Capítulo XI

CAPITULO XI

 

TERMINACIÓN DEL SIGLO

 

 

 

·        Billinghurst y Seminario y Váscones

·        Ley Electoral

·        Elección de López de Romaña

·        Muerte de Miguel Grau Cabero

·        “Los Angelitos” hacen de las suyas

·        Nueva rebelión de Eloy Castro y de Ignacio Morante

·        López de Romaña asume el poder

·        Se funda la sociedad de artesanos de Paita

·        Llegada de negros y chinos

·        Inmigrantes europeos

·        Algunos personajes extranjeros

 

 

 

Billinghurst y Seminario y Váscones

ARRIBA

            En 1899 debía efectuarse el cambio de residente de la República y desde 1898 ya se estaba produciendo una polarización y reacomodo de las fuerzas políticas.  Ya se ha visto como Durand rompió con Piérola y fundó el Partido Liberal.

 

            A Piérola se le sugirió como candidato para sucederle a su propio hermano Carlos pero se negó.  Entonces quedaba un candidato natural:el 1er. vicepresidente de la República don Guillermo Billinghurst tan vinculado con el mandatario y que había logrado meses atrás llevar a cabo una exitosa gestión diplomática en Chile.  Pero los civilistas aliados del Partido Demócrata de Piérola no lo querían.  Por otra parte, el vicepresidente no se había recatado en criticar casi públicamente y en forma muy vehemente la implantación del Patrón de Oro, la creación de la Compañía Recaudadora y otras leyes.

 

            El doctor Basadre dice que Billinghurst se pasó en las críticas que hizo en un banquete en el Club de la Unión, y que además de criticar a muchos parlamentarios y líderes de su propio partido el Demócrata, lanzó palabras hirientes contra Candamo, Presidente del Partido Civil, y hombre poderoso política y económicamente.  Este  presentó su queja ante Piérola.  Sólo el coronel Augusto  Seminario y Váscones y Ricardo Flores siguieron siendo sus más grandes amigos personales y políticos.

 

            Piérola hizo conocer a Billinghurst que no deseaba auspiciar candidatura alguna y que prefería mostrarse neutral en el proceso.  Eso aún cuando no le impidió lanzar por su cuenta y riesgo su candidatura, lo resintió profundamente.  El vicepresidente continuaba siendo el Presidente del Comité Directivo del Partido Demócrata.

 

            El 19 de setiembre de 1898 el presidente Piérola había dado a conocer su deseo de que una Convención de los Partidos Demócrata y Civil designasen a un candidato  único.  Billinghurst no era partidario de esa Convención porque sabía no lograría ser propuesto.  Se trató de presionar su  candidatura.  Un grupo Demócrata lanzó oficialmente la candidatura el 8 de diciembre de 1898, a la cual se adhirió la Unión Cívica presidida por Mariano Nicolás  Valcárcel.

 

            Billinghurst tuvo que viajar a Iquique en donde tenía sus negocios  y en Lima quedaron sus adictos para proseguir los trabajos proselitistas.  A Piura viajó para hacer lo mismo el coronel Augusto Seminario y Váscones.

 

            Los demócratas pierolistas aprovechan la ausencia de Billinghurst y de Seminario Váscones para reunir a la Convención del Partido Civil y del Partido Demócrata en la cual salió la propuesta de Eduardo de Romaña, personaje que había seguido una línea política un tanto independiente durante el Gobierno de Piérola y éste le dio un tácito apoyo.

 

            Los periódicos demócrata pierolistas de Lima iniciaron duros ataques contra Billinghurst y el Gobierno empezó a manipular e intrigar con la Junta Electoral, a presionar a los empleados públicos y hostilizar a los grupos políticos adictos al primer vicepresidente.

            Ante  esta situación y a manera de protesta, Billinghurst resolvió renunciar y lo hizo mediante un extenso telegrama que envió a Piura al coronel Augusto Seminario y Váscones, documento que fue publicado al día siguiente en todos los diarios de Lima.

 

            El telegrama que tenía fecha 3 de enero de 1899, manifestaba que había aceptado su candidatura porque quería atraer en torno a su persona a grupos y partidos políticos sistemáticamente excluidos de la vida política, para extirpar el germen de futuras luchas armadas.  Acusó al Partido Civil que siendo ahora un fraterno y sumiso aliado de Piérola, antes lo había acusado de haber gestado el asesinato del ex –presidente Manuel Pardo.  Agregaba en el telegrama que no deseaba que se produjera una lucha de demócratas contra demócratas, ni contribuir a una nueva guerra civil en el Perú, haciendo recordar que las luchas de 1894 promovidas por Piérola habían costado al Perú 20 000 muertos y 20 millones de soles de gastos.

 

            El día 5 de enero de 1899 “El Comercio” comentó duramente el telegrama.

 

            Se conocía que los grupos caceristas del Partido Civil y la Unión Cívica habían resuelto apoyar a Billinghurst y de allí la referencia de éste a partidos excluidos.

 

            El telegrama de Billinghurst cayó en Piura como una bomba.  Se resolvió sin embargo mantener la unidad del Partido y en tal sentido votar por Romaña pero en cuanto a las listas parlamentarias, los demócratas irían  con su propio grupo dejando aparte a los civilistas.  El escenario político piurano era dominado por los Seminario Arámburu y por el coronel Augusto Seminario y Váscones.

 

 

 

La Ley Electoral

ARRIBA

            El 20 de noviembre de 1896 se había promulgado la nueva Ley Electoral.  Se consideraba que todo el proceso electoral debía ser  conducido por un organismo denominado Junta Electoral Nacional, compuesta de 9 miembros, de los que dos serían designados por el Senado, dos por la Cámara de  Diputados, cuatro por el Poder Judicial y un delegado del Poder Ejecutivo.  Habría también Juntas Electorales Departamentales; Juntas de Registro Provinciales y Delegaciones de Registro Distritales.

 

            Además, funcionaron Juntas Escrutadoras de Provincia y Comisiones Receptora (Mesas) de Sufragio.

 

            El voto era público y directo y la cédula debía ser firmada.

