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Segundo Capítulo: Sentimientos Reprimidos
La mañana siguiente había llegado y como de costumbre en la casa de los Kanzaki había comenzado un nuevo día. El otoño estaba ya en el camino de Japón, era necesario que todas las mañanas estuviera listo un rico chocolate caliente, el frío era intenso y tan solo con un poco de chocolate caliente hacia que fuera mas agradable el viento que por mas que quisieramos nunca se consumaba. Hitomi se estaba alistando, aunque su rostro no decía nada bueno del nuevo dia estaba apresurandose en llegar a la escuela, había pasado toda la noche en desvelo pues no podía quitarse de la cabeza el hecho de que Ozam tenía algo que decirle y eso le daba muy mala espina
Creo que tendré que explicarle de alguna forma - penso - que no es mi tipo o por lo menos que no me interesa relación alguna con él.
Mientras tanto Yukari ya estaba tocando el timbre, todas las mañanas se acompañaban juntas a ir a la escuela, claro que Yukari no era la que siempre tenia que ir a casa de Hitomi sino que cada dia se turnaban para hacer más fácil a cada una el siguiente día, era una costumbre que las chicas hicieron para no llegar solas a la escuela, desde que estaban en secundaria se habian puesta esta regla asi que al momento de hacerlo era como un ritual que cada mañana tenia que hacerse porque si no entonces no era un dia normal, asi mismo Yukari seguia insistiendo en el timbre apresurando a su amiga porque ya casi era la hora para que comenzarán las clases y después de esa campana de colegio que rezonaba por toda la cuadra nadie podía pasar de las puertas de la escuela hacia dentro.
¡Mamá, papá ya me voy a la escuela! - grito Hitomi mientras bajaba los escalones, tenía en su mano izquierda la maleta de libros y la derecha acomodandose todavía el moño azul.
¡Esta bien linda, que te vaya bien! - dijo una figura que salio con un pequeño mandil en su cintura y se asomaba desde la cocina, su rostro estaba demasiado sorprendido - ella - pensó la madre de Hitomi- va diferente a como todas las mañanas, ya no se ve tan deprimida ¿qué estará pasando?
¡Cuidate, y ya sabes nada de llegar tarde como ayer! - comento su papá que se encontraba tomando cafe en la sala junto al sofa de la ventana
Era normal que le respondiera asi, la noche anterior le dio un sermón por haber llegado tarde, una vez Hitomi se lo había comentado a Van: "Soy la hija mayor y por eso me tratan como una grande, a lo que siempre tengo que dar el ejemplo 'Hitomi ya eres grande' 'Hitomi eres la hermana mayor' 'HItomi tienes que dar el ejemplo'" es por eso que era de lo más normal que pasará eso.
¡Hola Yukari! - saludó Hitomi alegremente cuando abrió la puerta y cerro la reja de su casa
¡Hasta que sales amiga! ya estaba pensando que no irías- dijo sonriendo la peliroja
Es que desperte tarde, y no fue culpa de despertador sino de mi por quedarme dormida - suspiro Hitomi frotandose aun los ojos que apenas podían abrirse, sus largas pestañas no permitían que pudiese verse el iris verde de sus ojos.
Pero te veo algo agotada ¿que acaso no dormiste? - miró atentamente los ojos de la chica de cenizo, era obvio que no podia ocultar que sus ojos no podían abrirse todavía. Aunque esto desconcerto a Hitomi ¿cómo pudo darse cuenta de esto? digo a pesar de todo solamente la persona mas observativa del mundo pudiera haberse dado cuenta de que Hitomi no había pegado el ojo en toda la noche, pero era obvio que se lo dijera Yukari, no se trataba mas que de su mejor amiga.
Pues si - comento Hitomi - no dormí muy bien
¿Fue por lo de ayer? - dijo Yukari, a pesar de todo no podía olvidar el incidente de la noche anterior, estaba demasiado apenada con Hitomi por haber descondiado de ella - de verdad perdoname yo...
No Yukari - interrumpio Hitomi - a mi eso ya se me olvido, lo que sucede es que ... no pude dormir, eso es todo...
Mmm... - interrumpio la peliroja mientras trataba de hacer saltar la emoción dijo - creo que estabas pensando entonces en Ozam ¿no es asi? ayer estuvo hablando contigo en la escuela, asi que no dudo que despues de todo él te guste
¡¿QUE?! ni lo digas de broma
¿Porque no?
Hitomi hizo una mueca y luego dijo - No es de mi tipo, ademas - demando - no me gusta y no tengo nada que ver con él
¡Esta bien! pero te dire un secreto - dijo Yukari misteriosamente
¿Cual? - Hitomi acerco su rostro al de Yukari antes de que llegarán a la puerta de la escuela - dime cuál
Que a Nadir también le gusta pero él te quiere a ti, asi queno dudo que pronto te diga lo que siente - dijo Yukari y le sonrio mientras que salio corriendo y se adelanto a Hitomi, ella solo pudo quedarse parada, lo que Yukari le había dicho era lo que tanto temía
No... no... por favor que no sea asi - terminó Hitomi mientras miraba el piso fijamente - debo de portarme sería, igual que siempre... indiferente, no debe notar que de alguna forma me pone nerviosa.
Hitomi aún no entendía porqué Ozam le causaba esa clase de temor o nervios que en ocasiones tenía, pero siempre que lo reflexionaba llegaba a la misma conclusión - se parece tanto a Van.
