|
![]()
Capítulo 4: El Joven Rey
Mucho hemos platicado sobre la Luna Fantasma. Todos vivimos en ella, todos sabemos lo que es la vida cotidiana en este planeta... Pero... ¿sabemos lo qué es la vida en Gaea?...
Gaea es un mundo donde los sueños pueden hacerse realidad... mundo de fantasías... un mundo que es controlado por el destino... Pero... sabemos lo que es la vida de un rey. Sobre todo de un joven rey... en nuestro caso Van... Siendo o no siendo descendiente de Atlantis, Riu - jin, dragón, o algún tipo de esos... él sigue siendo un adolescente, un niño de dieciséis años, nada experto en la vida... teniendo una gran responsabilidad a su corta edad... Como era Van... se han preguntado como es la vida de Van siendo rey... acaso... han pensado en eso... Sí recordamos, Van empezó siendo rey durante la batalla contra Zaibach; pero eso fue en un periodo de guerra y Van no se había desarrollado como un rey... hasta... hasta la partida de sus Ojos Místicos...
Un año... un año de cambios y de actualizaciones en el Reino de Fanelia... un reino que Van había prometido reconstruir a su tutor, amigo, y casi padre... el Caballero Vargas... Van había ocupado propiamente la tecnología de Zaibach... tecnología que Folken había revelado a toda Gaea...
El joven guerrero todos los días se despertaba un poco después del amanecer, pero si recordamos... ayer había tenido fiebre... si la hubiésemos medido habría sido de unos 39° C; (si estaba mal)... pero solamente un día faltaba para reunirse... Esa mañana había sido normal; los primeros rayos del sol habían tocado a la enorme cama del Rey Halado... una cama... que si nos metiésemos en su mente... quisiera compartir con alguien más... una cama que si pusiéramos a cuatro personas, cabrían perfectamente... El cuarto, como habíamos mencionado antes, tenía un gran ventanal, de techo a piso, cortinas de color rojo con encajes dorados... que tenían grabadas el escudo de armas de la Familia Fanel... un cuarto de tamaño grande... digna de un rey... chimenea, estancia, un “pequeño librero”, baño, guarda ropa... y en la parte central, arriba de la cama... estaba un cuadro... donde su familia estaba retratada... igual que la del salón del trono...
Esa mañana Van se había levantado después del alba, como solía hacerlo... pero... era raro... parecía que la fiebre había desparecido... Van: (estirándose) mmm... ya me siento mejor... (tocándose la cabeza) ya no estoy caliente... (cerrando el puño) mi fuerza es la misma de antes... (parándose frente al ventanal)... hoy será un día de mucho trabajo... dejaré todo listo antes de que parta mañana por la noche... (dirigiéndose hacia el ropero) iré a practicar con la espada, y regresaré a bañarme, y a la hora del desayuno le daré una sorpresa a todos... Así Van se cambio sus pantalones de dormir, a su típico pantalón café claro y su camisa roja, tomó su espada y salió silenciosamente para no despertar a nadie, y fue al salón de entrenamiento.
Eran alrededor de las 7:00 AM, muy temprano, para empezar actividades. Las personas encargadas de limpiar y arreglar el castillo (vulgarmente llamados sirvientes), estaban haciendo sus deberes matutinos, a las 9:00 AM, estaría listo el desayuno. Pero no se oía ruido en el salón de entrenamiento... al ser un buen espadachín su majestad... no tenía que oírse el mínimo ruido de la espada ni el que la controlaba... Van tenía su mente en blanco, pero no tanto, él estaba feliz de que ya no estaba enfermo, que sus planes no se estropearían, de que al fin podría ver a Hitomi, pero había otro punto en contra, ¿cómo iba a disfrazar su partida?, el rey era el centro de atención, y al no estar, todos empezarían a preguntarse dónde estaría, y a formarse los típicos chismes, el no quería que se enteraran de que iba a partir, él quería darles la sorpresa de regreso, que él iba a regresar con ella.
