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Canibalismo y Estética



Del Canibalismo Paranoico de la Gastro - Estética
Hacia una ESTETICA BIOLOGICA.
La oralidad, vía imperial de acceso al Universo Daliliano.



Contenido
I
introducción
Dali COsmico
El secreto de Dalí
Una Oralidad Cósmica
Una Oralidad Paranoica
Un Canibalismo Cosmico
Un Canibalismo Dioscurico y Estético
Canibalismo y Ritual Funerario
Oralidad Caníbal y Estética
Estética e Imagen del Cuerpo
Esta Extravagante Cocina del Espacio
Canibalismo de los Seres Objetos






Canibalismo megalomaniaco: "Come todo", es decir, canibalismo cósmico vivido y sublimado, através de los mecanisos delirantes del Método Paranoico Crítico, en una estética biológica de las estructuras duras y blandas, o reblandecidas; Tal nos parece ser esa vía imperial de acceso a la más prodigiosa personalidad de nuestra época.

Dalí Cósmico

La mejor guía, la más segura y corta, para comprender el universo daliliano, es Dalí mismo. Nos contentaremos con seguir y anotar sus propios pensamientos y confrontarlos rigurosa y sistemáticamente, como hace siempre Dalí, a los conocimientos científicos actuales más específicos y apropiados.

Sigamos pues a Dalí:

" Mi obra es un reflejo, uno de los inumerables reflejos de lo que realizo, escribo y pienso. Toda mi pintura no es mas que una parada de mi gastronomía ".

He aquí nuestro punto de partida: el sistema del mundo, la cosmología y la cosmogénesis según Dalí. Acercarse a su secreto es acercarse al misterio del genio y de la locura, del amor y de la muerte, del arte y de la vida, de todo lo que es esencial para el hombre: el hombre mismo. "Perverso poliformo", Dalí se nos revela también como él más auténtico "genio poliformo", un Leonardo da Vinci del siglo XX. Paradójicamente, con Picasso, y como él: El hombre más conocido y más representativo de nuestra época, Dali, es él más desconocido. Su obra poética, filosófica y estética han marcado nuestra sencibilidad y queda aun por descubrir. Intentemos pues, develar el secreto y comprender, según la expresión de Dalí, "el secreto resecreto", el secreto del secreto; secreto y resecreto bien ocultos, a pesar suyo, en toda su vida, su comportamiento, sus obras, su pensamiento consciente y sobre todo inconsciente, y muy explícitamente ocultos en sus obras: " La vida secreta de Salvador Dalí" y sus escritos estéticos y obras del periodo 1931- 1936.

Nuestro "Dalí cósmico", prefacio al "Dalí por Dalí" de Draeger -1971-, indicaba la vía real de acceso al secreto: El concepto neuropsiquiátrico de " Imagen del cuerpo" de donde procede en Dalí una fundamental nostalgia platónica de recuperación de su mitad perdida, de su doble femenino, encarnado en Gala desde 1929.

Él prólogo a "Diners de Gala" - labor -1974- abordaba discretamente el secreto de este secreto, lo que se oculta detrás de él y está al origen del genio creador del Dalí: La oralidad del niño de pecho que fue Dalí.

El Secreto de Dalí

Después de una larga serie de conservaciones grabadas en magnetófono de 1954 a 1958, conseguimos descubrir y revelar a nuestro "paciente" verdaderamente muy paciente - porque ninguno de nosotros sabía a dónde íbamos durante estos cuatro años- el secreto: La naturaleza dioscúrica de su personalidad. Contaremos detalladamente en otra parte las circunstancias y resultados de esta revelación que hemos esquematizado en estas paginas de introduccion al libro "Dalí por Dalí". Dalí entra de repente y para varios años en un período de exaltación jubilosa a conciencia de esta revelación a pesar de los paroxismos emocionales y dramáticos de los acontecimientos recordados y reactivados, y centro una parte de sus pensamientos y actividades sobre "su mito trágico" el mito dioscúrico de Gala - Dalí, Pólux y Elena, Castor y Pólux, gemelos cósmicos. Lo cuenta entonces a todos y en todo momento, en España en Francia y en Norteamérica; en la radio, en la televisión, en innumerables conversaciones privadas o en sus conferencias de prensa. Añade una nueva construcción a su casa de Port Lligat, coronada exteriormente por dos huevos y que abriga en su interior un lecho majestuoso, ovoide, para los Gemelos Divinos- verdadero altar de este templo dioscúrico.

En 1965, Dalí nos ofrece una maravillosa descripción de esta dramática " experiencia vivida", en sus "Conversaciones con Alain Bosquet".

"El 5 de junio de 1958 nuestro comun amigo el Dr. Pierre roumeguere me leyó su tesis sobre el mito dioscúrico de Dalí. Sentí entonces, con incomparables escalofríos, la verdad absoluta por primera vez: Una tesis de psicoanálisis me reveló el drama que está a la base de mi estructura trágica. Se trataba de la presencia ineluctable, en el fondo de mí, de mi hermano muerto, tan adorado por mis padres que, al nacer yo me pusieron el mismo nombre, Salvador. El choque fue violento, como el de una revelación. Ello explica también los terrores de que era presa cada vez que penetraba en la habitación de mis padres y que veía la fotografía de mi hermano muerto: un niño muy guapo, engalando de encajes y cuya imagen estaba muy retocada, hasta el punto de que, por contraste, toda la noche me representaba a este hermano ideal en un estado de putrefacción total. Solo me dormía con el pensamiento de mi propia muerte, y aceptando hallarme en el ataúd, finalmente en reposo. Gracias a Pierre Roumeguere, he podido comprobar que un mito arquetípico como el de Castor y Pólux tenía para mí un sentido de realidad visceral. La experiencia por las entrañas ha dado razón a la estructura mental de mi ser… Es la prueba física de un descubrimiento explicado, con todas las garantías necesarias, por un sabio.

Una Oralidad Cósmica. " comer todo"

"La vida secreta de Salvador Dalí" analiza magistralmente, en fórmulas admirables de precisión científica, el punto de partida y la génesis de toda su personalidad, exactamente localizada en esta centro de los centros que es la oralida y el estado oral, origen y fundamento de esta:

"Toma la conciencia de lo real por las mandíbulas".

En el punto e partida, una frenética bulimia, una necesidad esencial, fundamental, irreprensible, fatal como un instinto, de comer, de comer lo que sea, siempre, en todas partes y totalmente.

"Todo lo que es comestible me exalta… Mordía todo: la remolacha, las cebollas…"

Y todo debe hacerse comestible:

"Soñaba hacer de pan los muros de la casa que habitábamos en Cadaqués. Deseaba que todas las sillas fueran de chocolate. Es un proyecto al que aun hoy no he renunciado".

Es esencial observar el carácter reversible, recíproco, de esta relación que, proyecta sobre todo, funda el mecanismo perseguido - perseguidor de la psicosis paranoica. Así, ¿Dalí va a cobrar un cheque? Cree que el cajero comerá su cheque y rehusa dárselo:

" ¿Qué va hacer con el cheque?, Pregunta Gala. Puede comérselo… y nosotros nos quedaríamos sin comer…"

Y en otro lugar

"Me asombra que un empleado de banco no coma un cheque".

