::.La crainza.::















La cría de los perros de raza es una mezcla de arte y de ciencia , pero para realizarla a un alto nivel es fundamental tener un gran conocimiento de la raza en cuestión; sólo así sabremos valorar todas las cualidades y defectos de nuestra perra para intentar compensarlos con el macho que le busquemos. Lo ideal , si no estamos muy fuertes en la materia , será buscar asesoramiento especializado , o bien a través del Club de Raza , o bien en alguna sociedad canina cercana a nuestro domicilio. También nos podrá aconsejar algún criador de elite. Los criadores saben el nivel actual de la raza , así como quiénes son los mejores reproductores , porque en ocasiones , un súper campeón no resulta en absoluto un gran trazador y , viceversa , puede darse el caso de un gran reproductor que tal vez nunca haya llegado a ser campeon. Por tanto , un buen asesoramiento es muy necesarioa la hora de tomar alguna determinación al respecto.
     Una vez que nos hayan asesorado sobre el macho que más nos conviene , no regatearemos esfuerzos para que el cruce se lleve a cabo. Así , aunque el perro se encuentre muy lejos y no nos resulte fácil desplazarnos , a lo que hay que sumar una serie de gastos considerables (viaje , estancia en hoteles , pago de la monta , etc.) , no debemos caer en la posición cómoda de pensar que no merece la pena y que el macho de nuestro vecino nos servirá , pues de que nuestra elección sea la correcta dependerá la calidad de la camada.
    Recordaremos que antes de emprender el viaje (o de dirigirnos a casa del criador , si éste viviera en la misma ciudad) , llevaremos a la hembra al veterinario para que haga un frotis , de forma que pueda determinar en qué punto se encuentra del ciclo y cuál será el día más adecuado para la monta , pues de otro modo corremos el riesgo de tener que pasarnos una semana en un hotel esperando a que el macho se interese , o bien , lo que aún sería peor , de haber echo el viaje en balde porque ya fuera demasiado tarde.
    Una vez que entremos en contacto con el propietario del macho , lo primero que debemos hacer es establecer las condiciones de la monta. En este sentido , podemos optar por pagarla de nuestro bolsillo o bien por ofrecer un cachorro como pago. Si nos decidimos por esta segunda opción , debemos tener en cuenta que a la larga no puede resultar tan ventajosa como parecería a primera vista , ya que cuando el propietario del macho venga a elegir el cachorro que desea , corremos el riesgo de quedarnos sin el que más nos guste o sin aquel del que más nos hayamos encariñado. Lo más práctico es pagar una cantidad por la monta , y así uno es libre de quedarse con toda la camada.
    Antes de hacer cubrir a nuestra perra , procederemos a su desparasitación , con objeto de que sus pequeños no nazcan infestados de vermes. También la vacunaremos contra el parvovirus , para que los cachorros queden inmunizados.
    Es aconsejable realizar una segunda monta cuarenta y ocho horas después de la primera , para multiplicar así las probabilidades de que la hembra quede preñada. A los treinta días de la cubrición , si queremos saber si ha quedado fecundada , la llevaremos al veterinario para que le haga una ecografía; con esta prueba podremos conocer también el número de cachorros que tendrá y cómo están colocados.
    A partir de los 56 días de la cubrición , los cachorros pueden nacer en cualquier momento , aunque lo normal es que el parto se produzca a los 60 días o incluso más tarde. Si a los 62 días no hay ninguna novedad , deberemos
informar de ello a nuestro veterinario.