Ramiro I de Asturias
Ramiro I Vara de la Justicia

792. Se cree que pudo nacer en este año en Oviedo, justo después de la abdicación de su padre.

Es hijo de Bermudo I el Diácono y de la reina Ozenda -Adosinda- Nunilona.

797. Fallece su padre cuando cuenta con apenas cinco años.

Pasa gran parte de su infancia y juventud en la corte del rey Alfonso II el Casto -quien parece estimarle en demasía-, quizás sabiendo que nunca tendría un heredero natural.

Allí recibe una refinada educación donde sobresale su gusto por el arte y su afición por las armas, afición militar que completaría participando en algunas de las excursiones guerreras emprendidas por su benefactor.

820. Casa con la noble Urraca -probablemente una dama vasco-navarra ó tal vez gallega- (1) cuando cuenta alrededor de 28 años.

De este matrimonio nacerán varios hijos, siendo el primogénito de ellos un varón al que se llamará Ordoño.

829. Se produce una reunión de notables nobles en Oviedo, donde el ya anciano Alfonso II les hace pública su pretensión de que reconozcan a Ramiro como su sucesor en el trono (2).

Representación de Ramiro I.

Ramiro cuenta en este momento con 37 años.

830. El rey asturiano, que cuenta con una total confianza en Ramiro, le otorga plenos poderes y le envía a Galicia en calidad de gobernador.

Allí, cumplirá fielmente con las labores encomendadas, haciéndose rodear de un grupo de fieles incondicionales que serán sus aliados en el futuro.

834. Existe un privilegio datado en esta fecha donde se menciona a Ramiro, su esposa Urraca, al hijo de ambos, Ordoño (3) y a García -hermano de Ramiro-.

842. A principios de este año -o últimos del anterior-, fallece su esposa Nunilona.

Ramiro se desplaza hasta el territorio conocido como Bardulia -Castilla- a fin de contraer nuevas nupcias con una dama noble conocida como Paterna.

Ramiro I. Museo del Prado. Madrid.

El 20 de marzo se produce el fallecimiento de Alfonso II.

Ramiro se encuentra ultimando los detalles de su boda, y confiando plenamente en que los nobles asturianos respetarán la decisión del finado rey, no acude presurosamente a proclamarse como nuevo monarca.

De este matrimonio nacerán García, y una niña, Aldonza -nacida ciega- (9).

Un noble de la corte -conde de palacio-, llamado Nepociano, aprovecha la ausencia de Ramiro para hacerse proclamar como rey.

Para ello cuenta con el respaldo de vascones y astures.

Los astures consideran a Nepociano como legítimo heredero de Alfonso II y los vascones se basan, probablemente, en algún tipo de enlace familiar -se presume que la madre de Alfonso II, la reina Munia era de origen vasco-.

Ramiro, muy prudentemente, observa la situación y en vista de la desigualdad de fuerzas se dirige a Lugo donde cuenta con innumerables partidarios. La Sebastianense es clara al respecto

"Se hizo con el ejército de toda la provincia"

Representación de Ramiro I. Salón de plenos del Ayuntamiento de Oviedo.
Estatua de Ramiro I en los jardines de la Plaza de Oriente de Madrid.

En Galicia obtiene la adhesión de casi todos los nobles de la región, algunos de ellos muy importantes:

  • El conde Gatón, con innumerables bienes en Galicia, especialmente en Triacastela -Lugo-
  • Los castellanos se habrían puesto también de su parte, tras su matrimonio con Paterna

Todo este proceso dura aproximadamente un año, durante el cual ejerce Nepociano como rey.

844. Reunido un importante ejército, deja a su hijo Ordoño como Gobernador de Galicia y marcha hacia Oviedo.

Nepociano, que se halla al tanto de los movimientos de su rival, reúne sus huestes y se dirige al encuentro de su rival.

Ambos ejércitos se encuentran cerca del Valle de Cornellana, donde algunos soldados afines a Nepociano, abrazan la causa de Ramiro antes incluso de presentar batalla.

Inevitablemente el encuentro guerrero se produce

"Junto a un puente sobre el río que se llama Narcea"

Las tropas de Ramiro infligen una derrota sin paliativos a sus enemigos, cuyos supervivientes huyen precipitadamente hacia el territorio de Las Primorias -Cangas de Onís- (4).

Ramiro se dirige al frente de sus ejércitos hacia la ciudad de Oviedo, donde es coronado como rey, a la edad de 50 años.

Poco le ha durado la huída a Nepociano.

Los leales condes Escipión y Sonna le dan caza en Pravía, haciéndole prisionero (5).

Ramiro no tarda en dar muestras de su fuerte carácter, aplicándole a Nepociano la ley II, 1, 8 del Liber Iudicum, establecida por Chindasvinto, que condenaba a la ceguera -sacándole los ojos- a aquellos que se alzaban en rebeldía contra el rey o el príncipe.

Y finalmente, es recluído en un monasterio, hasta el fin de sus días.

Nada más instalarse en el trono coloca hombres leales en los puestos claves de la corte e intenta ordenar la administración del reino.

Se muestra implacable con los rebeldes y bandidos -a los que persigue en las mismas montañas y les hace sacar los ojos- y ladrones, a quienes hace cortar las manos.