 

            Los Registros Electorales o padrones se iniciaban desde los niveles provinciales, luego por la reunión de ellos se lograban los Registros Departamentales y por último el Registro   Nacional    El número de electores registrados en todo el Perú llegó en 1899 a 108 597.

 

            Apoderarse del control de la Junta Electoral Nacional, era prácticamente ganar las elecciones.

 

            El primer Presidente de la Junta Electoral Nacional fue el ex –presidente de la República don Francisco García Calderón.  Era toda una garantía, pero pronto fue cambiado por Elías Malpartida.  También la componían el senador Manuel Rodulfo, Julio Norman y Ricardo Flores, que se suponía eran partidarios de Billinghurst.

 

            Malpartida es reemplazado por Manuel Pablo  Olaechea.  También salió Rodulfo.

 

            La Junta recompuesta quedó con Olaechea, Guillermo Seoane, Mariano H. Cornejo, Germán Leguía y Martínez, Luis Felipe Villarán, Julio Normand, Ricardo Flores, Benjamín Boza y Narciso de Arámburu.  Este último era Senador Suplente de Piura.

 

            Pero resulta que Olaechea era también Presidente del Consejo de Ministros y el 26 de octubre de 1887 el Gabinete fue censurado por los crímenes de Ñaña en Lambayeque.  Esto fue recordado en 1899 por Germán Leguía y Martínez y como además no convocaba a sesiones, “el Tigre” planteó un voto de censura contra Olaechea que fue aprobado el 22 de abril de 1899.  Habían votado en contra hasta los representantes del Poder Ejecutivo y gente que se creía de confianza de Piérola como el senador piurano Narciso Arámburu.

 

            Piérola entonces actuó drásticamente y el 24 de abril de 1899 por decreto inhabilitó a la Junta.  Ahora serían las Juntas Electorales Departamentales las que quedaban dueñas de la situación, además eran más manejables.

 

 

 

Elección de López de la Romaña

ARRIBA

            Las elecciones se realizaron en julio de 1899 y el único candidato fue Eduardo López de la Romaña.     Hubo un gran    ausentismo electoral pues sólo concurrieron a votar

58 285 ciudadanos de los que votaron 55 918 por el ganador.  Como Primer Vicepresidente resultó electo Isaac Alzamora y como Segundo Vicepresidente Federico Bresani.  Hubo votos viciados en pequeña cantidad para Candamo, Billinghurst y Gonzáles Prada.  Y para vicepresidente algunos para Enrique Coronel Zegarra.

 

            El senador Manuel Rodulfo, ex –miembro de la Junta Nacional Electoral, comentando las elecciones de Piura, dijo que acá habían triunfado los candidatos demócratas y no sus aliados los civilistas.

 

            En realidad toda la lista parlamentaria titular había logrado la reelección en forma tal que como senadores seguían Augusto Seminario y Váscones, Enrique Coronel Zegarra y Gustavo Escudero.  Como suplente Ignacio García León.

 

            Como diputados Felipe Seminario Arámburu, Oswaldo Seminario A., César Cortés S., Enrique Espinosa y Edmundo Seminario A.  en condición de propietarios.  Como suplentes Simón Carrión, Pedro Galup, Rodolfo Burneo, Federico Adrianzén y Ramón León y León.

 

            Como prefectos se tuvo al coronel Parra, al coronel Ernesto Zapata y a Juan R. Urbina.

 

            El coronel Domingo J. Parra le dejó  el cargo prefectural porque fue llamado por López de la Romana para que asumiera el Ministerio de Gobierno en el primer gabinete conformado en setiembre.  Le sucedió el coronel Zapata y éste duró  hasta que también fue llamado a Lima para que desempeñara el mismo Ministerio.

 

 

 

           

 

 

 

La muerte de Ricardo Grau Cabero

ARRIBA

            Cuando hemos mencionado los sueños federalistas de Loreto, nos hemos referido como el presidente Morales Bermúdez en 1890 empezó a construir un camino de penetración a la selva para alcanzar el río Pichis.  A partir de éste, se continuaba con lanchas a motor.

 

            La intención de esta vía terrestre-acuática era no sólo llegar a la zona selvática del caucho, sino también al ubérrimo valle del Chanchamayo que ahora es una de las despensas de Lima.

 

            El valle del Chanchamayo  en 1899 estaba en proceso de expansión pues desde 1875 habían llegado al lugar colonos italianos,  regado por el río del mismo nombre, se encuentra ubicado en la provincia de Tarma en Junín.  El río es muy caudaloso y en su margen izquierda se encuentran las prósperas poblaciones de La Merced y San Ramón.

 

            En marzo de 1899 el río Chanchamayo arrastraba gran caudal.  En ese paraje se encontraba el ingeniero Ricardo Grau Cabero, hijo del Gran Almirante y de Dolores Cabero Vda. de Grau.  Trabajaba en el mantenimiento de la vía de penetración.

            Isabel Ramos Seminario, Secretaria General de la Casa Museo Almirante Grau, y una acuciosa investigadora de todo lo referente a la familia Seminario ha hecho conocer el lamentable suceso del joven ingeniero Grau Cabero, al publicar ciertas notas de una interesante correspondencia sostenida entre don Pablo Seminario Echandía y doña Dolores Grau Seminario, esta última hermana del Héroe de Angamos.

 

            De acuerdo a esa información, Ricardo Grau Cabero que era el 4to. Hijo del Gran Almirante, era ingeniero y muere trágicamente en el mes de  marzo de 1899 cuando se encontraba sobre el puente del río Chanchamayo que había sido construido por el ingeniero Morales, cuando repentinamente el puente se vino abajo, según se supo después a causa de la mala calidad de los materiales de construcción utilizados.  Su cuerpo jamás fue encontrado, para desconsuelo de la atribulada madre y de su joven esposa.  El ingeniero Grau tenía 27 años y en setiembre del año 1898 se había casado con Suiza Ribatto y Carranza, la que se encontraba embarazada al momento de la desgracia.  La niña nacida fue Luisa Grau Ribatto.

