CAPITULO XI
·
Billinghurst y Seminario y Váscones
·
Muerte de Miguel Grau Cabero
·
“Los Angelitos”
hacen de las suyas
·
Nueva rebelión de Eloy Castro y de Ignacio Morante
·
López de Romaña asume el
poder
·
Se funda la sociedad de artesanos de
Paita
·
Algunos personajes extranjeros
En
1899 debía efectuarse el cambio de residente de
A
Piérola se le sugirió como candidato para sucederle a su propio hermano Carlos
pero se negó. Entonces quedaba un
candidato natural:el 1er.
vicepresidente de
El
doctor Basadre dice que Billinghurst se pasó en las críticas que hizo en un
banquete en el Club de
Piérola
hizo conocer a Billinghurst que no deseaba auspiciar candidatura alguna y que
prefería mostrarse neutral en el proceso.
Eso aún cuando no le impidió lanzar por su cuenta y riesgo su
candidatura, lo resintió profundamente.
El vicepresidente continuaba siendo el Presidente del Comité Directivo
del Partido Demócrata.
El 19 de setiembre de 1898 el
presidente Piérola había dado a conocer su deseo de que una Convención de los
Partidos Demócrata y Civil designasen a un
candidato único. Billinghurst no era partidario de esa
Convención porque sabía no lograría ser propuesto. Se trató de presionar su candidatura.
Un grupo Demócrata lanzó oficialmente la candidatura el 8 de diciembre
de
Billinghurst tuvo que viajar a
Iquique en donde tenía sus negocios y en
Lima quedaron sus adictos para proseguir los trabajos proselitistas. A Piura viajó para hacer lo mismo el coronel
Augusto Seminario y Váscones.
Los
demócratas pierolistas aprovechan la ausencia de Billinghurst y de Seminario
Váscones para reunir a
Los
periódicos demócrata pierolistas de Lima iniciaron duros ataques contra Billinghurst
y el Gobierno empezó a manipular e intrigar con

Ante esta situación y a manera de protesta,
Billinghurst resolvió renunciar y lo hizo mediante un extenso telegrama que
envió a Piura al coronel Augusto Seminario y Váscones, documento que fue
publicado al día siguiente en todos los diarios de Lima.
El
telegrama que tenía fecha 3 de enero de 1899, manifestaba que había aceptado su
candidatura porque quería atraer en torno a su persona a grupos y partidos
políticos sistemáticamente excluidos de la vida política, para extirpar el
germen de futuras luchas armadas. Acusó
al Partido Civil que siendo ahora un fraterno y sumiso aliado de Piérola, antes
lo había acusado de haber gestado el asesinato del ex –presidente Manuel
Pardo. Agregaba en el telegrama que no
deseaba que se produjera una lucha de demócratas contra demócratas, ni
contribuir a una nueva guerra civil en el Perú, haciendo recordar que las
luchas de 1894 promovidas por Piérola habían costado al Perú 20 000 muertos y
20 millones de soles de gastos.
El
día 5 de enero de 1899 “El Comercio” comentó duramente el telegrama.
Se
conocía que los grupos caceristas del Partido Civil y
El
telegrama de Billinghurst cayó en Piura como una bomba. Se resolvió sin embargo mantener la unidad
del Partido y en tal sentido votar por Romaña pero en cuanto a las listas
parlamentarias, los demócratas irían con
su propio grupo dejando aparte a los civilistas. El escenario político piurano era dominado por
los Seminario Arámburu y por el coronel Augusto Seminario y Váscones.
El
20 de noviembre de 1896 se había promulgado la nueva Ley Electoral. Se consideraba que todo el proceso electoral
debía ser conducido por un organismo
denominado Junta Electoral Nacional, compuesta de 9 miembros, de los que dos
serían designados por el Senado, dos por
Además,
funcionaron Juntas Escrutadoras de Provincia y Comisiones Receptora (Mesas) de
Sufragio.
El
voto era público y directo y la cédula debía ser firmada.
Los
Registros Electorales o padrones se iniciaban desde los niveles provinciales,
luego por la reunión de ellos se lograban los Registros Departamentales y por
último el Registro Nacional
El número de electores registrados en todo el Perú llegó en
Apoderarse
del control de
El
primer Presidente de
Malpartida es reemplazado por Manuel Pablo Olaechea.
También salió Rodulfo.
Pero resulta que Olaechea era
también Presidente del Consejo de Ministros y el 26 de octubre de 1887 el
Gabinete fue censurado por los crímenes de Ñaña en Lambayeque. Esto fue recordado en 1899 por Germán Leguía
y Martínez y como además no convocaba a sesiones, “el Tigre” planteó un voto de
censura contra Olaechea que fue aprobado el 22 de abril de 1899. Habían votado en contra hasta los
representantes del Poder Ejecutivo y gente que se creía de confianza de Piérola
como el senador piurano Narciso Arámburu.