Una Oralidad Paranoica

Pero si la pulsión crece, deviene violenta e irreprimible, la comestíbilidad misma no tendrá limite alguno, ningún freno: esta oralidad "devorante": Querrá comer todo. Pero es exáctamente lo que Dalí describe al explicar la dinámica de esta pulsión. Primero la desaparición de los límites.

"No había nada que no se pudiera comer; era mi expresión favorita en esta época".

Luego la exaltación sube en un crescendo de extensión:

"Mis representaciones comestibles, intestinales y digestivas se intensificaron… Quería comerlo todo y proyectaba… construir una gran mesa de huevos duros, que se pudiera engullir…"

¡Comerlo todo! Ahí se encuentra el fantasma obsesional más precoz y esencial de la vivencia daliliana, de lo que Heidegger llama "dasein", el ser - en - él - mundo, y "mitsein", el ser - con origen y trama invisible de la persona, de la existencia vivida, asumida en destino.

Dalí concluye entonces de forma soberbia:

"Todas mis tomas de conciencia se transforman en golosinas y todas mis golosinas se transforman en tomas de conciencia" Consideramos y admiramos extraordinaria formulación, fulgurante de concisión y de potencia expresiva, núcleo o centro mismo de una dinámica vivida, sentida y pensada por una conciencia implacable de lucidez y de lógica analíticas, que aíslan del caos o de la nada los recursos mas olvidados: los de la infancia - la esencia generadora de la personalidad: esta

"Toma de conciencia de lo real por las mandíbulas"

Pero admiramos sobre todo esta presentación del mecanismo genético en términos de "transformaciones", y lo que es más, de "transformaciones reversibles", que develan así una relación previa primera, fundamental, definitiva, entre lo "vivido - sentido" de las "golosinas" "transformadas" en conciencia según una magnifica y típica relación circular, cerrada, modelo operatorio de narcisismo:

conciencia golosina

Que llevara al término último del pensamiento de la mística daliliana, como de toda mística, y situando junto ala monarquía anárquica, el conservadurismo revolucionario de la tradición, de la Estética Barroco – Clásica, de un espiritualismo materialista y un materialismo espiritualista y místico, tan próximo del espíritu de las sociedades secretas y alquímicas.

“En la medida en que soy un místico español, soy hiperrealista, partiendo de lo concreto para llegar a lo concreto”.

O sea una nueva reacción circular:

Concreto – Alucinaciones Delirantes (metodo paranoico critico) - Concreto – Alucinaciones Delirantes (metodo paranoico critico)

Un Canibalismo Cosmico

Por que si la relación oral es la base de la relación con el mundo exterior, como observa Dalí a quien a nada escapa:

“Mi fijación mundana sé hacia pues por la vía triunfal de la boca”

Entonces su relación con otro, ignorada deliberadamente hasta aquí, sera fundamentalmente “caníbal”. Y por eso es efectivamente, lo que pasa.

“El mayor refinamiento gastronómico es el de comer seres “cocidos y vivos.”

Dalí habla de las jóvenes ...:

“El interior de las jóvenes es exquisito... enrojecen cuando se las quiere hacer comestibles.”

¿Menciona a Napoleón?

“Me interesa sobre todo llamar la atención sobre los pantalones (apetitosos) de Napoleón...”

Evoca al Papa:

“Personalmente prefiero con mucho al Papa tipo Juan XXIII. Tenía un aire terriblemente comestible.”

La Espiritualidad:

“¿En qué consiste esta espirualidad? ¿Es comestible?

O su propia religiòn:

“La sublime ley fundamental de nuestra religión católica, apostólica, romana y rumana: Engullir a Dios vivo.”

Se refiere a un Rey:

“Conviene que un Rey sea como un buen queso: muy pasado, al límite de la delicuescencia.”

¿ Desea definirse? Dirá:

“El queso de gruyére de mi personalidad.”

- Igualmente explicara a Cézanne por la comestabilidad de su manzana, o a Corbusier por la no comestabilidad de su cemento que le hizo:

“Hundirse en picado y morir ahogado.

-Pero en compensación, recíprocamente, los otros podrán comerlo a el.

“El capitán Moore es un ser muy gentil, Nada prueba que un día no se ponga a comerme.”

Es el aspecto reversible de la reacción cíclica:

Comer ser comido
Un Canibalismo Dioscurico y Estético: “Los Yo como a Gala”.

Estará entonces en la lógica de estas relaciones que este canibalismo exista – y al máximo –como la compañera esposa. Si el comportamiento alimentario de Dalí parece no tener nada en común con el de todo el mundo, y se revela extremadamente complejo, sofisticado y saturado de imaginario, exactamente lo mismo ocurre con su comportamiento conyugal, y Dalí se explica sobre ello a menudo, larga e incansablemente.

Así, el décimo capitulo de “Diners de Gala”, dedicado significativamente a los “platos afrodisíacos”, se titula “Los yo como a Gala”.

Este capitúlo se llama no menos significativamente, en la primera versión rechazada: “Los sabores cósmicos”, sugiriendo bien la extensión de esta bulimia delirante a todos el cosmos, que adquiere así el mismo sabor del cuerpo glorioso y sublime de su gemela – esposa.

Pero es exactamente lo que Dalí desarrolla desde la primera línea del primer capitulo: “Gala” de las “Pasiones según Dalí”, es un verdadero festival de gastro – estética caníbal:

“Como he hecho de mi padre un uso gastronomico.”

Dalí describe largamente el lunar de la “oreja divina” de Gala, exactamente idéntico al de Picasso, y expresión de la “Divina Proporción”, luego

“Rubrica de las arquitecturas divinas”. Tomaba un valor sagrado, unía, por Picasso, mi amor a la pasión del padre y a la pasión estética.” Y así:

“Bajo forma de esta pastilla sagrada... hostia de la comunión paterna... Gala devenía una representación sublime y deleitable de mi padre.”

Y Dalí prosigue con las precisiones más fantásticas y sintomáticas. De una parte nos encontramos la reversibilidad comer ser comido.

“Así tenia la posibilidad de degustar en Gala a mi padre a pequeños sorbos suculentos y aceptando al mismo tiempo ser devorado por Gala...”

y de otra parte ese canibalismo en vía de extensión cósmica expresada en una relación circular:

“En fin, el inconsciente daliliano haciendo aparecer a Leda detrás de Gala, la madre cósmica de los Gemelos Divinos, yo puedo cerrar la boca y permitirme poseer (comer) en toda legitimidad a mi padre, mi hermano, mi madre y la belleza.”

Pero ¿qué significa entonces la reversibilidad: comer – ser comido? Un fantasma demasiado cargado de angustia se neutraliza y asegura invirtiéndose y Dalia quien nada le escapa no deja de explicarlo mas adelante:

“Y que nuestras pasiones sean devorantes, pero nosotros tengamos un apetito de vivir aun más grande a fin de devorarlas”

O aun, a propósito de la muerte:

“Las ganas de saber me devoran, pero yo devoro estas ganas.”

Canibalismo y Ritual Funerario: “Comer es siempre morir mucho”

Con el tema de la muerte, ella también devorante pero devorada, por tanto ligada a la oralidad de la que va a revelarse la cara oculta, aparece una dimensión totalmente nueva, la más incomprensible aparentemente, de la gastro – estética daliliana.