El cuarto de Van estaba desocupado, las mucamas que iban a recoger o a revisar como seguía el Rey Dragón, se iban a dar la sorpresa de que él no se encontraba... En la puerta frente a la habitación de Van estaban las mucamas, pero se habían percatado de que la puerta estaba mal cerrada... Mucama 1: Iris (viendo la puerta) parece que alguien entro o salió de la habitación de su majestad. Iris: Nacoma, vamos a entrar, de seguro su majestad se sintió mal, o pudo haber sido él, el que salió... Lentamente las dos jóvenes mucamas, entraban silenciosamente a la habitación, cuando vieron que la cama estaba vacía y que el pantalón que usaba para dormir estaba doblado sobre esta... Nacoma: (sorprendida), hay que avisar a la señorita Merle de que su majestad salió. Iris: (tocándole el hombro) No te preocupes, cuando subí a limpiar los pasillos vi que su majestad estaba mejor y hasta cargaba con mucha facilidad su espada. Poco a poco, las dos se pusieron a acomodar la cama y la habitación en sí... Pero conocemos a las mujeres, tenían que hablar de la gallardees del rey (si hubiese sido yo, también me hubiera puesta hablar sobre él)... Iris: El rey se ve más contento, que en otras ocasiones, es como si hubiera encontrado a alguien Nacoma: Hace un año, se decía que él tenía laguen a quien amar... pero precisamente... como ella no era de Fanelia, él la dejo ir para que estuviera con su familia... Iris: Eso es muy triste, su majestad ha estado solo desde que tenía cinco años, a excepción de la señorita Merle y El caballero Vargas que en paz descanse. (rascándose la cabeza)... entonces porque los últimos cuatro días ha estado feliz, he notado que su animo esta muy arriba... Nacoma: (sacudiendo el cuadro) Gaea es un mundo donde los sueños pueden hacerse realidad, supongo que la mujer que ama su majestad regresará, recuerda, él aún es un niño, y su corazón esta en el punto donde puede enamorarse perdidamente... Iris: Entonces dices que ya somos viejas, sólo tenemos 24 años... (riéndose) Dejamos a nuestras jóvenes mucamas, para pasar al lado más delicioso de palacio... supongo que ya se han de imaginar cual es... la cocina, lo que le daba vida al palacio... los deliciosos guisados, los cocineros, mujeres y hombres, los que le daban sazón a la vida de Van. También ellos tenían de que hablar, ya saben, del repentino cambio de ánimo de su Rey, de cómo se había comportado en los cuatro días pasados... Cocinero 1: Su majestad Van, se ha visto más contento, que siempre... Cocinera 1: El día que llegaron su majestad Dryden y su esposa junto con cu caballero, el rey se había puesto contento. Cocinera 2: Pero su majestad ese día, se había deprimido porque habían platicado sobre la chica de la Luna Fantasma. Cocinero 1: Sí... ahora recuerdo que ella se quedó unos días más antes de marcharse... Cocinero 2: Al ser los más viejos de palacio, somos los únicos que sabemos sobre ella. Cocinera 1: La verdad, desde que su majestad se volvió un adolescente, no se han oído ruidos de niños por palacio. Cocinero 1: Las mujeres son iguales, lo único que quieren es que los jóvenes ya tengan hijos (después de decir eso, es fuertemente golpeado en la cabeza por una sartén) Cocinera 1: (con su vena salida) Yo ya tengo nietos, y yo trabajo desde que estaban los padres del fallecido rey Gau, él también tardó en casarse y en tener hijos. Cocinero 2: Pero él se casó con una Riu - jin, su majestad Vaire que en paz descanse. Cocinera 2: Pero ahora sólo queda su majestad Van, y esperemos que él recupere su felicidad con esa chica de la Luna Fantasma... Así nos despedimos de ese delicioso lugar, que despierta el hambre de los sueños y el antojo de las ilusiones...