Piérola
entonces actuó drásticamente y el 24 de abril de 1899 por decreto inhabilitó a
Las
elecciones se realizaron en julio de 1899 y el único candidato fue Eduardo
López de
58 285 ciudadanos de los que votaron 55 918 por el
ganador. Como Primer Vicepresidente
resultó electo Isaac Alzamora y como Segundo Vicepresidente Federico Bresani. Hubo votos
viciados en pequeña cantidad para Candamo, Billinghurst y Gonzáles Prada. Y para vicepresidente algunos para Enrique
Coronel Zegarra.
El
senador Manuel Rodulfo, ex –miembro de
En
realidad toda la lista parlamentaria titular había logrado la reelección en
forma tal que como senadores seguían Augusto Seminario y Váscones, Enrique
Coronel Zegarra y Gustavo Escudero. Como
suplente Ignacio García León.
Como
diputados Felipe Seminario Arámburu, Oswaldo Seminario A., César Cortés S.,
Enrique Espinosa y Edmundo Seminario A. en condición de propietarios. Como suplentes Simón Carrión, Pedro Galup,
Rodolfo Burneo, Federico Adrianzén y Ramón León y
León.
Como
prefectos se tuvo al coronel Parra, al coronel Ernesto Zapata y a Juan R.
Urbina.
El
coronel Domingo J. Parra le dejó el
cargo prefectural porque fue llamado por López de
Cuando
hemos mencionado los sueños federalistas de Loreto, nos hemos referido como el
presidente Morales Bermúdez en 1890 empezó a construir un camino de penetración
a la selva para alcanzar el río Pichis.
A partir de éste, se continuaba con lanchas a motor.
La
intención de esta vía terrestre-acuática era no sólo llegar a la zona selvática
del caucho, sino también al ubérrimo valle del Chanchamayo que ahora es una de
las despensas de Lima.
El
valle del Chanchamayo en 1899 estaba en
proceso de expansión pues desde 1875 habían llegado al lugar colonos
italianos, regado por el río del mismo
nombre, se encuentra ubicado en la provincia de Tarma en Junín. El río es muy caudaloso y en su margen
izquierda se encuentran las prósperas poblaciones de
En marzo de 1899 el río Chanchamayo
arrastraba gran caudal. En ese paraje se
encontraba el ingeniero Ricardo Grau Cabero, hijo del Gran Almirante y de
Dolores Cabero Vda. de Grau. Trabajaba
en el mantenimiento de la vía de penetración.

Isabel
Ramos Seminario, Secretaria General de
De
acuerdo a esa información, Ricardo Grau Cabero que era el 4to. Hijo del Gran
Almirante, era ingeniero y muere trágicamente en el mes de marzo de 1899 cuando se encontraba sobre el
puente del río Chanchamayo que había sido construido por el ingeniero Morales,
cuando repentinamente el puente se vino abajo, según se supo después a causa de
la mala calidad de los materiales de construcción utilizados. Su cuerpo jamás fue encontrado, para desconsuelo
de la atribulada madre y de su joven esposa.
El ingeniero Grau tenía 27 años y en setiembre del año 1898 se había
casado con Suiza Ribatto y Carranza, la que se encontraba embarazada al momento
de la desgracia. La niña nacida fue
Luisa Grau Ribatto.
Don
Pablo Seminario y Echandía, fue hermano del coronel Fernando Seminario y
Echandía, ambos primos hermanos de Grau y también de Dolores Grau Seminario.
Don
Pablo Seminario fue senador en 1877 con el contralmirante Montero y con Manuel
Seminario y Váscones y fue el que obtuvo el ascenso de Miguel Grau de capitán
de navío a contralmirante en plena guerra con Chile. Estuvo casado con Elisa Seminario y León de
Alba.
En
cuanto a María Dolores Ruperta Grau Seminario, había nacido en Piura el 30 de
marzo de 1833 y era viuda del teniente coronel Manuel María Gómez, muerto
heroicamente en la batalla de Miraflores.
Cuando
los años transcurrieron otro hijo del Gran Almirante, Rafael Grau Cabero, fue
asesinado en 1918 en la sierra del sur.
Cuando
nos hemos referido a la acción de las montoneras sobre Cajamarca, relatamos
como cuadrillas de bandoleros eran enganchados en las filas tanto de las tropas
del Gobierno como de los montoneros.
