La mañana
en Gaea resplandecía por sí misma, más bella que la pasada
noche, el sol llegaba a todos los rincones de Gaea a todos los
reinos y... a todas las habitaciones de aquel planeta. Todo
indicaba que aquel día sería excepcional y lleno de sorpresas y
oportunidades.
* * * * * * * * * * *
Eran alrededor de las nueve de la mañana de aquel esplendoroso
día, todas las personas en palacio seguían con sus tareas
matutinas y regulares, la mayoría se había levantado tarde por
la noche pasada, que muchos de ellos no pudieron dormir.
Era raro que su majestad aun no se levantase, pero todos
entendían que era por la gravedad, talvez, de las heridas del
día pasado, y todos seguían en sus deberes regulares, mientras
que Merle se encontraba en los jardines de palacio, meditando
solitaria, como se había encontrado desde que su amigo había
perdido aquella joya única.
Ella tenía una pequeña intranquilidad, cosas que llegan a
pasar, conociendo las habilidades de su amiga Hitomi, recordó
que ella podía leer con sus raras cartas y estaba
dispuesta a pedirle consejo a su amiga, sin conocer en la situación
que se encontraba ahora.
Rápidamente corrió por todo el palacio, subió las escaleras y
corriendo por los pasillos donde se encontraban muchas
habitaciones, entre ellas la de Van y Hitomi. Caminó
sigilosamente para no despertar a su amando Amo Van.
Después se paró frente a la puerta de Hitomi y empezó a
tocar...
Merle: (tocando) Hitomi, buenos días, puedo pasar...
(abriéndose la puerta)... creo que no es tan temprano para...
(viendo que no había nadie)... hablar... pues en donde está...
debe estar con el Amo Van viendo por él, iré a verlo también.
Merle cerró la puerta tras ella y se dirigió a la habitación
contigua y se propuso a tocar muy suavemente la puerta...
Merle: (tocando) Amo Van, puedo pasar... quisiera ver como sigues
de tu espalda...
Mientras tanto adentro del cuarto...
Van y Hitomi seguían descansando normalmente, hasta que Van
empezó a oí voces...
Van: (abriendo sus ojos escarlatas) Qué sucede... (oyendo la voz
de Merle)... Amo Van, puedo pasar... (regresando con él) Es
Merle, no hay problema... (volviéndose a dormir) sólo es
Merle... (reaccionando) MERLE AFUERA... (pensando) que hace
aquí... si me ve así creo que me regañará... que hago...
Rápidamente se paró de su cama y cubrió a la dulce doncella
que yacía en su lecho, e inmediatamente se puso sus pantalones y
salió a recibir a la imprudente de su amiga...
Van: (abriendo la puerta y quedando entre la puerta y el marco
impidiendo que Merle viera adentro de la habitación) Que paso
Merle... no CREES que todavía es algo temprano para venir...
Merle: No amo Van... faltan como dos horas para el medio
día o menos...
Van: (sorprendido) Que tarde es... (pensando) Creo que nos
dormimos casi al amanecer...
Merle: No has visto a Hitomi...
Van: (petrificado y boquiabierto)....
Merle: Es que quiero que me de un consejo, no estará adentro
viendo por ti.
Van: (con gotas en la cabeza) Paso hace... unas horas para ver si
estaba bien y se fue, no sabría decirte donde está.
Merle: Bueno amo Van, gracias... pero por qué estas muy
nervioso.
Van: No es nada... (sudando)... la guerra... presión que se
adquiere en un tiempo así.
Merle: Nos vemos luego Amo Van... y no te presiones mucho...
Van: Eso trataré de hacer...
Van cerró tras el la puerta y se dirigió a su cama y se sentó
por un pequeño momento. Y se puso a pensar de lo que había
sucedido aquella e inexplicable noche... le había entregado alma
y cuerpo a la mujer de sus sueños. Y todo lo que sentía no lo
podía explicar ni entender, para él lo único que debía
comprender es que de ese día en adelante toda su vida cambiaría
para siempre... nunca más estaría solo...
Tras un momento de meditación, el joven rey sintió unas
delicadas, pequeñas y suaves manos rodearle todo su torso, Van
sitió una inmensa felicidad, y se quedó paralizado por algunos
instantes, mientras que la dulce niña que estaba tras él
mostraba su cara, sus cabellos cafés se dejaban caer cubriendo
parte de sus ojos verdosos, cubriendo la parte de la delgada y
blanca sábana y el cuerpo de su amado ángel, el cuarto que era
iluminado por el sol de aquella mañana los deslumbraba y hacía
pensar sobre la situación en la que se encontraban.
