará hasta los 60 millones.
El equipo
de Screamingmedia
Alan Ellman, presidente y fundador.
Kevin C. Clark, CEO
Jay Chat, Chairman of the Board
ScreamingMedia tiene una plantilla de 180 empleados y su sede está en la ciudad de Nueva
York.
Algunos de sus competidores
más fuertes:
Comtex News Network. Es uno de los mayores distribuidores de noticias en Internet. Tiene
más de 400 clientes a los que suministra cerca de 15.000 noticias diariamente de 40
fuentes.
Data Transmission Network. Tiene más de 160.000 suscriptores en Estados Unidos y Canadá,
que cada día reciben por satélite información financiera, de energía, y de
agricultura.
Bloomberg. Sus cien mil terminales instaladas ofrecen información financiera, análisis y
mercados a tiempo real. El capital de Bloomberg pertenece en su 72% al fundador y CEO
Michael Bloomberg, un 20% a Merrill Lynch y el resto a los empleados.
InfoSpace. Suministra contenidos onlines a más de cien clientes entre los que se
encuentra America Online y Microsoft. Además incluye noticias, anuncios clasificados o
mapas.
NaviLinks. A través de ClariNet Communications, la compañía ofrece un servicio de
noticias a través de Internet. Reúne reportajes de fuentes como la agencia Associated
Press o The New York Times.
ISyndicate. Proporciona titulares, fotografías e información online sobre economía,
ciencia, tecnología, ocio, cultura, anuncios e información local y global, procedentes
de cerca de 1.000 fuentes.