Ordoño I de Asturias
Ordoño I de Asturias

Ramiro I de Asturias. Estatua sita en la Plaza de Oriente de Madrid (2009).

821. Nace en Oviedo.

Es hijo del futuro rey asturiano Ramiro I y de la primera esposa de éste.

Los primeros años de su vida discurren en la corte asturiana de Alfonso II el Casto, donde su padre disfruta de una posición privilegiada, ya que el rey Alfonso ha expresado en numerosas ocasiones su deseo de que, a su muerte, el trono recaiga en Ramiro (1).

830. A la edad de nueve años se traslada con su familia hasta Galicia, donde su padre acaba de ser nombrado Gobernador, instalándose todos en la ciudad de Lugo. No tarda su progenitor en rodearse de un grupo de fieles colaboradores, que más tarde le mostraran su total lealtad.

Es en esta ciudad donde el joven Ordoño completa su educación, iniciándose en la formación militar, donde pronto destaca por su habilidad en el manejo de las armas.

Ordoño, en su condición de primogénito, viaja constantemente con su padre, familiarizándose con el funcionamiento de las instituciones y la cotidiana vida en La Corte.

838. El reino comienza a ser razziado por constantes ataques musulmanes. El ya anciano rey Alfonso no puede contenerles.

842. Su padre marcha a Las Bardulias para contraer matrimonio con Paterna, quedando el joven Ordoño en calidad de gobernador provisional de Galicia hasta la vuelta de su progenitor.

En esta tesitura se produce la muerte de Alfonso II el Casto en Oviedo.

A pesar de los deseos del difunto rey, un noble llamado Nepociano, aprovecha la ausencia de Ramiro para proclamarse rey.

Inmediatamente, colabora con su padre en la organización de un ejército en Galicia. Mientras su padre se dirige al frente de su ejército a encontrarse con Nepociano, queda en tierras gallegas, siguiendo con su cargo de Gobernador.

Tras la victoria y la ascensión al trono de Ramiro I, queda confirmado en dicho puesto.

Alfonso II el Casto, rey de Asturias.Libro de Retratos de los Reyes (1594). Alcázar de Segovia.
Ordoño I. Estatua sita en la Plaza de Oriente, Madrid (2009).

847. Contrae matrimonio con una noble dama llamada Munia ó Nuña (2).

Es asociado por su padre al trono, consolidándose de esta forma el sistema de herencia frente al de elección.

De su matrimonio nacerán seis hijos:

  • Su primogénito Alfonso, quien llegará a reinar en Asturias como Alfonso III el Magno
  • Veremundo
  • Nuño
  • Odario
  • Fruela
  • Leogundia

850. A principios de año muere su padre en su Palacio del Naranco, siendo enterrado en Oviedo.

Grabado que representa a la Reina Munia ó Nuña.
Ordoño I se convierte así en el decimoprimer Rey de Asturias.
Ramiro I. Grabado sitio en el Museo Municipal de Madrid.

Su gobierno coincide con los del Conde Rodrigo en Las Bardulias y el Banu Qasi Muza ibn Muza en La Marca Superior.

Nada más llegar al trono hace frente a una insurrección de vascones que domina sin gran esfuerzo.

Cuando regresa a Oviedo se entera de que un contingente musulmán se dirige hacia Las Bardulias. Se dirige precipitadamente hacerles frente encontrándose con ellos a orillas del Ebro. Los musulmanes resultan derrotados y emprenden el camino de regreso.

Se produce una revuelta de los mozárabes cristianos contra el poder del emirato cordobés. Dicha revuelta viene a consecuencia de los altos impuestos que los árabes les exigen para poder seguir practicando su religión.

La revuelta se vuelve más virulenta tras las ejecuciones de algunos cristianos, encontrados culpables de blasfemar en contra del Islam.

851. Comienza a reinar en Pamplona García Iñíguez Arista.

Se celebra la I Batalla de Albelda, donde Muza ibn Muza derrota a un contingente gascón que acaba de invadir los territorios de su pariente, el vasco Iñiguez Arista.

Ordoño es un rey de buen carácter y piadoso con sus súbditos, pero enérgico e incansable para con sus enemigos, ganándose con ello la admiración del pueblo.

