La Visión de Escaflowne II:
DESTINOS



Capítulo 8: Otro día... para la venganza...


Otro día más... así es... un día más para disfrutar la vida... gozar de esta... para ser siempre feliz.

* * * * * * * * * * *
En un lugar... repleto de la eterna oscuridad, observamos dos figuras... entretenidas viendo su holograma - pantalla... viendo a los amantes del destino... para hacerlos sufrir... pensar otra forma de cómo divertirse.

Kaoru y Kenji, observaban cuidadosamente cada paso, movimiento, incluso la respiración de Van y Hitomi... para evitar que cualquier cosa pasase...

Kenji: (observando el reloj de arena) Que les pasa... ya es más de medio día y no se levantan... (decepcionado)... así no podremos jugar con ellos.
Kaoru: (viendo el holograma - pantalla) Pero haremos un pequeño truquito para que se levanten... porque esto es bastante aburrido...

En ese momento, el aura maligna de la emperatriz del mal empezó a elevarse... energía negra... era... impresionante. Su brazo lo había estirado a la dirección de la pantalla y ambos ojos se habían vuelto completamente blancos. Su poder se transmitía directamente en ambos espíritus... las almas de estas dos personas... de los dos amantes...

Poco a poco, los dos fueron abriendo sus ojos... de par en par... ese brillo... aunque estuviesen en cuartos diferentes, el brillo de sus pupilas era semejante... los ojos color pasión... y los ojos color esmeralda...

Kaoru: (sonriendo maliciosamente mientras su energía iba disminuyendo considerablemente) Creo... que con esto... es más que suficiente.

* * * * * * * * * * *

En la Luna Fantasma... como ya habíamos dicho con anterioridad... era más del medio día... (después de llegar a las cinco de la mañana, nadie se levantaría temprano)... Van y Hitomi estaban perdidos... en los brazos de Morfeo (el dios de los sueños)...

Ese día era jueves de verano... el viento fresco del medio día soplaba muy tiernamente... el sol... sus rayos eran deslumbradores... el aroma que despedía Japón esa mañana era... húmedo... tropical... el sonido del verano estaba presente, y el calor era algo insoportable, pero a la vez era delicioso...

Tras haber puesto el hechizo para que los dos despertasen el ambiente espiritual había cambiado un poco... pero... nadie se iba a percatar de ese pequeño incidente.

El Rey Alado fue el primero en levantarse, y con mucho esfuerzo se sentó y dirigió su mirada a la ventana. Él estaba lastimado, por la pelea que tuvo con aquella criatura... Estaba... vendado... su torso... el brazo derecho y parte del hombro derecho. Muy meditante de lo que había pasado en la madrugada... el demonio... y como los había asechado... y el porque de la energía que había sentido era la de su mundo... Gaea...

Van: (meditante) Como pudo haber ocurrido... como... no lo entiendo... (viendo su brazo vendado)... me confié... (viendo fuera de la ventana)... Hitomi... que haría sí algo te pasara... pero... (preocupado) nadie puede cruzar a este mundo... nadie tiene el poder... sólo Hitomi puede ir a Gaea... y sólo yo puedo venir... (cruzando sus brazos muy meditante) los poderes eran de Gaea (caminando hacia la ventana)... la fuerza provenía de algún ser... de Gaea... que habrá pasado en Gaea... pero son 2 días los que he estado ausente... no puede ser que haya pasado muchas cosas... tengo que hacer algo... tendré que regre...

La puerta es inesperadamente abierta y se oye una voz dulce, que para Van es música para sus oídos.