Después de una hora de haber entrenado y sudado, Van regresa a su habitación, y ve que está recogida. Deja su espada encima de la cama y se va internando al baño, la tina siempre estaba llena cuando él terminaba de entrenar (era el deber de las mucamas)... Van es un muchacho ordenado, así que poco a poco se va despojando de sus ropas y depositando estas en un canasto... su cuerpo bien formado va introduciéndose lentamente en la tibia tina. Van cogía el agua y lentamente esas gotas iban cayendo sobre su musculoso y atractivo cuerpo, el cansancio y el sudor del entrenamiento poco a poco desaparecía, y era de esperarse, todos los días a la hora del baño desplegaba sus hermosas y mágicas alas blancas, claro después de un año Van había crecido, y a consecuencia sus alas crecían (no dejen volar tanto su imaginación). El joven Riu - jin meditaba mientras se relajaba en el agua, pensaba como Hitomi pudo haber cambiado, como su delgado y hermoso cuerpo pudo haber cambiado, si el brillo de sus ojos, esos ojos con aspecto de hojas empapadas de rocío; había cambiado, si su cabello color café claro, casi un color, cenizo, sí así describimos, había crecido o era igual de corto, si su tez seguía siendo igual de blanca y hermosa... Van: (relajándose en el baño)... Un relajante baño, después de un arduo entrenamiento... como será la Luna Fantasma... como será donde tú vives... (recordando una platica que tubo con Hitomi, en los momentos después de la pelea contra Zaibach)... Van: (sentado frente a un arroyuelo) Hitomi, como es donde tu vives... Hitomi: (recargándose en el hombro de Van) Es una casa chiquita... de dos pisos únicamente... no es como aquí... ya no se acostumbra a vivir en grandes palacios... Van: (cogiendo la mano se Hitomi)... entonces... hay casas grandes... Hitomi: Esas grandes casas, en la Luna Fantasma se le llaman mansiones... y mi casa es una cosa de nada comparada con el tamaño de esas mansiones... pero sí hay castillos... Van: Y nadie vive ahí... Hitomi: Los castillos son utilizados actualmente para fines educativos... Van: (con una gota en la cabeza)... ¿¿¿¿¿¿¿que significa eso??????? Hitomi: (riéndose) simplemente, las personas los utilizan para estudiar como se vivía en esa época o sí hay una persona bastante rica, puede comprar un castillo y habitar... pero es muy raro... (abrazando a Van) pero cuando vayas te enseñare muchas cosas sobre la Luna Fantasma... Van: (acariciando la cabeza de Hitomi) cuando vaya... s erá una increíble aventura... Regresando al baño, Van termina de bañarse y guarda sus hermosas alas blanca, toma una toalla secándose y poniéndosela en la cintura. Sale del baño, y se dirige al ropero no saca su habitual ropa... al tener que hacer tratados con otros tiene que ponerse algo más digno... saca unas botas negras, pantalón negro y una camisa blanca (como la roja que utiliza, vuelvo a repetir es temporada de verano y hace muchísimo calor)... Después de ponérselos, se cepilla su cabello húmedo para que no se le esponje, toma su espada se la coloca y ve el reloj de arena suponiendo que ya los invitados van a desayunar y sale se su alcoba...
Como Van supuso, son las 9:00 AM, hora del desayuno... En el gran comedor lugares, platos, cubiertos y todo esta listo, y los invitados poco a poco van bajando. Pero todos siguen preocupados por la condición de Van, pero nadie va a molestarlo. Ya sentados en el comedor y esperando a que les sirvan, Merle todavía sigue muy preocupada por la condición de su amigo de la infancia... Allen: (viendo la preocupación de Merle) Ya no te preocupes, Van se recuperará, él no se dejará vencer tan fácilmente, él siempre supera cualquier dificultad... Merle: (cabizbaja)... Ya lo se, pero él es de las personas que es muy raro que se enferme y cuando se enferman... se pueden poner muy mal... Milerna: (poniendo su mano en el hombro de Merle) No te preocupes, que tal si nos da la sorpresa de que hoy baje a desayunar con nosotros... Dryden: (riéndose) ja, ja, ja, claro con la gravedad de la fiebre de ayer, dudo que se pueda parar... Voz: Cuanto apuestas Dryden... Todos quedaron petrificados al oír eso, no veían a nadie hasta que Allen vio a una figura recargada en la puerta del comedor con los brazos cruzados. Esa figura poco a poco iba saliendo hasta que la luz lo cubrió perfectamente, se había descubierto quien era, El Rey Dragón había hecho acto de presencia en el comedor, todos estaban boquiabiertos al ver como el joven Riu - jin, estaba parado frente a ellos y sin que le vieran algún empeoro