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Curso de Periodismo Digital |
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El futuro del periodismo digital El periodismo en Internet
se debate, en estos momentos, entre la aceptación del público y los recelos de los
medios tradicionales. Después de un período de semieuforia ahora se está pagando el que
no se contase con modelos de negocio claros y objetos en los periódicos digitales. Muchos
de ellos aparecieron en la red por cuestiones de imagen, con mucha indefinición, y con
claras incertidumbre. Como decía un artículo del suplemento Ciberpaís, al igual
que un adolescente duda si es aceptado por los demás compañeros cuando empieza a tomar
concierncia de su propia existencia, el periodismo en línea sigue obsesionado por la
falta de aceptación, aunque la realidad es más bien que es su escasa rentabilidad
lo que ha afectado al devenir de las empresas digitales. Su difícil situación
económica contribuye a la incertidumbre, pero, además, quienes se dedican a dar noticias
por la red sufren al no ser reconocidos por sus colegas de profesión aun cuando lo son
por el público. Un estudio realizado por la estadounidense Online News Association (ONA)
muestra que los usuarios aceptan las noticias en línea como una fuente más de
información. Valoran sobre todo la frescura de las noticias. Un 13% afirma que confía
más en ellas. A la inversa, los profesionales no las consideran tan fiables: los
periódicos siguen siendo las fuentes de mayor credibilidad (95%). De ahí que se hable mucho
sobre los desafíos que conlleva perseguir modelos de negocio en Internet
basados en el cobro de los contenidos. Los altos costes de producción y las bajas
posibilidades de monetización, han elevado las dudas sobre su viabilidad en el tiempo,
más aún en un entorno hostil para obtener financiación y un retroceso considerable de
los ingresos por publicidad. Modelos para el cobro de contenidos Sin
embargo, no todo son malas noticias. En primer lugar, el cierre de miles de compañías de
Internet supondrá una disminución marcada de la competencia en prácticamente
todas las categorías. Esto permitirá a las supervivientes comenzar a modificar su
estrategia de marketing, antes basada casi exclusivamente en la captación de nuevos
lectores (cuota de mercado), para lo cual habían optado por ofrecer servicios de forma
gratuita. En la actualidad, dada esta menor competencia, estas compañías han optado por
comenzar a cobrar ciertos servicios/contenidos dirigiendo la estrategia de marketing hacia
la fijación de precios, benchmarking y fidelización de usuarios. De la euforia se pasó a
la crisis en Internet, pero la situación de los medios de comunicación digitales se
encuentran hoy en una situación de euforia comedida. No ha habido crisis en
el número de usuarios y de lectores de los medios digitales que de hecho sigue
creciendo-, sino en cuanto a la rentabilidad de las empresas que los editan. Si algo está
en crisis en cuanto a su relación con los lectores y la sociedad, es el periodismo
tradicional. Lo
que sí está claro es que para que los contenidos tengan algún tipo de valor y el
usuario piense en pagar por ellos, deberán contar con alguna o varias de las siguientes propiedades:
No
obstante, el proceso de transición desde los contenidos gratuitos hacia contenidos pagos
no será ni lineal, ni fácil, y todavía encontrará muchos obstáculos en el
camino, tales como la piratería, la falta de un ente de evaluación y clasificación
independiente o las reticencias del usuario a pagar por un contenido que siempre ha
conseguido gratis.
En
segundo lugar, las compañías tradicionales que en un primer momento debieron ofrecer sus
servicios/contenidos de forma gratuita por la competencia de los nuevos jugadores (las
punto com), han impulsado el cobro de los contenidos. A medida que el mercado de
capitales se secaba, las empresas tradicionales (brick & mortars) no vieron con tan
buenos ojos canibalizar sus canales de distribución off-line de forma gratuita y han sido
una de las pioneras en perseguir el cobro de servicios/contenidos. Existen
dos grandes modalidades para monetizar los contenidos:
Credibilidad Un aspecto importante es
la credibilidad y el sentido crítico que deberán de adoptar en un futuro los periódicos
digitales para sobrevivir. La cuestión, pregunta Bruce Koon, presidente de ONA, 'es saber
si hay algo referente a la ética profesional y a las prácticas de los nuevos medios de
comunicación que justifica la reserva de quienes trabajan en los medios tradicionales, o
si los medios tradicionales se resisten a aceptar la emergencia de esta nueva fuente de
noticias'. Dos elementos juegan a
favor del primer punto: la falta de personal suficiente. Entre los 72 sitios investigados
por ONA, las tres cuartas partes emplean menos de 10 personas y el resto, una. Los detalles del estudio
fueron discutido durante la quinta conferencia anual sobre nuevos medios de comunicación
organizada los pasados 14 y 15 de marzo por la escuela de periodismo de la Universidad de
California en Berkeley y por la escuela Anennberg de la Universidad de California del Sur,
en Los Ángeles. La necesaria
interactividad La reticencia de los
medios tradicionales frente a la red se mide por la interactividad que Internet permite.