Hitomi: Van... puedo pasar...
Van: (volteando rápidamente)... Hitomi... claro pasa... como descansaste...
Hitomi: Muy buenos días Van.
Van: (apenado) Disculpa... buenos días... es que me sorprendiste...
Hitomi: (acercándose para ver sus heridas) como te sientes... ya no te duele nada.
Van: No... ya estoy mejor... (mostrando su musculoso cuerpo)
Hitomi: (riendo) Que bueno que te sientas mejor... tienes deseos de salir algún lado.
Van: (viendo fijamente a los ojos de Hitomi) Quiero que me sigas enseñando tu ciudad... es tan... (mirando al techo)... mística... es diferente de lo que yo estoy acostumbrado... (caminando hacia la ventana) ahora que visitaremos... cuéntame... para saber que es lo que veremos.
Hitomi: Bueno... pues iremos... (rascándose la cabeza)... Te gustan los animales...
Van: (muy confundido) ¿Qué tipo de pregunta es esa... a qué te refieres?...
Hitomi: Bueno... sí te gusta admirar animales... te gusta saber como son...
Van: Pues... (muy confundido todavía) Los animales que hay en Gaea son... bueno... (con su mano en el mentón)... raros... y muy pocos son los que se pueden admirar... pero a que lugar iremos.
Hitomi: Bueno al lugar que te digo se llama zoológico y hay una gran variedad de animales de la Tierra que habitan ahí.
Van: Sorprendente... bueno... que esperamos... hay que ir... tengo deseos de conocer a los animales de la Luna Fantasma.
Hitomi: Entonces hay que apresurarnos. (apunto de salir)
Van: Hitomi... (preocupado)... bueno... me apena decir esto...
Hitomi: Que pasa Van.
Van: (con gotas en la cabeza) Tendré que utilizar ropa de aquí nuevamente.
Hitomi: (cayéndose de espalda) Bueno... (incorporándose)... no estoy contra tu vestimenta... pero... no va muy de a cuerdo con la Luna Fantasma... te vuelvo a prestar...
Van: (riéndose nerviosamente) Gracias...

El ambiente mágico de la Luna Fantasma nos obliga a retirarnos y dejarlos para que se enlisten...

* * * * * * * * * * *

La tarde era muy calurosa en Gaea, especialmente en el Reino de Fanelia pero aunaba un ambiente de tristeza, dos días habían pasado desde que su majestad había desaparecido.... todos estaban desesperados... no tenían la cabeza puesta en su lugar... no había tanto desequilibrio en Fanelia, pero era desesperante... que el rey no apareciese.

Nuevamente, Allen había regresado al Reino de Fanelia para investigar lo que ya sabía, pero él no podía desenmascarar a su amigo... tenía que esperar... esperar a que el rey regresase... era difícil, pero tenía que ser así.

En los jardines principales de palacio se encontraba Merle acompañada de Allen. Estaban conversando un poco para calmar la tensión de ambos de la situación de la desaparición...

Merle: (sollozante) Es muy raro... pero nunca me imagine que esto ocurriría.
Allen: (recargado en el tronco de un gran árbol) Lo de la desaparición, a eso te refieres.
Merle: No sólo eso, que desde que el Amo Van quedó huérfano, prometió que nada lo volvería a lastimar, que no se echaría para atrás en ninguna situación. Allen: Por favor Merle, me podrías decir como está eso.
Merle: (secándose la lágrima) Bueno señor Allen, esto comenzó cuando...

En palacio 11 años antes de todo lo que conocemos ahora... Todos en Fanelia visten ropajes negros... todos... incluyendo al príncipe Van de 5 años junto con su compañera de juegos y única amiga, Merle...

Vargas: (agachándose para tomar a Van de los hombros) Maestro Van lo siento mucho, pero usted será el próximo Rey de Fanelia y necesita estar bien y yo lo protegeré de todo... a costa de mi propia vida.
Van: (llorando) Por qué... porque todos me dejan solo.
Merle: (abrazando a Van) Amo Van...
Van: (dirigiéndose a Vargas y Merle) Verdad que no me van a dejar solo... mi papá me dijo eso y murió... mi mamá también me dijo eso y se murió... y mi hermano... mi hermano... escapó del dragón y nunca regresó... no quiero estar solo... (llorando más)... no quiero que nadie vuelva a lastimarme y que me deje solo...

