Soluciones

Soluciones que presenta el gobierno


El gobierno desde el comienzo del sexenio del ex presidente, Felipe Calderon, declaró la guerra al crimen organizado y al narcotrafico, movilizando tropas y policias por toda la republica, poniendo retenes y renovando estas mismas organizaciones para su mayor eficacia, sin embargo, esta dura guerra lejos de dar resultados ha hecho que la violencia aumente como represalia por parte del crimer organizado a las acciones del gobierno, para esto, en el reciente sexenio el presidente Enrique Peña Nieto ha tomado diferentes estrategias como unificar la policia a una policia militarizada, mas fuerte y con mejor preparacion, retirando al personal militar de las calles, pero este es un proceso lento que a la larga talvez no de resultados, por lo que si cada uno de nosotros ponemos de nuestra parte, podemos ayudar, puede que no hagamos el cambio, pero como dicen, el pan este hecho de migajas, si cada quien hace lo que le corresponde, nada es imposible.


Parte de nuestra responsabilidad:
Rechacemos el crimen pero estemos conscientes de que todos somos parte de una sociedad que ha fallado en inculcar valores y dar oportunidades a todos. Estas líneas no son suficientes para expresar la totalidad de problemas, pero menos aún para analizar las raíces de ellos. Dejo como parte final algunas acciones específicas que podemos empezar a llevar a cabo para cambiar nuestra sociedad, algunas son comunes para todos, otras para quienes tienen el poder, ya sea económico, político o legal. Y sin afán de ofender ni criticar a ninguna profesión, utilizo los ejemplos que me parecen más claros para comprender que a veces hacemos aquello de lo cual nos quejamos.

Cumplamos con nuestro trabajo independientemente de la paga
Nosotros aceptamos el salario que recibimos. Tal vez el policía considera que su salario es bajo y por ello no corre tras el delincuente que es acusado por un ciudadano; o al llegar a levantar un acta a la delegación (o su equivalente) el encargado, quien está mal pagado, se toma su tiempo pues “si hacen como que me pagan, hago como que trabajo” y de pasada nos hacer perder el nuestro.

Promovamos valores que dignifiquen a nuestra sociedad
Los educadores
Quienes somos padres inculquemos valores a nuestros hijos, los maestros a sus alumnos, los jefes a sus empleados. No se trata solo de decirlo sino de hacerlo. Si queremos que las autoridades actúen con eficacia, rapidez y honestidad, seamos eficaces, cumplidos y honestos en todas nuestras actividades. Sirva de ejemplo la siguiente anécdota: como profesora, exhorto a mis alumnos a ser honestos a pesar de las consecuencias (sería otro artículo profundizar en esta reflexión); un día uno de ellos comentó que había cometido una infracción de tránsito y lo habían llevado al corralón; llamó a su papá (pues él tenía permiso para conducir pero era menor de edad) y éste al llegar le preguntó si no llevaba dinero, en alusión a que habría podido resolver el problema con un soborno. Él nos platicó que sí llevaba dinero. El ejemplo es de un joven a quien tal vez en su casa le dijeron que fuera honesto pero en la práctica “se hacían concesiones”; si no somos congruentes, ¿qué les estamos inculcando? ¿No han solucionado así sus problemas algunas de nuestras autoridades? Los corruptos no se hacen en un día: pongamos y sigamos el ejemplo ser honestos: no robar, no ser parte de la corrupción, no quitarle a otros lo que les pertenece (¿recibiste un cambio de más?, ¿te llevaste una “galletita” de la panadería?).

Los legisladores y otras autoridades
Exijamos mejores policías, pero respetémoslos. Su trabajo no es fácil, si nosotros los denigramos ellos tampoco aceptarán con dignidad el papel que desempeñan en la sociedad. Como pueblo tenemos el poder de exigir, veamos que a ellos se les den sueldos dignos, de acuerdo con su trayectoria, antigüedad, ocupación. Y por qué no, bajemos las prestaciones de jubilación a quienes no las necesitan: funcionarios públicos que tienen sueldos altísimos de por vida; diputados y senadores que se fijan a sí mismos sus salarios y prestaciones; eliminemos éstas. ¿Para qué necesitan un coche y un chofer si algunos en ocasiones no se presentan a las reuniones parlamentarias? ¿Por qué debe salir de nuestros impuestos el pago de viáticos exorbitantes? Si en sus comidas desean viandas más refinadas, que paguen de sus altos ingresos la diferencia. ¿Será posible que ellos, quienes tienen que legislar, lo podrán hacer para sacrificar un poco de lo que les sobra?

Los empresarios
Algunos empresarios deben asumir que son parte directa del problema. Con razones como la competitividad, la crisis, la inseguridad, eliminan empleos, no los generan, reducen sueldos y/o prestaciones. Es una tendencia mundial, pero primero debemos velar por los intereses de nuestro país, no copiemos esquemas que no van con nosotros y que están acarreando terribles problemas; la inseguridad, el secuestro ya también sobrepasó a la clase adinerada, ya alcanzó a todos los niveles de la sociedad. Quienes tienen dinero deben utilizar sus recursos para crear mejores empleos y luego pedir a la ciudadanía que compre los productos hechos en México. Aquí hay una excelente justificación para hacerlo.

Los consumidores
Y siguiendo con este orden de ideas: no compremos piratería, consumamos lo hecho en México. A las autoridades les toca evitar el contrabando, pero a nosotros nos toca combatirlo. Y volvemos al primer punto, hagamos bien nuestro trabajo para que sea elegido sobre el de los extranjeros.

Reflexionemos y actuemos
Las reflexiones son muchas, espero que con éstas sea suficiente para empezar a tomar acciones que nos lleven a mejorar nuestra sociedad y nuestro país. Y reitero que con estas propuestas no intento minimizar los gravísimos problemas que tenemos ni la responsabilidad de nuestras autoridades, sino proponer algo más para apoyar en la solución de la raíz de lo que ahora nos afecta.