Van lentamente volteo donde se encontraba su amada niña de la
Luna Fantasma, y admirar todo lo que había casi perdido. Los dos
se quedaron viendo por pequeños instantes, sus ojos revelaban
todo el amor que sentían mutuamente. Aquellos momentos
inolvidables para ellos. Las palabras sobraban, mientras las
emociones fluían, pero todo eso debía terminar, por el
momento para que otras personas no arruinaran el momento,
ellos lo sabían, mejor que nadie...
Van: Hitomi... como descan... (siendo interrumpido por un tierno
beso de parte de su niña)... y por que fue eso.
Hitomi: Nada más...
Y nuevamente los dos se acostaron en la cama y empezaron a
besarse amorosamente, hasta que fueron ligeramente interrumpidos,
por un pequeño llamado...
Iris: (tocando la puerta) Su majestad... los ministros quieren
hablar con usted... y quieren saber en cuanto tiempo los podrá
ver...
Dentro de la habitación, los dos escucharon la voz de la mucama
y se detuvieron, algo molestos, pero que podían hacer....
Van: (levantando la cara algo molesto) Y ahora que...
Hitomi:(debajo de Van) No te enojes... dile en cuanto tiempo
estarás...
Van: (sentándose) De acuerdo... sólo porque tu lo dices...
(gritando) Un poco más de una hora estaré con ellos, por favor
diles...
Iris: (por fuera de la habitación) Les diré... y disculpe por
molestarlo...
Después de eso Hitomi se envolvió en las sábanas y se dirigió
a la puerta siendo detenida por Van, quien la sujeto del brazo...
Van: Que piensas hacer...
Hitomi: Salir e irme a arreglar... (con gotas en la cabeza) O
quieres que ande todo el día así....
Van: (sonrojándose) No... pero todas las personas que trabajan
aquí siempre dan rondas...
Hitomi: (sarcásticamente) que sugieres que hagamos... o que
haga...
Van: Espera... (recoge el vestido de Hitomi)... creo que en este
momento no hay nadie, así que te podré escoltar a tu cuarto.
Hitomi: (sarcásticamente) Como si estuviera tan lejos.
Van: No me trates así.
Hitomi: Entonces vamos.
Van: (pensando) Ahora entiendo a mis amigos.
Los dos salieron inadvertidos del cuarto y fueron hasta la
habitación contigua y rápidamente Hitomi se metió e
inmediatamente estaba pasando otras de las mucamas... Van se
percató de eso y cerró la puerta tras él... y la única
explicación para la joven fue... Tenía que verla...
Para no empeorar tanto la situación.
* * * * * * * * * * *
En las afueras del reino de Fanelia se encontraban campamentos
del Ejército Negro (nombre bastante descriptivo), y
dentro de una gran tienda (que más bien parecía casa) se
encontraban los hermanos malignos observando detalladamente en su
holograma pantalla, algunos sucesos que
ocurrían en el palacio...
Kaoru: (sorprendida) Creo que con lo que pasó la energía de
ellos habrá incrementado bastante... no lo crees...
(percatándose de la palidez y asombro, que se mezclaba con
tristeza en la cara de su hermano)... hermanito...
Kenji: (pálido de la sorpresa)... no lo puedo creer...
Kaoru: (pensando) Y eso que sólo vimos la parte donde la Chica
entró y lo de hoy en la mañana...
Kenji: (cabizbajo) Lo sabía... la chica ama al Dragón...
Kaoru: Por eso te dije que no te fijaras en ella...
Kenji: (Viendo rabiosamente a Van en su pantalla) Me las va a
pagar el maldito Dragón... sí los unimos para conseguir ese
poder... los mataremos para poder obtener esto y conquistar ambos
mundos...
Kaoru: (pensando) Los celos lo han cegado... y esta vez va
enserio...
Kenji: ¡¡¡Kaoru!!!... tengo que hacer algo antes... dime...
necesitamos TODA la energía de Hitomi.... ¡¡¡¡DIME!!!!
Kaoru: (sorprendida) Hermano... cálmate... deja descansar esos
celos... te están cegando...
Kenji: ¡¡¡DIME... (rompiendo un espejo sólo con su
energía)... MALDICIÓN KAORU... POR QUE NO HACES LO QUE TE
ORDENO!!!