Merle: (mirando al caluroso y hermoso cielo despejado) Y después de que Hitomi se fue se acordó de aquella "promesa" sí así la podemos llamar; pero esta ves no lo pudo superar.

En los jardines de Fanelia observamos al joven rey yaciendo en el pasto, con algunas cuantas lágrimas saliendo de sus ojos... el duro y frío Otoño no podía con la soledad y sufrimiento del corazón de su majestad...

Merle: (viendo tristemente a su amigo) Amo Van... por favor... ya han pasado dos meses... de todo eso... no te pongas así... no puedo soportar verte así...
Van: (viendo al cielo de Otoño) Sabes Merle... me acuerdo que hace diez años me hice esa promesa... pero... (derramando lágrimas)... con ella no lo puedo evitar... no me echaría para atrás... y mucho menos... dejaría que me dejaran solo... pero es... es completamente imposible... la amo... la amo demasiado...
Merle: Amo Van... por favor...

Allen: Ya veo... pero al final decidió estar con ella.
Merle: Creo que ya lo sabías. Y si no... te has descubierto... él... me dejó una carta... diciendo que... no me preocupará por él... (llorando)... pero no se me hace justo... porque la ama tanto... eso es lo que lo hace sufrir... pero el sigue obsesionado... porque. (cayendo en rodillas)
Allen: Merle... (poniendo un brazo en el hombro de ella) no te preocupes Merle... él va a regresar con bien, te lo prometo. Todo va a estar bien.

* * * * * * * * * * *

En la Luna Fantasma son alrededor de las dos de la tarde, y vemos a nuestra pareja preferida caminando hacia nuestra siguiente animalesca aventura, el zoológico.

Era una tarde muy calurosa, a consecuencia de que Hitomi vestía un bonito short de mezclilla y una blusita blanca y Van una playera que no tenía mangas y un pantalón de mezclilla a la moda.

El calor era insoportable pero a la vez... satisfacía a muchos. Antes de llegar al zoológico ambos se toparon con un pequeño parque, que era vestido por los hermoso rozado de los árboles de cerezos... para Van, era hermoso todo ese panorama, un panorama que nunca había visto en Gaea... mucho menos en Fanelia.

Esa tarde... era muy extraña... el ambiente era muy diferente pero se notaba ligeramente, mientras tanto Van y Hitomi se encontraban a puertas del zoológico. Para romper el hielo entre ellos Hitomi pronunció una pequeña frase inocente...

Hitomi: (colgándose del brazo) Van... te vas a divertir mucho.
Van: (sonriendo coquetamente) Lo se... sólo porque tú me dices.

Se iban adentrando al gran lugar... pero... esa gran inquietud que tenía Van en su corazón asaltaba todos sus pensamientos... él temía que los volviesen ha atacar y que en su estado no pudiese proteger a la mujer que su majestad amaba.

Primero se dirigieron a la parte donde se encontraban los animales asiáticos. Cómo describir la cara de Van... sería muy difícil... era, como ver... a un pequeño de 6 años por primera vez en un zoológico, y Hitomi ya lo había notado, pero era otra de tantas cosas que le gustaba de Van, la inocencia la descubrir cosas nuevas.

Cuantas horas se habrán pasado una, dos horas... pues habrán sido alrededor de cuatro horas. El Joven Alado disfrutaba su estancia... cada animal que veía era muy asombroso para él; lo alto de las jirafas, la ternura de los pandas, la gracia de los cisnes, la majestuosidad de los leones... para él toda esa aventura era más que increíble...no sabía Van ni en que pensar, sus ojos de un rojo incandescente brillaban cada vez que veía otra cosa nueva.

Pero también hubo mucha pasión en ese recorrido, porque sí no hay cosas interesantes se hace aburrida esta historia. Al estar caminando por el zoológico Hitomi decidió enseñarle a Van la cueva donde estaban los murciélagos.

