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Una noche, poco antes del cierre del restaurante, llegan
varios clientes. Entre ellos dos chicas muy sensuales y un enigmatico
muchacho que desencadena una tremenda orgía en la que también participa
la pareja dueña del local.
Aquella noche ya era casi hora de cerrar y yo me encontraba arreglando
algunos platos y vasos que acababa de lavar, mientras mi marido limpiaba
la cocina que estaba en la parte trasera del local, un chico terminó de
tomar su café, pagó por él y salió sin decir palabra, al salir casi
tropieza con dos chicas vestidas de azafatas, al parecer recién llegadas
de algún viaje.
Ambas me pidieron un trozo de pastel y una taza de café, mientras les
servía su orden les informé que casi estabamos por cerrar, ellas me
dijeron que no tardarían pues estaban bastante cansadas, mientras me
encargaba de llevar la orden a la mesa, un joven entró y se sentó en la
barra, al llegar a donde estaban ellas conversaban bastante animadas,
nunca antes habma visto dos hembras tan bien formadas, mi cuerpo es
bastante bien equilibrado pues tengo un par de tetas envidiables y un buen
culo, pero ellas eran casi perfectas, una era claramente una chica europea
de ojos azules, cabellos dorados y piel clara, de enormes piernas y
pechos, con una cinturita que se perdía entre las curvas de sus pechos y
sus caderas, la otra era una chica de cabellos negros y lacios con una
carita de niña envidiable, al igual que su compañera con un bello perfil
y hermoso cuerpo, en su rostro sus labios carnosos eran un magnifico
toque, me sorprendí mirando el escote de una de las chicas en el cual podía
verse el inicio de un par de senos extremadamente bien formados,
rapidamente despejé de mi mente esos pensamientos y me dirigí a la barra
al llegar le pregunté al joven en qué podma servirle.
- Deme una cerveza.
Le contesté que no teníamos cervezas y él me miro a los ojos y
nuevamente me pidió la cerveza, esta vez sentí un cosquilleo en mi
cuerpo y unas enormes ganas de darle una cerveza al joven pero éste me
miró y me dijo:
- Déjalo así solo quisiera un emparedado...
- Yo me dirigí a la cocina y le dije a mi esposo que necesitaba un
emparedado. Él me miró molesto pues ya había lavado todo, me dirigí
nuevamente al frente, pero para mi sorpresa el joven ya no estaba en la
barra, él se encontraba sentado en medio de las dos chicas, las cuales ya
no conversaban sólo lo miraban con expectativa, él sonrió al verme y le
susurró algo al oído a la chica de su izquierda ella inclinó su cabeza
y le besó apasionadamente, él con una mano la tomó de la nuca y deslizó
la otra a su entrepierna, ella se dejó acariciar por el joven, luego de
aquel beso su excitación subía mas y mas a cada caricia que el joven le
daba a su entrepierna, él le ordenó subirse la falda y ella lo obedeció,
yo los miraba impavida sin poder reaccionar cuando al fin pude decir algo
sólo llamé a mi marido que no respondió a mi llamado pues estaba
ocupado en la cocina, le fui a buscar y lo traje al frente a empujones,
cuando él vio aquella escena quedó igual de impactado.
- Qui mierda estan haciendo ustedes...
El joven lo miró y le contestó:
- Nada hombre sólo me estoy tirando a estas dos putas que me encontré
sin dueño, no quieres venir y ayudar.
La respuesta del joven fue algo que me hizo sentir un golpe de
electricidad, el chico aún mirandonos retiró la mano de coño de la
chica y le abrió la blusa, mientras la otra chica sólo los miraba
esperando su turno para participar en aquella excitante escena, busqué la
mirada de mi esposo pero él estaba extasiado con los senos de la chica
que en ese momento era acariciada por el chico, al ver la atención con
que miraba cómo se movían los pechos de la chica al ella contorsionarse
por la excitación el chico miró a mi marido y sin decirle nada lo invitó
a mamarle los senos a la chica, al voltear vio a la chica sentada junto a
il que le miraba con labios entreabiertos que él llenó inmediatamente
con su lengua, así permaneció un segundo y luego con un rapido
movimiento tomó a la chica por la nuca y la llevó a su entrepierna donde
ella gustosa abrió el cierre, sacó el pene erecto del chico y se puso a
darle una mamada.