El
sin duda máa famoso bandolero del siglo pasado, con su escuadrón apellidado
“Los Angelitos” fue movilizado por el prefecto de Lambayeque don Hildebrando
Fuentes para defender las localidades de Lambayeque Chiclayo y Reque, lo que se logró con éxito pues los atacantes
montoneros de Teodoro Seminario prefirieron pasar de largo. Uno de los capitanes de “Los Angelitos” era
Víctor Espinosa, un verdadero producto de la época, mitad bandido y mitad
caporal de
Cuando
la guerra civil terminó, las montoneras fueron desmovilizadas y también la
mayor parte de las fuerzas de Cáceres.
De esa manera al quedar libres los bandoleros, retornaron éstos a los
caminos y a su azarosa vida anterior.
Una vez más viajar se tornó un peligro, las haciendas quedaban expuestas
a los asaltos sobre todo si eran aisladas y el abigeato se puso a la orden del
día.
En el departamento de Piura, la proximidad de la frontera
con Ecuador se convertía en una ventaja adicional para el bandidaje, pues era
lugar seguro de refugio cuando las autoridades peruanas extremaban la
persecución.
Entre
los bandidos desmovilizados se encontraban Víctor Espinosa y su compadre
Aurelio Sumárraga que formaron una pequeña gavilla para robar ganado. El grupo había organizado su negocio y se
había especializado en el ganado caballar, por cuanto éste era más fácil de
trasladar de un sitio a otro, lo que no era igual con el ganado vacuno
sumamente lento en su desplazamiento.
Los compadres robaban ganado fino de
las haciendas y luego lo llevaban a Cariamanga,
en Ecuador cuyas autoridades sabían perfectamente la procedencia de los
animales pero se hacían de la vista gorda a cambio de un “fuerte impuesto” que los
ladrones pagaban sin chistar.
El
año 1899 los compadres habían hecho un buen negocio en la feria ecuatoriana de
Santa Rosa y retornaron con una gran cantidad de sucres a Suyo en donde el
hacendado Temístocles Ojeda, lugar donde
encontraban seguro y continuo refugio, pues
habían logrado la amistad del señor Ojeda.
Ocurrió
sin embargo que en una fiesta popular en
Suyo, los dos compadres se fijaron en la misma muchacha y se produjo una
reyerta que no llegó a mayores porque se pusieron a beber. Cuando estuvieron sumamente embriagados,
Sumárraga en tono prepotente para con los demás contertulios y despectivamente
exclamó: “Aquí
no hay más que dos guapos, mi compadre Víctor y yo”.
Espinosa
que estaba cantando, guitarra en mano le respondió: “Compadre, mejor es que sólo haya uno
solo” y uniendo la acción a la palabra, desenfundó el revólver y de un certero
balazo mató a Sumárraga. Durante siete
años estuvo prófugo el criminal siendo juzgado y sentenciado en ausencia y
cuando ya iba a prescribir fue capturado.
Juan
de Mata Martínez, más conocido como “Sambambé” un verdadero Cabello del Delito
al decir de López Albújar, murió también años más tarde de las montoneras,
apuñalado a traición mientras dormía, por uno de sus secuaces un bandido feroz
y sanguinario al que conocían como “Vida Mía”.
El
rompimiento de Piérola primero con Durand y más tarde con Billinghurst, así
como la convocatoria a elecciones con

Augusto
Durand que era diputado por Cerro de Pasco y un rico
hacendado de Huánuco, había estado acumulando armas en su hacienda y se había
ganado a su causa a
El
19 de julio estalló una revuelta en Azángaro (Puno) y las fuerzas del orden
saquearon e incendiaron casas. En
Caravelí fue levantada una montonera por Octavio Negrete, pero cayeron en una
celada siendo capturados y fusilados. En Andahuaylas se sublevó el Alcalde y lo
mismo sucedió en Huaráz.
Mención
especial merece la rebelión que nuevamente estalló en Iquitos encabezada por el prefecto, coronel
Emilio Vizcarra, el mismo que había llegado a ese lugar tres años antes para
reducir la rebelión del coronel Ricardo Seminario Arámburu.
Piérola
primero y más tarde el presidente López de
Muchas
de las acciones subversivas fueron alentadas por el general Cáceres desde el
destierro y se aseguraba que el domicilio de la esposa del general era un
centro de conspiración.
A
principios de julio, Natividad Castillo, adicto a Cáceres mantenía una
montonera en los departamentos de Lambayeque y Cajamarca. Entró entonces en tratos con Eloy Castro que había empezado una vez más a agitarse en la sierra de Piura y
resolvieron unirse para sublevar el
norte.
El
subprefecto de Huancabamba, Ignacio Morante, se declaró en rebeldía y se
proclamó jefe de la montonera de esa ciudad.