En cuanto entró Hitomi no pudo detener la idea de que hoy como todos los días iba a tener denuevo un encuentro amargo con Nadir, asi que tomando fuerzas de su flaqueza con pasos bastantes firmes volvio a cruzar el pasillo que la llevaba a su aula, en el exterior se veía tan tranquila y triste que nadie noto los nervios que le causaban volver a soportar otra de las escenas que Nadir le iba a causar, pero esta vez fue distinto.
Hitomi entro denuevo al salón y tomo su mismo asiento al lado de la ventana en el ultimo de los asientos de aquella aula, todos platicaban y ella callada recargo denuevo su espalda en el respaldo del mesabanco, se extraño un poco al ver que Nadir estaba sentada platicando pero sin hacer insinuación de nada, exhalo en son de tranquilidad - creo que hoy será diferente - penso, de pronto llego Ozam y tomo el asiento que estaba frente a Hitomi, normalmente en ese asiento estaba Tania una de las mejores compañeras de Hitomi pero esta vez Tania estaba sentada donde Ozam solia hacerlo, asi que Hitomi tuvo un mal presentimiento.
¡Hola Esmeralda! - dijo felizmente Ozam al dirigir él primero la palabra
Por si no lo recuerdas - dijo tranquilamente Hitomi - mi nombre es Kanzaki Hitomi no Esmeralda
No.oh...ahora eres esmeralda - solto un linda sonrisa prosiguiendo tiernamente - ayer me di cuenta que tus ojos brillaban como tales piedras preciosas - dijo galanmente
Hitomi bajo sus ojos en señal de que no le importaba ni le afectaba tal nombre, pero curiosa por saber qué hacia alli le pregunto.
¿Porque te sentaste aqui? - volviendo los ojos a él lo envolvio con cierta curiosidad
Sabia que eso me ibas a preguntar ... pues bien, porque hoy quiero hablar contigo - dijo despues de guiñar el ojo algo que a Hitomi le incomodo un poco - aunque la verdad es que venia ha decirte que hoy en el receso quisiera platicar contigo, anoche sucedio algo de lo cual quiero hablarte
Hitomi temio lo que estaba diciendo, justo como ella lo había dicho en la mañana 'se estaba aproximando algo que no debería de suceder' - ¿a que te refieres? - dudo un poco en decirlo
Lo sabrás despues - dijo esto después de que el profesor habia entrado en el aula
¡No! ¡no puede ser! - penso Hitomi - ¿que voy a hacer? ¿que le voy a decir? - mientras pensaba esto bajo su cabeza y jugaba desesperadamente con la pluma - ¿pero qué me pasa? ¿acaso estoy nerviosa? ¿porque? si el no me gusta, no me interea...creo que algo malo va ha pasar, hace tiempo no sentia esto, no desde que llegué a la tierra
Las sospechas de Hitomi habían sido algo prematuras, pero se tranquilizaba cuando veía cómo denuevo las hojas del árbol estaban cayendo lentamente, era como si los recuerdos estuviese navegando y sin quererlo de nuevo estaba viajando por el pasado cuando aun estaba en Gaea - ayyy - suspiro Hitomi - como quisera estar otra vez en Gaea - dijo mientras que no pudo evitar que una lágrima fuese derramada denuevo hasta su mejilla - prometi no llorar pero... no pudo olvidar a Van, nos despedimos tan tristemente - se recargo de pronto entre la mesa de su mesabanco - ¿porque me dejaste ir Van? yo quería estar contigo pero eso me demuestra una sola cosa - sonrio levemente - que si cumples tus promesas.
La campana de descanso retumbo fuertemente en los odios de Hitomi, las horas pasaron tan rapidas que pensaba que el momento de enfrentarse a Ozam estaba mas cerca de lo que ella misma pensaba, de pronto vio como frente a ella Ozam se levanto y voltio a verla.
Esmeralda, quedate aqui, ahora vuelvo - dijo mientras corría del salón
La chica de cenizo se molesto un poco por como le había dicho, siempre había odiado los apodos y mucho mas si era para burlarse de una parte de su cuerpo, ya era suficiente el escuchar que le decía 'bruja" la joven mas enfadosa de todas, pero no le importo mucho esa situación realmente estaba algo nerviosa por lo que Ozam sería capaz de hacer.
