Letra de Angel G. Villoldo. Musica de Angel G. Villoldo. Compuesto en 1906. Una ordenanza sobre la moral decreto la dirección policial y por la que el hombre se debe abstener decir palabras dulces a una mujer. Cuando una hermosa veamos venir ni un piropo le podemos decir y no habra más que mirarla y callar si apreciamos la libertad. Caray!... No se por que prohibir al hombre que le diga un piropo a una mujer! Chiton!... No hablar, porque al que se propase cincuenta le haran pagar! Yo cuando vea culquiera mujer una guiñada tan solo le hare. Y con cuidado, que si se da cuenta, ay! de los cincuenta no me salvare. Por la ordenanza tan original un percanze le paso a don Pascual: anoche, al ver una señora gili, le dijo: Adios, lucero, divina huri. Al escucharlo se le sulfuro y una bofetada al pobre le dio y lo llevo al gallo policial... Por ofender a la moral. Caray!... No se por que prohibir al hombre que le diga un piropo a una mujer!... No hablar!... Chiton, porque puede costarles cincuenta de la nacion! Mucho cuidado se debe tener al encontrarse frente a una mujer. Yo, por mi parte, cuando alguna vea, por linda que sea nada le dire. |