RECURSOS LITERARIOS PROYECTO PISUERGA
LEYENDAS
“Leyenda del Puente
Mayor” de Eduarda Feijóo de Mendoza: según la tradición fue mandado levantar por
doña Eylo hacia 1080. Este puente, llamado anteriormente "Puente de Piedra", lo
cual induce a pensar que posiblemente hubiera construcciones endebles de madera
anteriores, posibilitó el enlace de la población vallisoletana con el Norte, con
el camino de Zaratán y Villanuela. Su actual estado es fruto de la
reconstrucción de 1866, según proyecto de D. Mateo Benito, aunque como se verá
fue derruido parcialmente en múltiples ocasiones bien por riadas o guerras.
Junto a esta versión del origen del Puente, que es la más conocida y difundida,
existe una leyenda recogida por María de Feijóo en 1872 según la cual el Puente
lo mandó construir Doña Eylo a un esclavo moro llamado Mohamed, enamorado de
Zaida Fátima, también sarracena. Como los Condes no vieran bien los amores de
Mohamed por Zaida el moro se vengó cuando le mandaron construir un puente,
diseñando uno estrecho que no sirviera en caso de ataque. Cuando el Conde
Ansúrez regresó a Valladolid y lo vió se llenó de ira, ofreciéndose a
reconstruirlo y ensancharlo un peregrino que resultó ser D. Pedro de Moncada,
Conde y Señor de Llobregat que se casó más tarde con la bella Zaida tras su
conversión al cristianismo.
Junto a la
anterior, en la memoria histórica de la población existe otra leyenda sobre el
origen del Puente Mayor, que hace mención al enfrentamiento entre los dos
principales linajes de la ciudad, los Tovar y los Rehoyo. Cuenta la leyenda que
un joven de la familia Tovar estaba enamorado de Flor, hija de un viejo soldado
que vivía en una de las casas que existían dispersas en la otra orilla del río.
Una tarde, Tovar se disponía a cruzar el río bajo una gran tormenta y se
encontró con un Rehoyo, enfrentándose violentamente y muriendo éste último. Al
verse libre de su enemigo Tovar y querer pasar el río vio como su barca había
sido destruida por la tormenta y ante esta situación, lleno de cólera, imploró
el auxilio del diablo que le prometió su ayuda a cambio de su alma y con la
rapidez del rayo fue tendido un puente sobre las turbulentas aguas, pero al
llegar a la vivienda de Flor la encontró calcinada.
- Al pie de Tremaya, aparece San Salvador de Cantamuda, curiosa por su leyenda de la doncella de Doña Elvira, que muda y sorda comenzó de repente a gritar al ver que podía su señora precipitarse sobre el Pisuerga, pero importante por los restos románicos de su colegiata
http://www.hadaluna.com/andersen/a-hadasauco1.htm
Leyenda/cuento celta
COSTUMBRES POPULARES: SAÚCO
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El saúco asociado a las costumbres populares |
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En
este artículo dejaremos aparte las virtudes y usos medicinales que ya de por
si constituirían material para escribir un gran libro y nos centraremos en
el saúco asociado a los ritos sanjuaneros en distintos puntos de la
península así como en Bretaña, Normandia, Irlanda y otras regiones del norte
de Francia. |
POESÍAS
-Poema de Juan de MENA siglo XV
Arlança, Pisuerga e aún Carrión,
gozan de nombres de ríos; empero,
después que juntados llamámoslos Duero
fazemos de muchos una relaçión
-Quevedo: De aquellas riberas calvas
a donde corre Pisuerga
entre langarutas plantas
por éticas alamedas
- Luis de Góngora (1603): Jura Pisuerga a fe de caballero
que de vergüenza corre colorado
sólo en ver que de Esgueva acompañado
ha de entrar a besar la mano a Duero.
Es sucio Esgueva para compañero
(culpa de la mujer de algún privado),
y perezoso para dalle al lado,
y así ha corrido siempre muy trasero.
Llegados a la puente de Simancas,
teme Pisuerga, que una estrecha puente
temella puede el mar sin cobardía.
No se le da a Esguevilla cuatro blancas;
mas ¿qué mucho , si pasa su corriente
por más estrechos ojos cada día?.
- Gerardo Diego (1963): Tres Mares
A Evaristo Lavín del Noval
In vitam, post mortem
Ni una gasa de niebla ni una lluvia
o cellisca ni una dádiva de nieve
ni un borbollar de fuentes candorosa
dejo perderse. Madre soy de Iberia
que incesante en mi seno nace y dura.
A los tres mares que la ciñen, corren
-distintas y purísimas- mis aguas.
Al Ebro el Híjar, el Pisuerga al Duero
y el Nansa se despeña. Tres destinos:
Mediterráneo, Atlántico, Cantábrico.
Y mi cúspide eterna, bendiciendo
-vientos de Dios- España toda en torno.
Prostérnate en mi altar si eres hispano.
Si de otras tierras, mira, admira y calla.