La Visión de Escaflowne II:
DESTINOS


Capítulo 11: La Nuit para nosotros...
Por Kaori Castillo


El sol de es tarde era abrumador, todo el pasto del campo cambió su color verdoso, por el color rojo de la sangre; cuerpos y metales completamente destruidos; Fanelia había sobrevivido esta vez, no se quemó ni destruyó, sólo era espectadora de una nueva guerra... una guerra sin tregua, ni sentimientos por medio... una guerra que mataría a su rey.
 
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Mientras tanto en la parte llena de oscuridad en Gaea, había un gran ejército negro y melefs oscuros. Mientras que en la parte superior en un castillo, en una de sus torres, recargada en el balcón se encontraba Kaoru, apreciando a su ejército. En la parte interna de ese cuarto, sentado en un gran sillón estaba un meditante Kenji; su cabeza daba vueltas, pensando... él sabía que era un perfecto caballero con las damas... pero... porque no había hecho sufrir tanto a Hitomi cuando la tuvo frente a él... desde la primera vez que platicó con ella... ese sentimiento era cada vez más fuerte... pero... ¿por qué él?... ¿por qué no alguien más?... Trás esos pensamientos Kenji no se daba cuenta de su alrededor, pero... por lo contrario, su hermana... tal vez era la única que sabía que su hermano no estaba bien. Así que tras esta preocupación, Kaoru decidió hablar con su hermano, saber si sus presentimientos eran los correctos...
 
Kaoru: Hermanito... debemos hablar
Kenji: (en las nubes)...
Kaoru: Kenji... (gritando) ¡¡¡HAZME CASO... QUIERO HABLAR CONTIGO!!!
Kenji: (cayendo de la silla) ¿Qué quieres?... no tenías que haber gritado... (volviendo a sentarse)
Kaoru: Te estuve hablando... pero parecía que no estabas aquí... (seria) Quiero, preguntarte algo sin que te molestes.
Kenji: (leyendo un libro) ¿Qué me vas a preguntar?... que no sean estupideces.
Kaoru: (armándose de valor)  Te gusta la Chica...
Kenji: (sonrojándose) Sí, me gustan varias chicas.
Kaoru: (enojada) No seas estúpido... (quitándole el libro) La Chica de la Luna Fantasma... Hitomi Kansaki.
Kenji: (evadiendo el tema) No se de lo que me hablas...
Kaoru: No te hagas el inocente, desde la primera vez que hablaste con ella, cambio tu forma de ser... ella te gusta..
Kenji: (parándose) Y sí me gusta... que harías...
Kaoru: (abrazando a su hermano) Trataría de quitártela de la cabeza... porque dentro de poco la mataremos.
Kenji: (suspirando) La verdad... ya no se sí quiero seguir con esto... no quiero matarla... (apretando el puño)... y sí matamos al Dragón ella se pondrá triste.
Kaoru: (sorprendida) Pero hermano, todo lo que hemos hecho y adelantado no lo podemos dejas a medias, todo hay que terminarlo... (tomando la cara de Kenji)... incluyendo la parte en que los matamos.
Kenji: (triste) Ya entiendo...
Kaoru: (sujetando las manos de su hermano) Lo que tenemos que terminar.
Kenji: No... ahora comprendo por que... el Dragón se enamoró de la Chica.
Kaoru: Hermano... (abrazándolo)
 
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Dentro del Palacio de Fanelia, los caballeros samurai y los grandes melefs eran curados... las marchas fúnebres se oían a cada rato... eran las cuatro de la tarde y nadie sabia que les aguardaba el amargo y duro desafío del destino.
 
Mientras tanto, dentro de los aposentos del Rey de ese pequeño valle, se encontraban todos sus conocidos, viendo por él, por las heridas que tenía... especialmente las de la espalda. Los médicos se encontraban ahí, todos curando cuanta herida podían encontrar; poniendo ungüentos, hiervas y pomadas; algo que por parte de su majestad no le parecía nada gracioso. Y por todo el palacio sólo se podía oír los gritos y gemidos de dolor que le provocaban a su majestad...
 