 

            Don Pablo Seminario y Echandía, fue hermano del coronel Fernando Seminario y Echandía, ambos primos hermanos de Grau y también de Dolores Grau Seminario.

 

            Don Pablo Seminario fue senador en 1877 con el contralmirante Montero y con Manuel Seminario y Váscones y fue el que obtuvo el ascenso de Miguel Grau de capitán de navío a contralmirante en plena guerra con Chile.  Estuvo casado con Elisa Seminario y León de Alba.

 

            En cuanto a María Dolores Ruperta Grau Seminario, había nacido en Piura el 30 de marzo de 1833 y era viuda del teniente coronel Manuel María Gómez, muerto heroicamente en la batalla de Miraflores.

 

            Cuando los años transcurrieron otro hijo del Gran Almirante, Rafael Grau Cabero, fue asesinado en 1918 en la sierra del sur.

 

 

“Los Angelitos” hacen de las suyas

ARRIBA

            Cuando nos hemos referido a la acción de las montoneras sobre Cajamarca, relatamos como cuadrillas de bandoleros eran enganchados en las filas tanto de las tropas del Gobierno como de los montoneros.

 

            El sin duda máa famoso bandolero del siglo pasado, con su escuadrón apellidado “Los Angelitos” fue movilizado por el prefecto de Lambayeque don Hildebrando Fuentes para defender las localidades de Lambayeque Chiclayo y Reque, lo que se logró con éxito pues los atacantes montoneros de Teodoro Seminario prefirieron pasar de largo.  Uno de los capitanes de “Los Angelitos” era Víctor Espinosa, un verdadero producto de la época, mitad bandido y mitad caporal de la Hacienda  Tumán.

 

            Cuando la guerra civil terminó, las montoneras fueron desmovilizadas y también la mayor parte de las fuerzas de Cáceres.  De esa manera al quedar libres los bandoleros, retornaron éstos a los caminos y a su azarosa vida anterior.  Una vez más viajar se tornó un peligro, las haciendas quedaban expuestas a los asaltos sobre todo si eran aisladas y el abigeato se puso a la orden del día.

 

            En el departamento de Piura, la proximidad de la frontera con Ecuador se convertía en una ventaja adicional para el bandidaje, pues era lugar seguro de refugio cuando las autoridades peruanas extremaban la persecución.       

 

            Entre los bandidos desmovilizados se encontraban Víctor Espinosa y su compadre Aurelio Sumárraga que formaron una pequeña gavilla para robar ganado.  El grupo había organizado su negocio y se había especializado en el ganado caballar, por cuanto éste era más fácil de trasladar de un sitio a otro, lo que no era igual con el ganado vacuno sumamente lento en su desplazamiento.

 

            Los compadres robaban ganado fino de las haciendas y luego lo llevaban a Cariamanga,  en Ecuador cuyas autoridades sabían perfectamente la procedencia de los animales pero se hacían de la vista gorda a cambio de un “fuerte impuesto” que los ladrones pagaban sin chistar.

 

            El año 1899 los compadres habían hecho un buen negocio en la feria ecuatoriana de Santa Rosa y retornaron con una gran cantidad de sucres a Suyo en donde el hacendado Temístocles Ojeda, lugar donde  encontraban seguro y continuo refugio, pues habían logrado la amistad del señor Ojeda.

 

            Ocurrió sin embargo que  en una fiesta popular en Suyo, los dos compadres se fijaron en la misma muchacha y se produjo una reyerta que no llegó a mayores porque se pusieron a beber.  Cuando estuvieron sumamente embriagados, Sumárraga en tono prepotente para con los demás contertulios y despectivamente exclamó:  Aquí no hay más que dos guapos, mi compadre Víctor y yo”.

 

            Espinosa que estaba cantando, guitarra en mano le respondió:  Compadre, mejor es que sólo haya uno solo” y uniendo la acción a la palabra, desenfundó el revólver y de un certero balazo mató a Sumárraga.  Durante siete años estuvo prófugo el criminal siendo juzgado y sentenciado en ausencia y cuando ya iba a prescribir fue capturado.

 

            Juan de Mata Martínez, más conocido como “Sambambé” un verdadero Cabello del Delito al decir de López Albújar, murió también años más tarde de las montoneras, apuñalado a traición mientras dormía, por uno de sus secuaces un bandido feroz y sanguinario al que conocían como “Vida Mía”.

 

 

Nueva rebelión de Eloy Castro y de Ignacio Morante

ARRIBA

            El rompimiento de Piérola primero con Durand y más tarde con Billinghurst, así como la convocatoria a elecciones con la Junta Electoral Nacional disuelta por el Presidente de la República, creó en todo el país un estado de tensión y descontento anterior y posterior a las elecciones generales de julio de 1899.

            Augusto Durand que era diputado por Cerro de Pasco y un rico hacendado de Huánuco, había estado acumulando armas en su hacienda y se había ganado a su causa a la Policía que le dejaba hacer.  Por el mes de junio ya se conocía de la  acción subversiva de Durand pero había logrado engañar al prefecto de Huánuco, coronel Guillermo Nickles, que en 1896 había sido prefecto de Piura.  El 28 de agosto de 1899, Durand fue públicamente denunciado en su Cámara, de acción conspirativa.

 

            El 19 de julio estalló una revuelta en Azángaro (Puno) y las fuerzas del orden saquearon e incendiaron casas.  En Caravelí fue levantada una montonera por Octavio Negrete, pero cayeron en una celada siendo capturados  y fusilados.  En Andahuaylas se sublevó el Alcalde y lo mismo sucedió  en Huaráz.

 

            Mención especial merece la rebelión que nuevamente estalló en  Iquitos encabezada por el prefecto, coronel Emilio Vizcarra, el mismo que había llegado a ese lugar tres años antes para reducir la rebelión del coronel Ricardo Seminario Arámburu.

 

            Piérola primero y más tarde el presidente López de la Romaña enviaron fuerzas para debelar rebelión saliendo primero el comandante Gonzáles por la misma vía Pichis que antes había usado Vizcarra.  Luego fue el propio Ministro de Gobierno, el coronel Domingo Parra, ex –Prefecto de Piura el que se puso en camino, pero llegó tarde pues Vizcarra y Gonzáles tuvieron un encuentro en Moyobamba en donde fue vencido y muerto el primero.