- Cual fue mi sorpresa al ver como mi marido avanzaba hacia la chica que
ahora se acariciaba animosamente sus enormes senos, mi marido se sentó
junto a ella y sin decir palabra tomó uno de los pezones en su boca y
cual niño de pecho empezó a mamar para saciar sus ansias, me quedé como
toda una tonta mirando cómo mi marido y el chico se tiraban a las dos
chicas, ellas gemían de placer mientras ellos gozaban de sus cuerpos
hermosos, la chica rubia no aguantó mas la excitación, arrodillandose
frente a mi marido empezó a quitarle el pantalón, sacó el ya casi
erecto pene de mi marido y se lo metió de una sólo vez en su boca
mientras con una mano sostenía el pene con la otra se masajeaba el coño,
el chico seguía extasiado mientras la morena le comía el pene en
incesantes metidas y sacadas, luego de un segundo al abrir los ojos me miró
fijamente, parada sin decir palabra con la boca abierta y todo mi cuerpo
erizado.
- ¿Tú también quieres participar?
- La voz entro en mi mente y tartamudee una respuesta coherente
- Sí...sí....
- Él me sonrió mientras con una mano acariciaba los senos de la chica y
con la otra la colocaba detras de la cabeza ayudandola a subir y bajar,
meter y sacar su pene de la boca de la chica.
- Ve a cerrar la puerta y baja las persianas...
- Como una autómata me dirigí a la puerta y siguiendo la orden cerré
puertas y ventanas, mientras no podía creer aún lo que estaba pasando al
llegar a la ventana pude ver personas caminar en la acera del frente sin
siquiera darse cuenta de la orgía que se realizaba dentro del
restaurante, luego me dirigí a la mesa y nuevamente me detuve frente a
ellos, para cuando regresé la chica morena estaba en cuatro en el suelo
mientras el chico la penetraba por el coño dandole repetidas embestidas
al cuales ella asentía con gemidos de placer que se acallaban rapidamente
pues mi marido tenía metido su pene en la boca de la chica que lo tragaba
y sacaba a cada embestida, mientras la chica rubia permanecma sentada
sobre la cadera de su compañera con las piernas abiertas frente al chico
mientras éste le acariciaba el coño y le mamaba las tetas.
Nuevamente el chico me miró y con una mano me invitó a acercarme, pero
mis piernas no me respondían, mi cuerpo estaba erizado y súper caliente,
en mi entrepierna sentía mi coño muy húmedo y mis pechos se me habían
puesto muy duros, ya sentía la necesidad de follar con alguno de esos
chicos, pero no podía ni moverme de la excitación, el chico al verme en
ese estado detuvo sus caricias para con la rubia y mirandola le dijo.
- Ella también quiere follar ve por ella y traela aquí.
- La rubia sin decir palabra sonrió y se levantó caminando hacia mí, en
mi mente la vi acercar en camara lenta, ya sólo tenía puesto las medias
y sus zapatos de tacón, estaba casi desnuda, sólo su minifalda enrollada
a la cintura cubría una pequeña parte de su abdomen, al llegar junto a mí
me tomó de la mano jalandome hacia la mesa, pero para su sorpresa yo no
me moví, resistiéndome a su tirón, al notarlo ella me soltó la mano y
tomandome por la cintura con una mano con la otra tomaba mi nuca y me dio
un apasionado beso, mis nervios se crisparon, sentí que temblaba de pies
a cabeza , sentí como mi coño se humedecía mas de lo que estaba y casi
estuve al borde de un orgasmo, mientras la chica rodeaba con su brazo mi
cintura y exploraba con su lengua mi boca, sin soltarme y sin dejar de
besarme deslizó su mano a mis nalgas y su otra mano a mi coño, empezó a
acariciarme mas y mas hasta que yo no supe de mí, atontada como estaba,
ya sin voluntad fue facil que ella me llevara hasta la mesa.
- Bienvenida a mi mesa, te gustaría follar conmigo.
- Sin la mas mínima voluntad moví la cabeza en forma afirmativa y él
mirandome profundamente me ordenó.
- Arrodíllate, y ya sabes que hacer.
- Él se levantó y dejó de penetrar a la chica morena, que rapidamente
fue acomodada por mi marido en una silla y él siguis arremetiendo contra
el coño de la chica, ella seguía en extasis, sin la menor resistencia se
dejó acomodar en la silla y dejando escapar nuevos gemidos dejó que mi
marido la penetrara y jugara con su coño y sus senos como mejor le pareció.
