A las oficinas de la Procuraduría de la Defensa del Trabajo (PRODET)
acudieron empleados de la cadena de tiendas SORIANA, para denunciar malos tratos
y abusos de los que han sido victimas, ahí platicamos con ellos.
Los empleados que hablaron con SUFRAGIO, cuyos nombres
pidieron reservar, nos proporcionaron la copia del citatorio con el que la
PRODET llama a los representantes de esta cadena, para que respondan por los
abusos y agresiones con las que sistemáticamente tratan a sus trabajadores.
*LA SALA DE JUNTAS DE LOS TORTURADORES.
*HORAS EXTRAS QUE NUNCA PAGAN.
*NULA CAPACITACIÓN, FALTA DE SEGURIDAD.
*BAJÍSIMO SALARIO, DESCUENTOS INJUSTIFICADOS.
*OTRAS LINDEZAS.
Los quejosos, ante la autoridad relataron una serie de
anomalías de las que son víctimas constantes; por ejemplo la hora de entrada es
a las 7 de la mañana, la hora de salida por ley sería a las 4 de la tarde
(cumpliendo la jornada de 8 horas) pero son obligados a quedarse hasta las 9 de
la noche, ya que para salir, tiene que autorizar su salida el subgerente del
área y/o el gerente y estos se niegan a hacerlo: “Casi todos los días nos
obligan a quedarnos a trabajar tiempo extra; dicen que tenemos la obligación de
apoyar y NUNCA NOS PAGAN ESTAS HORAS” -nos dijeron.
Los empleados describieron que en el interior de la tienda
SORIANA del Blvd. H del 5 de mayo y 13 norte, no cuentan con las medidas
elementales de seguridad, principalmente en el área de Recibo y Bodega de
Abarrotes, por ejemplo hay una pared que tiene una enorme cuarteada que se
aprecia a simple vista y que todos saben que en cualquier momento se puede
derrumbar, esta fractura ya tiene mucho tiempo y nada hacen por repararla; hay
una máquina compactadora de cartón que implica un gran riesgo hacerla funcionar
ya que cualquiera puede perder una mano o hasta la vida al usarla y a nadie le
dan la capacitación o el equipo de protección adecuado, esto aunado a que la
máquina esta fallando y no ha sido reparada. Uno de los quejosos comentó que se
lastimó la espalda al cargar pesadas cajas, y que pese a que solicitó una faja
nunca se la dieron; de la misma forma dijeron que a nadie le dan botas de
protección, guantes, etc., equipo que les es indispensable. Nos afirmaron que
suponen: hay una confabulación con las autoridades: “¿Sino… por qué el gobierno
no hace nada?”
Los empleados dijeron que pese al bajísimo salario que les
pagan, usan cualquier pretexto para descontar de su paga: pérdidas, daños de
mercancía, faltantes, etc., lo acepten o no. Pero lo más grave es la manera como
los obligan a renunciar.
RENUNCIAS O… RENUNCIAS.
Las víctimas pormenorizaron la manera como en SORIANA, los
obligaron a firmar su renuncia; cada uno de los quejosos que habló con SUFRAGIO
fue despedido en fechas diferentes pero con todos usaron la misma táctica: “Te
meten a un cuarto que le nombran sala de juntas y te presionan psicológicamente,
llaman a elementos de protección (empleados de la misma tienda) y dicen que te
van a fincar responsabilidades penales, que te van a acusar de robo o de
cualquier cosa, te tienen ahí por varias horas, sin permitir comunicarte con
nadie; todo para obligarte a firmar la “renuncia voluntaria”, te amenazan con
que si protestas o los demandas te va a ir peor porque nadie te va a dar empleo,
además de que ellos con sus abogados te van a meter a la cárcel. Todo lo hacen
para convencerte que aceptes tu salida; para evitar darte una liquidación como
lo marca la ley.
Uno de los más recientes lanzados de SORIANA, relató que fue
el Sr. Omar Pedraza (subgerente de operaciones) quien personalmente lo presionó:
“Por ordenes de Pedraza y del gerente M. Antonio Arroyo, me metieron en la sala
de juntas y me tuvieron ahí por 6 horas, durante las cuales, querían que me
echara la culpa de una mercancía que se perdió mientras yo no estaba en la
tienda, o que le echara la culpa a alguno de mis compañeros; yo no acepte,
porque a mí no me constaba siquiera que esa mercancía hubiera entrado a la
tienda. Entonces me dijeron que la culpa me la iban a echar a mí, y que si
quería salir del problema mejor firmara la renuncia. Ante estas presiones y a
sabiendas que uno no se puede defender mejor firmé; pero no conformes con eso,
el día que fui a recoger mi finiquito, el cual tardaron 2 meses en entregar, me
volvieron a encerrar para obligarme a entregarles 500 pesos de los 700 que me
dieron por 6 meses de trabajo, porque decían que tenía que cooperar para pagar
lo que se había perdido. Por puro miedo y para poder irme les di mi dinero” -
nos dijo.
Otro de los ex-empleados relató casi la misma historia, pero
a éste le achacaron que un cliente se le había perdido una computadora Laptop.
“Me dijeron que una persona fue con el gerente y acuso que le habían robado su
computadora y que yo era el responsable, yo me negué, y con tortura psicológica,
a la que fui sometido por varias horas, me obligaron a firmar mi renuncia; pero…
a mi se me hace que la dichosa computadora nunca existió”.
Relatos similares expusieron los otros empleados y abundaron
que ellos se han dado cuenta que son las mañas habituales del personal de
SORIANA para lograr que los empleados “renuncien voluntariamente” y evitar
liquidarlos como lo marca la ley.