 

            Muchas de las acciones subversivas fueron alentadas por el general Cáceres desde el destierro y se aseguraba que el domicilio de la esposa del general era un centro de conspiración.

 

            A principios de julio, Natividad Castillo, adicto a Cáceres mantenía una montonera en los departamentos de Lambayeque y Cajamarca.  Entró entonces en tratos  con Eloy Castro  que había empezado una vez  más a agitarse en la sierra de Piura y resolvieron  unirse para sublevar el norte.

 

            El subprefecto de Huancabamba, Ignacio Morante, se declaró en rebeldía y se proclamó jefe de la montonera de esa ciudad.  Natividad Castillo debía acudir para engrosar sus fuerzas pero en vista de que el tiempo pasaba y quedaba expuesto a ser atacado por la fuerzas del prefecto, coronel Ernesto Zapata, resolvió Morante dejar la ciudad y dirigirse hacía Chalaco atravesando toda la cordillera, para unirse a las fuerzas de Eloy Castro.

 

            Mientras tanto Natividad Castillo llegó a Huancabamba y la encontró completamente desguarnecida y teniendo como subprefecto a don Edmundo Ramírez Guerrero nombrado por el mismo vecindario.  En realidad el pueblo de Huancabamba había demostrado en muchas oportunidades que era cacerista por lo cual le dieron un buen recibimiento a Natividad Castillo.  Fatalmente el comportamiento de éste no fue del todo justo pues empezó a solicitar los nombres de las personas contrarias a la causa de Cáceres para tomar represalias.

 

            El prefecto envió una poderosa fuerza contra Castro y contra el subprefecto Ignacio Morante, encontrándose al norte de la localidad de Frías en una agreste y desolada región llamada Parihuaná.  En ese lugar tuvo Eloy Castro una de las pocas derrotas en su larga lucha montonera.

 

            Castro se retiró a Ayabaca en cuyas serranías se internó y Natividad Castillo al saber esta derrota y que una fuerza gobiernista se aproximaba a Huancabamba, optó por abandonar precipitadamente la ciudad por el lado de Sumba.

 

 

López de Romaña asume el poder

ARRIBA

            El 8 de setiembre de 1899 el presidente Eduardo López de la Romaña se juramentó como nuevo Presidente del Perú.

 

            Su primer gabinete estuvo presidido por don Manuel María Gálvez que asumió la cartera de Relaciones  Exteriores.  Como ministro de Guerra y Marina figuraba el capitán de navío paiteño Camilo Carrillo y como ministro de Gobierno el coronel Domingo Parra, ex – prefecto de Piura.  Los otros ministros eran:  Eleodoro Romero en la cartera de Justicia e Instrucción;  Mariano Belaúnde en Hacienda y Carlos Basadre en Fomento.  Bien pronto el coronel Parra entró en problemas con el Congreso porque a este no satisfacían las informaciones que el coronel daba sobre las acciones tomadas para sofocar las revueltas en diversos lugares del país.

 

            Este gabinete renunció el 2 de diciembre de 1899 es decir que sólo duró tres meses.

 

            El 14 de diciembre se nombró un nuevo gabinete encabezado por don Enrique Riva Agüero.  Quedaron del anterior gabinete, el coronel Parra y Eleodoro Romero con quienes el Congreso había tenido problemas.  También siguió Belaúnde.  Entraron Riva Agüero en Relaciones Exteriores, el general Manuel Velarde en Guerra y Marina y el ingeniero piurano Enrique Coronel Zegarra, en Fomento.

 

            El mismo día que Piérola entregaba el Poder y lo recibía López de la Romaña, el senador Seoane (8 de setiembre) presentó un pedido planteando acusación constitucional contra Piérola por haber disuelto la Junta Electoral Nacional.  Sometida a votación la propuesta, fue rechazada con sólo doce votos a favor.

 

 

Se funda Sociedad de Artesanos de Paita

ARRIBA

            Una institución con tradición como la Sociedad de Artesanos Grau de Auxilios Mutuos de Piura, fue la llamada Sociedad de Artesanos de Paita.

 

            La institución piurana fundada en 1885 evolucionó primero a Club de Tiro y más tarde a la institución social que ahora es.

 

            La entidad paiteña se fundó el 8 de diciembre de 1899 día de la Inmaculada Concepción a iniciativa de don José Díaz  que fue también su primer presidente.

 

            El año de su fundación tenía sólo 14 socios y en 1960 cuando ya tenía más de 60 años funcionando contaba con 120 socios.

 

            Era una institución de tipo mutual, para atender a sus afiliados en casos de enfermedad y muerte.  Posteriormente incursionó en la actividad cultural.

 

            En la Guía Turística de Paita de 1987 figuraba como Sociedad de Artesanos y Auxilios Mutuos con domicilio legal en la calle Junín 510.

 

 

 

La llegada de negros y de chinos

ARRIBA

            Pizarro cuando llegó a Piura y a Tumbes trajo negros en sus huestes.  Como una manifestación de la discriminación racial existente, ni siquiera se indicaba el número de ellos.  Naturalmente llegaron como esclavos, como también algunos moriscos.

 

            Durante la Colonia la llegada de esclavos se intensificó. Unos se destinaban para las labores en las haciendas, otros en la actividad industrial ya sea en fabricación de jabón, en los trapiches u otras actividades.  Llegaron de diversas partes de África y se supone que los que se ubicaron al norte de la ciudad de Piura en el barrio de la Mangachería, provenían de la isla de Madagascar de Portugal habitada por los malgaches.  Otros se utilizaban en labores domésticas.

 

            La riqueza en época de la colonia y las primeras décadas de la república no sólo se contaba por la extensión de tierras agrícolas y de cabezas de ganado, sino también por la cantidad de “piezas de ébano” como se decía de los negros.  Por lo tanto la “cría” de negros, al igual que la cría de vacunos, caprinos, etc. era un buen negocio.