Por que nuestra búsqueda no tiene reposo: apenas alcanzado un nivel, se ofrece y se oculta otro, Apenas se ha respondido a una pregunta, surge otra.

¿Por qué esta fijación canibálica? ¿Qué dualidad se abriga tras el fantasma dioscúrico? La respuesta es sugerida por la última pieza de este puzzle gastronómico, el maridaje místico de la oralidad de la muerte.

Desde el primer capitulo de “Diners de GALA”, desde la primera frase, Dalí asesta esta estupefaciente y solemne proclamación:

“Dalí dice que, sin duda alguna, comer, especialmente comidas gastronómicas, es siempre morir mucho…”

Y habiendo planteado así la relación: Comer – Muerte, Dalí hará inmediatamente la formulación inversa y recíproca: Muerte – Comer, tan fuertes y necesarias son esta reversibilidad y reciprocidad ligadas a al oralidad.

“El espectro de la Muerte crea delicias supremas, expectoraciones salivares.”

En otras partes, desarrolla esta tema según esta implacable lógica de reversibilidad. Primero la

relación Muerte – Comer, luego la recíproca Comer – Muerte:

“Decir que pienso sin cesar en la Muerte no es bastante. Llevo en mi su fabulosa presencia. Más fuerte aún en el momento de comer. Me aparece la realidad de la muerte, se impone … En cuanto llega a mi nariz el olor de las sardinas asadas, me vuelvo hacia el cementerio y mi felicidad gastronómica se aumenta de la conciencia de la Muerte. Mi apetito mueve las tumbas. Al degustar las carnes limpísimas que vienen del mar, me digo “No estoy muerto, vivo, vivo” y salivo dos veces, degustando también esta evidencia notoria.”

Sobre la base de esta relación, y de su reversibilidad, Dalí que no omite nada, lúcida y lógicamente, funda un ritual catártico y profiláctico, formulado sucesivamente según los dos sentidos de la reversibilidad.

Primero en el sentido directo:

“Desde ahora, degustaré con un sabor particular la menor sardina si, al mismo tiempo, pienso en todos mis amigos muertos, de preferencia fusilados o martirizados.”

E inmediatamente prosigue en el sentido inverso, lúcidamente señalando:

“En compensación, si yo como con apetito de sardina, es que lo hago en nombre de los muertos, En nombre de los muertos yo lo como vorazmente.”

De este modo nos parece irrefutablemente establecidos por Dalí mismo los dos principios directores de la Gastro – Estética daliliana, ambos reversibles por reciprocidad de las relaciones con otros.

- De una parte, el Principio Dioscúrico:

Dalí come a Gala válido con el sentido: Gala come a Dalí.

- De otra parte, el Principio Oral:

Comer Morir y Morir Comer o sea las dos reacciones circulares.

Oralidad Caníbal y Estética

Las paginas de que disponemos nos permiten llegar aquí a ese “secreto del secreto” de Dalí, oculto tras la oralidad y además nuestro propósito es exponer la estética de Dalí, capaz de dar cuenta y “explicar” los aspectos más extraños e irracionales del universo daliliano.

Comencemos por evocar la importancia cualitativa y cuantitativa de los escritos de Dalí crítico de arte: en ello encontraremos siempre la oralidad, punto de parida y llegada subyacente a toda apreciación de los valores plásticos, así como de su técnica pictórica. Desde 1936, escribía: cuando Salvador Dalí habla de sus descubrimientos paranoicos críticos a propósito del fenómeno pictórico… esta especie de frenesí que consiste en querer tocarlo todo con las manos, peor aún, en querer comerlo todo y masticarlo todo.

Su último escrito – “Diez recetas de inmortalidad” Descharnes, París ,1973 – nos repite esta motivación obsesiva:

“Cuando supe que una molécula de emulsión holográfica contenía la imagen entera en tres dimensiones, exclamaba incontinente: ¡quiero comerla! Haciendo esta, podría realizar, al menos en efigie, uno de mis más queridos deseos: Comer el ser adorado de Gala, ingerir en mi, en mi organismo, las moléculas que contienen Galas holográficas sonrientes, nadando en Cabo Creus.”

Como su técnica de pintura, los juicios de Dalí crítico de arte proceden todos y siempre de la misma oralidad delirante y obsesiva: En 1933, hace un admirable análisis:

“De la belleza terrorífica y comestible de la arquitectura Modern Style” – título del artículo – subtitulado: “Aparición del imperialismo caníbal del Modern Style.” En 1936, vuelve largamente sobre el mismo tema:

“Los pintores prerafaelistas nos aportan y hacen resplandecer a las mujeres a la vez más deseables y más horrorosas que existen porque se trata de seres que tendríamos gran terror y angustia de comer.”

- En otra parte estudia:

-“Francois Millet, cuyo canibalismo erótico…”

-“Este lado apetecible género Meissonier…”

- “Este lado “digestivo alucinatorio” género Gustave Moreau…”

-“Este lado grandioso y caníbal tipo Millet…”

A propósito de Arquitectura de Gaudi:

- Este lado come triunfal de expectoraciones salivares, genero Modern Style de Barcelona.”

- De Pícasso, nos dice:

- “El fenómeno que biológico que constituye el cubismo de Pícasso ha sido el primer gran canibalismo imaginativo.”

Cada uno de sus escritos sobre el surrealismo procede de la misma visión – podríamos decir alucinación – estética, en la que se revela sea el aspecto comestible, es decir ser comido, sea un aspecto “glotón”, ”voraz”, ”caníbal”: Comer.

Analiza primero:

“La colosal responsabilidad nutritiva cultural del surrealismo…”

“El objeto surrealista … bajo el signo del erotismo, como ocurre con el objeto del amor, después de haber querido accionarle, hemos querido comerle.”

“Desde la aparición de objetos surrealistas de funcionamiento simbólico, se trataba mas bien como se podría llegar, por ejemplo, hacer comestible una mesa para la satisfacción al menos de parcial de los deseos imperiosos de “canibalismo de objetos.”

Al fin los surrealistas mismos entran en el remolino de reacción circular:

comer ser comido

“Salvador Dalí propone que se intente comer también a los surrealistas, porque nosotros los surrealistas somos alimento de buena calidad… porque los surrealistas somos caviar…”

Estética e Imagen del Cuerpo

Para dar cuenta y justificar en detalle esta estética y todas las obras aquí presentadas que de ella proceden, necesitamos analizar detenidamente este delirio caníbal, basado en “alucinaciones” sensoriales, visibles, sentidas y desarrolladas en fantasmas, luego racionalizadas como técnica en el célebre método paranoico crítico.

Contentémonos aquí con enunciar el itinerario de este delirio estético según las cuatro “llaves” de acceso al universo daliliano.

- En primer lugar la oralidad, esta “fijación en el mundo por la vía triunfal de la boca.”