Hitomi: (señalando hacía la caverna) Mira Van... vamos para allá.
Van: (muy confundido) Que es lo que hay dentro de esa cueva.
Hitomi: (muy emocionada) Hay muchos, pero muchísimos murciélagos.
Van: MURCIÉLAGOS... se oye algo tétrico.
Hitomi: (jalando a Van) Vamos, no tengas miedo, no te va a pasar nada.

Y los dos corriendo entraron a la oscura cueva, Van se quedó petrificado por las pequeñas criaturas que colgaban del techo... los chillidos de algunas, pero para él, era impresionante.

Pero nunca hay que desaprovechar ese tipo de oportunidades, estar con tu pareja y no hacer nada productivo... no es nada correcto.

Hitomi al ver la impresionada cara del hombre a quien amaba... en lo único que pensaba era en... no separarse de él jamás.

Van: (viendo embobado al techo) Mira Hitomi... es sorprendente... todo esto.
Hitomi: (parándose frente a Van) Van... (tomándolo tiernamente de las mejillas)... sabes que...
Van: (sujetando a Hitomi de la cintura)... Dime
Hitomi: (ruborizándose y mucho más tierna)... Te amo... te amo demasiado...
Van: Y yo a ti...

Lentamente ambos labios se fueron acercando para hacer un tierno contacto... los corazones latían sin cesar para que los dos cuerpos se volviesen uno... cuando los dos hicieron un tierno toque, poco a poco, los labios y las cabezas empezaron a moverse al ritmo de los latidos y de las emociones que fluían a través de ellos. Después de un pequeño lapso de estar así, cuando comenzaron a emocionarse más... una visión cruzó por ambos...

"Es la ciudad de Japón, en un edificio muy alto... Van se encuentra peleando con una criatura muy fuerte... y Hitomi se encuentra flotando gracias a un extraño poder... la criatura lastima a Van de un brazo y en su desesperación ese hace que Hitomi caiga y que Van se ambiente a rescatarla..."

Los dos al ver esto se separan inmediatamente...

Hitomi: (muy nerviosa) que fue esto...
Van: (confundido) No entiendo... la criatura... era como la de hoy en la madrugada...
Hitomi: (extrañada) Tu también tuviste la misma visión.
Van: (muy agitado) La tuve también... que significa esto...
Hitomi: ¿Pasará?... parecía que estábamos todavía en Japón...
Van: Pero esto nada más nos alertó... hay que estar bien protegidos... para lo que venga...
Hitomi: (muy asustada) No quiero que nada te pase Van.
Van: (tomando de los hombros a Hitomi) Nada me pasará, te lo prometo.

Después de esto los dos salieron de la cueva y siguieron en el zoológico, recorriendo el inmenso lugar... pero los dos seguían con el mal sabor de boca que les había dejado esa visión.

Eran como las seis de la tarde, y el calor había descendido considerablemente y después de haber comido rápidamente en un restaurante, se dedicaron a regresar a casa.

* * * * * * * * * * *
El ocaso se hace presente en el mundo que es controlado por el destino. Vemos desde los cielos a un reino que vive a lado del inmenso océano, mientras vamos surcando el hermoso cielo naranja vemos a lo lejos un inmenso palacio que es custodiado por soldados, mientras vamos recorriendo todos los lujosos pasillos de aquélla inmensa fortaleza, cuando al final del corredor hay una puerta entreabierta y vemos a muchos hombres en una mesa redonda, y en medio de esta hay un hombre que ya conocemos muy bien, de cabellera larga y café, rey de aquel lugar.

Todos ellos observaban un mapa que contenía a todos los reinos, Asturias, Freid, Fanelia, entre otros, parecía alguna estrategia de combate o algo semejante...