Natividad Castillo debía acudir para engrosar sus fuerzas pero en vista
de que el tiempo pasaba y quedaba expuesto a ser atacado por la fuerzas del
prefecto, coronel Ernesto Zapata, resolvió Morante dejar la ciudad y dirigirse
hacía Chalaco atravesando toda la cordillera, para unirse a las fuerzas de Eloy
Castro.
Mientras
tanto Natividad Castillo llegó a Huancabamba y la encontró completamente
desguarnecida y teniendo como subprefecto a don Edmundo Ramírez Guerrero
nombrado por el mismo vecindario. En
realidad el pueblo de Huancabamba había demostrado en muchas oportunidades que
era cacerista por lo cual le dieron un buen recibimiento a Natividad
Castillo. Fatalmente el comportamiento
de éste no fue del todo justo pues empezó a solicitar los nombres de las
personas contrarias a la causa de Cáceres para tomar represalias.
El
prefecto envió una poderosa fuerza contra Castro y contra el subprefecto
Ignacio Morante, encontrándose al norte de la localidad de Frías en una agreste
y desolada región llamada Parihuaná. En
ese lugar tuvo Eloy Castro una de las pocas derrotas en su larga lucha
montonera.
Castro
se retiró a Ayabaca en cuyas serranías se internó y Natividad Castillo al saber
esta derrota y que una fuerza gobiernista se aproximaba a Huancabamba, optó por
abandonar precipitadamente la ciudad por el lado de Sumba.
El 8 de setiembre de 1899 el presidente Eduardo López de
Su
primer gabinete estuvo presidido por don Manuel María Gálvez que asumió la
cartera de Relaciones Exteriores. Como ministro de Guerra y Marina figuraba el
capitán de navío paiteño Camilo Carrillo y como ministro de Gobierno el coronel
Domingo Parra, ex – prefecto de Piura.
Los otros ministros eran: Eleodoro Romero en la cartera de
Justicia e Instrucción; Mariano Belaúnde
en Hacienda y Carlos Basadre en Fomento.
Bien pronto el coronel Parra entró en problemas con el Congreso porque a
este no satisfacían las informaciones que el coronel daba sobre las acciones
tomadas para sofocar las revueltas en diversos lugares del país.
Este
gabinete renunció el 2 de diciembre de 1899 es decir que sólo duró tres meses.
El
14 de diciembre se nombró un nuevo gabinete encabezado por don Enrique Riva
Agüero. Quedaron del anterior gabinete,
el coronel Parra y Eleodoro Romero con quienes el Congreso había tenido
problemas. También siguió Belaúnde. Entraron Riva Agüero en Relaciones
Exteriores, el general Manuel Velarde en Guerra y Marina y el ingeniero piurano
Enrique Coronel Zegarra, en Fomento.
El
mismo día que Piérola entregaba el Poder y lo recibía López de
Una
institución con tradición como
La
institución piurana fundada en 1885 evolucionó primero a Club de Tiro y más
tarde a la institución social que ahora es.
La
entidad paiteña se fundó el 8 de diciembre de 1899 día de
El
año de su fundación tenía sólo 14 socios y en 1960 cuando ya tenía más de 60
años funcionando contaba con 120 socios.
Era
una institución de tipo mutual, para atender a sus afiliados en casos de
enfermedad y muerte. Posteriormente
incursionó en la actividad cultural.
En
Pizarro
cuando llegó a Piura y a Tumbes trajo negros en sus huestes. Como una manifestación de la discriminación
racial existente, ni siquiera se indicaba el número de ellos. Naturalmente llegaron como esclavos, como
también algunos moriscos.
Durante
La
riqueza en época de la colonia y las primeras décadas de la república no sólo
se contaba por la extensión de tierras agrícolas y de cabezas de ganado, sino
también por la cantidad de “piezas de ébano” como se decía de los negros. Por lo tanto la “cría” de negros, al igual
que la cría de vacunos, caprinos, etc. era un buen negocio.
La
“cría” de negros se regía por ciertas reglas de selección natural, que en nada
tenían que ver ni tener en cuenta la moral, ni los sentimientos de los
esclavos. Se buscaba a manera de
padrillos a negros jóvenes, fuertes, sanos, de buena dentadura y se los
encerraba con negritas también jóvenes y sanas.
En
la provincia de Sullana, en una despoblada región hay un caserío que se llamaba
“El empreñadero” ahora, hace poco, Santa
Cruz. Ese nombre no lo tenía por
casualidad. Allí se había establecido un
sitio especial, para facilitar la ”cría” de
negritos. El marqués de Salinas, fue uno
de los últimos propietarios que usó las instalaciones. Ahora hay allí una escuela mixta,
En
el departamento de Piura, lugares en donde se ha concentrado la gente de color
son Las Lomas, Yapatera, Malacasí,
Talandracas entre otros..