- Luego esta oralidad sentida y vivida a través de la imagen del cuerpo. Todo ser, normal o no, siente vive y actúa a través de su cuerpo y de la imagen que de él se hace, su reflejo en su conciencia proyectada en el mundo exterior sobre los seres y los objetos. La imagen del cuerpo es el agente, el controlador, el principio director de nuestros actos y de nuestra personalidad, de la cooperación más o menos armoniosa – del deseo y el placer de lo imaginario con la realidad. Esta imagen del cuerpo está perturbada en el neurótico, completamente dislocada, fragmentada y reconstruida según un esquema irracional y atípico en el psícotico: una ilustración perfecta es proporcionada por los rostros y cuerpos de Picasso. En Dalí tenemos la ilustración casi fotográfica sino también la teoría lúcidamente explicada por los numerosos artículos publicados de 1931 a 1936 y que corresponden muy precisamente a la progresión de su psicosis, a la vuelta a la realidad y a su curación debida a través de su “transparencia” sobre Gala como lo hemos mostrado en “Dalí por Dalí”.

-Tercera llave, la proyección de la imagen del cuerpo expresión de la subjetividad de nuestro mundo interior, de donde sus choques y conflictos con la realidad exterior, objetiva. El ser normal aprende a ajustar su imagen del cuerpo, punto de apoyo espontáneo y natural de su acción, al mundo exterior. El psicótico rechaza el mundo objetivo que él “inviste” de su propia imagen del cuerpo, es decir que lo proyecta totalmente en el mundo exterior que le aparece entonces entera y exclusivamente formando de su propio cuerpo, invasor y dilatado a la escala absoluta del cosmos, fanática, rigurosamente y sin la menor concesión a ninguna otra realidad que la de su cuerpo, o mas bien de la imagen delirante y cósmica que él tiene. Esto normalmente es vivido por todos nosotros en el estadio de niño de pecho de los cuatro primeros meses de nuestra vida. Los pueblos conservan el recuerdo y lo expresan claramente en esas reservas de nuestro pasado infantil que son las mitologías. Es el mito universal del hombre cósmico primordial.

Ahora, y a partir del mundo entero como cuerpo, de esa delirante y cósmica imagen el cuerpo, podemos comprender la estética daliliana.

En primer lugar esta dialéctica de lo blando y e lo duro analizada en “Dalí por Dalí”: es necesariamente la dialéctica del cuerpo, arquitectura de la carne y hueso como Dalí nos repite incansablemente desde hace cuarenta años.

“Salvador Dalí no a dejado de insistir sobre este aspecto hipermaterialista primordial a todo proceso de conocimiento, de la biología ligada ala carne y al hueso de la estética.”

“Quien no ha tocado las estructuras óseas y la comida viva del delirio ornamental…”

“Esta Extravagante Cocina del Espacio”

No hay estética sin una concepción del espacio. Ahora comprendemos porqué y cómo el espacio es para Dalí carne, cuerpo, carnal, y carnal y carnoso.

“Para Euclides, el espacio – intersección, punto y plano no son mas que objetos materiales idealizados – no llega a alcanzar una consistencia superior a la de una sopa ligera de tapioca perfectamente utópica y enfriada.

Con Descartes, por la consideración del espacio como un contenido de tres dimensiones, empieza a espesar el jugo inspirado, y además y obre todo, a abrir el apetito de las expectoraciones salivares que provocan ya esta extravagante cocina del espacio: la cual halla definitivamente todo su peso nutritivo y toda su pesadez características en la manzana de Newton. Pero hasta Newton el espacio se nos ofrece menos como carne que como recipiente de esta carne; su papel es pasivo y crónicamente masoquista… Con el descubrimiento de la teoría ondulatoria de la luz y de los cuerpos electromagnéticos de Maxwell y Faraday, fueron necesarias las mil ductilidades provisionales del éter para llegar a la teoría moderna de la relatividad en la que el espacio sea convertido en esta buena carne colosalmente incitante, voraz y personal que aprieta en todo momento… los cuerpos de los “seres objetos.”

“Canibalismo de los Seres Objetos”

…Comedones afectuosos del espacio.”

Que aprietan en todo momento los cuerpos de los “seres - objetos”.

He aquí la cuarta llave, la que abre e par en par las últimas puertas del universo. Así no solamente el espacio, sino también los objetos del espacio participan de esta proyección del cuerpo: son cuerpos ellos mismos, cuerpo de carne y hueso, y en 1935 Dalí nos expone en detalle esta cuarta llave en un extraordinario articulo:

“Apariciones aerodinámicas de los seres objetos.”

Es naturalmente un recuerdo de la infancia, el placer voluptuoso que experimentaba en extraer de su nariz “con un ceremonial neurótico” los comedones. Desde entonces el espacio le apareció como una gigantesca nariz cósmica de la que surgían “ los seres - objetos” devenidos todos “comedones del espacio”. Limitémonos a señalar solamente los títulos de los parágrafos: “ los comedones del espacio” - ¡Comedones! ¡Comedones! ¡Se desliza! – “la esfinge del comedón” – “La barbarie del comedón” – “Ejemplos de objetos comedones” – y dos descripciones de esta “Aparición aerodinámicas de los seres – objetos.” :

“Todos estos coches aerodinámicos, gelatinosos, abollados de curvas superlisas, en las masivas anatomía salivar, de muslos venturosos y de vientres hundidos, género “Modern Style – Mae West”, todos estos coches atmosféricos, y de viseras grasas, comprimidas, exuberantes y viscosas no son otra cosa, os lo dice y garantiza Salvador Dalí, que los verdaderos “comedones” salidos resbaladizos, solemnes, atmosféricos y apoteósicos de la matriz misma del espacio, de al carne misma del espacio.”

He aquí explicada “La esfinge del comedón”, los extraños misterios de la creación y del nacimiento, de lo duro y de lo blando:

“Una nariz importante fabricada de una materia dúctil elástica (caucho compacto apropiado); sobre las curvas aerodinámicas y superlisas de la nariz, habrá pues una multitud de “ cuerpos extraños” incrustados de manera que no rompan la continuidad homogénea y superlisa de la superficie. Bastaría una compresión general con las dos manos para que cientos de minúsculos objetos – mesillas de noche, cráneos, botellas, pantallas, etc. – ericen por su ascensión lenta como la orquesta Paramount, las superficies hace un momento superlisas. – se tratará del comedón artificial, concreto y afectuoso.”

No podríamos en estas paginas, abordar lo más sorprendente e insólito, el secreto del secreto de Dalí, ni comentar buena parte de las obras presentadas por él, que nos lo revelan ocultándolo. Si duda día podremos publicar ese “secreto resecreto”: “Dalí niño de pecho” y “Dalí – espermatozoide cósmico”.

Esperamos en todo caso haber al menos demostrado las principales líneas de fuerza de la creación y de la estética dalilianas, y nos limitaremos aquí a reproducir fielmente, como colofón, la conclusión que Dalí mismo escribió en 1933 para este estudio, con el título.

“Retorno a la Belleza”

Allí donde se apaga la venus de la lógica, la Venus del “mal gusto”, “ la Venus de las pieles” se anuncia bajo el signo de la única belleza, la de las reales agitaciones vitales y materialistas.

La belleza no es mas que la suma de conciencia de nuestras perversiones.

Bretón ha dicho: “ la belleza será convulsiva o no será”.

