La mañana se hacía
presente ene el mundo de los sueños. Se dice que después de la
tormenta siempre viene la calma, pero en este caso, vemos en el
puente que queda cerca de palacio tres figuras que habían sido
empapadas por la lluvia.
Los dos guerreros estaban en posición de combate, mientras que
uno de ellos estaba en ningún sentido coherente. Hitomi por su
parte no entendía la reacción de Van, ¿qué estaba
haciendo?... ¿por qué él actuaba de esa manera?... Ella sabía
que aunque Van estuviese celoso nunca retaría a Allen... y mucho
menos a muerte. Los ojos de Van no mostraban el mismo brillo,
eran opacos y superficiales... sin
sentimientos.
Todo alrededor de ellos estaba muy calmado, apenas amanecía
aunque ya podía verse un cielo pintado de naranja, ambos
guerreros tenían las espadas desenvainadas, mientras Hitomi
estaba siendo protegida por Allen. Mientras que Van avanzaba,
Allen y Hitomi a su vez retrocedían... para que solamente Van
Fanel y Allen Shezar quedasen solos en el puente...
Hitomi: Allen, esto no tiene sentido... tal vez sea una
confusión... no tienen por qué pelear.
Allen: Hitomi, por lo que puedo ver... este Van... el que tienes
frente a ti está siendo controlados por sus celos... y no puedo
pensar otra causa.
Hitomi: ¿Y esto siempre va ha ser así?... no lo entiendo...
¿siempre se va a comportar así cuando me vea con otra
persona?...
Allen: No Hitomi... conozco muy bien a Van... aunque seas la
persona que él más ama... no se comportaría así siempre... el
Van que está frente a nosotros... no es el mismo... date cuenta
del pendiente...
Van: (entre dientes) Silencio... no lo soporto... (gritando)
ALLEN PREPÁRATE... PORQUE HOY MORIRÁS.
Hitomi: (gritando) VAN.
Allen: Hitomi... retrocede... no vallas ha ser herida por Van.
Van: (corriendo hacia Allen) ¡¡¡¡¡¡PREPÁRATEEEEEEEE!!!!!!
Allen: (en posición de pelea) Cuando tu quieras.
Hitomi: ¿Por qué?... ¿Por qué está pasando esto?
Así, mientras la mañana aparecía, ambos guerreros peleaban,
demostrando sus grandes habilidades. Allen se encontraba
demasiado sorprendido, no sabía que Van había incrementado su
habilidad con la espada en tan poco tiempo, pero el caballero
celeste nunca se quedaría atrás, porque él también había
practicado duro durante tanto tiempo.
Como duelo de titanes, el Riu jin, y el Asturiano peleaban
increíblemente, aunque en las peleas nunca podía quedarse sin
heridas... Gotas de sangre por doquier se veían caer,
posiblemente algunos del Rey y otros del Caballero. Mientras que
Hitomi estaba petrificada, pensaba y pensaba en todo lo que
había pasado esa noche y la discusión que había tenido con
Van... y todavía pensaba en las últimas palabras que le había
dicho Allen .. date cuenta del pendiente...
Mientras que en las sombras de los callejones de esas calles se
encontraba la Emperatriz Maligna, observando el espectáculo
allí presente... le paresia algo divertido... y muy entretenido
mirar como se peleaban dos compañeros...
Kaoru: Excelente Van Fanel... a un humano es demasiado sencillo
controlarlo cuando sus sentimientos están aflorando... como en
este caso... los celos del Dragón estaban más que expuesto y
tuve que poner un toque de mi grandioso poder... ni siquiera la
Chica podrá detenerlo... ja, ja, ja, ja, ja, ja....
Mientras se realizaba esta pelea amorosa, muchos asturianos, que
se levantaban temprano estaban viendo parte de la pelea que
sucedía en el puente de Palas... pero por su parte, Hitomi aún
no comprendía el porque de la pelea... hasta que volvió a ver
el pendiente que lucia Van desde el día que ella se lo
regaló... el pendiente brillaba de cierta forma... Hitomi
intentaba recordar cuando el pendiente había demostrado ese
extraño brillo... recuerda, recuerda se repetía a
si, hasta que su cara cambió de tonalidad, al haber recordado
que el pendiente había demostrado ese extraño brillo cuando
había peligro... al recordar esto... empezó a buscar por todos
lados donde estaba el peligro... hasta que todo su panorama se
volvió oscuro...