![]() El viento de la mañana siempre habia sido fresco desde que sintió por primra vez el aire, el sol con hermosos rayos caian sobre las vigorosas plantas que cada mañana saludaban a las nubes que retocaban el inmenso firmamento azul acompañado de dos astros brillantes y elegantes... cada uno era de gran significado para una persona que por la sencilla razón de mirarlos era como recorre el tiempo atras. Un joven moreno clavaba sus hermosos ojos carmesi en los papeles que estaban encima de un escritorio, sus manos cambiaban de hoja segun sus ojos repasaban cada una de las lines. El negocio habia sido un éxito, todos los planes habían salido tan bien - pensaba el joven mientras frente a él un soldado seguía hablando. Al fin hemos terminado de construir el puente que ayuda a cruzar a la gente hacia el pozo, solamente nos queda afinar un poco las calles, han sufrido bastantes cambios a causa de la guerra pero gracias a su maneobra hemos logrado lo mejor, la gente le esta muy agradecida Rey - comento el soldado. El joven se levanto y miro hacia una de los grandes ventanales de cristal que rodeaban el inmenso salón y satisfactoriamente miro al soldado. Asi es, Fanelia ha logrado una nueva imagen, todos han cooperado tanto durante estos 5 meses desde que termino la guerra, sino fuera por esos animos de vivir una vida feliz, se que no hubieramos logrado nada - miro denuevo el ventanal - Gaea ha logrado tener una paz y las familias volverán a sonreir. Desafortunadamente muchas familias se han quedado sin el patricarca del hogar Rey, pero hemos seguido sus ordenes - dijo el soldado tomando un gran papel - segun me han informado ya han dado tierras para manejar a las familias que han quedado sin un miembro que los sustente, además como sugirió usted existe ya una clase de finacimiento para que nunca queden sin hambre y vivan diganmente, todo esto ha gustado mucho a la gente Señor Rey, la ley de la consagración de los pueblos vecionas ha ayudado a sustentas éstas familias, el General Sazuet esta feliz por que ha ganado ventaja en el mercado gracias a que el pueblo del Rey de Astoria ha cooperado satisfactoriamente con los planes que se han hecho. Me alegra Borias tantas buenas noticias, eso demuestra que Gaea esta unido aun en la paz, ahora - señalo con la mirada el escritorio - toma los papeles que estan sobre el escritorio estan listos para ser enviados a Astoria, Dryden debe de estar desesperado por saber cuál es la oferta que le tengo preparada todavia. Ohh! vaya Rey, cada día me sorprende con su rápido movimiento - dijo bastante emocionado Borias, ultimamente las buenas noticias siempre habían llegado a Fanelia gracias a la gran gobernatura del joven Rey. Puedes retirarte - dijo el joven al soldado e inmediatamente éste dejo el salón, dejando al Rey una vez más solo en ese gran espacio iluminado por la inmesa luz que entraba en esa mañana. Sin duda alguna ya sabemos de quién estamos hablando, el joven moreno de ojos carmesí es el mismo joven que dejo ir a la chica de la Luna Fantasma, nuestro rey Van Slanzar Fanel. Aunque tan solo han pasado 5 meses la vida de Van ya no es la misma, ahora es el Rey de Fanelia, una Fanelia que desde que Hitomi abandono se esta construyendo, desde los ventanales del castillo se podía observar las hermosas casas que habitaban en Fanelia, habían obtenido la misma belleza como la tenian antes de empezar la guerra, y la población aunque todavia era pequeña solía verse feliz, especialmente cuando se puede ver a los niños jugar en las inmensas calles de Fanelia, pero.. aun asi el joven moreno no habia sido feliz. Hemos logrado lo que nunca en este país, pero aun asi - se detuvo en sus pensamientos y tomo de entre sus vestidos una hermosa piedra rosa - aunque todo este saliendo tan bien... te extraño Hitomi -alzo sus ojos carmesi al hermoso cielo matutino y observó cómo la Luna Fantasma aun conservaba su belleza, detenidamente miraba cada parte de ella, pensaba que tal vez en uno de esos puntos estuviese la chica de cenizo - cómo quisiera ver de nuevo tus ojos verdes y verte caminar con tus bellos vestidos, volver a abrazar tu pequeño cuerpo y por primera vez tocar aunque sea un pequeño rozo a tus bellos labios. Van aun tenia el recuerdo de Hitomi, era la primera vez que se enamoraba de tal manera, a un hombre tan testarudo y orgulloso como Van le es díficil compartir los sentimientos, la unica vez que tuvo el atrevimiento de hacerlo fue en aquella ocasión cuando Hitomi había regresado a la Luna Fantasma y éste aconsejado por Merle fue en busca de ella, el joven Rey recordó la inmensa necesidad que tenía en aquella ocasión de poder decirle a la joven de ojos verdes cuánto la amaba, pero sus palabras fueron travadas por el caluroso abrazó de la chica. Si pudiera ir de nuevo por ti - dijo sonriendo - lo haría ... pero debí de cumplir mi palabra como Rey de este pais - se sento en la barda del ventanal que esta entre el salón y éste, y puso sus delgados pies sobre ésta recargandose asi ligeramente hacia un extremo de la pared, por varios segundos observó tranquilamente el astro tan luminoso de esa mañana, era como si se deleitara en cada uno de sus tonos azules que se esforzaba por mostrar pero en lo profundo de sus pensamientos no existía más que una chica de cabello cenizo con ojos verdes como esmeralda. Ahora que estoy aqui... solo, siento que te necesito mas - sonrio levemente y siguio pensando - todos esperan grandemente festejar algun día un matrimonio para lograr una realeza en Fanelia ¿pero cómo puede ser asi? ¿como si a la unica persona de la cual me he enamorado esta alla en aquel hermoso astro azul? - apreto mas fuertemente el pendiente rosa y sostuvo su cabeza en las rodillas dobladas que alcanzaban su altura - Hitomi... te extraño, pero sé con certeza que alguien mas ya te habrá dado el pequeño lugar que tome en tu corazon... alguien más de seguro debe estar en tus pensamientos y ese... ese.. - dudo en decirlo - creo que no soy yo - Por unos instantes quedó callado como si el silencio gobernará junto con él cada látido de corazón y fuese necesario escuchar un poco sus pensamientos, y entonces como si se hubiese escuchado un cristal caer al suelo Van pronunció las ultimas palabras antes de que rodase una de sus lágrimas - si acaso el destino me diera otra oportunidad.