Van: (gritando) ¡¡¡AH!!! YA NO ME PONGAN ESO   
Médico 1: Es para que sus heridas cierren más rápido.
Van: (gritando) PERO PARECE TORTURA MÁS QUE CURA.
Médico 2: Lo sabemos... pero es para que todas sus heridas se cierren y no le provoquen infección alguna.
Médico 3: Con todas estas pomadas paró esta noche, la mayor parte de las heridas en su espalda quedando algunos rasguños.
Hitomi: ¿Un 90%?
Médico 2: (confundido) Casi en su totalidad.
Allen: (dándole una palmada en la espalda a Van) Pero que suerte tienes amigo... no llegaron a perforarte la espalda.
Van: (quejándose) Gracias... pero no tantas muestras de cariño.
Allen: Esta bien... (serio). Pero... ¿quiénes eran esas personas que controlaban los melefs negros.?
Hitomi: Eran... muchachos de nuestra edad... pero con poderes sorprendentes.
Van: (su mano en la cabeza) Ese tal Kenji... (recordando la figura de Kenji)... es demasiado ingerido... y también demasiado... no se... muy...
Hitomi: ... Triste...
Allen y Van: ¿Triste?
Hitomi: Después de que me protegió Van, el se acercó a decirme que nos matarían... (recordando las imágenes de esos momentos)... sus ojos eran tan tristes, parecía... que sufría en cada palabra que me dirigía...
Van: Pero Hitomi... ellos nos intentaron matar... a ti y a mí...
Allen: Y el otro sujeto como era.
Hitomi:... Una mujer... (recordando su imagen)... cuando me capturó... sentí energía de la más extraña, no era como la de Kenji...
Van: Kenji y Kaoru, emperadores del mal...
Merle: Amo Van, ellos volverán a atacar.
Van: Supongo... parándose... pero ahora para matarnos.
      
Todos en el cuarto quedaron enmudecidos, nadie podía prevenir... el Rey de Fanelia estaba en peligro... el único hijo de Atlantis estaba amenazado de muerte.
 
* * * * * * * * * * *
Mientras tanto, en la legendaria Luna Fantasma el cielo era de lo más extraño. La Luna y el Sol podían verse, pero en lo más alto se podía ver a un astro distinto... muy parecido a la Tierra.
 
Mientras tanto, Yukari en su casa observaba al cielo en esa despejada tarde... en aquel ocaso en el cual moría nuevamente el Sol y nacía la Luna. En ese lapso Yukari se percató detenidamente en las estrellas fugases del infinito Universo... pero en esos instantes pudo ver un astro azul en el cielo rojizo... pero era demasiado extraño... aparte del Sol y la Luna el único astro que se podía ver era Venus... la estrella gemela de la Tierra...
 
Yukari: (viendo al cielo) Es raro... ese otro planeta es idéntico a la Tierra... (poniendo su mirada en otra cosa)... veré que hay en la televisión... (encendiendo la tele) Creo que no hay nada...
 
TV: Muy buenas tardes tengan todos los televidentes, las noticias de última hora; muchos científicos y astrólogos se han preguntado de la repentina aparición de otro planeta semejante a la Tierra, pero lo más raro es que la NASA ha mandado satélites para investigar al extraño astro pero no lo han podido localizar su ubicación exacta... tenemos un enlace con algunos comandantes de la NASA que nos informan que... es físicamente imposible llegar a tal espejismo de planeta que se formó. Muchos expertos en fenómenos místicos comentan que la extraña aparición de este astro se relaciona con la aparición de la criatura mística de ayer por la noche. Pasaremos imágenes de aquel suceso... (pasando la pelea que tuvo Van con el demonio)...aquel ángel o criatura halada que terminó secuestrando a una inocente joven. Muchas leyendas místicas cuentan de este tipo de cosas. Pero hasta que no se demuestre científicamente estos extraños fenómenos, no podemos decir con certeza que sean verdaderas. Y en otras noticias...
 
Yukari: (apagando la tele) Espero que no pase nada en la tierra (viendo a la ventana) Hitomi... cuídate.
 
La noche era cada vez más vista, así el Astro Rey dormía mientras que la Luna tomaba su lugar en la Tierra.
 
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La noche en Gaea era hermosísima, las constelaciones podían verse y las estrellas fugases lucían elegantes esa noche. Las Doncellas de la noche danzaban alegremente especialmente en Fanelia. Una vez más las estrellas revelarían un gran sentimiento que conoceremos esa noche.
 
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Arruinaré la inspiración y la emoción, pero... En los dominios del mal, en un cuarto cubierto por cristal completamente oscuro, únicamente iluminado por velas de flama azul, mientras que dos personas en esa habitación realizaban un pequeño conjuro...
 