852. Abderramán II decide convocar un Concilio de obispos mozárabes para atajar las revueltas. La conclusión final del Sínodo es la de considerar pecado el blasfemar contra el Islam, pero las rebeliones no consiguen ser totalmente apagadas.

El Emir fallece en este mismo año (3). Le sucede su hijo Muhammad I.

853. Los mozárabes toledanos aprovechan su muerte para hacerse con el control de Toledo. Es más, al frente de un nutrido ejército marchan hacia el Sur, tomando la ciudad de Calatrava.

Castillo de Calatrava la Nueva (CIUDAD REAL, 2004).

Muhammad I.

Por estas fechas ya ha iniciado la repoblación de Tuy.

854. Su hermano Gatón, Conde de El Bierzo, y el Obispo Indisclo inician la repoblación de Astorga, mientras los castellanos hacen lo propio con Frías y Haro.

Los mozárabaes toledanos, que esperan represalias del nuevo emir cordobés, piden ayuda a Ordoño I. Este no tarda en enviar un contingente armado al mando de su hermano Gatón.

Sin embargo, el propio Emir en persona comanda un potente ejército que derrota a rebeldes y asturianos en la Batalla de Guadalacete, lugar situado entre las actuales Mora y Toledo (4).

856. Repuebla León.

858. Las costas gallegas sufren el azote de las, cada vez más, incursiones normandas. Los citados piratas son rechazados por el conde Pedro.

Mejor suerte tienen los normandos en tierras vascas. Tras una audaz expedición hacia el interior, consiguen apresar a García Iñíguez Arista, quien se vé obligado a pagar un rescate de 90.000 monedas de oro.

La falta de auxilio de su pariente, Muza ibn Muza, y la toma de un castillo a los navarros -haciendo prisioneros a todos sus habitantes- hacen que García Iñíguez vuelva sus ojos hacia el rey Ordoño en busca de una sólida alianza.

859. En abril Muza envía a su propio hijo a Toledo, poniéndole al frente de la revuelta toledana.

Ordoño casa a su hija Leogundia, de unos veinte años, con Iñiguez Arista. La alianza entre asturianos y navarros se consolida.

Llegan hasta sus oídos inquietantes noticias. Muza ibn Muza está construyendo una fortaleza en la ciudad de Albelda, lo que supone un enorme peligro para los intereses de su reino.

II Batalla de Albelda ó de Monte Laturce. Inmediatamente organiza su ejército y se dirige al lugar. Nada más llegar instala su campamento en los alrededores y somete a asedio la fortaleza.

Representación de García Iñiguez Arista.
Castillo de Clavijo (LA RIOJA, 2005).

Muza -que se encuentra en plena razzia en Pamplona- es puntualmente informado y viene capitaneando un ejército musulmán con el que oponerse a los propósitos de Ordoño.

Tras estudiar el terreno decide que lo mejor es asentarse en el Monte Laturce, lugar cercano a Clavijo.

El monarca asturiano divide sus fuerzas en dos. Uno continúa asediando Albelda e impidiendo la salida de refuerzos de la misma. El grueso de su ejército lo dirige al encuentro de Muza.

Las escaramuzas y emboscadas se suceden durante varios días. En una de ellas sus hombres consiguen sorprender al propio Muza que, valientemente, pretende dirigir personalmente las operaciones.

Muza resulta gravemente herido -salvando la vida por la intervención de un antiguo aliado navarro- ahora en las filas asturianas.

Según las crónicas salva su vida

"por la ligereza de su caballo"

Aunque terminará muriendo poco después a consecuencia de las heridas recibidas, se retira seguido de sus hombres.

El desconcierto musulmán es total y no saben reaccionar ante la falta de las dotes guerreras de su carismático jefe. Las bajas agarenas son abundantes. Entre ellas el propio yerno de Muza, un tal García, casado con su hija Oria.

La ciudad de Albelda es conquistada y finalmente arrasada (5). Los defensores que no han muerto en la batalla son pasados a cuchillo (6).