![]() Hitomi yacía todavía en el salón de clases, esperaba algo nerviosa la llegada del joven de ojos enmielados, estaba inquieta pues talvez iba a llegar algo desagradable para ella, aunque después de todo pensaba que podía ser su oportunidad para cambiar su vida. Levanto sus ojos verdes hacia la luna que todavía aquella mañana se encontraba en el firmamento. Que diferente se ve la luna desde aqui - pensó Hitomi, vio de pronto su reloj y había observado que estaba tardando mucho Ozam decidio levantarse del mesabanco y abandonar el salón - sea lo que sea - inquirió - creo que no debo de quedarme aqui. En cuanto toco el marco de la puerta con sus delgados dedos blancos sintio la respiración del joven que sorprendidamente la encontro en el acto de "escape" - ¿A dónde crees que vas? - dijo Ozam tomandola de la mano - esta vez no te vas a escapar. De pronto Hitomi sintio como las frias manos de Ozam la tomaron de los hombres y por segunda vez pudo notar la semejanza tan grande que existía en la mirada del chico rubio con la de Van, era increible el hecho de que se pareciesen tanto y abriendo ella sus ojos de par en par pudo ver que el chico se le estaba aproximando, veía cada vez más como sus finos labios querían entrar en la parte mas interior que solo un chico habia logrado... aunque, sabiendo ella ciertamente que había sido no por amor, sino por magía. Mientras Hitomi observaba como el joven tenía intenciones de besarla, la chica de cenizo pensaba de qué forma podía escaparse, era como una trampa que le ponía el joven mozo, sabía que ella nunca sería descortez y reconocía que esta vez más que las otras ocasiones se había acercado bastante, pero... ya no mas, Hitomi no soportaba la idea de que besaría a alguien al cual no ama. No... - Hitomi dijo en el mismo segundo en que Ozam ya creía que cantaría victoria, observo con sus bellos ojos miel como la faz de a chica había logrado una obscuridad, ella había bajado su cabeza y con sus tiernas manos alejo el cuerpo del joven que sin haberse dado cuenta había tomado bastante delantera y había logrado tocar las patillas de su falda azul. Lo siento... yo - dijo Ozam apenado, no creía que fuera tan dificil besarla... - no otra vez - pensó para si - otra vez me siento nervioso. Yo... - dijo Hitomi mientras apretaba sus labios Ozam no sabía el porqué de su nerviosismo, temía que la chica de alguna forma dijera las unicas palabras que él nunca quería escuchar... no... ni siquiera las quería volver repetir en su mente, tan solo el tener una idea de ello era una pesadilla, que él mismo se había creado. Hitomi tomo sus manos haciendo movimientos de nerviosismo, su dedo indice derecho tomaba el pular izquierdo... no podía decirlo... no podía decirle que no lo quería, que amaba a otro que la había dejado... y que aunque ella quisiera no podía verlo mas, no podía decirle que amaba algo imposible ¿como decirle que con el simple hecho de que la persiguiese tanto durante esos meses había causado en ella confusión de sentimientos a pesar de todo lo que siente... a pesar de todo lo que pasaba?... pero ella lo sabía, lo sabía y lo entendia .... no lo amaba .... pero.. - ¿como decirlo? - Hitomi se repasaba la idea mientras que Ozam esperaba que dijiese algo, habían pasado algunos segundos sin que hubiese algun ruido en el aula. Ozam levanto el rostro de la joven y timidamente le repitio - Dimelo ... solo dimelo - dijo Ozam - No soporto mas tu silencio. Hitomi volvio a verlo, pudo observar en su mirada cierta ternura que le recordaba a la ultima mirada que pudo observar en el rostro de Van, si, se parecia tanto a Van.. el ultimo momento que lo vio, cuando él la mirada ascender a los cielos era uno de los tantos recuerdos mas tristes de su vida y ahora, la triste mirada de Ozam reflejaba el silencio que una vez Van también le mostro No me afectará... lo prometo - sonrió el chico tiernamente, sabía que lo que tenia que decir ya era parte de su destino, lo sabía - todo lo que me digas ... todo lo que suceda quiero que sepas Hitomi que no me afectará... el destino creó lo que tu y yo vivimos, sea lo que sea que desees decirme yo.... ¡Callate! .. - Hitomi alzo su voz y cerrando sus bellos ojos tomo sus cenizos cabellos - no lo digas ... no vuelvas a decirlo... - Hitomi paso por sus brillantes cabellos una y otra vez sus manos, sus pestañas lograron cerrar los ojos de Hitomi con una presión significativa para todos... era como si las ultimas palabras que Ozam hubiese pronunciado causará una locura entre los sentimientos de la chica de ojos verdes. Ozam no pudo entender la situación de Hitomi... ignoraba el unico hecho por el cual la chica habia logrado tal situación de desagrado, no sabía que lo ultimo en lo que Hitomi creía era el destino, ese destino que separó a Van y a ella, ese destino que un dia destruyo en Gaea cuando logro que la máquina de sueños se destruyese, era como si no supiese que si habia dejado de leer las cartas era por el simple hecho de que para ella el destino no era mas que una construcción sin bases, porque sabía que ese mismo destino ya no le brindaría otra oportunidad.... no otra... ¿Porque? - penso Hitomi - ¿porque tenias que salir con eso? Ozam quedo inmóvil, no sabía que logrará tal situación con Hitomi. De pronto unos pasos de zapatillas lograron escucharse