Kaoru: La unión de mundos y dimensiones está lista.
Kenji: (poniendo parte de su poder) Como la Luna Fantasma es un espejismo en Gaea... Gaea será un espejismo en la Luna Fantasma.
Kaoru: Y todos aquellos con poderes místicos podrán cruzar el portal entre dimensiones.
Kenji: (sacando una lista) Y nuestro último ingrediente es... la sangre de un riu – jin y la energía mística de alguien... que provenga de la Luna Fantasma... (rascándose la cabeza)... ¿podemos tachar lo de la energía, ¿no crees hermana?
Kaoru: MENZO... no podemos hacer eso... o la Luna Fantasma jamás será nuestra como tu quieres... (cruzando sus brazos)... Y como planeas conquistar al místico mundo.
Kenji: Es algo tan sencillo que te caerías de espalda.    
Kaoru: Impresióname...
Kenji: En el momento que tengamos a los dos capturados, el portal entre las dimensiones se hará más poderoso... tan poderoso que nuestro poder llegará a toda la Luna Fantasma en instantes para volverlos esclavos... volver esclavos y fieles sirvientes a las personas del místico mundo.
Kaoru: (impresionada) Así... no te creo... se oye tan sencillo
Kenji: Al tener el poder de Atlantis en nuestras manos incrementara sorprendentemente todo nuestro poder, físico, místico y psíquico, este último en tu caso y así llegará nuestro gran poder allá.
Kaoru: Los riu – jin sufrirán por lo que nos hicieron pasar.
Kenji: Nuestros antepasados nos lo agradecerán.
Kaoru: (apareciendo Fanelia en su pantalla – holograma) Esperaremos algunos días para que Gaea se ponga más fuerte, para la pelea final.
 
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En las sombras de la noche en cubrían a Fanelia, y también la Luz de la Luna Fantasma contrarrestaba tan profunda oscuridad. Esa anoche muchos no podían conciliar el sueño, pero esa noche el destino que separó a estas dos personas, los volvería a unir mucho más de lo que se imaginan.
 
Mientras en el jardín veíamos al apuesto caballero de Asturias, practicando bajo la luz de la Luna Fantasma, este joven de 22 años, quien podía tener a cualquier mujer bajo su merced, no encontraba entre tantas doncellas a la cual lo haría feliz, por el resto de su vida. La luz de luna de esa noche, estaba provocando que los verdaderos sentimientos de todos los habitantes de Fanelia despertasen... aquellos sentimientos que son muy difíciles de aceptar...
 
Allen: (viendo a la Luna Fantasma) La Luna... es tan hermosa... me recuerda tantas experiencias... caricias y besos... pero... que ahora no puedo disfrutar. (viendo al cuarto de Van) Sabes amigo... me das envidia... te has enamorado profundamente... y me has logrado superar... espero que los dos sean felices para siempre... (volviendo a su entrenamiento).
 
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En los mismos jardines pero en lados opuestos se encontraba Merle, viendo su reflejo en el pequeño río que había en palacio, recordando tantas cosas que había pasado con su amigo, cosas de antaño, graciosas, tristes y normales, recordando desde que lo conoció hasta cuando le dio ánimos con Hitomi... recordando tantas cosas que había vivido con su único familiar...   
 
Merle: (moviendo con su mano el pequeño río) Amo Van... nunca me imagine que te fueras a enamorar de esta forma... todavía recuerdo... hace un poco más de un año... antes que fuera a la cacería del dragón... como me dijiste eso... (recordando)
 
Vemos a Van de quince  años recién cumplidos y junto a él su inseparable compañera, Merle. Los dos se encontraban en el jardín, platicando, de cosas sin sentido... como todas las jóvenes doncellas que estaban observándolo el día de su cumpleaños...
Merle: Amo Van...no te dieron miedo todas las miradas de las doncellas.
Van: Claro que no, ¿por qué dices eso?
Merle: Tu deseas conseguir a alguien para quedarte con esa persona.
Van: (viendo extrañado a Merle) Una novia ahora... sería una gran perdida de tiempo... lo que quiero es entrenar para volverme un excelente guerrero... enamorarme yo... no digas tonterías... eso nunca pasará...
 
(Merle volviendo a la realidad) “eso nunca pasará”... Amo Van... si te vuelvo a repetir tus palabras me las negarías... (viendo a las estrellas)... Las estrellas están muy brillantes... como hace 6 días... creo que algo pasará nuevamente...     
 
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Mientras que dentro de palacio Hitomi vagaba por todos los lugares que habían en ese gran lugar, empezó a recorrer cada rincón de aquel lugar... hasta llegar donde estaban todos los melefs heridos... observaba como estaban las personas de Hispano arreglando al Gran Escaflowne... y las demás personas de Fanelia, componiendo a sus melefs... ella sentía ese gran peso... que por su culpa Van este mal herido.
 