“La nueva era Daliliana del canibalismo de los objetos” “ justifica igualmente esta conclusión":

La Belleza será Comestible o no será

Dar es – Salam – París, 26 de abril de 1974

SALVADOR DALÍ



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Canibalismo y Estética




Del Canibalismo Paranoico de la Gastro - Estética
Hacia una ESTETICA BIOLOGICA.
La oralidad, vía imperial de acceso al Universo Daliliano.


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Dali COsmico
El secreto de Dalí
Una Oralidad Cósmica
Una Oralidad Paranoica
Un Canibalismo Cosmico
Un Canibalismo Dioscurico y Estético
Canibalismo y Ritual Funerario
Oralidad Caníbal y Estética
Estética e Imagen del Cuerpo
Esta Extravagante Cocina del Espacio
Canibalismo de los Seres Objetos






Canibalismo megalomaniaco: "Come todo", es decir, canibalismo cósmico vivido y sublimado, através de los mecanisos delirantes del Método Paranoico Crítico, en una estética biológica de las estructuras duras y blandas, o reblandecidas; Tal nos parece ser esa vía imperial de acceso a la más prodigiosa personalidad de nuestra época.

Dalí Cósmico

La mejor guía, la más segura y corta, para comprender el universo daliliano, es Dalí mismo. Nos contentaremos con seguir y anotar sus propios pensamientos y confrontarlos rigurosa y sistemáticamente, como hace siempre Dalí, a los conocimientos científicos actuales más específicos y apropiados.

Sigamos pues a Dalí:

" Mi obra es un reflejo, uno de los inumerables reflejos de lo que realizo, escribo y pienso. Toda mi pintura no es mas que una parada de mi gastronomía ".

He aquí nuestro punto de partida: el sistema del mundo, la cosmología y la cosmogénesis según Dalí. Acercarse a su secreto es acercarse al misterio del genio y de la locura, del amor y de la muerte, del arte y de la vida, de todo lo que es esencial para el hombre: el hombre mismo. "Perverso poliformo", Dalí se nos revela también como él más auténtico "genio poliformo", un Leonardo da Vinci del siglo XX. Paradójicamente, con Picasso, y como él: El hombre más conocido y más representativo de nuestra época, Dali, es él más desconocido. Su obra poética, filosófica y estética han marcado nuestra sencibilidad y queda aun por descubrir. Intentemos pues, develar el secreto y comprender, según la expresión de Dalí, "el secreto resecreto", el secreto del secreto; secreto y resecreto bien ocultos, a pesar suyo, en toda su vida, su comportamiento, sus obras, su pensamiento consciente y sobre todo inconsciente, y muy explícitamente ocultos en sus obras: " La vida secreta de Salvador Dalí" y sus escritos estéticos y obras del periodo 1931- 1936.

Nuestro "Dalí cósmico", prefacio al "Dalí por Dalí" de Draeger -1971-, indicaba la vía real de acceso al secreto: El concepto neuropsiquiátrico de " Imagen del cuerpo" de donde procede en Dalí una fundamental nostalgia platónica de recuperación de su mitad perdida, de su doble femenino, encarnado en Gala desde 1929.

Él prólogo a "Diners de Gala" - labor -1974- abordaba discretamente el secreto de este secreto, lo que se oculta detrás de él y está al origen del genio creador del Dalí: La oralidad del niño de pecho que fue Dalí.

El Secreto de Dalí

Después de una larga serie de conservaciones grabadas en magnetófono de 1954 a 1958, conseguimos descubrir y revelar a nuestro "paciente" verdaderamente muy paciente - porque ninguno de nosotros sabía a dónde íbamos durante estos cuatro años- el secreto: La naturaleza dioscúrica de su personalidad. Contaremos detalladamente en otra parte las circunstancias y resultados de esta revelación que hemos esquematizado en estas paginas de introduccion al libro "Dalí por Dalí". Dalí entra de repente y para varios años en un período de exaltación jubilosa a conciencia de esta revelación a pesar de los paroxismos emocionales y dramáticos de los acontecimientos recordados y reactivados, y centro una parte de sus pensamientos y actividades sobre "su mito trágico" el mito dioscúrico de Gala - Dalí, Pólux y Elena, Castor y Pólux, gemelos cósmicos. Lo cuenta entonces a todos y en todo momento, en España en Francia y en Norteamérica; en la radio, en la televisión, en innumerables conversaciones privadas o en sus conferencias de prensa. Añade una nueva construcción a su casa de Port Lligat, coronada exteriormente por dos huevos y que abriga en su interior un lecho majestuoso, ovoide, para los Gemelos Divinos- verdadero altar de este templo dioscúrico.

En 1965, Dalí nos ofrece una maravillosa descripción de esta dramática " experiencia vivida", en sus "Conversaciones con Alain Bosquet".

"El 5 de junio de 1958 nuestro comun amigo el Dr. Pierre roumeguere me leyó su tesis sobre el mito dioscúrico de Dalí. Sentí entonces, con incomparables escalofríos, la verdad absoluta por primera vez: Una tesis de psicoanálisis me reveló el drama que está a la base de mi estructura trágica. Se trataba de la presencia ineluctable, en el fondo de mí, de mi hermano muerto, tan adorado por mis padres que, al nacer yo me pusieron el mismo nombre, Salvador. El choque fue violento, como el de una revelación. Ello explica también los terrores de que era presa cada vez que penetraba en la habitación de mis padres y que veía la fotografía de mi hermano muerto: un niño muy guapo, engalando de encajes y cuya imagen estaba muy retocada, hasta el punto de que, por contraste, toda la noche me representaba a este hermano ideal en un estado de putrefacción total. Solo me dormía con el pensamiento de mi propia muerte, y aceptando hallarme en el ataúd, finalmente en reposo. Gracias a Pierre Roumeguere, he podido comprobar que un mito arquetípico como el de Castor y Pólux tenía para mí un sentido de realidad visceral. La experiencia por las entrañas ha dado razón a la estructura mental de mi ser… Es la prueba física de un descubrimiento explicado, con todas las garantías necesarias, por un sabio.

Una Oralidad Cósmica. " comer todo"

"La vida secreta de Salvador Dalí" analiza magistralmente, en fórmulas admirables de precisión científica, el punto de partida y la génesis de toda su personalidad, exactamente localizada en esta centro de los centros que es la oralida y el estado oral, origen y fundamento de esta:

"Toma la conciencia de lo real por las mandíbulas".

En el punto e partida, una frenética bulimia, una necesidad esencial, fundamental, irreprensible, fatal como un instinto, de comer, de comer lo que sea, siempre, en todas partes y totalmente.

"Todo lo que es comestible me exalta… Mordía todo: la remolacha, las cebollas…"

Y todo debe hacerse comestible:

"Soñaba hacer de pan los muros de la casa que habitábamos en Cadaqués. Deseaba que todas las sillas fueran de chocolate. Es un proyecto al que aun hoy no he renunciado".

Es esencial observar el carácter reversible, recíproco, de esta relación que, proyecta sobre todo, funda el mecanismo perseguido - perseguidor de la psicosis paranoica. Así, ¿Dalí va a cobrar un cheque? Cree que el cajero comerá su cheque y rehusa dárselo:

" ¿Qué va hacer con el cheque?, Pregunta Gala. Puede comérselo… y nosotros nos quedaríamos sin comer…"

Y en otro lugar

"Me asombra que un empleado de banco no coma un cheque".