desde lo lejos del pasillo que llegaba al aula, una sombra que lograba marcarse muy bien en el suelo por las grandes ventanales que pasaban la intensa luz de aquella mañana pasaba como si tuviera una prisa en su destino, cabelloz azules se movían de un lado hacia otro, ojos lluviosos querían sobresalir en aquella mañana tan despejada... su faz era tan sorbía, tan triste, tan desolucionada, unos cuantos minutos mas de vida podían ser para ella los ultimos que quisiera tener, pero no se imaginaba que esos minutos próximos serían lo mas desagradables de todos. Nadir paso por el aula de 1 - A, paso por 1 - B y camino por el largo pasillo mientras que la luz de los ventanales hacia notar el fino perfil que ella tenia, era tan hermosa, su respingada naríz, sus grandez y alargados ojos azules eran sobresalientes y sobre todo sus delgados y rosados labios eran la atracción de los jóvenes, aunque después de todo no ayudaba mucho el caracter que ella tenia aunque en esos momentos no importaba nada de eso para ella.... su unica ilusión era poder divisar a lo lejos el aula del 3 - A hasta que pudo notar a lo lejos el esperado letrero pero esta vez no estaba solo, había debajo de él la persona la cual ella toda la vida quería ver después de aquel receso tan trágico para ella.... "Srita. Franing le espera su padre en la coordinación - dijo la secretaría Marcha, una vieja señora con su faz digna y prestigiada por sus tantos años en el colegio. Chicas, ahora vengo - dijo Nadir despreocuada - tal vez vengan a darme unos cuantos dolares para el vestido que comprare a la salida - sonrió vanidosamente Hija... - dijo el padre de Nadir cuando esta llego a la coordinación. Nadir noto que su padre no tenia un buen rostro la mañana de ese dia, aun asi ella se lanzo en los brazos del Señor de cabello oscuro con unas cuantas canas en sus sienes.. después de todo, ella era la hija unica y no podía resistir el abrazarlo. De pronto como si en sus oidos se hubiese escuchado una fuerte tormenta con truenos temblorosos, pudo escuchar las palabras que su padre el prestigiado Sr. Franing empresarial de la Industria de Comoda dejo salir sin que nadie mas que su unica hija pudiera escuchar - Estamos en bancarrota.... - abrazando asi a su Hija fuertemente le repitio - Comoda ha sido embargada por problemas financieros ... tu vestido, hija, no podrás comprarlo - termino su padre dejando salir unas cuantas lágrimas - no podremos pagar mas tus colegiaturas... lo siento. Nadir mientras seguia colgada de su padre fuertemente dejo caer sus brazos mientras que su padre fuertemente la abrazaba, quedo inmóvil... - ¿bancarrota?... ¿pobres? .. - penso la chica hermosa de cabellos azules...tan solo la idea era brutal... ¡que le importaba a ella su vestido!... su padre.. su madre era lo unico en lo que ella podía pensar ... lo unico". Ozam noto la presencia de una chica pero no pudo evitar seguir mirando a Hitomi, era lo unico que le importaba... hasta ahora. Con pasos mas silenciosos y lentos la chica de cabellos azules se acerco poco a poco hacia Ozam, solo podía notar que él estaba alli... con alguien mas. Cuando al fin se acerco por detras de él para tocar el hombro del joven ésta supo entonces de qué se trataba... Hitomi... yo... yo te amo - dijo Ozam sin esperar respuesta de Hitomi - solo quería decirte eso y si te molesto yo... NOOOOO!!!! - se escucho por detras de Ozam una voz femenina que hacía unos minutos creía que podía tener unos momentos felices. Hitomi observo a Nadir alli, llorando y dejandose deshogar por el problema que había tenido ... ella ignoraba el hecho de sus problemas economicos, mas aun asi noto que no iba a suceder nada bueno. Ozam se extraño por el grito que dio Nadir, entonces fue cuando voltio a verla y sin entender sus llantos le pregunto. ... Nadir... ¿que tienes? Solo... - dijo mientras sollozaba amargadamente - ¡solo tienes ojos para Hitomi! ¿porque demonios no entiendes que existimos otras hojas en el mismo árbol? - termino cuando sus manos lograron tapar sus irritados ojos. HItomi y Ozam quedaron inmóviles, no entendia absolutamente nada... solo una cosa aunque... jamas habían visto a Nadir llorando, en la historia del colegio la chica mas popular llorando era algo desconcertante... aunque después de todo ella era un ser humano y tenia derecho a llorar. Nadir al darse cuenta de su reacción sintió vergüenza por mostrar un rostro que jamás había mostrado, asi que salió corriendo devolviendose por el pasillo que tan lentamente habia cruzado, sin darse cuenta que su velocidad y su rapidez habia revasado el tiempo en el que tardo recorreriendo ese pasillo. Hitomi entendiendo la situación y dulcemente le dijo a Ozam - Ve. Ozam la observo detenidamente - ¿que dices? ¿pero?... ¿No lo entiendes? - Hitomi lo miro detenidamente a los ojos, esperaba que el entendiera pero al ver la interrogancia en los ojos de el chico continuo - ¿porque pierdes el tiempo con ojas de otoño ya marchitadas cuando ha brotado entre una de las ramas una verde hojita? - al terminar de decir esto ella paso al fin el marco de la puerta y dejo atras a Ozam por unos cuantos centimentros de distancia, hasta que Ozam la tomo de la mano... ¿Quieres decir que... - se detuvo No creo en el destino y si acaso creyera en él - Hitomi respondio dandole la