Soldado: Su majestad, en estos puntos como a 14 días de cada reino hemos descubierto ejércitos, hemos ido a negociar pero solo algunos cuantos soldados que van sobreviven.
Dryden: (ajustándose los lentes) Déjenlo así, no debemos alterar por el momento al enemigo. Asturias ya ha perdido aproximadamente 20 hombres en todos los intentos de negociación.
Mensajero: (dándole unas misivas a Dryden) su majestad, los reyes de los 10 reinos que usted envió cartas han escrito su respuesta.
Dryden: (pasando las cartas) Ya veo... (suspirando)... pero... la carta escrita por puño y letra de su majestad Van Fanel... qué ha pasado.
Mensajero: Las enviamos urgentemente hace dos días. Y hoy en la madrugada las recibimos. (mostrando una carta con el sello real de los Fanel) Pero esta carta es de parte de los Ministros de Fanelia (entregando la carta).
Dryden: Gracias (abriendo la carta)...

"Su majestad Dryden de Asturias, es un gran honor poder escribirle, pero no en este tipo de situaciones. Le pedimos sinceras disculpas, hemos leído la misiva, pero, su majestad...ha desaparecido desde hace dos días y no hemos podido saber nada sobre él, pero... según lo escrito por su majestad y que nos deja a todos los ministros de Fanelia en claro, es que dentro de tres días estaría en Fanelia. Hasta entonces, la responsabilidad de todo el Reino de Fanelia está en nuestras manos.

Atentamente, el Ministerio de Fanelia

(entre dientes) Con que Van ha desaparecido... este muchacho se va cuando Gaea lo necesita...
Ministro: Su majestad... ¿algo malo ha sucedido?....
Dryden: (preocupado) No... nada malo... (bajando la mirada)... nada malo... (pensando)... Ha esto se refería Allen, cuando me comentó que el único descendiente de Atlantis no estaba en su sitio... (levantando la mirada)... Van... dónde te has metido... Gaea es asechada...

Pero Dryden no sabe que también su mundo es asechado espiritualmente...

* * * * * * * * * * *
Al salir de los dominios de Asturias, nos dirigimos ahora al reino donde rondan los peligrosos y grandes dragones de tierra, aquel lugar que el Príncipe Alado había abandonado.

Un extraño poder rodeaba a Fanelia paulatinamente. La tierna noche caía dulcemente en ambos mundos. Pero al dirigirnos a palacio, vemos en un balcón a una pequeña joven gatita de catorce años, viendo a todos los astros del cielo. Entre ellos a dos especialmente, dos hermosos astros luminosos, el gran azul y el pequeño plateado...

Merle: (suplicando al cielo) Por favor... hermosa Luna Fantasma... te lo suplico... te lo imploro, por tu gran poder creador... protege a mi Amo Van... a mi señor... protege a mi amigo. (llorando) No dejes que nada malo le pase, por favor.

* * * * * * * * * * *

Todos aquellos hermosos paisajes que eran iluminados por la luz de luna, y el largo sendero de un gran caballero era iluminado, el hermoso caballero de Asturias, el de larga y rubia cabellera y de apasionados ojos azules, se dirigía a su hogar, mientras montaba su caballo, pensaba en la locura de viaje que había realizado su joven amigo...

Allen: (pensando) Por qué Van... la amas... lo se... pero no has pensado en las consecuencias amigo mío... pero... le pido a la hermosa Luna Fantasma y a su poder que los ayude y que los proteja.

Con esta plegaria, el apuesto caballero sigue su rumbo, para encontrarse con una gran sorpresa.

* * * * * * * * * * *

La noche se envolvía a Gaea, en especial... un lugar donde la oscuridad y el mal se toman fielmente de la mano... aquel lugar donde vivían los emperadores del mal... los gemelos de gran poder maligno... Kaoru y Kenji...

