Introducción
Se
hace necesario profundizar en las investigaciones antropológicas y/o físico-culturales
de las etnias Miskitus,
Mayangnas, Garífunas, Ramas, Creoles y Mestizos, para analizar y conocer la realidad e historia verdadera de
la Costa Atlántica y su población multiétnica, multilingüe y pluricultural,
así como sus derechos ancestrales, para poder comprender la voluntad de los
pueblos indígenas y comunidades étnicas por conservar sus raíces, actitudes y
concepciones tribales como partes irrenunciables de su propia identidad
cultural, autóctona y autónoma, plenamente identificada con su inseparable hábitat
geográfico que satisface sus necesidades ecológicas esenciales.
El período del pre-contacto, del que casi nada se sabe, pues, aunque Cristóbal Colón recorrió el litoral en 1502, no realizó ninguna escala significativa entre Punta Caxinas (Honduras y Cariay (Costa Rica). Las costumbres de estas tribus caribeñas no comenzaron a conocerse sino a través de los esporádicos contactos con los piratas como Exquemelin, Dampier, Lussan y el incógnito M.W., quien ocultó tras estas iniciales su verdadera identidad.
Una
segunda etapa, surge de las relaciones comerciales entre los amistosos Miskitus
y los colonos ingleses de las islas de Providencia y Jamaica, y con los
bucaneros mismos quienes, a cambio de productos nativos para avituallar sus
barcos, entregaban a los indígenas artículos de manufactura europea, y en
especial armas y municiones. Transforman
a este pueblo indígena pacífico en una nación aguerrida. Sin embargo, a mediados del siglo XIX, la Iglesia Morava, de
extracción alemana, introduce elementos evangelizadores que humanizan las
antiguas costumbres indígenas. Por
el resto del mismo siglo XIX, se emprenden intentos de colonización en la Costa
Atlántica, por parte de varias naciones europeas, que en realidad no se
materializaron.
Se inicia en cambio la explotación de los recursos naturales
de la región (maderas preciosas, caucho nativo, minas de oro, bananos, pinos,
crustáceos marinos) por numerosas compañías extranjeras, actividad que sigue
persistiendo actualmente con nuevas modalidades y de la cual los indígenas
apenas sacaron y sacan efímeros provechos a través de épocas alternadas de
auges y depresiones económicas.
El mártir
de las libertades públicas, Doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, escribió
lo siguiente sobre las etnias de la Costa Atlántica: “gente diferente a
nosotros ésta; gente buena enclavada en una geografía inhóspita, atlántica,
dura, caliente, lluviosa, repleta de agua y de pantanos; con lengua propia y
unidad tribal, que así se nos ocurre describir su estructura del pueblo; indígenas
primero, por raza y tradición, y nicaragüenses hasta después por culpa
nuestra, es decir, de los demás nicaragüenses”.