espalda al joven - no jugaría con él... porque en mi Ozam no encontrarás lo que deseas - termino esto logrando soltarse del joven y dejandolo inmóvil por sus palabras aunque indirectas ... despues de todo sinceras. Vió como Hitomi se alejo por los pasillos de la escuela, fue entonces cuando Ozam quedo en un estado depresivo y con su puño pego en la páred... su impotencia era tal que no pudo evitar sentimientos de melancolia ... - después de todo no pude entregarle lo que quería - dijo mientras en su bolsillo yacía todavia una pequeña rosa roja La mañana mas deslumbrante no había sido hermosa para todos, Nadir yacía en los baños de mujeres derramando todavía sus tantas lágrimas amargamente, mientras se encogia hecha bolita por sus sentimientos tan reprimidos, temblaba y sollozaba tan fuertemente que facilmente Ozam pudo escuchar sus llantos.. mientras tanto él yacía en el suelo, sentado en forma pensativa mientras veía la hermosa rosa roja en sus manos, imaginaba que tal vez sería especial entregarsela a Hitomi - pero creo que después de todo no supe hacerlo - dijo entre labios, dirigio su mirada hacia aquel sonido que asemejaba al de su corazón reprimido y recordo las ultimas palabras que no imaginaba escuchar de labios tan populares "¡solo tienes ojos para Hitomi! ¿porque demonios no entiendes que existimos otras hojas en el mismo árbol?" repaso esta frase en sus pensamientos y resono varías veces... fue entonces cuando abriendo sus enmielados ojos entendió las palabras de la chica - entonces... - recordo los momentos en que ella le miraba de lejos, entonces entendio porqué siempre que defendía a Hitomi ella se enojaba tanto... era simple y al mismo era tonto pensar que ella estuviera enamorada de el, aunque despues de todo no era correspondido -pero podría serlo - penso por un instante. Se miro detenidamente la rosa, y dejando una sonrisa tras ella comprendio entonces que después de todo serviría de algo.
![]() Entre el silencio que gobernaba aun en el salón del Rey, éste comenzo a escuchar mucho alboroto entre la entrada del palacio junto con algunos golpeteos de caballos, Van pudo serciorarse de que alguien había llegado, pudo levantar un poco su mirada y observar desde el ventanal que habían llegado dos carruajes y con tan solo ver a la primera persona que bajo de alli pudo sentirse de nuevo en casa. Como si no hubiera puerta entre el pasillo y el salón Merle entro llena de energía y salto inmediantamente ante los brazos de Van, éste ya acostumbrado por la típica imprudencia de su amiga solamente oculto el pendiente entre sus ropas y trato de dar a relucir una sonrisa. ¡Amo Van! han llegado unos hermosos carros que vienen a visitarte - dijo la gatita bastante emocionada. Merle ya conocía el estado de Van, ella mas que nadie en toda Gaea conocía los sentimientos que su amo había guardado durante tanto tiempo, sabía que se sentía solo, sabía que gracias a su gran mayodormia como Rey había podido vivir por los demás y asi olvidar un poco aquellos recuerdos que nada mas cuando estaba solo recordaba, asi que se emocionó al saber que personas que él estimaba había llegado a la ciudad de Fanelia. Calmada Merle, no llegues tan de repente - dijo mientras se paraba - no sabes si algun dia entras y estoy en negocios importantes, ya te lo he dicho Lo sé, pero este es un momento importante - dijo Merle mientras le tomaba de las manos muy juguetoda - han llegado los Reyes Dryden y Millerna Si de eso ya mehabia dado cuenta ¿pero quien los acompaña en el carruaje de atras? - dijo con curiosidad el Rey - no me dejaste ver quién era Merle - guiñando un ojo esperaba la respuesta No lo sé, yo solo escuche que eran la realeza de Asturia Entonces bajemos para saludar a nuestras visitas - opinó Van mientras junto con Merle caminaba por los largos pasillos del palacio Samurai. Era sorprendente cómo Van había trabajado para que el lugar donde ahora gobierna es identicó al palacio que hace meses había sido destruido, cada uno de los pasillos, cuartos, salones y jardines eran casi identícos a los de la antigua Fanelia, no se puede decir que era igual pues con la teconología que Folken dejo antes de morir hubo grandes diferencias entre la Fanelia actual y la pasada. Las paredes estaban forradas de madera fina y los pasillos con liso mármol que se cubría por una inmesa y hermosa alfombra azul, existía en cada 3 metros hermosas ventanas con un juego chistoso entre cabaña y palacio pero nada como los hermosos pilares que sostenían cada esquina del lugar. Asi, Van y Merle caminaban por el pasillo para llegar justamente a la puerta principal. Pudo divisar entre los soldados dos personajes reales, eran sin duda Millerna y Dryden que portaban hermosos vestidos de gala, en cuanto observo bien pudo notar en los rostros de los reyes una cierta alegría pero sobre todo fue sorprendente para Van tanto para Merle el gran cambio en el que se veía en Millerna, era como si con tan solo verla pudiesen saber porqué habían llegado a Fanelia con esos rostros de alegría. ¡Nuestroi querido Van! - saludo Dryden alzando los brazos ¡Hola Dryden! ya bastante tiempo sin vernos - dijo Van cuando de pronto sintio los brazos de Dryden ya en su delgado cuerpo, de pronto sintio como sus pies no tocaban el piso - definitivamente - pensó Van - Dryden esta muy