Entre toda esa gran oscuridad podía ver alas blancas... como las
de su amado Van, que precisamente era su dueño... Van estaba
volando con su espada en la mano... Van... que haces
ahí... contra quien te enfrentas...- decía esas palabras viendo
a su amado ángel... mientras que por otro lado en voz varonil
exclamaba Ustedes malditos riu jin... nos quietaron
todo... nos lo pagarán... ya que tu eres el último de ellos...
pagaras lo que nos hicieron tus antepasados... con sangre... -
Hitomi al escuchar eso inmediatamente volteo para ver al dueño
de esas palabras amenazantes... lo único que podía ver... que
era un hombre joven... que poseía también una espada en mano...
con el pecho descubierto... y alas malignas... alas de demonio...
(para hacerla más fácil... de murciélago)... completamente
negras.... y el rostro de aquel hombre era cubierto por sus
mechones negros... No puede ser... por qué estoy viendo
esto... que es todo esto se repitió Hitomi... hasta
regresar de una manera muy brusca a la realidad... la pelea aún
estaba en pie... Allen poseía más heridas que Van...
Mientras que ambos guerreros seguían peleando, un súbito golpe
de espada hirió completamente el brazo derecho del apuesto
caballero... dejándolo un poco inmóvil por el dolor que esta
herida producía... al ver eso Van se quedó también inmóvil...
amenazando al caballero asturiano... que lo tenía bajo su
control... la espada del rey estaba justamente en la yugular del
asturiano... y cuando Van se proponía a dar el golpe final...
Hitomi: ¡¡¡¡¡¡DETENTE!!!!!!!
Allen: (entre dientes) Hitomi...
Hitomi: (gritando) Van detente por favor... raciona... no te
dejes controlar por tus celos... ese no es el Van que todos
conocemos... tu no serías capaz de matar a Allen... es tu
amigo... por favor Van... reacciona ENTRA EN RAZÓN... NO LO
HAGAS...
Van: (viendo fríamente a Allen) Tú... te matare... te
mataré... (gritando) TE MATARÉ.
Allen: Date cuenta Van...
Hitomi: (gritando desesperadamente) DETENTE...
Al decir esas palabras... el pendiente empezó a brillar
intensamente... removiendo el débil poder que poseía a Van...
algo que había afectado a Kaoru mentalmente...
Kaoru: ¿Qué sucede?... vamos Dragón... mata a Allen Shezar...
(viendo que Van no se movía) algo sucedió... creo que no tengo
poder sobre el Dragón...
Mientras en el puente...
Van: (recuperando algo del brillo de sus ojos) ¡ALLEN!...
(recuperando algo de razón)... qué... qué pasa...
Allen: (tomando la espada del piso) Van prepárate... es ahora o
nunca...
Van: (viendo la reacción de Allen) Qué hago... Allen que
pasa...
Hitomi: (gritando) USTEDES DOS... DETÉNGANSE...
Allen y Van: Hitomi
Van: (algo confundido a la reacción de Hitomi) ¿Qué es lo que
sucede?
Hitomi: (alegando) ¡NO SEAS SÍNICO!... ¡TÚ LO INICIASTE TODO!
Van: (aún más confundido) ¿Pero de qué me hablas?... ¿No
comprendo?
Allen: (apretando la herida para parar la hemorragia) Tu me
retaste al alba.
Van: (confundido) ¿Cuándo hice eso?... (notando la herida de
Allen)... ¿Qué te pasó en el brazo?
Allen: Fíjate en la espada que tienes en la mano derecha...
Van: (levantando la espada y notando la sangre que corría por
ella) ¿Yo te... hice esa herida...?
Allen: Tu me retaste antes del amanecer... cuando terminó de
llover...
Van: (muy, pero muy confundido {créanlo, demasiado confundido}
por las palabras de Allen) ¿Yo retarte?... ¿Pero por qué?...
Mientras en las sombras de la ciudad...
Kaoru: Maldita chica... todo es su maldita culpa... ya casi
tenía al Dragón controlado.... (cerrando el puño) pero la
próxima vez no fallaré... y su poder será nuestro...
Al terminar desapareció entre pétalos negros... dejando por su
parte al triángulo amoroso discutiendo.
Hitomi: (reclamando) ¿Qué acaso no lo recuerdas?... ¿¡No
recuerdas lo qué le reclamaste a Allen!?
Van: Solamente recuerdo haber llegado hasta acá buscándote... y
también buscando a Allen... por que Dryden tenía que hablar con
él...
Hitomi: ¡No seas mentiroso!