En
el censo de 1840 cuando la ciudad de Piura tenía unos 6 000 habitantes había
123 familias que tenían esclavos. En
total 360 estaban en esa condición y quienes los poseían en mayor número fueron
las siguientes: con 12 la familia del coronel José Félix Castro, que tomó parte
en la gesta emancipadora. Con 13 los
García Carrasco, con 14 los León de Alba, los García Coronel y doña Juana
Josefa Carrión Vda. de Helguero.
Los
chinos llegaron al Perú antes del año
1854 fecha en que el general Castilla dio la libertad a los esclavos. Hasta el año 1860 eran 25,505 los esclavos
liberados. Así por ejemplo don Domingo
Elías, rico terrateniente de Ica que quiso irrigar los desiertos piuranos,
tenía 600 culíes chinos, a 50 esclavos
negros y a 200 trabajadores peruanos y chilenos cavando guano en las islas de
Chincha en el año 1853. Se supo que allí
los chinos eran azotados por cualquier falta, que todos los días se producían
suicidios en su grupo y que un año antes, 60 chinos habían burlado la vigilancia, para suicidarse
arrojándose desde unas rocas. En vista
del inhumano trato que se daba a los trabajadores chinos en el Perú, su
gobierno prohibió en 1854 la emigración hasta que en 1855 llegó a un acuerdo
con el Gobierno del Perú.

El
27 de setiembre de 1855 llegó al Callao desde China el barco “El Indiaman” que había partido con 436 trabajadores de los que
más de un centenar murieron en el trayecto.
Se dijo que padecían dolencias transmisibles, pero posiblemente
contribuyó a ese elevado número de
defunciones las malas condiciones del viaje.
Se
había iniciado de ese modo la inhumana trata de chinos. En octubre de 1855 se produjeron dos
amotinamientos armados de 50 y de 200 chinos en las afueras de la ciudad de
Lima en
En
marzo de 1856 y en octubre del mismo año se expiden disposiciones prohibiendo
el tráfico de asiáticos por ser un ultraje a la humanidad y a los principios de
libertad y de igualdad, además se les
consideraba de raza degradada. En ese
mismo año llegó a Arica procedente de Macao un barco con 300 culíes, habiendo
muerto el viaje de 180 días otros 300.
De los que desembarcaron, 18 se habían vuelto ciegos. El día que llegaron al puerto cinco chinos se arrojaron al mar para suicidarse y
tres lo lograron.
El
14 de marzo de 1864 se autorizó por ley nuevamente la introducción de colonos
asiáticos. Se señalaron normas.
Se
necesitaban brazos para la agricultura en vista de haberse dado libertad a los
esclavos negros y negarse a trabajar éstos como jornaleros.
En
1864 el Ministro del Gobierno del Perú, precisó que no se podían embarcar sino
un emigrante chino por cada tonelada de registro, pues los dueños de los barcos
sin ningún escrúpulo y en el colmo de la inhumanidad, congestionaban las
bodegas de los barcos con emigrantes y por eso éstos morían en gran número o
enfermaban.
El
17 de junio de 1868 se armó un gran escándalo porque se descubrió que un
hacendado de Lambayeque en lugar de fotografiar a los trabajadores culíes, para
tener un registro de ellos, había marcado a 48 con un hierro candente. SE suspendió entonces las
llegada de más culíes desde Macao.
En ese año, se supo que en el mes de setiembre, cuando el barco peruano
“Cayaltí” pasaba frente a las costas del Japón con 48 chinos, éstos se
sublevaron, dieron muerte al capitán y otros tripulantes y se dirigieron al
puerto japonés de Hakodate. Allí estuvieron con el barco dos años, pero
no vinieron al Perú.

Muchos
asiáticos al cumplir su contrato quedaban en libertad, pero como no podían
conseguir trabajo y estaban indocumentados, tenían problemas con las
autoridades que los consideraban como vagos.
El 5 de junio de 1869 se dispuso que los patrones les otorgasen una
papeleta de fin de contrato. El 27 de
febrero de 1870 se supo que 400 culíes habían cumplido sus contratos en Palpa,
pero el hacendado se negaba a dejarlos libres, y seguían obligándolos a
trabajar y maltratándolos, y eso dio origen a suicidios o al asesinato de los
caporales en actos de franca rebeldía.
En
1870 se utilizan trabajadores culíes en la construcción del ferrocarril
central. En el mismo año el subprefecto
de la provincia de Santa, coronel Manuel Zamudio, presenta un informe y hace
conocer que había 1026 chinos en la provincia de los que 159 eran trabajadores
libres con residencia en centros poblados.
