En
Potosí existe una amplia gama de comidas de la cocina tradicional boliviana, la
propia potosina, y por supuesto de la internacional, que va desde la repostería,
hasta los platos más variados.
Las Salteñas, como una costumbre
generalizada en toda Bolivia se comen a media mañana acompañadas de una cerveza
o malta.
Algunos de los platos típicos que encontramos
a media mañana son:
La Lagua de Choclo (maíz): Es una
mazamorra de choclo, en algunos casos picante, que se sirve muy caliente,
salpicada de pedacitos de tocino de cerdo muy dorados.
Calapurka: Es una lagua de harina de
trigo que se sirve con una piedra plana de río hirviente sobre la cual se
puede servir un huevo que llega a cocerse sobre la misma piedra.
Almuerzo de Llullucha: Se sirve con
trigo, mote pelado, papa ají y la Llullucha que es un cactu. Este plato está
caracterizado por los lugareños, por ser muy bueno para los pulmones.
Ají de Achacana: Caracterizado por
estar elaborado con una planta acuática, bien molida y frita, mezclada con el
ají, papa y charque (carne seca y frita), plato tradicional de Todos Santos.
Ají de Palomitas: Es otro ají que se
elabora con trigo mote pelado y chuño (papa desecada).
Miski Plato: Es un api o mazamorra
elaborada con almidón del país, empanizado o chancaca, mocochinchi (duraznos
secos) cocido, y se sirve después de comer como postre, principalmente el día
de difuntos.
Chambergos (para los negros): Son
roscones grandes horneados y bañados de miel de caña.
Sopaipillas (para las "imillas" chicas):
Son masitas de harina de trigo y manteca de cerdo, horneadas y unidas,
bañadas con miel y espolvoreadas por encima con azúcar en polvo.
Tahua-Tahuas (para las "guaguas" bebes):
Son masas alargadas con harina de trigo, manteca, huevo y agua, fritas en
aceite caliente y bañadas en miel de caña o chancaca.
Los Confites: Son bolitas de
diversos tamaños elaboradas con azúcar y almidón y rellenas de nuez, almendra,
maní, despepitado (durazno sin hueso), etc.
Los quesitos, coquitos y tabletas de
leche de Santa Teresa: Son dulces de almendra y azúcar impalpable hechos
por las hermanas del convento, que mantienen el secreto de su elaboración
desde la colonia hasta nuestros días.