860. Realiza una intrépida expedición a Coria, ciudad que asalta y saquea, capturando a su gobernador de nombre Zeid.

Simultáneamente el conde castellano Rodrigo ataca la importante fortificación de Talamanca del Jarama. La toma al asalto, manda ejecutar a todos los defensores y vuelve con cuantioso botín, además del gobernador Murzuk y su mujer, Balcaiz.

Estos importantes éxitos le animan a la repoblación de Amaya.

Retrato de los Reyes de España. Edición de J. Ibarra (1788).
Escudo de la ciudad de Astorga.

Los musulmanes cautivos son utilizados para restaurar las ciudades de León y Astorga, arruinadas a causa de tanta guerra.

Se procede a una amplia repoblación de estas dos ciudades y de Tuy, realizada principalmente por astures venidos del norte, mozárabes que vienen huyendo de las revueltas de estos años e incluso musulmanes (7).

Otorga un privilegio a los vecinos de Oviedo, a los que concede importantes exenciones, así como a la Catedral, a la que dota de la mitad del portazgo de la ciudad.

863. Muhammad I decide que ha llegado la hora de castigar la insolencia del rey asturiano. Prepara una expedición a tierras alavesas bajo el mando de su hijo Abd al-Rahman y del general Abd al-Malik ibn Al-Abbas.

I Batalla de la Morcuera. El numeroso ejército musulmán entra a sangre y fuego en zona cristiana. No hay cultivo, árbol, casa, pueblo o fortaleza que no quede arrasada. Quien no ha alcanzado la seguridad de bosques o montes es hecho muerto o con suerte, prisionero.

Los ejércitos de Ordoño les están esperando en la Hoz del Morcuera, muy cerca de la actual Miranda de Ebro.

A pesar de que el lugar es ideal para una emboscada, los musulmanes consiguen abrirse paso. El resto de las tropas asturianas hacen su aparición en ayuda de los apostados. Pero tras una dura batalla el resultado final se decanta del lado de los muslimes.

El conde Rodrigo intenta cortar la retirada agarena en Pancorbo, pero sus enemigos intuyen la encerrona y escapan por la cuenca del río Oja.

El resultado no puede ser más desastroso para los cristianos: infinidad de heridos y muertos -entre ellos 19 condes-, muchos pueblos quemados, y muchas fortalezas perdidas, como las de Grañón, Ibrillos y Cerezo del Río Tirón.

Los muslimes -a pesar de su victoria- tampoco debieron de salir muy bien parados. El año siguiente no se producirá ninguna algarada procedente de Córdoba.

865. Muhammad I concentra en Toledo un fuerte ejército conseguido en todos los rincones de su reino, mandado nuevamente por su hijo y el general Ibn al-Abbas.

Tumbo que representa a Ordoño I.  Catedral de Santiago de Compostela.
Castillo de Frías (2006).

Entra por Castrojeriz y arrasa Bordija -una guarnición establecida por el conde Rodrigo en lo que hoy sería el actual Burgos- y sigue inmisericorde su camino.

Poco después se plantan ante la tremenda fortaleza de Amaya, construída cinco años antes por el conde Rodrigo. Ante su visión, Ibn al-Abbas decide no perder tiempo intentando el asalto y sigue su camino, sin más.

Los muslimes arrasan los cuatro fuertes cristianos que defienden la entrada de la Hoz del Paradiso y entran en las tierras cristianas del norte sin mayores problemas.

La razzia musulmana se ceba principalmente en las tierras de cuatro condes castellanos: el conde Rodrigo, el conde Diego en Oca, el conde Gonzalo en Burgos y el conde Gómez en Mijancos. La villa de Frías con su fortaleza son arrasadas.

Finalmente, dan por finalizada su campaña arrasando el Castillo de Salinas de Araña, perteneciente al conde Rodrigo y deciden emprender la vuelta a casa.

Pero el ejército cristiano, que no ha aparecido en momento alguno, les están esperando en la Hoz de la Morcuera.

II Batalla de la Morcuera. Mientras los musulmanes razziaban sus territorios, se han dedicado a cavar trincheras y a preparar el terreno para esta batalla. Esto tiene un riesgo, claro. Si los muslimes sospechan, pueden dar la vuelta y entrar por la retaguardia, con lo cual, todo el trabajo realizado se puede quedar en nada.