En
el año 1870 se produce una revuelta de chinos en Pativilca. El 30 de setiembre de ese año, se produce una
revuelta de 320 culíes que en un barco francés venían al Callao. Matan al capitán y a 8 tripulantes y retornan a China, pero allí
varios son detenidos y juzgados siendo ejecutados en forma pública 16 de ellos.
El
27 de enero de 1871 se produce una sublevación de chinos en la hacienda
Maranga.
El
17 de enero de 1872, parte a China una delegación de 7 chinos libres por
haberse cumplido su contrato. Entre
ellos un joven hijo de un alto dignatario chino que fue secuestrado en Macao
por las mafias chinas de traficantes y enviado al Perú en donde se le obligó a
trabajar 10 años. También había el
profesor de los hijos de un mandarín que tuvo que servir 15 años en Perú siendo
vendido tres veces.
En mayo de 1872, se produjo el famoso caso del barco
“María Luz” con una carga de culíes que por mal tiempo ancló en Yokohama,
habiéndose escapado un chino a nado se refugió en un barco inglés en donde denunció los malos tratos. Los ingleses entregaron al fugitivo a las
autoridades japonesas y éstas al capitán del barco sometiendo al chino a
suplicio. Se suscitó entonces un problema internacional en que intervinieron
los gobiernos del Perú, Japón e Inglaterra.
El “María Luz” viajó al Perú sin su carga de chinos. En ese año 1872 llegaron 13 000 chinos al
Perú. Las casas fuertes que contrataban
el ingreso de chinos eran los Canevaro,
Figarí, Candamo, Ugarte y Elguera. Se
dispuso el descanso dominical.
El
26 de junio de 1874 el Perú y el Emperador de China celebran el tratado de
Paz, Amistad, Comercio y Navegación de
Tien-Sin para asegurar buen trato a los emigrantes. Mientras tanto en Europa se habla con
escándalo sobre la emigración de culíes al Perú.
En
1875 se sublevan los chinos de Huacho y
al año siguiente pasa igual en Trujillo.
En
1876 había 2 699 106 habitantes en el Perú y 51 200 chinos, es decir el doble
que los negros puestos en libertad años
anteriores. En Lima había 24 298; en Libertad 8 834; en Ica 4 920; en
Lambayeque 4 095; en el Callao 1 474; 1 034 en Arequipa; 2 945 en Ancash; 586
en Moquegua; 791 en Tarapacá; 169 en Junín; 185 en Tacna; 75 en Huánuco; en
Cuzco 47; 342 en Cajamarca; 36 en Puno; 29 en Piura; 27 en Loreto; 5 en Ancash;
16 en Apurímac; 41 en Ayacucho.
Como
se puede apreciar, la situación del departamento de Piura con respecto a los
emigrantes chinos era totalmente diferente.
No obstante la gran cantidad de haciendas y mayores áreas de cultivo,
acá no se utilizaban culíes en las faenas agrícolas y los pocos que había en
Paita,
Cuando
los chilenos desembarcaron en Pisco el 20 de noviembre de 1880, una gran
cantidad de chinos huyeron de las haciendas para unirse al ejército invasor, en
forma especial a
En
otros lugares se produjo una reacción igual contra los chinos. En Cañete, Pisco e Ica, grupos incontrolados
de negros y cholos atacaron a las haciendas y mataron no menos de mil chinos y
luego trataron de emprenderla contra los blancos. En la hacienda Casa Blanca de Cañete, mil chinos
estuvieron sitiados durante cuatro meses hasta que una fuerza chilena los
liberó.
Al
terminar la guerra la cantidad de culíes sólo llegaba a 8 486, pues unos habían
muerto violentamente, otros se fueron con los chilenos después del tratado de
Ancón, pero la mayoría aprovechó la oportunidad para retornar a su patria.
En
1895 se constató que los abusos seguían.
El 25 de junio una comisión que visitó la hacienda “Viñita” en el valle
de Chicama de propiedad de Jesús García y García constató que había 106
trabajadores asiáticos, que ganaban 1,20 semanal es decir 5,40 soles al mes
(soles del año 2.000). Otros
ganaban cincuenta centavos diarios o lo
que es lo mismo 15 soles al mes. Por esa época un dependiente de tienda ganaba
entre 25 y 30 soles. Se les hacía
trabajar los domingos, se les flagelaba, encadenaba y metían al cepo. Había dos chinos encadenados hacía 15 años
uno y 9 años el otro.
Desde
1916 se inició en Lima una campaña periodística contra los chinos fumadores de
opio.