Hitomi caminaba lentamente hasta salir de cuarto de reparación, para dirigirse nuevamente a palacio, lentamente caminaba por todo ese lugar, hasta llegar a un salón... sólo iluminado por 2 candiles... el salón del trono... que inmediatamente se alcanzaba a ver la gran pintura de los Fanel...
 
Hitomi: (viendo la pintura) Esos son lo padres de Van... y (viendo a Folken de 15)... vaya que Folken cambió mucho... y aquel pequeño... es... Van... que lindo se veía en esa época... vaya que Van se veía muy feliz... muy feliz...
 
Después Hitomi salió del salón del trono, y empezó a recorrer nuevamente el castillo. Subió al siguiente nivel, donde estaban la mayoría de los aposentos, ella se dirigía a su cuarto, el cual quedaba a lado del de Van. Hitomi entonces abrió la puerta de su cuarto y entró y se sentó en su cama y se puso a ver al gran ventanal donde se encontraba la Tierra y la Luna, con un gran brillo increíble, el cual no necesitaba la luz de las velas, y se puso a pensar del sacrificio que había hecho Van por ella, de que por su culpa su amado ángel había estado a punto de perder la vida...
 
Hitomi: Van... casi te matan por mi culpa... por mi culpa... casi te pierdo, por mi debilidad... desde que te conozco ha sido así siempre... tu arriesgas la vida por mi sin pedir nada a cambio y yo no puedo hacer prácticamente nada por él... sólo salvarle la vida cuando las visiones me lo muestran... ya se... tengo que hablar con él acerca de esto, es lo que haré.
Hecha esa decisión, abrió la puerta de su cuarto y se dirigió a la habitación contigua, se paro frente a la puerta, tomo una profunda y larga respiración para tocar la puerta...
 
Van: ¿Quién es?         
Hitomi: Soy yo Van, quiero hablar con tigo sobre algo.
Van: Pasa...
 
Rápidamente Hitomi abrió la puerta y vio que el cuarto estaba completamente oscuro y lo único que lo iluminaba era la radiante luz de la Luna Fantasma y que su amado ángel se encontraba sentado en su cama, dándole la espalda a ella. Tras ver esto cerró la puerta y se dirigió a donde estaba Van.
 
Van: (sentado en la cama por sus heridas) Sí querías pasar no tenías que haber tocado, tu puedes entrar y salir de esta habitación cuantas veces quieras.
Hitomi: Gracias... pero yo venía a darte las gracias.
Van: (girando su cabeza en donde estaba Hitomi) ¿Por qué las gracias?
Hitomi: Porque siempre me has salvado la vida y yo no he podido hacer nada... absolutamente nada.
Van: Hitomi no digas eso... Auch (quejándose)
Hitomi: (acercándose un poco más a Van) Que te duele Van... tu espalda todavía...
Van: (sujetando su cuello y dando vueltas a la cabeza) Cero que tengo torcido el cuello y parte de la espalda, pero estoy bien... Auch. 
Hitomi: Déjame darte un pequeño masaje para que no te duela... (sentándose atrás de Van y empezando con la sesión de masaje) Ya que es mi culpa que estés así..
Van: (disfrutando el masaje) No digas esas tonterías... que bien das los masajes...
Hitomi: Gracias, mi abuela me enseñó y utilizábamos a mi papá de conejillo de indias para que yo aprendiera.
Van: Supongo que tu papá sufrió mucho.
Hitomi: Algo.
Van: Pero sin salirnos del tema, yo te protejo porque es mi deber como guerrero y... como la persona que... (sonrojándose)... te ama...
Hitomi: (sonrojándose)... Van... no digas eso...
Van: Pero mira... La Luna Fantasma esta más brillante que todos los días...
Hitomi: (viendo a la Tierra) Y que significa eso.
Van: Que algo está apunto de suceder, algo mágico.
Hitomi: (abrazando a Van)... Te amo tanto...
Van: Yo también... te amo...
 
El silencio se apoderó del cuarto por algunos minutos, hasta que... Van volteó su herido cuerpo en donde estaba Hitomi, las miradas... sus miradas lo decían todo... todo el amor que sentían, sus almas jóvenes lo sentían y sus cuerpos lo sentían... la adrenalina y emoción de aquel mágico momento... los dos aún sentados seguían viéndose sin palabras algunas... hasta que el Rey Dragón.. cerró sus ojos escarlata y acercó su rostro para poder besar a la mujer que tenía frente a él... la mujer que sería la única que amaría para toda la vida, a la única que le entregaría su corazón.
 