de salud... así... que con la emoción de ver a Van... Merle salió disparada de su lugar para asegurarse de que, el Rey Halado estuviese bien... Merle: (corriendo) AMO VAN... (colgándose sobre él y lamiéndolo) Amo Van... no deberías estar parado... te puede hacer daño... Van: (cargando a su amiga)... Gracias por preocuparte por mi... pero ya me siento bien... (tocando su frente) mira Merle... ya no tengo fiebre... Efectivamente como él había dicho, ya no tenía fiebre. Dejando a su amiga suavemente en el piso, ambos empezaron a caminar hacía la mesa. Los invitados y empleados de palacio estaban impresionados sobre la rápida recuperación de su majestad Van Slanzar Fanel. Todos en palacio se le quedaban viendo y también... se había puesto diferentes ropas de lo que su majestad estaba acostumbrado... Van había tomado el lugar principal, como era derecho de un rey, y la actividad del comedor se había vuelto normal... pero como era de esperarse... las preguntas y dudas se iban a ser presentes... Allen: Van... estas seguro que ya te sientes mejor... Van: Por supuesto... esta a mañana que me levanté, todas mis fuerzas habían vuelto... (tocando su mentón) hasta me puse a entrenar... Dryden: (acomodando sus lentes) Una fiebre de esa gravedad no pudo haberse curado de un día a otro... entonces... Milerna: (seria) que pudo haberla provocado... Dryden: (sus lentes se habían vuelto de un color oscuro)... pudo... haber sido magia... Allen: (consternado) ¿Magia?... la magia puede hacer eso... Dryden: Una persona con mucha fuerza espiritual puede crear ese tipo de conjuros... Milerna: (preocupada) Alguien quiere lastimar al Amo Van... Van: ¿Lastimarme?... (entre dientes)... los sueños... Merle: (los gatos tienen buen sentido del oído y como estaba sentada a lado de Van, pudo escuchar perfectamente lo que había dicho) Que sueños... Van: (haciéndose el que no sabía) Merle, de que me hablas... que tienen que ver los sueños con mi fiebre... Merle: (acercándose a él) No me mientas... te conozco muy bien Van... y oí que habías dicho algo sobre sueños... nos quieres ocultar algo... Dryden: (poniendo su mano izquierda en su mentón) El poder de la Luna Fantasma se está haciendo presente... Van... déjanos ayudarte... esos sueños... pueden ayudarnos a solucionar este enigma... Van: (con una gota de preocupación y pensando) Si les digo... se enterarán... pero... puedo modificar los sueños... eso es... les diré eso... y luego tendrán que enterarse de la verdad... Allen: habla Van... por favor... Van: (serio) Desde hace cuatro días he soñado... que estoy en un lugar completamente oscuro y... la Luna Fantasma aparece... cada vez.. que me acercaba... una figura cubierta de sombras aparecía... y cuando quería saber que era... desaparecía y despertaba... (pensando) ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Ufffff!!!!!!!!!!!... no me gusta mentir... pero esto encubrirá la verdad... Milerna: Van... crees que tenga que ver con... Hito... (callándose, recordando la lágrima de hace cuatro días) Van: (tranquilo)... Hitomi... puede ser... (con gotas alrededor de su cabeza)... Allen: (pensando)... Dijo su nombre sin cambiar su estado de ánimo... (en voz alta) Dryden, supones que tenga que ver ella en algo... Dryden: Hitomi no... pero... el poder de la Luna Fantasma tiene mucho que ver en su poder... Allen: (pensando) Van nos está ocultando algo... tendré que verificar que es... aunque lo tenga que espiar... Siguieron platicando mientras les servían su desayuno. Era mucha la tensión que había; Van ocultando la verdad, Allen sospechando se la mentira de Van, Milerna, Dryden y Merle intentando deducir sobre la fiebre y los sueños. Si Van se descuida un poco... todos podrán enterarse de su plan...
Mientras eso sucedía, todos en palacio eran observados... ustedes quienes creen que los observaban... Los gemelos observaban en su pantalla – holograma lo que pasaba, ellos ya estaban en Gaea, descansando de su viaje a la Luna Fantasma y de su cambio de identidades... Kaoru: (acostada en un sofá) Parece que casi descubren a Van, verdad hermano... Kenji: (sentado en otro sofá) Pero él tubo la culpa al decir sobre los sueños.. . Kaoru: pero él está más preocupado por poder ir a la Luna Fantasma... Kenji: al quitarle la fiebre de un día para otro todos empezaron a sospechar hermanita... pero como veo el Rey Dragón lo tiene todo fríamente calculado... Kaoru: (estirándose) Ahora, tendremos dos días para descansar y recuperar fuerzas... Kenji: Sólo hay que ver, como actúa el Riu - jin...
