Franklin Ordóñez
frano_ordonez@hotmail.com

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*

Ven
Acércate
Escucha al delfín que navega en mi vientre.

 

 

 

AUTORRETRATO

 

Momificaré el pasado y lo enterraré
en las catacumbas de mi corazón
Inventaré un alfabeto y en las paredes
contaré mi historia.

 

 

 

 

EL ESCRIBA

 

Bendices la noche. Mis labios
donde grabas tu nombre.

Para M

 

 

 



LA SERPIENTE

 

Me extraeré la costilla izquierda.
La untaré de légamo, almíbar, aguar-
diente.
          La ofreceré al sol. Esperaré el
milagro.












A LA SOMBRA DEL CORSARIO

 

"El único destino es seguir navegando
en paz y en calma hacia el siguiente naufragio".
José Emilio Pacheco, Titánic

 

Se retuerce la noche, animal en celo. Perfora la piel, los huesos donde escribo la historia. Sube el mar: espejo y pájaro de agua; siembro tulipanes en el vientre de gaviotas. Recorremos Goya, de las bocas del metro emergen relámpagos, delfines, toros que navegan sobre espadas. Pero abres las alas, desapareces. Enloquecido me lanzo a la ciudad, te busco. Azoto mi cabeza contra el muro. La marea me arroja al país de barro y espejismos, de gangrena y minerales. Torpes las montañas me consuelan con historias de amores quemados. Te retengo en pedazos de papel, en mi piel donde dibujaste ciudades muertas. Te retengo en historias de hormigas, en la balanza, la sal que bebí de tu espalda. Lanzo mis alaridos a la cordillera, al nudo lleno de paja y fantasmas. Qué lejano el invierno, sus noches, nuestro lecho de metal y marihuana. Qué cercana tu voz, tus palabras con piedras de sol… Tus manos que atraparon las mariposas de mi garganta.

 



 

 

 

KEANU REEVES

 

Sabes a mares del sur
ceniza de marihuana.
Llego a tus nalgas.
Qué importan los versos,
la música, Manhattan.
Qué importan las torres desplomadas,
el sur comiendo cieno,
el vacío de los desterrados.
Qué importa el mundo
soy pez de tu mar en llamas.

 

 

 

 

 

 

MANUEL

 

Vale la pena haber nacido / sólo por oír pasar el viento, dice
Pessoa;
yo prefiero las cadenas de tus labios,
tus manos como garras,
tu esperma por mi sangre.

 

 

 

DAVID LEDESMA

 

Soy sauce,
mis raíces trepan al aire.
Baja,
te ofrezco mis frutos,
deja en mí tus pájaros agonizantes.

 

© Franklin Ordóñez

 

Franklin Ordóñez (Loja, 1973). Licenciado en Lengua y Literatura; en el 2002 hizo un curso de especialización en Filología Española en la Universidad Complutense de Madrid. Es autor de los libros Mapa de Sal (1991), A la sombra del Corsario (2004) y A cambio de monedas y palabras (2007). Trabajos poéticos suyos han sido publicados en revistas de España, Argentina y México.

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