Yo obediente me arrodillé ante el joven quedando frente a un enorme pene
del cual goteaban aún la mezcla de sus propios líquidos y los del coño
de la chica, él me tomó por la nuca y metió su pene en mi boca, estaba
tan lubricado que fue facil empezar a meterlo y sacarlo, tragué cuanto
pude de ese enorme pene que aún estaba tan caliente. La chica rubia se
colocó a mis espaldas y empezó a pasarme su coño por la nuca subiendo y
bajando, en rítmicos movimientos mientras se besaba y dejaba acariciar
sus senos por el chico. El chico hizo un movimiento y me sacó de mi éxtasis
al retirar su pene de mi boca, yo seguí de rodillas en el suelo, al ver
que mi marido estaba tendido en el suelo mientras la chica morena subía y
bajaba en su pene sentada sobre él, el chico se acercó por la espalda de
la chica mientras mi marido la penetraba y le acariciaba sus senos, la
empujó suavemente hacia delante, ella quedó acostada sobre mi marido, él
inició metiéndole un dedo en el ano, luego dos y luego tres, metiéndolos
y sacandolos, hasta que la chica estuvo preparada y él metió su pene por
el ano de la chica seguido de gemidos de dolor y placer por parte de la
chica, que se movía como poseída metiendo y sacando el pene de mi marido
en su coño y el pene del chico en su ano. Yo seguía mirando la escena
cuando sentí que me tomaban por los hombros, luego las manos pasaron a
mis senos y empezaron a acariciarlos, lentamente me empezó a quitar la
blusa la cual retiró rapidamente por la espalda, me quitó el cabello de
los hombros y empezó a besarme el cuello mientras me quitaba el sostén,
siguió apretando y acariciando mis senos, mi calor seguía aumentando y
ya necesitaba que alguien me penetrara, la chica me puso en pie y me quitó
la falda quedando sólo con un pequeño bikini en el cual metió su mano y
empezó a acariciar mi coño, ella me sentó en una silla y terminó de
desnudarme, hizo que metiera mis dedos en mi coño y empezara a
masturbarme, colocó sus senos a la altura de mi cara, yo inmediatamente
quedé mamando aquellos pezones rosados y firmes por la exitación, así
nos estuvimos unos segundos hasta que el chico le llamó y ella obedeciéndole
se colocó de pie sobre las piernas de mi marido, el chico se colocó a
espaldas de la chica mientras le acariciaba los senos y le pasaba su pene
erecto por el trasero les dijo:
- Quiero que abras un poco las piernas, y tu volteate hacia mí...
La chica rubia abrió sus piernas ligeramente y la morena sin dejar de ser
penetrada por mi marido se volteó hacia ellos quedando con el rostro
frente al coño de la rubia, la chica morena empezó a mamar el coño de
la rubia mientras el chico le acariciaba los senos, le pasaba su enorme
pene por las nalgas, ella gemía al ser acariciada y mamada a la vez,
mientras yo seguía masturbandome en la silla donde me habían dejado, así
pasaron unos segundos cuando el chico volvió a mirarme y la rubia llegó
al orgasmo mojando de sus líquidos el rostro de la morena, el chico me
miraba sonriendo al ver mi cara de calentura mientras los veía follarse a
las chicas, el chico tomó por la cintura a la rubia y hablandole al oído
la chica caminó hacia mí y plantandose frente a mí le tomó por la nuca
y me coloca la cara frente a su mojado coño, yo no pude resistirme y
empecé a mamar su coño...
La chica morena tomó el pene del chico en su boca y siguió mamandole
mientras mi marido la penetraba, un segundo después la chica morena no
pudo mas y se desvaneció en un orgasmo largo que casi la dejó sin
sentido, al verla tumbada en el suelo, el chico se dirigió a donde estaba
la rubia que ahora metía sus dedos en mi coño mientras yo no sabía si
agarrar su cabeza o apretarme los senos, me tomó por un brazo y me llevó
ante mi marido, el cual estaba sentado en el piso agarrando su pene con
una mano y con la otra jugaba con el coño de la morena la cual seguía
tendida boca abajo en el suelo sin fuerzas para levantarse, el chico me
hizo arrodillarme frente a él y luego bajó mi cabeza para que yo mamara
a mi marido, empecé a mamar cuando sentí el pene del chico en mi coño y
suavemente sus dedos en mi ano, empezó a jugar y cuando estuvo listo me
enterró aquel enorme pene en mi ano estremeciéndome de dolor y pasión,
yo seguía mamando a mi marido y la rubia llegó ante él, miró a su
compañera tirada en el suelo y tomándola de la cintura la levantó
acariciándole los senos y en coño, luego la colocó en un 69 mientras
los chicos me comman por todos lados.
No recuerdo cuando pero al despertar yo estaba en el suelo de la cocina
con la cara en el coño de la morena que seguía inconsciente con sus
senos y su coño cubiertos de crema batida, que al parecer habían lamido,
al levantarme mi marido aún tenía a la rubia mamandole en pene, y ambos
estaban tan aturdidos como la morena. Cuando todos logramos despertar el
chico no apareció por ninguna parte, las chicas se vistieron y se fueron
no sin antes decirnos que volverían. Mi marido y yo nos miramos incrédulos
por lo sucedido y terminamos de arreglar todo...
Desde entonces acostumbramos cerrar un poco mas tarde por si aquel
desconocido vuelve a aparecer
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