Kaoru: (enojada y pensando) Ese maldito machista de mi hermano...
no sabe respetar ni siquiera a su hermana... (sacando un antiguo
pergamino y dirigiéndose a su hermano) A ver idiota... no me
hables así... pide las cosas correctamente...
Kenji: (desesperado y sarcástico) POR... FAVOR... DIME... SI ES
NECESARIO LA ENERGÍA DE HITOMI...
Kaoru: (leyendo y resumiendo) Aquí dice que la energía es
necesaria para levantar el poder de Atlantis... pero la persona
de la Luna Fantasma podrá vivir si reacciona rápidamente con la
sangre del riu jin...
Kenji: Perfecto... haré sufrir tanto al riu jin... como
hicieron sufrir a nuestra raza... los baku jin...
Kaoru: Ahora vas por todo hermanito... y que necesitas hacer...
Kenji: Es una idea de lo más aterradora... pero nos servirá.
Kaoru: (acercando su oído) Dime...
Todo el plan fue dicho... esto era escalofriante... los celos de
Kenji iban en aumento y esto empeoraría con el tiempo...
* * * * * * * * * * *
Mientras tanto en palacio... Allen, Merle, Hitomi y Van se
encontraban en comedor, en el almuerzo (se habían levantado
tarde).... y se encontraban en planes de cómo poder detener a
estos gemelos...
La energía de Van y Hitomi habían cambiado... nadie lo
sabía... una profunda fuerza que era alimentada por su puro y
honesto amor iba creciendo y ellos no lo sabían... esto era lo
que Kaoru y Kenji andaban buscando... pero como siempre se dice,
el amor vence al odio y al poder... y esta tal vez no sería la
excepción...
Mientras que dentro de ambos corazones se guardaba el sentimiento
que había dejado en los cuerpos y espíritus de aquella
inimaginable y tierna noche...
Todos en Fanelia estaban acelerados... no podían predecir lo que
sucedería con el enemigo... muchos guerreros habían caído en
la batalla y otros estaban gravemente heridos... todo esto
restaba las posibilidades de que Fanelia pudiese sobrevivir otra
pelea...
* * * * * * * * * * *
Pero algo inesperado se presentó fuera de los portones del reino
Samurai. Se encontraban veinte soldados de armadura negra que
eran dirigidos por dos jóvenes montados en caballos oscuros...
mientras que el joven se cabello negro y largo portador de una
tierra en la frente empezó a gritar a los porteros que
custodiaban la entrada hacía la ciudad y el castillo...
Kenji: (gritando) HABRAN... SÍ NO QUIEREN MORIR... QUIERO HABLAR
CON EL REY VAN FANEL...
Portero: No puede verlo... y mucho menos con tales amenazas...
Kaoru: (entre dientes) Maldición... no puedo creer lo que va
hacer... es hora de intervenir...
Así, Kaoru aumento su poder súbitamente abrió las grandes
puertas de madera con su poder psíquico, y empezaron a
introducirse a la ciudad... y todos los soldados samurai que
intentaban detenerlos eran paralizados sin ningún daño hasta
llegar al palacio e interrumpieron sorpresivamente en el salón
del trono donde se encontraban soldados resguardado el salón,
aparte estaban Allen, Hitomi, Merle y Van...
Van sorprendido por aquellos intrusos que eran nada más y nada
menos que los gemelos que lo intentaron matar el día
pasado...
Van: (sorprendido por aquellos intrusos) ¡¡¡Qué significa
esto... que diablos hacen ustedes aquí... RESPONDAN...
Kenji: (amenazando a Van con su espada) Vine solamente a
prevenirte Dragón... sí no quieres que Hitomi sea arrebatada de
tu lado... sede a venir con nosotros...
Hitomi: (confundida) ¿Separarme de Van?...
Van: (confundido) ¿Qué quieren decir?...
Kaoru: Simplemente principito... que si no quieres que muera
ella... ven con nosotros... porque en la pelea nunca podrás
vencernos...
Hitomi: (pensando y aterrada) Me matarán...
Kenji: (entre dientes) Falta poco.... y todo será nuestro...
Van: (sacando su espada) No iré nunca con ustedes y jamás
dejaré que le hagan nada a Hitomi.
Kaoru: (cruzando sus brazos) como tu ordenes, pero no digas que
no te lo advertimos...
Van: Ya lárguense... es mejor que se vayan... ustedes empezaron
esta guerra y es hora de terminarla...