Mientras tanto en la Luna Fantasma, Hitomi contemplaba por la ventana del salón, los sucesos que iban a ver el día que llegará Van... Hitomi: (viendo hacia fuera de la ventana)... Llegará mañana Martes... el Martes... es cuando mis papás se van a ver a mis abuelos y regresan hasta el Lunes y a mi hermano ellos se lo van a llevar... y nosotros no tenemos clases a partir del Miércoles hasta el Lunes... y yo... me voy a quedar en mi casa sola... me voy a quedar sola... con Van... (sonrojada)... pero en que cosas pienso... tengo que arreglar mi casa para que él la vea muy bonita y arreglada... Con esos pensamientos dejamos a Hitomi y regresamos a Gaea
Era como la 1:00 PM en Gaea, y el joven rey se encontraba en su despacho con Dryden y otros viejitos más arreglando transacciones, pero todos notaban raro a Van, el apresuraba todos los documentos como para seis siete días, esa tedioso, pero su majestad se quería liberarse de todo antes de partir. Nadie le había preguntado porque lo hacía. Dos horas después de esas tediosas transacciones todos querían descansar, querían ir a un lugar fresco porque adentro del despacho hacía mucho calor. Van estaba contento porque había podido liberar cosas de siete días. Poco a poco se iba escapando de palacio, fue a los establos para sacar a su caballo blanco, llamado Toma. Van quería sólo escapar de las presiones de palacio; así que se escurrió por una puertita para entrar al establo sacó a Toma y rápidamente se puso en marcha, para dar un paseo en la ciudad, en una ciudad que gracias a la ayuda de los ciudadanos pudo reconstruir. Todos lo ciudadanos del Reino de Fanelia se le quedaban viendo al joven rey, porque desde hace un año que él no paseaba por la ciudad, era increíble volver a verlo, en especial cuando los guardias intentaban atraparlo para que no saliese del reino. (al ser joven y vigoroso Van, tenía necesidad de recorrer su reino) Todos los guardias intentaron detenerlo, pero era imposible, como negar una orden de su propio rey; los porteros de la ciudad no le podían decir que no podía salir, le iban estar prohibiendo la salida a su propio rey; de esa forma iba la persecución... Soldado 1: (tras Van)... Su majestad deténgase por favor, los ministros nos han pedido detenerlo... Soldado 2: (acercándose a Van)... Su majestad si desea salir... con gusto lo acompañaremos... Van: (apresurando el paso)... Necesito salir... pero quisiera hacerlo solo... también el rey tiene privacidad... (dirigiéndose a un portero) ABRAN LAS PUERTAS POR FAVOR... Soldado 3: (casi al mismo paso de Van) NO LAS ABRAN... Portero 1: Ahora que hacemos, la abrimos o no... Portero 2: No podemos negarle nada a su majestad...
Al decir esto las puertas que daban al exterior de Fanelia se iban abriendo, al ver esto Van apresuro mucho más el paso y dejó a los soldados muy atrás de él... Van: (dirigiéndose a los porteros) CUANDO YO SALGA CIERRAN INMEDIATAMENTE POR FAVOR... Poco después de decir esto Van salió y las puertas se cerraron enfrente de las narices de los tres guardias que perseguían a Van... claro los porteros tuvieron un poco de problemas, pero Van había dejado la ciudad... claro iba a regresar hasta la tarde, cuando el ocaso estuviese completo... Van iba dirigiéndose a un pequeño lago que había en las afueras de Fanelia, desmontó y se puso a reírse y pensar... Van:(riéndose)... Hace tiempo que no hacía esto... nadie sabe de la ubicación correcta de este lago... así que podré estar solo hasta el ocaso... (yaciendo en el suelo) es tan triste disfrutar este hermoso panorama solo... pero casi me descubren... mañana como saldré de Fanelia sin que me descubran... ya se... saldré por la ventana volando... y vendré aquí mañana por la noche... e invocare... al pendiente para estar a tú lado...