Una Oralidad Paranoica

Pero si la pulsión crece, deviene violenta e irreprimible, la comestíbilidad misma no tendrá limite alguno, ningún freno: esta oralidad "devorante": Querrá comer todo. Pero es exáctamente lo que Dalí describe al explicar la dinámica de esta pulsión. Primero la desaparición de los límites.

"No había nada que no se pudiera comer; era mi expresión favorita en esta época".

Luego la exaltación sube en un crescendo de extensión:

"Mis representaciones comestibles, intestinales y digestivas se intensificaron… Quería comerlo todo y proyectaba… construir una gran mesa de huevos duros, que se pudiera engullir…"

¡Comerlo todo! Ahí se encuentra el fantasma obsesional más precoz y esencial de la vivencia daliliana, de lo que Heidegger llama "dasein", el ser - en - él - mundo, y "mitsein", el ser - con origen y trama invisible de la persona, de la existencia vivida, asumida en destino.

Dalí concluye entonces de forma soberbia:

"Todas mis tomas de conciencia se transforman en golosinas y todas mis golosinas se transforman en tomas de conciencia" Consideramos y admiramos extraordinaria formulación, fulgurante de concisión y de potencia expresiva, núcleo o centro mismo de una dinámica vivida, sentida y pensada por una conciencia implacable de lucidez y de lógica analíticas, que aíslan del caos o de la nada los recursos mas olvidados: los de la infancia - la esencia generadora de la personalidad: esta

"Toma de conciencia de lo real por las mandíbulas"

Pero admiramos sobre todo esta presentación del mecanismo genético en términos de "transformaciones", y lo que es más, de "transformaciones reversibles", que develan así una relación previa primera, fundamental, definitiva, entre lo "vivido - sentido" de las "golosinas" "transformadas" en conciencia según una magnifica y típica relación circular, cerrada, modelo operatorio de narcisismo:

conciencia golosina

Que llevara al término último del pensamiento de la mística daliliana, como de toda mística, y situando junto ala monarquía anárquica, el conservadurismo revolucionario de la tradición, de la Estética Barroco – Clásica, de un espiritualismo materialista y un materialismo espiritualista y místico, tan próximo del espíritu de las sociedades secretas y alquímicas.

“En la medida en que soy un místico español, soy hiperrealista, partiendo de lo concreto para llegar a lo concreto”.

O sea una nueva reacción circular:

Concreto – Alucinaciones Delirantes (metodo paranoico critico) - Concreto – Alucinaciones Delirantes (metodo paranoico critico)

Un Canibalismo Cosmico

Por que si la relación oral es la base de la relación con el mundo exterior, como observa Dalí a quien a nada escapa:

“Mi fijación mundana sé hacia pues por la vía triunfal de la boca”

Entonces su relación con otro, ignorada deliberadamente hasta aquí, sera fundamentalmente “caníbal”. Y por eso es efectivamente, lo que pasa.

“El mayor refinamiento gastronómico es el de comer seres “cocidos y vivos.”

Dalí habla de las jóvenes ...:

“El interior de las jóvenes es exquisito... enrojecen cuando se las quiere hacer comestibles.”

¿Menciona a Napoleón?

“Me interesa sobre todo llamar la atención sobre los pantalones (apetitosos) de Napoleón...”

Evoca al Papa:

“Personalmente prefiero con mucho al Papa tipo Juan XXIII. Tenía un aire terriblemente comestible.”

La Espiritualidad:

“¿En qué consiste esta espirualidad? ¿Es comestible?

O su propia religiòn:

“La sublime ley fundamental de nuestra religión católica, apostólica, romana y rumana: Engullir a Dios vivo.”

Se refiere a un Rey:

“Conviene que un Rey sea como un buen queso: muy pasado, al límite de la delicuescencia.”

¿ Desea definirse? Dirá:

“El queso de gruyére de mi personalidad.”

- Igualmente explicara a Cézanne por la comestabilidad de su manzana, o a Corbusier por la no comestabilidad de su cemento que le hizo:

“Hundirse en picado y morir ahogado.

-Pero en compensación, recíprocamente, los otros podrán comerlo a el.

“El capitán Moore es un ser muy gentil, Nada prueba que un día no se ponga a comerme.”

Es el aspecto reversible de la reacción cíclica:

Comer ser comido
Un Canibalismo Dioscurico y Estético: “Los Yo como a Gala”.

Estará entonces en la lógica de estas relaciones que este canibalismo exista – y al máximo –como la compañera esposa. Si el comportamiento alimentario de Dalí parece no tener nada en común con el de todo el mundo, y se revela extremadamente complejo, sofisticado y saturado de imaginario, exactamente lo mismo ocurre con su comportamiento conyugal, y Dalí se explica sobre ello a menudo, larga e incansablemente.

Así, el décimo capitulo de “Diners de Gala”, dedicado significativamente a los “platos afrodisíacos”, se titula “Los yo como a Gala”.

Este capitúlo se llama no menos significativamente, en la primera versión rechazada: “Los sabores cósmicos”, sugiriendo bien la extensión de esta bulimia delirante a todos el cosmos, que adquiere así el mismo sabor del cuerpo glorioso y sublime de su gemela – esposa.

Pero es exactamente lo que Dalí desarrolla desde la primera línea del primer capitulo: “Gala” de las “Pasiones según Dalí”, es un verdadero festival de gastro – estética caníbal:

“Como he hecho de mi padre un uso gastronomico.”

Dalí describe largamente el lunar de la “oreja divina” de Gala, exactamente idéntico al de Picasso, y expresión de la “Divina Proporción”, luego

“Rubrica de las arquitecturas divinas”. Tomaba un valor sagrado, unía, por Picasso, mi amor a la pasión del padre y a la pasión estética.” Y así:

“Bajo forma de esta pastilla sagrada... hostia de la comunión paterna... Gala devenía una representación sublime y deleitable de mi padre.”

Y Dalí prosigue con las precisiones más fantásticas y sintomáticas. De una parte nos encontramos la reversibilidad comer ser comido.

“Así tenia la posibilidad de degustar en Gala a mi padre a pequeños sorbos suculentos y aceptando al mismo tiempo ser devorado por Gala...”

y de otra parte ese canibalismo en vía de extensión cósmica expresada en una relación circular:

“En fin, el inconsciente daliliano haciendo aparecer a Leda detrás de Gala, la madre cósmica de los Gemelos Divinos, yo puedo cerrar la boca y permitirme poseer (comer) en toda legitimidad a mi padre, mi hermano, mi madre y la belleza.”

Pero ¿qué significa entonces la reversibilidad: comer – ser comido? Un fantasma demasiado cargado de angustia se neutraliza y asegura invirtiéndose y Dalia quien nada le escapa no deja de explicarlo mas adelante:

“Y que nuestras pasiones sean devorantes, pero nosotros tengamos un apetito de vivir aun más grande a fin de devorarlas”

O aun, a propósito de la muerte:

“Las ganas de saber me devoran, pero yo devoro estas ganas.”

Canibalismo y Ritual Funerario: “Comer es siempre morir mucho”

Con el tema de la muerte, ella también devorante pero devorada, por tanto ligada a la oralidad de la que va a revelarse la cara oculta, aparece una dimensión totalmente nueva, la más incomprensible aparentemente, de la gastro – estética daliliana.