Después de esa discusión Kenji levantó su mano izquierda en
señal de retirada... pero... algo que no entendemos es... porque
habrán ido hasta el palacio y comentar parte de sus
planes... y ahora cual sería el siguiente paso de sus planes. Un
nuevo triángulo se había formado...
* * * * * * * * * * *
Pero después de ese encuentro de corazones (sí así se puede
decir) dentro de la tienda se podía percibir una temible y
escalofriante energía que rodeaba a Kenji... él ya no era el
mismo... los celos y la obsesión de obtener el máximo poder de
Atlantis lo había cambiado... algo que su hermana lógicamente
podía ver y sentir...
Kenji cada vez estaba más desesperado y su cabeza estaba dando
vueltas y vueltas sin saber que pensar ni sentir y todo el
aterrador silencio de la habitación fue interrumpido por este...
Kenji: (furioso) Con que el rey quiere jugar... bien... pues
jugaremos... sí no es de la manera pacífica... será como lo
teníamos planeado... por la fuerza...
Kaoru: Has perdido completamente la razón...
Kenji: (gritando) Claro que NO...
Kaoru: No me levantes la voz... los celos te comen hermano... y
nunca me habías tratado fríamente... tú sabías desde el
principió que la Chica estaba enamorada del Dragón... y que
esto algún día sucedería...
Kenji: (petrificado) Pero...
Kaoru: Nada de pero... tú has hecho las cosas sin pensar y
estás cambiando completamente el plan... sí sigues así... con
tus malditos celos hacia el Dragón, arruinarás todo...
Kenji: (reflexionando) Qué he hecho... hermana... (hincándose
ante Kaoru)... perdóname... no se que he hecho... por esto que
siento casi lo arruino todo... es que no lo puedo controlar... es
tan difícil controlar esto que siento...
Kaoru: (sorprendida)... Kenji... no te inclines ante mí...
(levantándolo)... esto es lo que le llaman amor... no lo
crees...
Kenji: Ya que casi lo arruino... ¿qué es lo que debemos
hacer?... dime...
Kaoru: Mientras íbamos regresando me dijiste que me metiera en
sus sueños y que los atormentara... en vez de empezar a formar
la estrella de nuestro poder...
Kenji: (sacando un mapa) Ya que me hiciste entrar en razón...
veamos... en el centro esta Fanelia en el norte cerca del mar se
encuentra Asturia... al noreste está Freid... al noroeste está
el Reino Oni...
Kaoru: No son los que están más atrasados en todo en Gaea...
Kenji: Exactamente... mientras que al sur de Fanelia...
está el Reino Geishian... al sureste está el Reino Sunomi.. y
al suroeste está.. lo que quedo del gran imperio de Zaibach...
solamente una pequeña ciudad de campesinos...
Kaoru: Veamos... (marcando los seis puntos) y esto nos da el
resultado de una estrella de seis picos... (circulando a Fanelia)
y nuestras deliciosas presas quedan justamente en el centro...
Kenji: Nos iremos de aquí hoy... e iremos a Oni... atacaremos y
pondremos nuestro poder ahí...
Kaoru: Y no se percatarán de nosotros...
Kenji: las conquistas de los pueblos fáciles se harán en un o
dos días... seguirá Sunomi, la pequeña ciudad y después
atacaremos al Reino Geishian...
Kaoru: Pero este tiene más armamentos... y más preparada...
Kenji: Nuestro poder es más grande... después seguirá Freid y
hasta lo último Asturia... para mantener encerrado a Fanelia...
y ni el maldito Dragón ni Hitomi podrán ir a ningún otro
lugar...
Kaoru: Para que hasta lo último podamos conseguir el poder de
Atlantis... y conquistar a Gaea y a la Luna Fantasma... ja, ja,
ja, ja, ja,
Kenji: (enrolando el mapa y apretándolo con su mano)
Empecemos... no hay tiempo que perder...
Todo el campamento del ejército negro desapareció
súbitamente... y empezarían a hacer destrozos por toda Gaea...
* * * * * * * * * * *
Todo esto era tan extraño... en Fanelia habían ido a
advertirlos... pero... que sucedería después...
Allen y los demás estaban en los jardines... comentando sobre
los sucesos que habían estado ocurriendo, y sobre el más
reciente...
Merle: Esos dos están locos completamente...
Van: (golpeando a un árbol) Pero como se atreven a venir a
decirme eso... y que matarían a Hitomi... es algo completamente
estúpido... pero que pasará...