feliz. Ya bajalo mi amor, lo estas lastimando Fue entonces cuando Van pudo escuchar la voz de Millerna, Merle aun estaba observando toda la escena también sorprendida por la reaccón de Dryden. No.. esta bien - dijo Van cuando Dryden ya lo había soltado - la verdad entiendo ahora el porqué de su felicidad, lo veo en ti Millerna. Ah... si, veniamos a decirte la sorpresa pero creo que ya se nota - dijo la fresca de Millerna con una tierna sonrisa cuando tocaba su viente que ya hinchado estaba - llevo 4 meses Muchas Felicidades Millerna, ¡pero que descortez soy! por favor pasen, sean bienvenidos a Fanelia - dijo el moreno joven señalando la puerta de entrada al Palacio - recuerden que se encuentran en casa. Cuando pronuncia esas palabras escucha nuevos pasos que se dirigen hacia él, dos sombras se dejan ver mientras que los ojos del moreno se encandilaban por la gran luz que aquella mañana despedía el sol, era como si la presencia de esas dos personas logrará algo diferente entre el ambiente de Van y Merle fue entonces cuando una dulce voz conocida dio los buenos dias. Van - dijo Dryden - no nos diste oportunidad de comunicarte que no venimos solos, nos acompañan la familia Schezar. Van sintio gran gozo de escuchar ese apellido, sin duda alguna se trataba de Allen, un viejo amigo. Los cabellos rubios del joven alto fueron acomodados por las manos de éste y con su forma tan radiante y caballerosa junto levemente sus pies y se inclino levemente - Muy Buenos Dias mi Rey Van - dijo Allen mientras sus cabelloz caian uno por uno hasta cubrir su rostro, fue realmente cortez la bienvenida que Van se esperaba de Allen, pues aunque las cosas no quedaron muy en claras con respecto a lo de Hitomi Van no tenia nada en contra de él como para que llegará con tanta honorabilidad. Buenos Dias - dijo el joven Rey extendiendo su mano al joven rubio que despedia una coqueta sonrisa que reflejaba el típico carácter del joven de ojos azules - asi es Allen... - dijo mientras éste le daba su mano -.... como debes de saludarme - fue de esta manera como Allen alzo su mano para alcanzar la de el joven Rey ¿Cómo has estado amigo? Muy bien Allen... - dijo mientras movio su rostro hacia un lado pues vio que no venia solo su compañero el espadachin pues vio una linda figura de cuerpo esbelto detrás de este - pero ¿a quien traes de compañía? - los ojos del joven moreno observaba como un tierno rostro yacía cabisbajo. Selene, saluda por favor - dijo Allen gallardamente Una linda mujer de cabellos cenizos se acerco con pequeños pasos hacia donde se encontraba Van, sus manos estaban sujetas a la otra y sus ojos azules lograron subir su mirada coquetamente hasta ver los hermosos ojos carmesi del joven Rey, fue cuando vio en el joven una ternura que no habia visto en otra, y con su dulce voz pudo saludar al Rey tomando sus vestidos e inclinandose un poco pronuncio con su suave voz tan solo unas cuantas palabras - Joven Rey, muy buenos días tenga usted soy Selene Schezar hermana del caballero Allen, gusto en verle - dijo mientras volvia sus ojos de nuevo al suelo cubierto por la hermosa alfombra morada. El placer es mio - dijo mientras observaba en la joven la belleza que sacudía a la luz del día - es tan hermosa - penso para si - se parece tanto a ella No había tenido oportunidad de que la vieras - dijo Allen - ya no como Dilandau sino como mi hermana - dijo Allen mientras tomaba a su hermana de los hombros tiernamente - ahora puedes ver Van a la hermana que perdí Si, lo sé Allen ... lo sé - pronunció estas palabras mientras recordaba a la joven que se encontraba en el otro mundo, quedo fascinado por la semejanza que encontraba entre Selene y Hitomi - sus cabellos cortos - penso Van - sus ojos grandes y su mismo cuerpo y edad - penso por un instante no separando la mirada de la chica... Selene abochornada por la mirada que le reflejaba el joven sonrio y se sonrojo bastante, fue cuando Merle notando esto no se detuvo el decir algo entre tanto silencio Con esta reunión solo falta Hitomi ¿no creen? - dijo valientemente mientras todos la observaron por un instante.. era verdad despues de todo, faltaba la figura mas importante que unio a este grupo de salvadores de Gaea. Tienes razon - dijo Van tristemente ¡Vamos amigo! - dijo Allen poniendo su mano en uno de los hombros del rey y dirigiendole una mirada de apoyo - volvera, lo prometo. Van dejo salir una sonrisa de esperanza y fue entonces cuando Selene se dio cuenta de lo importante que Hitomi... la chica de la luna fantasma era para ellos, ella conocía muy bien de esa chica a causa de lo famosa que se hizo por toda Fanelia, Astoria y Freid. Paso la mañana tan rapidamente, la comida con ellos había sido lo mejor, hace tiempo que el comedor de Fanelia no se llenaba tanto, solo en ocasiones normales se ocupaba el asiento de enmedio y de la derecha de Van donde Merle siempre se sentaba, pero esta vez cuatro lugares mas habian sido ocupados y eso causaba en el rey cierta alegría, pues ya no se sentia tan solo. Pasaron la patrde platicando, había mucho que contar aunque fue poco el tiempo que no se vieron (exactamente 5 meses) había de todos modos de qué platicar. Llegando la noche todos yacían acostados, Dryden y Millerna se hospedaron mas pronto que los demas a causa de que Millerna había tenido