 

            La “cría” de negros se regía por ciertas reglas de selección natural, que en nada tenían que ver ni tener en cuenta la moral, ni los sentimientos de los esclavos.  Se buscaba a manera de padrillos a negros jóvenes, fuertes, sanos, de buena dentadura y se los encerraba con negritas también jóvenes y sanas.

 

            En la provincia de Sullana, en una despoblada región hay un caserío que se llamaba “El empreñadero” ahora, hace poco,  Santa Cruz.  Ese nombre no lo tenía por casualidad.  Allí se había establecido un sitio especial, para facilitar la ”cría” de negritos.  El marqués de Salinas, fue uno de los últimos propietarios que usó las instalaciones.  Ahora hay allí una escuela mixta, la Nº 14865 que tenía el año 2000 a 450 alumnos, que sin duda alguna contribuye a dignificar el lugar.

 

            En el departamento de Piura, lugares en donde se ha concentrado la gente de color son Las  Lomas, Yapatera, Malacasí, Talandracas entre otros..

 

            En el censo de 1840 cuando la ciudad de Piura tenía unos 6 000 habitantes había 123 familias que tenían esclavos.  En total 360 estaban en esa condición y quienes los poseían en mayor número fueron las siguientes: con 12 la familia del coronel José Félix Castro, que tomó parte en la gesta emancipadora.  Con 13 los García Carrasco, con 14 los León de Alba, los García Coronel y doña Juana Josefa Carrión Vda. de Helguero.

 

            Los chinos llegaron al Perú antes  del año 1854 fecha en que el general Castilla dio la libertad a los esclavos.  Hasta el año 1860 eran 25,505 los esclavos liberados.  Así por ejemplo don Domingo Elías, rico terrateniente de Ica que quiso irrigar los desiertos piuranos, tenía 600 culíes chinos, a 50  esclavos negros y a 200 trabajadores peruanos y chilenos cavando guano en las islas de Chincha en el año 1853.  Se supo que allí los chinos eran azotados por cualquier falta, que todos los días se producían suicidios en su grupo y que un año antes, 60 chinos habían  burlado la vigilancia, para suicidarse arrojándose desde unas rocas.  En vista del inhumano trato que se daba a los trabajadores chinos en el Perú, su gobierno prohibió en 1854 la emigración hasta que en 1855 llegó a un acuerdo con el Gobierno del Perú.

            El 27 de setiembre de 1855 llegó al Callao desde China el barco “El Indiaman” que había partido con 436 trabajadores de los que más de un centenar murieron en el trayecto.  Se dijo que padecían dolencias transmisibles, pero posiblemente contribuyó a ese  elevado número de defunciones las malas condiciones del viaje.

 

            Se había iniciado de ese modo la inhumana trata de chinos.  En octubre de 1855 se produjeron dos amotinamientos armados de 50 y de 200 chinos en las afueras de la ciudad de Lima en la Portada de Guadalupe.  Se denuncian por periódico malos tratos contra los asiáticos.

 

            En marzo de 1856 y en octubre del mismo año se expiden disposiciones prohibiendo el tráfico de asiáticos por ser un ultraje a la humanidad y a los principios de libertad  y de igualdad, además se les consideraba de raza degradada.  En ese mismo año llegó a Arica procedente de Macao un barco con 300 culíes, habiendo muerto el viaje de 180 días otros 300.  De los que desembarcaron, 18 se habían vuelto ciegos.  El día que llegaron al puerto cinco  chinos se arrojaron al mar para suicidarse y tres lo lograron.

 

            El 14 de marzo de 1864 se autorizó por ley nuevamente la introducción de colonos asiáticos.  Se señalaron normas.

 

            Se necesitaban brazos para la agricultura en vista de haberse dado libertad a los esclavos negros y negarse a trabajar éstos como jornaleros.

 

            En 1864 el Ministro del Gobierno del Perú, precisó que no se podían embarcar sino un emigrante chino por cada tonelada de registro, pues los dueños de los barcos sin ningún escrúpulo y en el colmo de la inhumanidad, congestionaban las bodegas de los barcos con emigrantes y por eso éstos morían en gran número o enfermaban.

 

            El 17 de junio de 1868 se armó un gran escándalo porque se descubrió que un hacendado de Lambayeque en lugar de fotografiar a los trabajadores culíes, para tener un registro de ellos, había marcado a 48 con un hierro candente.  SE suspendió entonces las llegada de más culíes desde Macao.  En ese año, se supo que en el mes de setiembre, cuando el barco peruano “Cayaltí” pasaba frente a las costas del Japón con 48 chinos, éstos se sublevaron, dieron muerte al capitán y otros tripulantes y se dirigieron al puerto japonés de Hakodate.  Allí estuvieron con el barco dos años, pero no vinieron al Perú.

            Muchos asiáticos al cumplir su contrato quedaban en libertad, pero como no podían conseguir trabajo y estaban indocumentados, tenían problemas con las autoridades que los consideraban como vagos.  El 5 de junio de 1869 se dispuso que los patrones les otorgasen una papeleta de fin de contrato.  El 27 de febrero de 1870 se supo que 400 culíes habían cumplido sus contratos en Palpa, pero el hacendado se negaba a dejarlos libres, y seguían obligándolos a trabajar y maltratándolos, y eso dio origen a suicidios o al asesinato de los caporales en actos de franca rebeldía.

 

            En 1870 se utilizan trabajadores culíes en la construcción del ferrocarril central.  En el mismo año el subprefecto de la provincia de Santa, coronel Manuel Zamudio, presenta un informe y hace conocer que había 1026 chinos en la provincia de los que 159 eran trabajadores libres con residencia en centros poblados.

 

            En el año 1870 se produce una revuelta de chinos en Pativilca.  El 30 de setiembre de ese año, se produce una revuelta de 320 culíes que en un barco francés venían al Callao.  Matan al capitán y a 8  tripulantes y retornan a China, pero allí varios son detenidos y juzgados siendo ejecutados en forma pública 16 de ellos.

 

            El 27 de enero de 1871 se produce una sublevación de chinos en la hacienda Maranga.