Un estudio revela que algunas de las instituciones más prestigiosas, The New York Times,
The Washington Post o de CNN no dan la dirección de correo electróncio de sus
periodistas. Una participante citó el ejemplo de Jon Katz, conocido analista de la
cibercultura, a quien el New York Times le negó el derecho de poner su dirección de
email al final de una columna. Katz se negó a publicarla. La distancia del dicho al hecho
es grande. El 70% de los dirigentes de los 500 diarios más importantes de EE UU afirmaban
en julio pasado que la interactividad era lo más importante de la red según reveló
entonces un estudio del Pew Center for Civic Journalism. El 63% de estos editores
aseguraban entonces que proporcionaban el correo electrónico de los autores de los
artículos publicados en la web. Un ejemplo interesante de
interactividad puede ser el quw habla, Rusty Foster,quien se presenta como 'un
programador' al servicio de una comunidad de gente interesada por la tecnología y la
cultura. El contenido de su sitio lo aportan los internautas. 'No hay una línea natural
que separe a los consumidores de los productores de noticias' estima Foster. 'La red es
por naturaleza un medio bi-direccional' en el que se reciben y mandan noticias. Y da un
consejo a quién busca aumentar la credibilidad de estos medios: 'La gente juzga sobre la
base de los enlaces. Si afirman algo, más vale dar un enlace que corrobore el dato. Nora Paul, Directora del
Instituto de estudios sobre nuevos medios de comunicación, también ofrece una buena
fórmula: 'Un sitio no es algo que la gente lee, es algo que hace. Visitar un sitio
es una actividad'. Por todo ello, los medios digitales deben encontrar su propia forma de
convivencia con una publicidad que, dada la inmadurez del medio y los escasos resultados
obtenidos hasta ahora, se ve impulsada a una experimentación que en ocasiones resulta
demasiado intrusiva para los usuarios. Internet permitirá avanzar hacia nuevos formatos
de publicidad basados en la personalización, la relación de confianza con el receptor y
el manejo adecuado de bases de datos. Condiciones
profesionales
La organización del III
Congreso Nacional de Periodismo ha constatado, en buena parte de las intervenciones de sus
ponentes, la preocupación existente ante las condiciones profesionales en las que
trabajan los periodistas del medio Internet, así como por los obstáculos adicionales que
los informadores encuentran muchas veces a la hora de realizar su trabajo. Por ello, este Congreso
hizo un llamamiento a las asociaciones y organizaciones de periodistas para que
intensifiquen sus esfuerzos en favor de la equiparación plena de los informadores del
medio Internet con sus colegas de la prensa escrita, radio, televisión, agencias de
prensa y cualquier otro de los medios convencionales, así como para la defensa de sus
derechos profesionales. Derechos de autor Entre los periodistas digitales hay una creciente
preocupación por el desequilibrio en la relación entre las empresas editoras y los
profesionales a la hora de negociar la defensa de los derechos de propiedad intelectual,
un desequilibrio agudizado con la aparición de los medios digitales. Esto hace que
existan dudas sobre la eficacia de la actual legislación sobre propiedad intelectual para
defender los derechos del periodista como autor. La proliferación de los resúmenes de
prensa sin que paguen derechos de propiedad intelectual es
constante y esto supone un desprecio a los medios que han originado las informaciones
originales. Igualmente, la irrupción de Internet en el mundo de la comunicación ha
difuminado la figura y el papel del periodista y ha empeorado en muchos casos las
condiciones laborales, fenómeno que se da igualmente en Estados Unidos. Finalmente, entre
las conclusiones del III Congreso de Periodismo Digital se apuntaba una reflexión
importante, los periodistas digitales deben esforzarse en informar de otra manera,
manteniendo la actitud humanista que siempre ha caracterizado el buen periodismo y
reflexionando sobre cuáles son los contenidos que interesan de verdad a los lectores. Los
medios digitales necesitan ante todo buenos periodistas que sepan, además, aprovechar
todas las virtudes de este nuevo medio. |