Kaoru: (viendo al holograma - pantalla) Hermanito, ya es de noche... puedo empezar a divertirme... ¿verdad que sí?
Kenji: (aventándole una almohada a su hermana) Kaoru cálmate... no deben sospechar... (los ojos se envuelven de maldad) Pero... si es afectarlos porque no.
Kaoru: Enseguida haré el con...
Kenji: (levantándose del sillón rápidamente) ESPERA
Kaoru: Que pasa hermano, algo malo...
Kenji: (con gotas en la cabeza) No utilices a un súper monstruo por favor.
Kaoru: (cayendo de espalda) Pero... (incorporándose)... Kenji, que te pasa, se lo que pasó la otra vez y no se repetirá... (dirigiéndose al holograma - pantalla)... eso nunca volverá a pasar...

Después de haber dicho eso, Kaoru elevó su energía maligna considerablemente, proyectándola en un papiro y dibujando con tinta mágica que enseguida había aparecido un pequeño guerrero... un demonio con poco poder, pero daría batalla al Dragón al único príncipe de Atlantis...

* * * * * * * * * * *

Eran aproximadamente las once de la noche en Japón, el ambiente se sentía muy tenso, el viento soplaba muy fuerte mente y el reflejo de la luna plateada había desaparecido. Pero ni Hitomi ni Van habían sentido la energía maligna hasta que en el cuarto de Van el pendiente empezaba a brillar.

Van: ¿Qué es lo que pasa?... (viendo la luz rozada que salía de su pecho)... el pendiente, por qué estará brillando... (sacando el pendiente)... algo está pasando... Hitomi... (saliendo de su cuarto) HITOMI... MIRA...

Después se esto, Van bajo donde se encontraba Hitomi dormida en el sofá, al darse cuenta Van bajo la voz y se empezó a acercar sigilosamente...

Van: (pensando) Maldición... ojalá que no la haya despertado... (acercándose al sofá)... la despertaré dulcemente... Hitomi... (moviéndola suavemente)...despierta por favor, ha surgido algo... despierta por favor...
Hitomi: ... (despertando)
Van: (pensando) Perfecto... espero que no se enoje por haberla despertado... (hablando a Hitomi) Hitomi, perdón pero necesitaba mostrarte algo.
Hitomi: (abriendo los ojos) Que sucede Van... te oí gritar... algo malo... (sentándose)
Van: (sonrojándose) Perdón, estoy muy apenado contigo... El caso es que el pendiente empezó a brillar mira (mostrando el pendiente) y aparte siento poder maligno muy cerca de aquí.
Hitomi: (cerrando los ojos) El pendiente nos quiere decir algo... (concentrándose)
Van: Espero que no sea nada malo... (empuñando su espada)...
Hitomi: la energía proviene de afuera...
Van: Perfecto (corriendo a la puerta)... lo que sea lo destruiré...
Hitomi: Espera Van puede ser muy peligroso... diablos, lo pueden matar en las condiciones que está.
Van: (afuera de la casa buscando por todos lados) Dónde está... maldición... su presencia está muy cercana pero... (a Hitomi)... Hitomi, dime por favor dónde está.
Hitomi: (recargando su mano en el marco de la puerta) Van... no intentes pelear, no tienes la suficiente fuerza ahora... (suplicando)... sí aparece... no pelees Van, te lo suplico.
Van: (empuñando su espada y en posición de pelea) Yo... desde que te conocí, prometí siempre protegerte, cueste lo que me cueste... no importa si arriesgo mi propia vida.
Hitomi: (suspirando) ...Van... porqué...

Mientras tanto en el lado oscuro de Gaea, Kaoru y Kenji empezaban su complot titulado por la emperatriz... "Operación Demonios"... (un poco tonto el nombre pero ellos así lo nombraron).