 

            El 17 de enero de 1872, parte a China una delegación de 7 chinos libres por haberse cumplido su contrato.  Entre ellos un joven hijo de un alto dignatario chino que fue secuestrado en Macao por las mafias chinas de traficantes y enviado al Perú en donde se le obligó a trabajar 10 años.  También había el profesor de los hijos de un mandarín que tuvo que servir 15 años en Perú siendo vendido tres veces.

 

            En mayo de 1872, se produjo el famoso caso del barco “María Luz” con una carga de culíes que por mal tiempo ancló en Yokohama, habiéndose escapado un chino a nado se refugió en un barco inglés en donde denunció  los malos tratos.  Los ingleses entregaron al fugitivo a las autoridades japonesas y éstas al capitán del barco sometiendo al chino a suplicio. Se suscitó entonces un problema internacional en que intervinieron los gobiernos del Perú, Japón e Inglaterra.  El “María Luz” viajó al Perú sin su carga de chinos.  En ese año 1872 llegaron 13 000 chinos al Perú.   Las casas fuertes que contrataban el ingreso de chinos  eran los Canevaro, Figarí, Candamo, Ugarte y Elguera.  Se dispuso el descanso dominical.

 

            El 26 de junio de 1874 el Perú y el Emperador de China celebran el tratado de Paz,  Amistad, Comercio y Navegación de Tien-Sin para asegurar buen trato a los emigrantes.  Mientras tanto en Europa se habla con escándalo sobre la emigración de culíes al Perú.

 

            En 1875 se sublevan los chinos de Huacho y  al año siguiente pasa igual en Trujillo.

 

            En 1876 había 2 699 106 habitantes en el Perú y 51 200 chinos, es decir el doble que los negros puestos en  libertad años anteriores.     En Lima  había 24 298;   en Libertad 8 834; en Ica 4 920; en Lambayeque 4 095; en el Callao 1 474; 1 034 en Arequipa; 2 945 en Ancash; 586 en Moquegua; 791 en Tarapacá; 169 en Junín; 185 en Tacna; 75 en Huánuco; en Cuzco 47; 342 en Cajamarca; 36 en Puno; 29 en Piura; 27 en Loreto; 5 en Ancash; 16 en Apurímac; 41 en Ayacucho.

 

            Como se puede apreciar, la situación del departamento de Piura con respecto a los emigrantes chinos era totalmente diferente.  No obstante la gran cantidad de haciendas y mayores áreas de cultivo, acá no se utilizaban culíes en las faenas agrícolas y los pocos que había en Paita, la Huaca y Piura se dedicaron al comercio minorista.  Era proverbial referirse “al chino de la esquina”.

 

            Cuando los chilenos desembarcaron en Pisco el 20 de noviembre de 1880, una gran cantidad de chinos huyeron de las haciendas para unirse al ejército invasor, en forma especial a la División que comandaba Patricio Lynch.  Este en su juventud había sido marino de la armada británica pues era hijo de irlandeses y tomó parte en la Guerra del Opio  contra China.  Allí estuvo casi dos años y llegó a aprender el idioma cantones.  Eso le permitió una mejor comunicación  con los oprimidos chinos de las haciendas iqueñas y sobre todo con su líder Quintín Quintana que en número de 1 500 se enrolaron en las filas enemigas haciendo juramento de fidelidad al “Príncipe Rojo” como era más conocido Lynch.  En San Juan y Miraflores pelearon los batallones chinos contra los peruanos; lo que fue sabido en Lima motivando el 15 de enero una terrible reacción del populacho limeño que saqueó los almacenes y las tiendas de los chinos, pues en Lima estaban dedicados al comercio y no menos de 300 fueron asesinados.

 

            En otros lugares se produjo una reacción igual contra los chinos.  En Cañete, Pisco e Ica, grupos incontrolados de negros y cholos atacaron a las haciendas y mataron no menos de mil chinos y luego trataron de emprenderla contra los blancos.  En la hacienda Casa Blanca de Cañete, mil chinos estuvieron sitiados durante cuatro meses hasta que una fuerza chilena los liberó.

 

            Al terminar la guerra la cantidad de culíes sólo llegaba a 8 486, pues unos habían muerto violentamente, otros se fueron con los chilenos después del tratado de Ancón, pero la mayoría aprovechó la oportunidad para retornar a su patria.

 

            En 1895 se constató que los abusos seguían.  El 25 de junio una comisión que visitó la hacienda “Viñita” en el valle de Chicama de propiedad de Jesús García y García constató que había 106 trabajadores asiáticos, que ganaban 1,20 semanal es decir 5,40 soles al mes (soles del año 2.000).  Otros ganaban  cincuenta centavos diarios o lo que es lo mismo 15   soles al mes.  Por esa época un dependiente de tienda ganaba entre 25 y 30 soles.  Se les hacía trabajar los domingos, se les flagelaba, encadenaba y metían al cepo.  Había dos chinos encadenados hacía 15 años uno y 9 años el otro.

 

            Desde 1916 se inició en Lima una campaña periodística contra los chinos fumadores de opio.

 

 

Inmigrantes europeos

ARRIBA

            En el departamento de Piura el elemento extranjero no llegó en forma masiva como colonos, sino a manera de goteo, individualmente, unos como inmigrantes y otros como personal de las llamadas casas fuertes generalmente inglesas antes o después de la guerra con Chile cuando se inicia la penetración del capitalismo inglés.

 

            Pero en uno u otro caso, los recién llegados terminaban por quedarse, casarse y constituirse en tronco de respetables familias.

 

            En otros lugares del Perú sí se produjeron intentos de colonización con inmigrantes extranjeros.  En julio de 1860 llegaron por ejemplo 300 colonos españoles de las provincias vascongadas que en su mayor parte se radicaron en la Hacienda Talambo al norte de Trujillo, dando origen al problema con España que terminó en el combate del 2 de mayo de 1866.

 

            El 20 de junio de 1857 llegaron al Callao 257 colonos del Tirol austríaco y del Rhin de Alemania y se establecieron en la selva de Pozuzo.  Después llegaron más.

