CAÑAS

 CAÑAS: Pueden ser de dos tipos, telescópicas y de tres tramos. Con las dos se puede pescar perfectamente, aunque me decantaría por la de tres tramos, ya que el número y disposición de las anillas es bastante mejor. El material de fabricación suele ser la fibra de carbono, ya que la fibra de vidrio es totalmente desaconsejable para este tipo de cañas, pues le darían una elasticidad excesiva que influiría negativamente en el clavado.

La caña suele tener una empuñadura de corcho o espuma, que en ocasiones es plana para facilitar el apoyo del brazo en la caña. En la empuñadura está el portacarretes, que puede estar compuesto por dos piezas deslizantes. El carrete debe colocarse en la parte superior de la empuñadura, de tal forma que la caña y el carrete queden equilibrados.
Las anillas deben permitir un deslizamiento perfecto del sedal y pueden estar compuestas de carbono, óxido de aluminio, etc. Es muy importante darle un repaso a las anillas de vez en cuando, y limpiarlas a menudo, pues una anilla desgastada o sucia puede deteriorar rápidamente el sedal, y hacernos perder bastantes piezas.
Cuando queremos comprar una caña de inglesa debemos tener claras algunas cuestiones como son la acción y la potencia de la caña. La acción puede ser parabólica, semiparabólica o de punta. Una caña con acción de punta ayuda en lances largos, mientras que en las semiparabólicas y parabólicas aporta suavidad. La potencia indica el peso para el que está construido la caña, es decir, una caña con una potencia de 10 a 30 gramos, está capacitada para lanzar perfectamente flotadores de entre 10 y 30 gramos. Esto no quiere decir que no pueda lanzar flotadores de otros pesos, pero si lanzas flotadores muy pesados puedes llegar a romper la caña. Existen unas cañas de casting infinito, que teóricamente están creadas para poder lanzar cualquier peso.

 CARRETES: Los carretes deben ser preferentemente de bobina cónica, lo que nos permitirá lanzamientos largos. Los carretes de calidad tienen rodamientos a bolas que le aportan suavidad, y que pueden ir de 3 a 6 rodamientos. Es necesario que tengan índices de recuperación altos, un ratio como mínimo de 1:5,2 , si no queremos dar un montón de vueltas hasta poder acercar el pez. Es aconsejable que tenga antiretroceso infinito, es decir, que una vez puesto el freno, la manivela no pueda retroceder ni un milímetro aunque avancemos con ella. En la actualidad los carretes líderes son los Shimano, aunque existen en el mercado otras muchas marcas más baratas que pueden darnos también un magnífico resultado.

 SEDAL: Los sedales pueden ser flotantes (floating) o hundidos (sinking). En la mayoría de los casos es mejor utilizar líneas hundidas, sobre todo en días con viento o en lugares con corriente, pues impide que el flotador se mueva mucho del lugar donde lo lanzamos y permite mantener tensa la línea bajo el agua, lo cual nos ayudará en el momento del clavado.
Aunque tengamos hilos hundidos, con el tiempo y por la acción de la grasa y la suciedad del agua, pueden llegar a flotar, con lo que tendremos que limpiarlo. Para hacerlo podemos preparar en un bote una mezcla de un 75% de agua con un 25% de detergente para lavar los platos. Lo echamos en una esponja y limpiamos el hilo lanzándalo y recogiendo después con la esponja puesta en el hilo, eliminando las impurezas y ayudando su hundimiento.

 FLOTADORES: Existe una infinidad de flotadores, de distintos tamaños y formas, y cada uno de ellos sirve para unas condiciones determinadas, tanto de profundidad, corriente, viento, etc. Todos tienen un rasgo común, y es una sujeción característica en su parte inferior. Tienen un pequeño ojal por el que debemos pasar el hilo, para después sujetarlo con plomos o poner un nudo tope. Este tipo de flotadores pueden estar construidos en multitud de materiales, desde plástico, madera de balsa, etc., y sus cuerpos suelen ser de pavo real .
En las tiendas podemos encontrar flotadores plomeados y sin plomear. Algunos de estos flotadores plomeados tienen una rosca con plomos en forma de anillos en su parte inferior, para poder quitar y poner peso, según las necesidades del día. No son ni mejores ni peores que los no plomeados, pero son imprescindibles si se quiere pescar con alto gramaje y queremos evitar poner una cantidad enorme de plomos. Para aguas completamente quietas se suelen utilizar flotadores con cuerpo de pavo real, que apenas oponen resistencia al agua, lo que los hacen muy sensibles a las picadas. Para aguas con corriente es mejor utilizar flotadores con bulbo, impidiendo en parte el arrastre. Además para días con viento es aconsejable utilizar plumas con cuerpos largos, que estabilizan el conjunto.

Flotadores diseñados para aguas con corriente y viento, también llamados wagglers. Puede observarse la forma de bulbo que toma en su parte inferior, que ayuda a equilibrar el montaje.

Caña de inglesa telescópica
Caña de inglesa de tres tramos

La forma de estos flotadores los hace perfectos para lugares completamente calmados. Son muy sensibles y detectará perfectamente la picada

Los flotantes pueden utilizarse en lugares sin corriente ni viento y con poca profundidad. Con estas condiciones e hilo flotante el clavado será más efectivo, al no tener que contrarrestar el peso del agua.
El diámetro del sedal variará según el peso de los flotadores que vayamos a utilizar, pues si lanzamos flotadores pesados con lineas finas es fácil romper el aparejo. Por ejemplo, líneas del 0,16-0,18 son válidas para flotadores de 15-20 gramos. Para flotadores mayores habría que utilizar líneas más fuertes, etc.

Algunos flotadores tienen unos "estabilizadores de vuelo". Gracias a ellos los flotadores viajan por el aire sin dar vueltas, como si fuesen flechas.

Detalle de la rosca y los plomos que tienen algunos flotadores, con los que aumentaremos o disminuiremos el peso del flotador, influyendo en la cantidad de plomo con la que deberemos calzar la línea.

 EMERILLONES: Muchos de los accesorios para la pesca a la inglesa son los mismos que los utilizados en la pesca al coup, aunque existe un elemento muy importante, y que a veces pasa desapercibido, que no es otro que el emerillón de conexión con el bajo. Es necesario para que absorba las vueltas que da el cebo cuando recogemos y no se nos enrede todo el hilo. Se pueden utilizar de muchos tipos, pero aconsejo los emerillones triples, que cumplen con su labor perfectamente.

 CONECTORES: Es un elemento muy cómodo, e indispensable si no queremos rehacer el aparejo cada vez que queremos cambiar de flotador. Para los flotadores sin rosca pueden utilizarse de goma, mientras que para los que tienen rosca es mejor utilizar conectores metálicos. Éstos últimos tienen unos cierres a modo de imperdible y además ayudan al deslizamiento del flotador por la línea.