Kenji: Hermana, supongo que ya estás lista.
Kaoru: (viendo al holograma - pantalla donde Hitomi y Van aparecían) Espero que la Chica y el Dragón también... ahora empecemos la "Operación Demonios" (levantando su mano y riéndose)
Kenji: (con gotas en la cabeza) "Operación Demonios"... que clase de nombre es ese.
Kaoru: (rascándose la cabeza) Se me acaba de ocurrir... (riéndose tímidamente)
Kenji: (cayéndose de espalada) Tú dirás hermana... (incorporándose)... pero empecemos lo planeado.
Kaoru: No me tienes que decir eso... (riéndose)... ya iba a empezar... ja, ja, ja, ja, ja...

Regresamos a la Luna Fantasma, donde el Guerreo Dragón aún sigue buscando la energía maligna, las nubes cubrían la luz de la luna llena, el viento soplaba de una forma tremenda, mientras que la energía se acumulaba rápidamente, sin que Van ni Hitomi se percatasen de esta.

Así las danzas de la oscuridad rodeaban la silueta de la Princesa de la Noche. Todo el cuarto oscuro era iluminado por la poderosa energía que podemos notar que es de un color rojo sangriento. Kenji nunca intervenía en tales conjuros ya que ni él los podía detener.
Detrás de los arbustos en la Luna Fantasma se juntaba humo... y poco a poco se formaba una tenebrosa figura... una figura que debilitaría más al Guerrero Alado.

El pendiente seguía emitiendo la luz rozada, pero más intensamente y comenzaba a balancearse. Esto sólo preocupaba mucho más a Hitomi así que se dirigía en donde se encontraba el Riu - jin...

Hitomi: Van... esto es raro... evitemos problemas... no pelees por favor.
Van: No Hitomi, sí hay algo aquí entonces tengo que destruirlo para protegerte.
Hitomi: (pensando) Porqué te empeñas en hacer esto... porqué...

Después de este pequeño suspiro de entre los arbustos poco a poco empezaba a salir la maligna criatura ocultamente, se dirigía calladamente donde estaban ambos. Para después aparecer de entre sus entrañas una larga y tétrica espada, para después utilizarla para herir a Van y Hitomi.

Kaoru: (controlando a la criatura) Sigue así... y por lo menos hazle una buena pelea al Dragón.

En el patio de la casa de Hitomi...

Van: (cerrando los ojos) Creo que ya se donde estas infeliz...

Al decir esto Van empezó a correr en donde estaba la criatura, y alzando su espada choco con la del demonio. Las nubes se despejaron y dieron a conocer el aspecto de la criatura. Los dos hicieron acto de presencia en donde estaba Hitomi.

La pelea era muy dura, pero Van sabía controlar la situación, y hasta que el demonio le había dado un espadazo en la pierna y en uno de los cachetes. Van seguía contrarrestando los ataques pero el demonio parecía superior al Príncipe de Atlantis. Entonces después de ver algo de la superioridad del demonio prefirió utilizar sus poderes de Riu - jin, entonces detuvo al demonio telepáticamente y lo levanto al cielo para después con su espada Van brincase y le cortase la cabeza al demonio.

Kaoru al ver esto no había quedado sorprendida, lo único que quería su hermano y ella era debilitar al Dragón, pero intentar lastimar a la Chica nunca se pudo ya que Van siempre la estaba protegiendo.

Kenji: (de brazos cruzados) Muy bien hecho Rey de Fanelia, pero esto sólo es el principio del fin.

En la Luna Fantasma Hitomi corrió rápidamente donde estaba Van para ver si sus heridas no eran de tan alta gravedad.

Hitomi: Van estas bien.
Van: (apunto de desmayarse)... Hitomi... que... bueno que... estás... bien... (cayendo en los brazos de su amada niña)
Hitomi: (tratando de despertar a Van) Van respóndeme, Van... Van...

Rápidamente Hitomi intento levantar a Van y meterlo a la casa para después curar sus heridas.

Después de este suceso habían transcurrido tres días, ese día era cuando el Rey Van Fanel tenía que partir de la Luna Fantasma. Pero.... en la madrugada de ese día...

* * * * * * * * * * * *
Fin del capítulo cuatro
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