 

            En 1875 llegaron al Perú 2 700 inmigrantes de Italia, constituidos por familias enteras y por hombres solos.  Se distribuyeron en diversas ciudades de la costa para trabajos urbanos, en haciendas y para colonizar el feraz valle de Chanchamayo que se estaba abriendo a las comunicaciones.  Un grupo de italianos napolitanos que fueron ubicados como trabajadores de una hacienda  de Ica, sólo se mantuvieron poco tiempo por no convenirles las condiciones de trabajo.  A Chanchamayo fueron los italianos provenientes de Lombardía y del Norte de la península.  Se les dio terrenos gratis, pasajes, semillas, aperos de labranza y adelantos sobre las primeras cosechas para pagarlos en dos años y se les proporcionó médico y medicamentos gratuitos.  Al lugar viajaron cien y se establecieron en la localidad de la Merced.

 

            En Lima se había establecido desde 1862 la Sociedad Italiana de Beneficencia a iniciativa de José Canevaro que apoyaron varios italianos residentes en la capital que habían logrado prosperidad.  Por esa época una gran cantidad de italianos del norte huían de su patria por la situación política y por la opresión que los invasores austriacos habían impuesto en las provincias del norte.  Uno de los que salieron y estuvo en Lima y en Paita fue Garibaldi que recibió la ayuda de la Sociedad Italiana de Beneficencia.

 

            Un grupo de italianos fue contratado por el ingeniero Federico Blume para que trabajasen como obreros en el tendido de la línea del ferrocarril Paita-Sullana.

 

            Este ha sido el único caso de inmigración colectiva al departamento.  Los obreros italianos al poco tiempo presentaron reclamos por condiciones de trabajo y se quejaron ante la S.I.B. de haber sido llevados a Piura con falsas promesas.  Entonces la Sociedad tuvo que actuar y acudir también en socorro de algunos peninsulares que ya no deseaban trabajar en la línea férrea.

 

            De todos modos, como los trabajos ferroviarios fueron detenidos al poco tiempo por la Guerra con Chile, la mayoría de los Italianos se desparramaron por las localidades de Paita, La Huaca, Sullana y Piura, montando pequeñas industrias o bodegas.

 

            Los europeos que han llegado en forma individual, algunas veces por causas fortuitas pero que terminaron por afincarse en el departamento, han sido entre otros los siguientes:

 

            En 1851 en tiempo del presidente Echenique, los Gianella, Solari y Cassinelli.

 

            En 1850 Fernando Reusche, médico alemán, nacido en Hamburgo en 1822, en Piura se casó con doña Amelia Petrone Castro.

 

            En 1870 llegó Henry Hilton Leigh, fundó el Banco de Piura, la Cámara de Comercio y una poderosa casa comercial, incursionando después en la agricultura.  Se casó con Carmen Cortés del Castillo y después con su cuñada Mercedes Jesús.

 

            En 1873 llega don Carlos Schaefer, nacido en Lippstad, Alemania, trabaja en la casa Seminario-Hilbick, y contrae matrimonio con doña Joaquina Seminario y Echandía y en segundas nupcias con su cuñada Mariana Seminario y Echandía.

 

            En 1872 arribó a Piura don Federico Hilbick Schwemann, el que inicialmente había arribado a Lima hospedándose en el Hotel Maury.  En la capital conoció al Diputado piurano Pablo Seminario Echandía y a don Juan Hilarión Helguero, y entonces decidieron formar la Casa Comercial Seminario-Hilbick, se casó con María Magdalena Seminario Echandía.

 

            En 1881 llegó en forma casual a Paita el capitán español de la barca inglesa “Elsa” don Gabino Artadi.  Hizo amigos, contrajo enlace con la dama paiteña Felizcar Vinces, ayudó al Perú en la guerra contra Chile y se nacionalizó.

 

            El mismo año 1881 llegó a Piura don Roberto Temple Dunbar, caballero inglés, Gerente de la Casa Duncan Fox, y contribuyó a la construcción del puente sobre el río Piura en 1893.  Antes había vivido en Lima.  Se casó en primeras nupcias con doña Micaela María Seminario Cortés y en segundas nupcias con su cuñada Concepción Seminario Cortés.

 

            En 1873 llegó al Perú el doctor en Filosofía don José Arens Kauser, para desempeñarse como profesor del Colegio San Miguel del que fue después su director.  Retornó a Alemania y regresó ya definitivamente con su esposa Sofía Berg.  Trabajó en Huancabamba y en Sullana.

 

            Llega de España Calixto Romero en 1883   y funda en Catacaos la Casa Comercial Romero.

 

            Carlos Ginocchio De Ferrari llegó a Lima en 1850, siendo estudiante en la Universidad de Génova fue expulsado con sus hermanos por sus actividades políticas a favor de la unidad italiana.  Pertenecía a una familia de ricos armadores.      Llegó años más tarde a Piura para dedicarse a la agricultura y se casó con doña Rosario Albuquerque y Carrasco.

 

1890. Fue la fecha de llegada de Bruno Aberáturi de España, para laborar como funcionario en la Casa Comercial Artadi.   Más tarde se casó con la hija del propietario doña María Isabel Artadi Vásquez.  Se radicó en Paita.

 

            En el mismo año de 1890 llegó de España don Eugenio Pérez, como empleado de la casa comercial de don  Inocencio Martínez, otro español que llegó a Catacaos y se dedicó al comercio de exportación.

 

            En 1895 arribó don Nicolás Taiman.  En 1901  instaló en Piura el primer servicio de agua potable.

 

            El año 1893 llegó de Inglaterra don Alfredo Woodman Wicks para trabajar en la casa Duncan Fox.  Se casó con María Cornejo Guerra y al enviudar, con Rosa María Eguiguren Helguero.

 

            En 1895 llegó primero a Pacasmayo y Cajamarca don Walter Ostendorff de Alemania y luego pasó a servir como Gerente de la   Casa Comercial F. Hilbick y Cía.