Sin embargo, estos dividen su ejército en dos:

  • Abd al-Rahman instala su campamento unas millas al norte
  • Ibn al-Abbas despliega sus hombres frente a los cristianos, dispuestos para la batalla

El miércoles 8 de agosto se inician las hostilidades. Los árabes atacan de frente y los cristianos aguantan el embite. Durante horas se lucha bravamente por ambos lados, hasta que la superioridad numérica de los asaltantes inclina la balanza a su favor y los defensores se repliegan hasta el cerro de la hoz, último bastión que les queda.

Ordoño I. Libro de Estampas de los Reyes. Alcázar de Segovia.

La noche llega y siguen los combates. Los muslimes -siguiendo su costumbre- deciden aplazar los mismos hasta el día siguiente.

Con las primeras luces del alba se reanudan los embites. Los cristianos ceden y huyen en desbandada, perseguidos implacablemente por los agarenos, que realizan una auténtica carnicería. La mayoría perecen en su huída o resultan ahogados al intentar cruzar el Ebro por la zona de Haro.

Las bajas cristianas son considerables -las crónicas árabes hablan de 20.000, aunque parecen exageradas- y retrasarán durante algunas décadas su expansión hacia el sur. Los pocos cristianos supervivientes son llevados a Córdoba como esclavos y las lanzas musulmanas exhiben orgullosas las cabezas de muchos de ellos al hacer su entrada en la ciudad.

Las fortalezas quedan con abundante guarnición para evitar futuras algaradas cristianas.

866. El rey Ordoño, enfermo de gota desde hace años y desmotivado por estos reveses militares, fallece en Oviedo el 27 de mayo, a la edad de 45 años.

Es enterrado en el Panteón de los Reyes de la Catedral de Oviedo (8). En su sepulcro podía leerse:

ORDONIUS ILLE PRINCEPS, QUEM FAMA LOQUETUR, CUIQUE REOR SIMILEM SECULA NULLA FERENT.
INGENS CONSILIIS ET DEXTERAE BELLIGER ACTIS. OMNIPOTENSQUE TUIS NON REDDAT DEBITA CULPIS.
OBIIT SEXTO KAL. JUNII. ERA DCCCCIIII.

 

(1). La elección de los reyes asturianos siempre se había realizado, hasta el momento, de forma electiva.

(2). La citada noble dama sería hermana de Iñigo Arista; ó en su defecto del Conde del Bierzo, Gatón.

(3). Los cronistas cristianos no pierden la oportunidad de señalar que su muerte es debida a castigo de Dios, por perseguir y asesinar cristianos.

(4). Aunque los cronistas musulmanes hablan de estruendosa victoria, no debió de ser ella tan amplia, pues al poco encontramos al propio conde Gatón participando en otras campañas y los mozárabes toledanos siguieron manteniendo su independencia frente a Córdoba.

(5). La lejanía de su reino le impedía mantener la población, decidiéndose finalmente a arrasarla.

(6). De esta batalla viene la antigua tradición cristiana de Santiago Matamoros. Aunque hoy es considerada como una leyenda, los antiguos cronistas decían que, estando los cristianos en dificultades, el propio Apostol emerge de la nada sobre un corcel blanco, para ir derribando enemigos a golpes de espada y capitanear el contraataque hasta convertirlo en épica victoria definitiva.

(7). Se cree que los maragatos descienden de los musulmanes. "Mauro capto" en latín "moro cautivo".

(8). La Primera Crónica General describe así la muerte del rey Ordoño:

"Andados X annos desse rey don Ordonno -et fue esto en la era de DCCC et LXX et un annos-
enfermo el rey de los pies, de una enfermedad a que dizen en la física podagra...
Et desta enfermedad podagra enfermo el rey Ordonno, et murio ende en Oviedo,
et enterraronle y muy onrradamientre como a rey en la eglesia de Santa Maria.
La su alma reyne con Dios, ca muy buen rey fue"

 
Castillos de España
 
© castillosdejirm.com
Última actualización 08/08/2011