Van: No soy mentiroso... (acercándose a Hitomi)... no entiendo
por qué estoy así...
Hitomi: NO TE ME ACERQUES... (derramando pocas lágrimas)...
aléjate... ALÉJATE DE MI...
Van: ... Hitomi... por qué...
Hitomi empezó a correr hacia el castillo dejando solos a Van y
Allen...
Van: (queriendo correr tras ella) Hitomi espera... ESPERA...
Allen: (deteniendo a Van con el único brazo sano) No la sigas...
deja que aclare sus pensamientos...
Van: (cabizbajo) Pero no lo entiendo... por qué...
El joven rey empezó a caminar hacia el mismo rumbo que Hitomi...
derramando lágrimas... de dolor, confusión y angustia... en lo
único que él podía pensar... es que Hitomi ya no lo quiera...
y que esa sea la última vez que le dirigiría la palabra... Van
empezó a correr... mientras lloraba desesperadamente... ya nada
le importaba... ya nada...
* * * * * * * * * * *
Mientras tanto... eran un poco más de las ocho de la mañana...
Hitomi estaba encerrada en su cuarto... recordando la pelea de
esa mañana... y la visión que había tenido... todo era tan
confuso para ella... y lo único que podía hacer era
descansar... dormir profundamente... recuperar fuerzas para lo
que venía.
Mientras que en el salón de juntas todos se encontraban ahí
discutiendo la situación en la que se encontraban, Allen tenía
su brazo vendado, Van se había cambiado de ropa, y se encontraba
gran presión en esa habitación...
Dryden: Nos han llegado informes de nuestros espías que los
ejércitos negros están en Freid... y nos piden ayuda...
planeaba partir hoy en la mañana... pero parece que dos personas
aquí presentes estaban jugando a las espadas en la calle... que
me responden con eso... miren como quedaron... con heridas en sus
cuerpos... y Allen con un brazo lastimado.
Allen: Pero podemos partir hoy en la tarde... aparte aún no han
atacado Freid... y tenemos tiempo...
Dryden: Y tu que dices... Rey de Fanelia...
Van: (en las nubes... pensando en las palabras de Hitomi) NO TE
ME ACERQUES... aléjate... ALÉJATE DE MI... (pensando) estos
malditos celos que tengo...
Dryden: Van... en que estas pensando... respóndeme...
Van: (reaccionando)... Dryden... qué me decías...
Dryden: Es que... (suspirando) olvídalo... propón algo para
recuperar el tiempo perdido...
Van: Podemos partir a Freid durante la noche... preparar
silenciosamente pare de las flotas de Asturia durante lo que
resta del día... e ir partiendo uno por uno durante la noche.
Ministro1: Esa sería una buena idea, su majestad Dryden... usted
qué opina.
Dryden: (acomodándose los lentes) Es muy buena idea... las ideas
de Allen y Van son excelentes... entonces... que esperamos...
(parándose de la mesa redonda)... hay que preparar algunas
flotas de Palas.
Allen: (parándose también) Y yo me encaré del Crucero... y
estará listo durante la noche.
Ministro2: Su majestad nos retiramos para preparar todo para
partir a Freid.
Así las puertas se abrieron y todos los ministros de Palas
comenzaron a salir, dejando solos a Dryden, Allen y Van. Que se
hundían en un aterrador silencio... nadie hablaba... solo las
miradas se podían cruzar... hasta que el rey de Asturias rompió
el hielo...
Dryden: Allen... todos nos iremos en el Crucero para no levantar
sospechas...
Allen: ¿Y quiénes serían todos?
Dryden: Pues los mismos de siempre, tus hombres, Milerna, Hitomi,
Selena, Merle, Van y yo... algo lógico...
Van: (sentado y cabizbajo) Por que las dejamos a ellas aquí...
sería algo peligroso que nos acompañaran, no lo creen así...
Dryden: Los gemelos también buscan a Hitomi por lo que me he
podido dar cuenta, y sí ellos se enteran de que la dejamos aquí
sin protección... sacarían ventaja de esa situación y nosotros
no podríamos hacer nada...
Allen: Entonces comenzaré con todo... me acompañas Van... o
prefieres descansar...
Van: (entre dientes) Yo ya no se que hacer...
Dryden: Ustedes dos descansen... velaron toda la noche... y
necesitamos de todo su potencial por si alguna emergencia se
presenta...
Allen: ¿Pero seguro de qué no necesitas ayuda?
Dryden: Me ayudarían más descansando.