Hitomi: (pensando) Otra batalla... pero es que debo venir siempre
que empiece una guerra... porque a mi... no comprendo... y es lo
único que me incomoda de Gaea...
Van se había percatado que algo le sucedía a Hitomi... pero
solamente guardo silencio... más preocupaciones para el joven
rey lo atormentaban... es que nunca lo podían dejar en
paz...
* * * * * * * * * * *
Ese había empezado a ser un buen día... pero termino siendo
empañado... las sombras de Gaea cubrían completamente el
cielo... todo era oscuridad... la noche había descendido...
mientras que se podía ver a un soldado recorrer a los portones
que protegían la ciudad... introducirse al valle y llegar hasta
el palacio.
Este soldado mal herido siguió corriendo hasta llegar con otro
soldado que o conduciría donde estaba Van...
Van y Hitomi se encontraban en los grandes jardines...
contemplando una total y completa oscuridad... los dos estaban
juntos... pero en la memoria de Van seguí ala cara de angustia
de Hitomi de esa tarde...
Van: (abrazando a Hitomi) Hitomi... estas feliz aquí...
Hitomi: (viendo extrañada a Van) Claro que sí... por que dices
eso...
Van: Solamente... es que hoy te vi algo triste... y angustiada...
fue por lo que te dijeron ellos dos....
Hitomi: Me afectó que me amenazaran de muerte pero no es eso...
es otra pelea... otra guerra... y a mí no me gusta estar así...
Van: (cabizbajo) Entonces quieres irte... quieres regresar a tu
mundo...
Hitomi: (sorprendiéndose) ¡¡¡Qué cosas dices Van...
yo....!!!
Antes de poder contestar son interrumpidos súbitamente por dos
soldados...
Soldado: Usted es el rey Van Fanel.
Van: Así es... que se te ofrece...
S. Fanelia: Viene a decirle algo importante señor.
Soldado: Hoy en la tarde fueron atacados El reino Oni... el Reino
Sunomi y una pequeña aldea donde antes estaba Zaibach...
Van: No puede ser... quien fue... quien fue le responsable...
Soldado: (entregándole un papel enrollado) Ellos fueron... un
gran ejercito negro dirigidos por esas dos personas...
Van: No serán... (abriendo el papel y viendo que eran los
gemelos)... como lo suponía... eran Kaoru y Kenji... no
entiendo... por que atacarán a esos reinos...
Hitomi: Y esos reinos son cercanos de aquí...
Van: Espérame... (dirigiéndose a los soldados) Muchas gracias
por avisarnos... y ahora vete a que te curen... ayúdalo por
favor...
S. Fanelia: Lo haré
señor...
El soldado se retiró con el herido, dejando a Hitomi y Van
solos...
Van: Perdóname... esos reinos son cercanos... Oni queda en el
noroeste... Sunomi queda en el sureste... y la aldea queda en el
suroeste... de Fanelia.
Hitomi: Creo que hay que informarles a los demás...
Van: Estoy de acuerdo... (serio)... pero hablaremos después...
Hitomi: (entristeciéndose) Esta bien...
Ambos se dirigieron al castillo y comentaron lo sucedido con el
consejo y con Allen... así que esta sería la última noche en
Fanelia... ya que habían decidido dirigirse a Asturia a
informarles de estos sucesos...
* * * * * * * * * * *
Todos preparaban lo necesario para el viaje... incluyendo a Van y
Hitomi. El Rey Riu Jin se había quedado con ese nudo en
la garganta... la preocupación lo invadía...mientras arreglaba
sus cosas, se quedó viendo al oscuro cielo, que apenas podía
verse la Luna Fantasma, y con esa preocupación... y dándole
vueltas su cabeza y su mundo... decidió ir al cuarto de Hitomi y
terminar de hablar...
Van salió de su cuarto y se dirigió tembloroso... todo su
maravilloso mundo se derrumbaba ante él. Sí Hitomi
quería regresar a su mundo y volver a dejarlo solo... él no
podía hacer nada... absolutamente nada.
Mientras el rey caminaba por el corto pasillo que lo conduciría
a la habitación de su amada, pensaba y se le hacía irreal...
los pasillos eran infinitos... al mismo tiempo que su corazón
latía rápidamente. Hasta que llegó frente a la gran puerta
llena de encajes y hermosos diseños dignos del nuevo castillo de
Fanelia. Van levantó temblorosamente su mano y tocó la puerta,
hasta que Hitomi salió a recibirlo...
