Revista Remolinos

Francisco J. Illán Vivas
prensa@illanvivas.com

Volver a Poesía

 

 

 

ETERNITUD

 

LA LÚGUBRE frontera de los pasos perdidos
donde te lleva la vida y sus esperanzas
cuando creemos en cientos de primaveras,
se fue acercando a la palma de mi mano
arrugada como tierra sedienta,
y aún entre una y otra cabía mi eternitud.
Creí ser eterno, ¡cómo derroché los días!
algunos hasta me parecieron interminables,
¿interminables? ¡Oh corazón empapado de tiempo!
Estoy dispuesto a creer lo que me digas
menos esta verdad: se va,
pierdo la vida en cada mirada.

 




 



LÁGRIMAS secas,
surcos de piel
labios ateridos,
de la faz,
sólo los ojos,
oscuros,
no parpadean
pero no se abren.







 

 

EN EL TIEMPO QUE NOS VIVE

 

Y, PIENSO, en el camino
que recorrí con paso lento
acompañado del sabor
de amargas almendras,
empapado de sudor
bajo la lluvia
y me detuve
ante la última pendiente,
como ante un folio en blanco,
sin mirar atrás
vi un rastro de miedo
sin mirar adelante
vi un sendero infinito.
Dulcemente amargo.
Y, en el tiempo que nos vive,
me quedé
¿hasta cuándo?



 

 


SEGADOR

 

SEGADOR sin morada,
manos encallecidas
de mover la guadaña
como la estela
de un cuervo,
chirriante
como cristal
contra piedra,
Segador
te esperé
y ahora
que llegas
como un viento
de hielo,
como niebla
entre marismas
ahora, Segador
no tengo fuerzas
para rechazarte
ni ganas
de aceptarte.






 

 

 

UNA hoja en blanco
y un lápiz
es cuanto me queda
desde que tu voz se alejó,
espuma dolorosa,
surco a surco,
esos que tu barco roturó
en la indefensa superficie
de mi vida.

 

 

 

 

 

 

TENGO miedo al sueño
a la ruleta
de programar el reloj
6,15 horas
y nunca la certeza
de que me despertará
¡con todo cuanto
tengo que vivirte!

 




 

 

 

SI ME DEJASEN

 

SI ME dejasen acercarme
sé que la furia retornaría
en manso dulzor,
pues sus profundos ojos,
cuando me miran,
tiemblan rodeándose,
como labios deseosos,
de un húmedo lienzo
que no es lágrima
sino pérdida,
lluvia al alba.
Pero hay dos barrotes
de una dureza dolorosa,
y su tristeza? junto a la mía?
huele a juventud perdida,
a frío, a noches,
a interminables noches
donde intenta conciliar
un reparador descanso
y sueña, sueño,
si sólo me dejaran acercarme...





 

LA FOTOGRAFÍA está manchada de tiempo
el único que ha tenido
el que se le ha permitido vivir.

 

 

© Francisco J. Illán Vivas

 

Francisco Javier Illán Vivas, 20 de octubre de 1958, en Molina de Segura (España). Subdirector del periodico VegamediaPRESS. Presenta un breve espacio literario en Onda Radio Murcia, en el 107.2 de FM. Publicaciones Con paso lento, Nausícaä, 2003. La Maldición, Nausícaä, 2004, primera entrega de La cólera de Nébulos. Dulce Amargor, 2005, Ayuntamiento de Molina. Aparece en varias antologías: Catorce escritores desde La Rioja, Dossoles, 2004. Cuentos, Ayuntamiento de Molina, 2006. II Jornadas de poesía sobre el Segura, Pueblo y Arte, 2007.

Atrás

Revista Literaria Remolinos

'; } else{ var hv_layer_elTexto = '

'; } if (ads_hv_altura2>200 && ads_hv_anchura2>450){ document.write(hv_layer_elTexto); if (screen.width < 1024){ads_hv_posLeft2 = ads_hv_anchura2+728;} else {ads_hv_posLeft2 = ads_hv_anchura2-728;}ads_hv_altura2 = ads_hv_altura2-0; var ads_hv_vr2 = navigator.userAgent.replace(/mac/gi,"");ads_hv_markMe2();}} // -->