El Lance debe ejecutarse sin brusquedades y con suavidad

 

El Lance debe ejecutarse sin brusquedades y con suavidad. Si somos diestros cojemos la caña con la mano derecha a la altura del carrete y la izquierda en la parte inferior del mango. Hay que llevar la caña hacia atrás y lanzamos llevando la mano izquierda al codo derecho, dándole potencia a la caña con esta mano. En el momento del lance hay que llevar la puntera de la caña al lugar elegido, y siempre tenemos que frenar la caída del flotador, para que la línea se despliegue por delante del flotador evitando los enredos, algo muy común si no se está experimentado. Después, si queremos que la línea se hunda, deberemos meter la punta de la caña en el agua y le daremos dos o tres vueltas de carrete, seguido de un pequeño pero seco tirón hacia arriba para que la línea acabe de hundirse. Al principio, hacer todos estos pasos nos puede parecer algo complicado, pero con un poco de práctica los movimientos serán naturales y podremos obtener mucha precisión a grandes distancias.