Mientras tanto la chica de los ojos esmeralda, podía ver la intención de su amado ángel... pero ella tenía sus dudas... sabía que estaba mal estar con un chico a tan altas horas de la noche... y sabía que estaba mal para la corta edad que tenía... pero sus sentimientos y su corazón decían otra cosa... le decían que siguiera sus sentimientos e instintos. Así que en lo que terminaba de pensar todo eso, podía sentir los labios de su amado... pero este beso fue uno muy diferente a los pocos que se habían dado... este beso era muy apasionado... con otro sentimiento de por medio... el amor era lo que movía a las almas de estas dos personas...
 
Ellos se movían al ritmo de sus cuerpos ardientes y excitantes, los brazos de Van estaban rodeando el delgado cuerpo de Hitomi mientras ella sólo ponía sus brazos en el cuello de Van y así se dejaban llevar. Van empezó a desabrochar el lienzo que cerraba el vestido de Hitomi por la espada... pero... algo lo detenía... no sabía que hasta que inesperadamente se separó de los labios de su linda niña...
 
Hitomi: ¿Qué sucede Van?
Van: Es que... no se si sea lo correcto... digo... es que yo estaría tomando ventaja... yo...
Hitomi: (tomando suavemente la cara de Van) ¿Qué dice tu corazón?
Van: Que... yo... que...
Hitomi: Sigue tus instintos... y a tu corazón...
 
Hitomi volvió a rodear el cuello de Van y acerco su rostro al de Van y tiernamente ambos labios volvieron a hacer contacto... ahora Van era el que seguía en donde se había detenido. Mientras que Hitomi, bajaba sus brazos para tomar la camisa real de Van y quitársela, dejando al descubierto todos sus vendajes...
 
Hitomi tenía completamente desabrochado el vestido, pero este caía hasta la altura de sus senos que eran todavía cubiertos por la prenda de color blanco. Van volvió hacer otra pausa, pero esta no fue tan inesperada como la primera vez, tomo un extremo de los vendajes y los empezó a remover... después de un lapso pequeño, todas las vendas estaban en el suelo, dejando así al descubierto sólo rasguños de la grave herida que había sufrido en su espalda esa tarde.
 
Hitomi aprovecho ese tiempo para acercarse al respaldo de la cama (ellos estaban en una de las esquinas de la cama), viendo esto, Van se acercó para tomarla por la cintura y empezar a saborear la fragancia del cuello de su niña, en eso Hitomi aprovechaba para empezarle a desabrochar su pantalón... y... lo demás...      
 
Todo esos momentos eran mágicos para ellos, todas las prendas yacían en el suelo después de un rato. Ellos estaban acostados en la gran cama cubriéndolos solamente la gran sábana blanca. Ellos seguían y seguían disfrutando de esos momentos que eran infinitos y deseaban que nunca terminasen, ya no les importaba nada... la guerra, los enemigos, la gente de palacio... nada... lo único que querían ellos era de disfrutar de esa larga y tierna noche.
 
Van estaba arriba y Hitomi e la parte da abajo, estaban prácticamente al descubierto los dos, los iluminaba únicamente la luz de la Luna Fantasma, esos cuerpos excitados, y cansados, ya que lo que hicieron era un ritual doloroso pero a la vez excitante, cansado pero apasionado. Los dos se detuvieron... y se quedaron viendo cariñosamente, las miradas eran más que suficiente que todas las palabras que existían, un medio de comunicación impresiónate, y solamente la acción de Van fue besar a la mujer que tenía frente a él en la frente y acostarse a lado de ella y abrazarla fuertemente, para que nada ni nadie los pudiesen separar nunca jamás.
 
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Esa vez el destino había dejado pasar algo que nunca debió hacer, pero es más fuerte el amor que cualquier predicción o visión. En Gaea eran alrededor de las cuatro de la mañana, la musa de la noche corría sobre toda Fanelia cubriéndolo todo de su velo negro, esperando al que el Rey sol saliese para dar inicio a un nievo día y a una nueva oportunidad. Fanelia había visto como el Joven rey se había convertido en un hombre completamente, veía que su monarca había sido feliz esa larga noche... pero que no duraría por mucho tiempo a causa de la guerra que se había desatado esa vez.... 

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 Fin del capítulo once

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Muy corto, lo se, cualquier comentario y dibujos envíenmelo a: destiny_van_hitomi@hotmail.com




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