En
el departamento de Piura el elemento extranjero no llegó en forma masiva como
colonos, sino a manera de goteo, individualmente, unos como inmigrantes y otros
como personal de las llamadas casas fuertes generalmente inglesas antes o después
de la guerra con Chile cuando se inicia la penetración del capitalismo inglés.
Pero
en uno u otro caso, los recién llegados terminaban por quedarse, casarse y
constituirse en tronco de respetables familias.
En
otros lugares del Perú sí se produjeron intentos de colonización con
inmigrantes extranjeros. En julio de
1860 llegaron por ejemplo 300 colonos españoles de las provincias vascongadas
que en su mayor parte se radicaron en
El
20 de junio de 1857 llegaron al Callao 257 colonos del Tirol
austríaco y del Rhin de
Alemania y se establecieron en la selva de Pozuzo. Después llegaron más. 
En
1875 llegaron al Perú 2 700 inmigrantes de Italia, constituidos por familias
enteras y por hombres solos. Se
distribuyeron en diversas ciudades de la costa para trabajos urbanos, en
haciendas y para colonizar el feraz valle de Chanchamayo que se estaba abriendo
a las comunicaciones. Un grupo de
italianos napolitanos que fueron ubicados como trabajadores de una
hacienda de Ica, sólo se mantuvieron
poco tiempo por no convenirles las condiciones de trabajo. A Chanchamayo fueron los italianos
provenientes de Lombardía y del Norte de la
península. Se les dio terrenos gratis,
pasajes, semillas, aperos de labranza y adelantos sobre las primeras cosechas
para pagarlos en dos años y se les proporcionó médico y medicamentos gratuitos. Al lugar viajaron cien y se establecieron en
la localidad de
En
Lima se había establecido desde 1862
Un
grupo de italianos fue contratado por el ingeniero Federico Blume para que
trabajasen como obreros en el tendido de la línea del ferrocarril
Paita-Sullana.
Este
ha sido el único caso de inmigración colectiva al departamento. Los obreros italianos al poco tiempo
presentaron reclamos por condiciones de trabajo y se quejaron ante
De
todos modos, como los trabajos ferroviarios fueron detenidos al poco tiempo por
Los
europeos que han llegado en forma individual, algunas veces por causas
fortuitas pero que terminaron por afincarse en el departamento, han sido entre
otros los siguientes:
En
1851 en tiempo del presidente Echenique, los Gianella,
Solari y Cassinelli.
En
1850 Fernando Reusche, médico alemán, nacido en Hamburgo en 1822, en Piura se
casó con doña Amelia Petrone Castro.
En
1870 llegó Henry Hilton Leigh, fundó el Banco de Piura,
En
1873 llega don Carlos Schaefer, nacido en Lippstad,
Alemania, trabaja en la casa Seminario-Hilbick, y
contrae matrimonio con doña Joaquina Seminario y Echandía y en segundas nupcias
con su cuñada Mariana Seminario y Echandía.
En
1872 arribó a Piura don Federico Hilbick Schwemann, el que inicialmente había arribado a Lima
hospedándose en el Hotel Maury. En la capital conoció al Diputado piurano
Pablo Seminario Echandía y a don Juan Hilarión Helguero, y entonces decidieron
formar
En
1881 llegó en forma casual a Paita el capitán español de la barca inglesa
“Elsa” don Gabino Artadi. Hizo amigos,
contrajo enlace con la dama paiteña Felizcar Vinces,
ayudó al Perú en la guerra contra Chile y se nacionalizó.
El
mismo año 1881 llegó a Piura don Roberto Temple Dunbar, caballero inglés,
Gerente de
En
1873 llegó al Perú el doctor en Filosofía don José Arens Kauser, para
desempeñarse como profesor del Colegio San Miguel del que fue después su
director. Retornó a Alemania y regresó
ya definitivamente con su esposa Sofía Berg. Trabajó en Huancabamba y en Sullana.
Llega
de España Calixto Romero en 1883 y
funda en Catacaos
Carlos
Ginocchio De Ferrari llegó a Lima en 1850, siendo estudiante en
1890. Fue la fecha de llegada de
Bruno Aberáturi de España, para laborar como
funcionario en
En
el mismo año de 1890 llegó de España don Eugenio Pérez, como empleado de la
casa comercial de don Inocencio
Martínez, otro español que llegó a Catacaos y se dedicó al comercio de
exportación.
En
1895 arribó don Nicolás Taiman. En 1901
instaló en Piura el primer servicio de agua potable.
El
año 1893 llegó de Inglaterra don Alfredo Woodman Wicks
para trabajar en la casa Duncan Fox. Se casó con María Cornejo Guerra y al
enviudar, con Rosa María Eguiguren Helguero.