De regreso en Fanelia todos estaban alterados de la tremenda reacción de Van, al escaparse. Porque desde que él tenía 12 años, siempre se escapaba, hasta que llevó consigo el corazón de dragón, pero Vargas siempre regañaba a Van por hacer eso, pero esta vez Van no tenía tutor, alguien quien lo regañase, quien le llamará la atención, solo estaban los ministros del reino, pero ellos no se encargaban de cuidar a Van, solo lo ayudaban a controlar el reino. Eran las cinco de la tarde y nadie encontraba al Rey Dragón, todos estaban muy alterados en especial Merle. Van acababa de salir de una intensa fiebre y se le ocurría escaparse, era muy tremendo el cambio que había dado Van y muy grande sería la sorpresa que se llevaría Van cuado regresase a palacio. Merle: (llorando) Como se le ocurre a Van salir del reino... no tiene perdón... Milerna: (abrazando a Merle) No te preocupes... de seguro quería despejar su mente... y a un rey no lo pueden dejar solo por nada... Allen: (pensando) tendré que ver lo que sucede con Van (en voz alta)... Merle sabes en donde se localiza en este momento... Merle: (callada y cabizbaja)... Ministro: La señorita Merle si sabe donde esta ahora su majestad Van, pero como él y ella hicieron un pacto, ella nunca revelaría ese lugar... Dryden: (hacia Merle) Pero si no regresa para el anochecer nos dirás donde se encuentra... Merle: (cabizbaja) Será solo la mitad del camino, yo le prometí eso, pero esperaremos hasta la noche... Milerna: Merle no te angusties, Van es un chico fuerte y sí hay algún tipo de problemas él los podrá solucionar...
Casi el sol moría en las montañas en el planeta Gaea y se veía la figura de un chico montado en un blanco corcel, recorriendo lentamente todo el trayecto hacía donde estaba Fanelia. Este joven rey últimamente la gran parte del tiempo se la pasaba meditando y pensado cómo sería ver a su amada niña de la Luna Fantasma, después de un año, a él ya no le importaba lo que le fuesen a decir cuando regrese a palacio, lo único que él quería era que el día terminara y que otro día empezara para que la noche de ese día pudiese ir donde estaba su amor de los ojos color esperanza. Poco a poco él iba recorriendo el sendero que lo llevaría a su hogar, casi llegando al portón se detuvo a contemplar los grandes muros que cubrían su reino, ese hermoso reino que se localizaba en un valle. Él estaba listo para decirle a los porteros que ya había llegado, pero en lo que Van pensaba eso las puertas lentamente se abrían, el joven rey quedo un poco sorprendido, pero no había nadie quien lo recibiese. Van había supuesto que esto era parte del castigo que le impondrían, así que lentamente fue avanzando en su corcel hacia donde se localizaba el castillo. Por otro lado todos los ciudadanos sabían que no debían salir a saludar al rey, porque se había escapado, aunque fuese por pocas horas hizo lo que hizo y el castigo sería más severo que cuando Van tenía 12, 13 o 14 años. Al estar frente al castillo un peón se acercó lentamente a Van... Peón: Su majestad... todos lo esperan en palacio... Van: Muchas gracias (siguió avanzando en su caballo)... Peón: Su majestad... pero me han pedido que deje su caballo aquí.... yo lo llevaré al establo. Van: (bajándose)... Creo que esta vez me ira mal verdad... (al peón)... garcías por encargarte de Toma. El Rey Halado, se encamina a palacio, poco a poco estaba frente a las puertas de su casa... Al abrirlas no había nadie, así que el joven pensó que deberían estas en su alcoba o en el salón del trono... hasta que un mayordomo llegó para avisarle que todos lo esperaban en el salón del trono. Al escuchar esto el Rey poco a poco caminaba donde estaba el gran salón del tono. Al llegar a su destino, Van se paró frente a la gran puerta que separaba al corredor y al salón del trono, quedo meditante unos segundos y alzó la mano para abrir lentamente la puerta. El joven Riu - jin sólo podía pensar que le podían hacer, como lo iban a castigar o como le iban a llamar la atención, pero mientras pensaba esto la puerta se abría lentamente y luces de vela solamente se veían. Cuando el Guerrero Halado termino de adentrarse al salón vio todas las caras que siempre lo habían rodeado. Él no iba a llegar y decir “Ya llegue”, porque iba a ser muy imprudente de su parte, así que