Estatua de Ramiro I, sita en la ciudad de Oviedo.
Guerrero Vikingo.

Tampoco se libran los hechiceros y adivinos -por los que siente cierta aversión- y muchos de ellos terminan en la hoguera.

Por todo ello, pasará a la posteridad como Ramiro Virga Iustitiae Vara de la Justicia.

En julio es informado de que piratas vikingos se dirigen hacia su reino tras atacar las costas francesas.

Un total de 70 naves vikingas -acaudilladas por Wittingur- se aproxima a las costas gallegas. Estos vikingos -pueblo desconocido hasta ahora para los astures- son paganos y extremadamente crueles.

Por este motivo envía al frente de su ejército a Ergica y Olmundo de Erice para repeler la agresión.

En Gijón los normados no llegan a desembarcar, impresionados por la contundencia de sus fortificaciones defensivas.

Mejor suerte tienen en Brigantium -La Coruña-, aunque la Crónica de Alfonso III nos dice que los normandos sufren aquí muchas bajas y varias de sus naves resultan quemadas por los ejércitos de Ramiro.

En agosto atacan Lisboa.

Y poco después conquistan y saquean Cádiz y Sevilla penetrando en el interior por los ríos navegables y amenazando a la mísmísima Córdoba.

Abderramán II consigue -no sin pocos sacrificios- detenerles y recuperar las dos ciudades de Al-Andalus (6).

Ramiro I aprovecha que el emir cordobés está ocupado sofocando la rebelión de Muza ibn Muza -de los Banu Qasi- y repeliendo estos ataques normandos para intentar repoblar la ciudad de León.

Nepociano sigue conspirando desde su obligado retiro.

De acuerdo con uno de los nobles de nombre Aldroito, este se compromete a asesinar al rey asturiano.

Descubierto el complot, Aldroíto hará compañia a Nepociano, tanto en celda como en ceguera.

Una segunda tentativa -mucho más seria- es dirigida por el conde de palacio Piniolo, que obligará a Ramiro a sofocar el conato de intento de guerra civil.

Piniolo, derrotado, muere a espada junto con sus siete hijos.

Estatua de Abderraman II, sita en Murcia.
Palacio de Santa María del Naranco.

Durante su reinado se desarrolla el arte prerrománico asturiano, conocido después como estilo ramirense.

Se contruyen bóvedas de cañón con piedra toba, notable adelanto respecto de las musulmanas, que se contruyen de madera.

Ordena la construcción de singulares edificios:

  • El Aula Regia en el Monte Naranco
  • Santa María del Naranco
  • La Capilla de San Miguel de Lillo
  • La Ermita de Santa Cristina en Pola de Lena

845. El conde Gatón repuebla Astorga.

846. Abderramán II -que ya ha sofocado las rebeliones-, y enterado del intento de repoblación de la ciudad de León, reacciona.

En septiembre un ejército agareno al mando de su hijo Mohamad, penetra en Galicia poniendo sitio a la ciudad de León (7).

Por la noche es abandonada por sus habitantes y al día siguiente es destruída y saqueada, aunque no logran abatir sus murallas

"Pues tenían diecisiete codos de ancho"(8)

Algunos historiadores le señalan como padre del conde Rodrigo de Castilla y del conde Gatón -el árabe Ibn Ibhari-, pero existe gran controversia en torno a todo ello.

850. En enero sufre unas fiebres elevadas mientras se encuentra en su Palacio de Santa María del Naranco.

El 1 de febrero fallece Ramiro I.

Es enterrado en el Panteón Real de la Iglesia de Santa María de Oviedo, junto con su segunda esposa Paterna, con la siguiente inscripción.

OBIIT DIVAE MEMORIAE RANIMIRUS REX DIE KAL. FEBRUARII. ERA DCCCLXXXVIII. OBTESTOR VOS OMNES QUI HAEC LECTURI ESTIS. UT PRO REQUIE ILLIUS ORARE NON DESINETIS.

Lamentablemente, su sepulcro se encuentra desaparecido en la actualidad.

Ramiro I. Libro de Retratos de los Reyes.

 

 

(1). Al no haber estado nunca asociada al trono no se disponen de datos fehacientes de ella.

(2). Los reyes asturianos, hasta este momento, siempre han sido elegidos por aclamación y no por sucesión, con lo cual, cualquier noble podía ser elegido como rey.

(3). La autenticidad de este documento es cuestionada por un buen número de historiadores.

(4). Las distintas crónicas nos han transmitido este mismo hecho:

  • La Rotense dice que, una vez iniciado el combate, fue abandonado por los suyos, tras lo cual se dió a la fuga
  • La Sebastianense, que sin tardanza fue abandonado por los suyos, sin llegar a mencionar si hubo enfrentamiento armado
  • La Albeldense que Ramiro venció a Nepociano junto al puente del Narcea

(5). Según la Crónica de Alfonso III.

(6). Según refiere el historiador árabe Ibn Hayyan en su Almuqtabis.

(7). Algunas otras fuentes sitúan este hecho un año antes, en el 845.

(8). Según refiere el historiador árabe Ibn al-Athir.

(9). No hay documento alguno que avale que estos nacimientos nacen de este segundo matrimonio y no del primero.

 
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Página actualizada el 22/08/2016