En
1895 llegó primero a Pacasmayo y Cajamarca don Walter Ostendorff
de Alemania y luego pasó a servir como Gerente de
Al
comenzar el siglo, es decir en 1900, arriba a Piura don Juan Atkins Searle, de Inglaterra,
para servir como Genera de
Otros
extranjeros que llegaron a Piura fueron:
Pedro
Antonio Pallete Ochoa, natural de
España, que llegó a Paita en 1830, habiéndose casado con Manuela Josefa Cañote
del Villar, hija del lugar.
Antes
de la guerra con Chile llegaron a Piura, Eugenio Moya, español, que fundó el
Hotel “Francia” y un acreditado establecimiento comercial, habiendo realizado
en Chiclayo obras filantrópicas. A Sullana llegó el español José Cardó Granell que se dedicó a la enseñanza y los italianos
Anselmo Troyani y José Figallo Giovo. Estos se habían radicado inicialmente en
Antes
de
En
1900, el inglés Ernet Pollit
Smith, que casó con María Leticia Seminario Seminario, hija de don Roberto Seminario Váscones.
El
ciudadano alemán Rolando Houghton Aspinal,
que se casó con Cristina Cortés Echandía en 1904.
El
español Sebastián Amorrortu que llegó a Catacaos a
servir a
José
Hope Jeffres natural de
Inglaterra llegó a Piura en 1900 como empleado de
Adán
Stewart Sringeour, ingles
que llegó como Gerente de
Ramón
Romero, español, que llegó a Piura en 1915, fundando
De
Italia llegaron Antonio Fossa y Carlos Verrando Bruena, este último se
casó con Carmen María Izquierdo Alvarado, radicándose en Sullana en donde fundó
varias fábricas.
Carlos
Lessel Reuter,
empresario alemán que fundó la casa Arens y Lessel
con sucursales en Sullana y otros lugares.
El
francés Ernest Drouart Hansen,
arquitecto profesor del Colegio San Miguel.
Vicente
Padrós Juli, español, que
llegó a Catacaos a servir a
Rodolfo
Bast Schaefer, alemán, llegó a trabajar en Piura a la
casa de su tío Carlos Schaefer. Se casó
en 1910 con Joaquina Schaefer Seminario.
A
Paita llegaron los ingleses, Reginald Antram, Carlos Higginson y Carlos
Yori, éste como Gerente del ferrocarril.
Después
de
Reginald Mc Lauchan
Pollard, inglés que se casó con María Magdalena
García Seminario.
Conrado
Nolte Wislouschill, natural
de Alemania, que se casó con Domitila Garcés Albán.
Manuel
Santolaya García, español que llegó como empleado de
Carlos
Yacksetig Fassutti,
italiano, casado con María Rosa Guzmán Rodríguez.
Gaudencio Debenedetti, italiano,
que se radicó en Sullana, en donde se dedicó al comercio y se casó con Victoria
Vargas Machuca.
Juan
Arturo Atkins Scarle,
ciudadano inglés, que llegó a Piura como Gerente de
Herman
Dienstmaier Watcher, alemán, refundador de
Luis
Ferioli Colombo, italiano, que llegó a Sullana para
trabajar en la empresa Verrando. Se casó en 1930 con Juan Victoria Flores
Rodríguez.
Félix
Laribeascoa Espalza,
español que se casó con Nicolasa Balmaceda en 1931.
Raimundo
del Campo Romero, empresario español, que se casó en 1934 con Cristina Vega
Herrada.
El
alemán Otto Burmester, llegó para trabajar en la
firma Hilbick y se casó con Carmela Seminario
Aljovín.
Severín Fassbender, alemán que
llegó contratado por
Hunter Mc. Donald
Dixon, inglés, servidor de
El
italiano César Castagnino
y Zavala, que llegó como contador general de
El
súbdito italiano Tulio Vignolo, el comerciante alemán
Yoeno Fleischmann que abrió en Piura su afamado establecimiento ”El Palacio de las Sedas”.
Desde
1899 fueron llegando al Departamento de Piura y antes que a Lima los primeros
japoneses, entre ellos Nisiki, Nagasaki,
Yoshida, Masata Eto, Shimizú, Yata,
Takamura, Fuji, Nishioka, Takeda, Maeda, Kuroki, Jarada.
Los
ciudadanos chinos que llegaron al departamento en el siglo XX y se dedicaron mayormente al comercio, fueron: Chang,
Chong, Lam, Li, Lu, Luy, Chú,
Kam, Ayón, Kufoy, Sisan, Lijap, Kcomt.
También
llegaron una gran cantidad de comerciantes judíos que se establecieron
preferentemente en las ciudades de Piura y Sullana.
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