sólo espero a que alguien rompiese el hielo del silencio y que lo empezasen a regañar. En ese momento Merle se iba acercando a Van lentamente, con una mirada llena de angustia, hasta que se paro frente a él... Merle: (llorando) Amo Van... (cacheteándolo)... cómo te atreves a salirte así del reino, todos estábamos preocupados por ti, como no puedes comprender, que es malo escaparse. El Caballero Vargas ya te lo había dicho antes... que no era correcto de un rey andarse escapado. Van: (sobándose la mejilla izquierda)... pero esta última huida me ayudo a pensar mucho Merle, no te enojes conmigo por favor... (hacia todos) Les pido una disculpa, por haberme escapado... pero si vuelvo hacer esto... será porque tengo una fuerte necesidad de hacerlo... Milerna: Lo bueno es que estas bien... Ministro: Su majestad... no es correcto estarse escapando del Reino, yo estoy a su cargo hasta que cumpla 18 años, ya debería entender eso, ya no es un niño tiene 16 años su majestad, una cosa más, sus invitados parirán mañana por la mañana al Reino de Asturias... Van: (viendo a Allen)... ya se van... Dryden: Pero siempre vas a ser bienvenido en Palas... Allen: Supongo que después de este pequeño alboroto, supongo que ya debemos ir a nuestras habitaciones... Antes de retirarse a las habitaciones, fue la cena y después, todos empezaron a retirarse a sus habitaciones. Todos se iban separando excepto Merle de Van. El joven rey estaba frente a su alcoba y también Merle. Mientras él iba entrando Merle había cerrado la puerta tras ella y se acerca a Van... Merle: Amo Van... por qué actúas así... por qué pareces un extraño alrededor de todos nosotros... Van: (poniendo sus manos sobre los hombros su amiga)...Sucesos maravillosos pasarán... así que yo estoy preparándome para eso... no puedo decir más... pero no soy ningún extraño. Merle: (abrazando a su amigo) Hagas lo que hagas, yo te apoyaré siempre.. Van: (sonriendo tiernamente) Gracias... pero... ahora en adelante seré feliz... y... sí... no me percibes o no me encuentras... solamente lee... Merle: (confundida) Que me quieres decir... Van: Ya lo verás y entenderás... (viendo el reloj de arena)... es hora de dormir... Con esas tiernas palabras, Merle dejó solo al Rey Dragón, cerrando la puerta de la enorme alcoba tras ella. La joven gatita de 14 años se introdujo a su habitación, cerró la puerta y se dirigió hacía su cama; se sentó sobre la cama y se puso a meditar sobre la situación de su amigo de la infancia... Merle: (cabizbaja y pensando)... Es ella... es Hitomi... ahora entiendo... todo lo que ha hecho ha sido por ella... por qué la ama con todo su corazón... que piensas hacer Van... estas preparando la llegada de Hitomi... o... estas preparando todo para irte... (recordando las palabras de Van)... Sucesos maravillosos pasarán... así que yo estoy preparándome para eso... (volviendo a pensar la situación)... cuáles sucesos maravillosos... se está preparando... creo que si me dijo algo... él querrá que lo guarde en secreto... como todos los secretos que le he contado y no ha revelado... Poco a poco la linda gatita, se pone su ropa de descanso y empieza acomodarse para dormir... pro en el momento que ella pone suavemente su cabeza sobre la almohada notamos que una pequeña lágrima sale... Sabemos que ella sufre... sufre porque teme que algo malo le pueda pasar a su amigo... su casi hermano...
Mientras tanto en la Tierra, ya era de noche y Hitomi estaba acostada en su cama viendo hacia el techo... y suspirando por su amado ángel... Hitomi: Mañana será el día que estemos juntos... yo te estaré esperando... (viendo a la carta de tarot)... espero que hoy descanses bien... Así la chica de La Luna Fantasma cae rendida, por todo el agotador día que había tenido... poco a poco la noche va cayendo sobre todas las casas de Japón...
Mientras tanto en Gaea... El joven rey reposando en su cama... estaba meditando su ida mientras veía hacia el gran ventanal de su cuarto... Van: Mañana será el día que estemos juntos... espérame Hitomi... no me tendrás que buscar... (levantando el pendiente)... porque le pediré al pendiente que me lleve a tu lado.... (poniendo el pendiente en su corazón)... hoy descansa... mis Ojos Místicos... que mañana será un día agotador...
Fin del capítulo cuatro * * * * * * * * * * * * |