 

            Al comenzar el siglo, es decir en 1900, arriba a Piura don Juan Atkins Searle, de Inglaterra, para servir como Genera de la Casa Duncan Fox..  Se casó con doña Victoria Morales Córdova.

 

            Otros extranjeros que llegaron a Piura fueron:

 

            Pedro Antonio Pallete  Ochoa, natural de España, que llegó a Paita en 1830, habiéndose casado con Manuela Josefa Cañote del Villar, hija del lugar.

           

            Antes de la guerra con Chile llegaron a Piura, Eugenio Moya, español, que fundó el Hotel “Francia” y un acreditado establecimiento comercial, habiendo realizado en Chiclayo obras filantrópicas.  A  Sullana llegó el español José Cardó Granell que se dedicó a la enseñanza y los italianos Anselmo Troyani y José Figallo Giovo.  Estos se habían radicado inicialmente en La Huaca donde incursionaron en la industria y Figallo en la explotación petrolífera.  A Paita llegaron los italianos Francisco Guidino e  Ignacio Tassara.   Este hizo  construir en 1892 en Piura el Hotel Colón, que por muchas décadas fue el mejor de Piura.

 

            Antes de la Primera Guerra Mundial llegaron:

 

            En 1900, el inglés Ernet Pollit Smith, que casó con María Leticia Seminario Seminario, hija de don Roberto Seminario Váscones.

 

            El ciudadano alemán Rolando Houghton Aspinal, que se casó con Cristina Cortés Echandía en 1904.

 

            El español Sebastián Amorrortu que llegó a Catacaos a servir a la Casa Martínez, que se casó en 1905 con Carmen María Cabredo Salazar.

 

            José Hope Jeffres natural de Inglaterra llegó a Piura en 1900 como empleado de la Casa Duncan Fox.  En 1903 formó el primer equipo de fútbol  que tuvo Piura.  Se casó en 1905 con Rosa Angélica Seminario Seminario.

 

            Adán Stewart Sringeour, ingles que llegó como Gerente de la Casa Duncan Fox.  Se casó con María Victoria Checa.

 

            Ramón Romero, español, que llegó a Piura en 1915, fundando la Casa Comercial Romero y Balcázar.  Fundó fábricas en Piura y Sullana y se dedicó a la agricultura.

 

            De Italia llegaron Antonio Fossa y Carlos Verrando Bruena, este último se casó con Carmen María Izquierdo Alvarado, radicándose en Sullana en donde fundó varias fábricas.

 

            Carlos Lessel Reuter, empresario  alemán  que fundó la casa Arens y Lessel con sucursales en Sullana y otros lugares.

 

            El francés Ernest Drouart Hansen, arquitecto profesor del Colegio San Miguel.

 

            Vicente Padrós Juli, español, que llegó a Catacaos a servir a la Casa Martínez, se casó en 1902 con Josefa Vera Gonzáles.

 

            Rodolfo Bast Schaefer, alemán, llegó a trabajar en Piura a la casa de su tío Carlos Schaefer.  Se casó en 1910 con Joaquina Schaefer Seminario.

 

            A Paita llegaron los ingleses, Reginald Antram, Carlos Higginson y Carlos Yori, éste como Gerente del ferrocarril.

 

            Después de la Primera Guerra Mundial, llegaron:

 

            Reginald Mc Lauchan Pollard, inglés que se casó con María Magdalena García Seminario.

 

            Conrado Nolte Wislouschill, natural de Alemania, que se casó con Domitila Garcés Albán.

 

            Manuel Santolaya García, español que llegó como empleado de la Casa Romero, se casó con doña Carlota Mercedes Ramos Ríos, escritora y poetisa piurana.

 

            Carlos Yacksetig Fassutti, italiano, casado con María Rosa Guzmán Rodríguez.

 

            Gaudencio Debenedetti, italiano, que se radicó en Sullana, en donde se dedicó al comercio y se casó con Victoria Vargas Machuca.

 

            Juan Arturo Atkins Scarle, ciudadano inglés, que llegó a Piura como Gerente de la Casa Duncan Fox, se casó con Sofía Victoria Morales Córdova en 1922.

 

            Herman Dienstmaier Watcher, alemán, refundador de la Compañía de Bomberos de Piura.  Se casó en 1929 con Emma  León Seminario.

 

            Luis Ferioli Colombo, italiano, que llegó a Sullana para trabajar en la empresa Verrando.  Se casó en 1930 con Juan Victoria Flores Rodríguez.

 

            Félix Laribeascoa Espalza, español que se casó con Nicolasa Balmaceda en 1931.

 

            Raimundo del Campo Romero, empresario español, que se casó en 1934 con Cristina Vega Herrada.

 

            El alemán Otto Burmester, llegó para trabajar en la firma Hilbick y se casó con Carmela Seminario Aljovín.

 

            Severín Fassbender, alemán que llegó contratado por la Casa Schaefer.

 

            Hunter Mc. Donald Dixon, inglés, servidor de la Casa Duncan Fox, que en 1935 se casó con Pepita Checa Eguiguren.

 

            El italiano César  Castagnino y Zavala, que llegó como contador general de la Negociación Zapotal, en el Bajo Chira hacienda de la firma Graham Rowe y Cía.

 

            El súbdito italiano Tulio Vignolo, el comerciante alemán Yoeno Fleischmann  que abrió en Piura su afamado establecimiento ”El Palacio de las Sedas”.

 

            Desde 1899 fueron llegando al Departamento de Piura y antes que a Lima los primeros japoneses, entre ellos Nisiki, Nagasaki, Yoshida, Masata Eto, Shimizú, Yata, Takamura, Fuji, Nishioka, Takeda, Maeda, Kuroki, Jarada.

 

            Los ciudadanos chinos que llegaron al departamento en el siglo XX  y se dedicaron mayormente al comercio, fueron:  Chang, Chong, Lam, Li, Lu, Luy, Chú, Kam, Ayón, Kufoy, Sisan, Lijap, Kcomt.

 

            También llegaron una gran cantidad de comerciantes judíos que se establecieron preferentemente en las ciudades de Piura y Sullana.

 

 

Algunos personajes extranjeros

ARRIBA

 

 

 

 

1