Por que nuestra búsqueda no tiene reposo: apenas alcanzado un nivel, se ofrece y se oculta otro, Apenas se ha respondido a una pregunta, surge otra.

¿Por qué esta fijación canibálica? ¿Qué dualidad se abriga tras el fantasma dioscúrico? La respuesta es sugerida por la última pieza de este puzzle gastronómico, el maridaje místico de la oralidad de la muerte.

Desde el primer capitulo de “Diners de GALA”, desde la primera frase, Dalí asesta esta estupefaciente y solemne proclamación:

“Dalí dice que, sin duda alguna, comer, especialmente comidas gastronómicas, es siempre morir mucho…”

Y habiendo planteado así la relación: Comer – Muerte, Dalí hará inmediatamente la formulación inversa y recíproca: Muerte – Comer, tan fuertes y necesarias son esta reversibilidad y reciprocidad ligadas a al oralidad.

“El espectro de la Muerte crea delicias supremas, expectoraciones salivares.”

En otras partes, desarrolla esta tema según esta implacable lógica de reversibilidad. Primero la

relación Muerte – Comer, luego la recíproca Comer – Muerte:

“Decir que pienso sin cesar en la Muerte no es bastante. Llevo en mi su fabulosa presencia. Más fuerte aún en el momento de comer. Me aparece la realidad de la muerte, se impone … En cuanto llega a mi nariz el olor de las sardinas asadas, me vuelvo hacia el cementerio y mi felicidad gastronómica se aumenta de la conciencia de la Muerte. Mi apetito mueve las tumbas. Al degustar las carnes limpísimas que vienen del mar, me digo “No estoy muerto, vivo, vivo” y salivo dos veces, degustando también esta evidencia notoria.”

Sobre la base de esta relación, y de su reversibilidad, Dalí que no omite nada, lúcida y lógicamente, funda un ritual catártico y profiláctico, formulado sucesivamente según los dos sentidos de la reversibilidad.

Primero en el sentido directo:

“Desde ahora, degustaré con un sabor particular la menor sardina si, al mismo tiempo, pienso en todos mis amigos muertos, de preferencia fusilados o martirizados.”

E inmediatamente prosigue en el sentido inverso, lúcidamente señalando:

“En compensación, si yo como con apetito de sardina, es que lo hago en nombre de los muertos, En nombre de los muertos yo lo como vorazmente.”

De este modo nos parece irrefutablemente establecidos por Dalí mismo los dos principios directores de la Gastro – Estética daliliana, ambos reversibles por reciprocidad de las relaciones con otros.

- De una parte, el Principio Dioscúrico:

Dalí come a Gala válido con el sentido: Gala come a Dalí.

- De otra parte, el Principio Oral:

Comer Morir y Morir Comer o sea las dos reacciones circulares.

Oralidad Caníbal y Estética

Las paginas de que disponemos nos permiten llegar aquí a ese “secreto del secreto” de Dalí, oculto tras la oralidad y además nuestro propósito es exponer la estética de Dalí, capaz de dar cuenta y “explicar” los aspectos más extraños e irracionales del universo daliliano.

Comencemos por evocar la importancia cualitativa y cuantitativa de los escritos de Dalí crítico de arte: en ello encontraremos siempre la oralidad, punto de parida y llegada subyacente a toda apreciación de los valores plásticos, así como de su técnica pictórica. Desde 1936, escribía: cuando Salvador Dalí habla de sus descubrimientos paranoicos críticos a propósito del fenómeno pictórico… esta especie de frenesí que consiste en querer tocarlo todo con las manos, peor aún, en querer comerlo todo y masticarlo todo.

Su último escrito – “Diez recetas de inmortalidad” Descharnes, París ,1973 – nos repite esta motivación obsesiva:

“Cuando supe que una molécula de emulsión holográfica contenía la imagen entera en tres dimensiones, exclamaba incontinente: ¡quiero comerla! Haciendo esta, podría realizar, al menos en efigie, uno de mis más queridos deseos: Comer el ser adorado de Gala, ingerir en mi, en mi organismo, las moléculas que contienen Galas holográficas sonrientes, nadando en Cabo Creus.”

Como su técnica de pintura, los juicios de Dalí crítico de arte proceden todos y siempre de la misma oralidad delirante y obsesiva: En 1933, hace un admirable análisis:

“De la belleza terrorífica y comestible de la arquitectura Modern Style” – título del artículo – subtitulado: “Aparición del imperialismo caníbal del Modern Style.” En 1936, vuelve largamente sobre el mismo tema:

“Los pintores prerafaelistas nos aportan y hacen resplandecer a las mujeres a la vez más deseables y más horrorosas que existen porque se trata de seres que tendríamos gran terror y angustia de comer.”

- En otra parte estudia:

-“Francois Millet, cuyo canibalismo erótico…”

-“Este lado apetecible género Meissonier…”

- “Este lado “digestivo alucinatorio” género Gustave Moreau…”

-“Este lado grandioso y caníbal tipo Millet…”

A propósito de Arquitectura de Gaudi:

- Este lado come triunfal de expectoraciones salivares, genero Modern Style de Barcelona.”

- De Pícasso, nos dice:

- “El fenómeno que biológico que constituye el cubismo de Pícasso ha sido el primer gran canibalismo imaginativo.”

Cada uno de sus escritos sobre el surrealismo procede de la misma visión – podríamos decir alucinación – estética, en la que se revela sea el aspecto comestible, es decir ser comido, sea un aspecto “glotón”, ”voraz”, ”caníbal”: Comer.

Analiza primero:

“La colosal responsabilidad nutritiva cultural del surrealismo…”

“El objeto surrealista … bajo el signo del erotismo, como ocurre con el objeto del amor, después de haber querido accionarle, hemos querido comerle.”

“Desde la aparición de objetos surrealistas de funcionamiento simbólico, se trataba mas bien como se podría llegar, por ejemplo, hacer comestible una mesa para la satisfacción al menos de parcial de los deseos imperiosos de “canibalismo de objetos.”

Al fin los surrealistas mismos entran en el remolino de reacción circular:

comer ser comido

“Salvador Dalí propone que se intente comer también a los surrealistas, porque nosotros los surrealistas somos alimento de buena calidad… porque los surrealistas somos caviar…”

Estética e Imagen del Cuerpo

Para dar cuenta y justificar en detalle esta estética y todas las obras aquí presentadas que de ella proceden, necesitamos analizar detenidamente este delirio caníbal, basado en “alucinaciones” sensoriales, visibles, sentidas y desarrolladas en fantasmas, luego racionalizadas como técnica en el célebre método paranoico crítico.

Contentémonos aquí con enunciar el itinerario de este delirio estético según las cuatro “llaves” de acceso al universo daliliano.

- En primer lugar la oralidad, esta “fijación en el mundo por la vía triunfal de la boca.”