Hitomi: (abriendo la puerta)... Que se te... (sorprendida que era
Van)... Van... que haces aquí... pasó algo...
Van: (serio) La plática de hace rato... quisiera terminar de
hablar... podría pasar...
Hitomi: (abriendo más la puerta) Claro pasa... aunque me
sorprende un poco...
Van: Gracias (dirigiéndose al ventanal)... te acuerdas de la
pregunta que te hice...
Hitomi: (cerrando la puerta tras ella)... Sí... (muy sorprendida
de la pregunta)... Me preguntaste sí quería regresar a la
Tierra.
Van: Y... sí quieres... deseas
regresar...
Hitomi: Van, yo te amo... y te dije desde un principio que yo no
te dejaría... que me quedaría contigo... (viéndolo
tiernamente)... para siempre.
Van: Hitomi... ¿Sólo es la guerra lo que te molesta?... ahora
no puedo hacer nada... porque Gaea es así... un mundo que es
dominado por la pelea y la guerra.
Hitomi: (recargando su cabeza en el pecho de Van) Perdona... pero
es muy difícil estar en este mundo donde hay guerra en guerra.
Van: (rodeando el cuerpo de Hitomi con sus brazos) Perdóname tu
a mí... pero no puedo cambiar a mi mundo... pero te prometo que
haré todo lo posible para que no te sientas incómoda...
Hitomi: (respondiendo el abrazo de Van) Es muy difícil... porque
cada vez que vengo debe iniciar una guerra... ¿A caso sólo vine
para ayudar?... y me iré cuando esto...
Van: (tapando suavemente la boca de Hitomi)... No digas eso... tu
no te irás cuando termine... tú te quedarás conmigo... para
siempre... (poniendo su cabeza sobre la suave cabellera de
Hitomi)
Después el silencio los rodeó, y se quedaron viendo
penetrantemente... el ambiente de la habitación era cubierto y
vigilado por un manto sagrado de un amor puro y sincero...
Así, Van vio pícaramente a Hitomi... dando la media vuelta, y
por un pequeño momento así dándole la espalda a Hitomi... y
utilizando su nuevo poder cerró la puerta silenciosamente,
poniéndole al mismo tiempo llave... rápidamente se dio la
vuelta para ver los ojos esmeralda de la mujer a la que él
amaba... a su linda niña de la Luna Fantasma... la luna de los
deseos e ilusiones.
Hechizado por aquel momento, tomo en brazos a Hitomi y caminó en
dirección a la cama; mientras que Hitomi estaba sorprendida de
cómo se comportaba Van... muy tiernamente... más tiernamente
que en otras ocasiones, y ella dudando de lo que estaba haciendo
Van, empezó a hablar...
Hitomi: (sorprendida) Van... ¿qué haces?...
Van: (viéndola tiernamente) Pues la verdad... (pícaramente)...
poniéndome cómodo...
Hitomi: (sarcásticamente) Pero que tan cómodo te vas a poner.
Van: Imagínatelo...
Al llegar a la gran cama, Van acomodo suavemente a su amada, y
también el hizo lo mismo... poniéndose encima de ella... ambos
viéndose fijamente... así Van inició, besándola como sólo el
único hijo de Atlantis lo sabía hacer, tan apasionadamente...
que por sus labios se sentía el calor y la pasión que llevaba
en su cuerpo... haciendo que Hitomi se estremeciera y derritiese
en los brazos de su ángel; mientras que la oscura noche, la cual
no permitía que la Luna Fantasma se viera en el cielo; y la
estrellas se ocultasen, sin poder ver lo que estaba ocurriendo en
Fanelia y toda Gaea.
Mientras que Van continuaba besando apasionadamente no sólo en
los rozados labios de su niña, también en el cuello... y a la
vez desatando los largos listones del hermoso vestido que ella
portaba.... mientras que Hitomi dejaba que la profunda pasión
que sentía por él la invadiese mientras que ella iba despojando
a su amado ángel de su atuendos reales ... y solamente se podía
ver como la ropa volaba y caía al suelo...
Ahora ni el destino ni la magia podía separarlos, sólo una mala
ambición podía perjudicar a esta hermosa relación...
* * * * * * * * * * *
El Astro Rey despojaba a la Dama de la noche de sus dominios... y
la luz llegaba a Fanelia, a todas las habitaciones... en
especial... en la habitación donde yacían Van y Hitomi.