algunos malestares por el embarazo y Dryden preocupado insistio en que la Reina fuera acostada, todos accedieron amablemente y los sirvientes los llevaron a su habitación. Allen le había pedido a Van le dejará estar en el salón de entrenamiento, tenía el deseo de prácticar toda la noche algo de espadas, Merle ya había quedado dormida en su habitación desde temprano, sabemos que los gatos duermen demasiado y ella no es la exepción. Selene silenciosamente estaba observando desde el ventanal principal la hermosa ciudad de Fanelia, la luna fantasma brillaba hermosamente y su luz alumbraba la tranquila ciudad, se sentía tan serena al poder observar tanta paz desde la inmensa ventana que abarcaba desde el techo hasta el suelo. Es hermosa ¿no es asi? - dijo de pronto una voz varonil que hizo agitar el corazón de la joven, Van observó el susto que le pego a la chica - lo siento, no quería asustarte Ah, no Rey, no diga eso - dijo timidamente - es solo que me deleitaba en tan hermosa ciudad. ¿Te parece hermosa? - pregunto Van mientras acompañaba a Selene viendo la ciudad Si, lo es... - se detuvo por un instante y se creo un silencio mientas los dos cuerpos eran alumbrados por lo azul de la luna - ha hecho un gran trabajo Rey Van - dijo de pronto Selene rompiendo el silencio. He?, todo esto lo he hecho por mi familia y por mi mismo, Gaea se merecía otra oportunidad ¿no crees? Lo lamento tanto - dijo Selene tristemente ¿De que hablas? - Van se extraño por las palabras de la chica Usted sabe Rey, yo... yo cause toda la destrucción y... - fue interrumpida de pronto mientras sus ojos comenzaban a verse nublados por lagrimas, era obvio que la chica se sentía mal al saber que ella habia sido parte de aquella destrucción cuando fue un dia Dilandau. ¡No digas eso! - le alzo la voz y al darse cuenta de su tono le dijo - lo siento, lo que quería decir era que... no tienes la culpa, fuiste usada horriblemente pero debemos agradecer que estas bien y que todo ha vuelto a la realidad... gracias s que el destino te dio una nueva oportunidad... - volvio a mirar el hermoso cielo nocturno y tras ello su mirada se reflejaba por la hermosa Luna Fantasma - ademas - conitnuo diciendo - Una hermosa niña de aquel mundo - señalando con el dedo - te ayudo ¿lo sabias? Selene sabia perfectamente lo que estaba diciendo, la historia de Hitomi era conocida por todas partes y a ella no le extrañaban las palabras de Van mas las ultimas palabras incomodaron a la chica,de una u otra forma había sentido celos por la manera en que el rey siempre se diriga cuando hablaba de la mujer del otro mundo... Sea lo que sea - dijo Selene - le agradezco a mi destino por la oportunidad que me ha dado de volver a vivir una vida que crei haber perdido al lado de mi hermano... él ha sido tan bueno conmigo, lo quiero tanto. Allen es un gran hombre - dijo Van mientras veía cómo el rostro de la chica era tan hermoso, aunque despues de todo sabía que no le interesaba nada de ella... nada. Rey.. - dijo Selene Dime Van, solamente Van - sonrio el chico mostrando un gesto de amabiliad - no tienes que ser tan formal conmigo - y volteando hacia ella le tomo la mano derecha, la chica se sorprendio por el acto tan repentino y el rey le beso sus suaves manos - que tengas buenas noches - termino diciendo mientras inclinado miraba por arriba de sus ojos para alcanzar la vista de la chica, el corazón de Selene se agito fuertemente... el chico de ojos carmesi era tan apuesto y su mirada tan explosiva le hacia exitarse. Van siempre había sido formal, había dejado esa frialdad que tantos problemas le había causado con Hitomi y desde ese entonces siempre había sido muy abierto. De esta forma Van se alejo olvidando que Selene había nombrado su nombre para decirle algo, e ignorando su descortecia se alejo lentamente hasta llegar a los enormes escalones que lo llevaban a las alcobas. ... Van.. - penso Selene dentro de si mientras la luna alumbraba solamente la mitad de su cuerpo - ¿que significa para ti la chica?...- pensó Selene mientras veía como se alejaba el rey - poque me gustas tanto que no soporto oir cómo alabas a la extraña... La noche continuaba brillante y resplandeciente, las velas del palacio habian sido ya apagadas aunque no era necesarias ni siquiera que hubiesen sido prendidas. La hermosa luna fantasma anunciaba que esa noche no sería común, su luz resplandeciente era tal grado que misteriosamente ocupada un hueco grande entre las almas de los jóvenes, Gaea había sido visitada por sueños de dos jóvenes que el destino no deseaba unir... mientras que en la Luna Fantasma otros jóvenes luchaban por que el destino les brindará otra oportunidad.
Hola a todos, disculpen la tardanza en terminar este capitulo.. pero en realidad estaba algo ocupada con la escuela. Quiero agradecer a todos los que me han escrito dandome sus buenos comentarios, estoy muy contenta de que les guste mi historia y ¡¡no se desesperen!! ^^ pronto en el otro capitulo habrá un reencuentro entre nuestra querida pareja ¡se los prometo!. La historia esta avanzando lentamente para que sea mas detallada y pueda haber un mundo mas expansivo en nuestra imaginación y ademas para que despierte nuestro interés. Gracias por seguir leyendo mis historias ¡hasta luego!.
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