- Luego esta oralidad sentida y vivida a través de la imagen del cuerpo. Todo ser, normal o no, siente vive y actúa a través de su cuerpo y de la imagen que de él se hace, su reflejo en su conciencia proyectada en el mundo exterior sobre los seres y los objetos. La imagen del cuerpo es el agente, el controlador, el principio director de nuestros actos y de nuestra personalidad, de la cooperación más o menos armoniosa – del deseo y el placer de lo imaginario con la realidad. Esta imagen del cuerpo está perturbada en el neurótico, completamente dislocada, fragmentada y reconstruida según un esquema irracional y atípico en el psícotico: una ilustración perfecta es proporcionada por los rostros y cuerpos de Picasso. En Dalí tenemos la ilustración casi fotográfica sino también la teoría lúcidamente explicada por los numerosos artículos publicados de 1931 a 1936 y que corresponden muy precisamente a la progresión de su psicosis, a la vuelta a la realidad y a su curación debida a través de su “transparencia” sobre Gala como lo hemos mostrado en “Dalí por Dalí”.

-Tercera llave, la proyección de la imagen del cuerpo expresión de la subjetividad de nuestro mundo interior, de donde sus choques y conflictos con la realidad exterior, objetiva. El ser normal aprende a ajustar su imagen del cuerpo, punto de apoyo espontáneo y natural de su acción, al mundo exterior. El psicótico rechaza el mundo objetivo que él “inviste” de su propia imagen del cuerpo, es decir que lo proyecta totalmente en el mundo exterior que le aparece entonces entera y exclusivamente formando de su propio cuerpo, invasor y dilatado a la escala absoluta del cosmos, fanática, rigurosamente y sin la menor concesión a ninguna otra realidad que la de su cuerpo, o mas bien de la imagen delirante y cósmica que él tiene. Esto normalmente es vivido por todos nosotros en el estadio de niño de pecho de los cuatro primeros meses de nuestra vida. Los pueblos conservan el recuerdo y lo expresan claramente en esas reservas de nuestro pasado infantil que son las mitologías. Es el mito universal del hombre cósmico primordial.

Ahora, y a partir del mundo entero como cuerpo, de esa delirante y cósmica imagen el cuerpo, podemos comprender la estética daliliana.

En primer lugar esta dialéctica de lo blando y e lo duro analizada en “Dalí por Dalí”: es necesariamente la dialéctica del cuerpo, arquitectura de la carne y hueso como Dalí nos repite incansablemente desde hace cuarenta años.

“Salvador Dalí no a dejado de insistir sobre este aspecto hipermaterialista primordial a todo proceso de conocimiento, de la biología ligada ala carne y al hueso de la estética.”

“Quien no ha tocado las estructuras óseas y la comida viva del delirio ornamental…”

“Esta Extravagante Cocina del Espacio”

No hay estética sin una concepción del espacio. Ahora comprendemos porqué y cómo el espacio es para Dalí carne, cuerpo, carnal, y carnal y carnoso.

“Para Euclides, el espacio – intersección, punto y plano no son mas que objetos materiales idealizados – no llega a alcanzar una consistencia superior a la de una sopa ligera de tapioca perfectamente utópica y enfriada.

Con Descartes, por la consideración del espacio como un contenido de tres dimensiones, empieza a espesar el jugo inspirado, y además y obre todo, a abrir el apetito de las expectoraciones salivares que provocan ya esta extravagante cocina del espacio: la cual halla definitivamente todo su peso nutritivo y toda su pesadez características en la manzana de Newton. Pero hasta Newton el espacio se nos ofrece menos como carne que como recipiente de esta carne; su papel es pasivo y crónicamente masoquista… Con el descubrimiento de la teoría ondulatoria de la luz y de los cuerpos electromagnéticos de Maxwell y Faraday, fueron necesarias las mil ductilidades provisionales del éter para llegar a la teoría moderna de la relatividad en la que el espacio sea convertido en esta buena carne colosalmente incitante, voraz y personal que aprieta en todo momento… los cuerpos de los “seres objetos.”

“Canibalismo de los Seres Objetos”

…Comedones afectuosos del espacio.”

Que aprietan en todo momento los cuerpos de los “seres - objetos”.

He aquí la cuarta llave, la que abre e par en par las últimas puertas del universo. Así no solamente el espacio, sino también los objetos del espacio participan de esta proyección del cuerpo: son cuerpos ellos mismos, cuerpo de carne y hueso, y en 1935 Dalí nos expone en detalle esta cuarta llave en un extraordinario articulo:

“Apariciones aerodinámicas de los seres objetos.”

Es naturalmente un recuerdo de la infancia, el placer voluptuoso que experimentaba en extraer de su nariz “con un ceremonial neurótico” los comedones. Desde entonces el espacio le apareció como una gigantesca nariz cósmica de la que surgían “ los seres - objetos” devenidos todos “comedones del espacio”. Limitémonos a señalar solamente los títulos de los parágrafos: “ los comedones del espacio” - ¡Comedones! ¡Comedones! ¡Se desliza! – “la esfinge del comedón” – “La barbarie del comedón” – “Ejemplos de objetos comedones” – y dos descripciones de esta “Aparición aerodinámicas de los seres – objetos.” :

“Todos estos coches aerodinámicos, gelatinosos, abollados de curvas superlisas, en las masivas anatomía salivar, de muslos venturosos y de vientres hundidos, género “Modern Style – Mae West”, todos estos coches atmosféricos, y de viseras grasas, comprimidas, exuberantes y viscosas no son otra cosa, os lo dice y garantiza Salvador Dalí, que los verdaderos “comedones” salidos resbaladizos, solemnes, atmosféricos y apoteósicos de la matriz misma del espacio, de al carne misma del espacio.”

He aquí explicada “La esfinge del comedón”, los extraños misterios de la creación y del nacimiento, de lo duro y de lo blando:

“Una nariz importante fabricada de una materia dúctil elástica (caucho compacto apropiado); sobre las curvas aerodinámicas y superlisas de la nariz, habrá pues una multitud de “ cuerpos extraños” incrustados de manera que no rompan la continuidad homogénea y superlisa de la superficie. Bastaría una compresión general con las dos manos para que cientos de minúsculos objetos – mesillas de noche, cráneos, botellas, pantallas, etc. – ericen por su ascensión lenta como la orquesta Paramount, las superficies hace un momento superlisas. – se tratará del comedón artificial, concreto y afectuoso.”

No podríamos en estas paginas, abordar lo más sorprendente e insólito, el secreto del secreto de Dalí, ni comentar buena parte de las obras presentadas por él, que nos lo revelan ocultándolo. Si duda día podremos publicar ese “secreto resecreto”: “Dalí niño de pecho” y “Dalí – espermatozoide cósmico”.

Esperamos en todo caso haber al menos demostrado las principales líneas de fuerza de la creación y de la estética dalilianas, y nos limitaremos aquí a reproducir fielmente, como colofón, la conclusión que Dalí mismo escribió en 1933 para este estudio, con el título.

“Retorno a la Belleza”

Allí donde se apaga la venus de la lógica, la Venus del “mal gusto”, “ la Venus de las pieles” se anuncia bajo el signo de la única belleza, la de las reales agitaciones vitales y materialistas.

La belleza no es mas que la suma de conciencia de nuestras perversiones.

Bretón ha dicho: “ la belleza será convulsiva o no será”.

“La nueva era Daliliana del canibalismo de los objetos” “ justifica igualmente esta conclusión":

La Belleza será Comestible o no será

Dar es – Salam – París, 26 de abril de 1974

SALVADOR DALÍ



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