ECOARQUITECTURA

ECOARQUITECTURA

Índice

QUE ES????

Con el paso de los años la forma de construir viviendas ha cambiado de
manera impresionante, incorporando manifestaciones artísticas, uso de
tecnologías, y otras adaptaciones modernas las cuales van en
consonancia con la evolución del ser humano. Debido a esta evolución los
seres humanos se han planteado diversas formas de relacionarse con el
medio ambiente, sin dañarlo, con este fin surgieron las ecoarquitecturas.
Las ecoarquitecturas intentan desarrollar proyectos afectando en el menor
grado posible el medio ambiente. Mediante optimizar los recursos
energéticos en la construcción y mantenimiento de las viviendas,
utilizando materiales locales, adaptando su diseño al clima y consumiendo
poca energía e intentando que esta energía sea lo más renovable posible.

A demás de lo ya establecido. La Ecoarquitectura usa el clima y los
recursos naturales del entorno para incorporarlos como parte de la
estrategia de diseño y lograr espacios estéticamente atractivos,
térmicamente confortables y al alcance del presupuesto destinado por el cliente.

Cada proyecto es distinto porque se analizan la orientación del lugar, clima,
geografía y se intenta incorporar también la sabiduría de la arquitectura
vernácula del lugar, sea en Costa, Sierra o Selva.

Beneficios de la Ecoarquitectura:

• Belleza, mimetizando con el entorno o minimizando el impacto visual y ambiental.
• Confort térmico
• Económico, por los ahorros sustanciales que se producen en energía y uso de agua.

¿Es este concepto nuevo?

No lo es. La Ecoarquitectura es usada desde el inicio de las civilizaciones.
El hombre usó el material que tenía alrededor (piedra, barro, paja,
madera) para construir sus primeros refugios y protegerse de la
intemperie. Ellos usaron las propiedades térmicas y aislantes de algunos
de estos materiales para calentar sus hogares en el invierno y refrescarlos
en los veranos. Diseñaron sus hogares e hicieron uso de los recursos aire,
radiación solar, vegetación, sombras.

En el Perú, gracias a lo vasto de nuestra cultura ancestral tenemos
muchísimos ejemplos de adaptación a las distintas regiones climáticas como:

• Machu Picchu - 1450 AD
• Chan Chan - 850 AD
• Kuelap - 800 AD
• Pachacamac - 200 AD

En la actualidad aun podemos ver ejemplos vivos de arquitectura vernácula
adaptada a las condiciones de su entorno:

• Uso del adobe como material de construcción tradicional en la Sierra del Perú
• Putucos en Puno

Los Uros del Lago Titicaca

¿Cuánto cuesta?

Un proyecto ecoarquitectonico puede ser más económico o más caro
dependiendo de las expectativas y gustos del cliente. Pero en promedio se
diseñan viviendas y edificaciones menos costosas al standard.

Estos proyectos no requieren de la incorporación de sistemas de
calefacción/enfriamiento caros, por que usa los elementos arquitectónicos
para incrementar la performance energética y lograr un confort natural i
nterior. Es decir se usa el diseño para ahorro en agua electricidad y dinero.

Casas Pasivas, la ecoarquitectura en mayúsculas

El concepto de casa pasiva se difunde por primera vez en el Estado español en una
monografía de la revista Perspectiva Ambiental publicada en junio del año 2000. Justo
cuando en nuestro país la euforia inmobiliaria empieza a incrementar la mayor burbuja
financiera que ha azotado al país. Recopilamos información básica sobre la que es una
de las formas de construcción más eficientes jamás diseñadas.

El término Casa Pasiva se refiere a un estilo de construcción no tanto en lo que a tecnología se
refiere, sino en cuanto a características finales para la vivienda. Así que la definición de
casa pasiva es la de una construcción arquitectónica que asegura la confortabilidad
interior, tanto en lo que se refiere a la calidad del aire ambiente como en reducir a
mínimos la necesidad energética por climatización. Una casa pasiva parte de la base de
que el armazón del edificio tenga unos niveles de aislamiento absolutos, lo cual incluye
también las aberturas de la ventanas.

El primer antecedente de casa pasiva que se conoce se construye en Islandia en el siglo XVIII.
La falta de combustibles para poderse calentar obliga a los islandeses a construir
casas con paredes gruesas de paja y aberturas muy reducidas. El aislamiento era tan
efectivo que no era necesario calentarlas durante el invierno.

Pero también es evidente que aquella primigenia forma de ahorro energético tenía algunos
inconvenientes, especialmente la falta de iluminación natural en su interior. En 1991 nace
el concepto de casa pasiva, al construirse unas casas adosadas en Darmstadt/Hesse
que precisaban sólo 7 W/m² de energía de calentamiento adicional o, lo que es lo mismo,
la energía que aportaría una bombilla incandescente de 75 W o la necesaria para
calentar una habitación de 11 m². Esta equivalencia, lo que demuestra es que en un
edificio energéticamente eficiente casi puede prescindirse del sistema forzado de
climatización. Esta primera experiencia anima a seguir investigando de forma práctica,
especialmente en evitar los puentes térmicos o las fugas de energía en el contacto entre
dos materiales diferentes (por ejemplo, entre el marco de la ventana y el vidrio que la
conforma). Los avances tecnológicos se aprecian ya a mediados de los años noventa. Si
una ventana alemana convencional eficiente tenía una valor de transmisión térmica de
entre 1,5 y 2,0 W/m²K, se diseñan las llamadas superventanas que llegan a valores de menos de 0,5 W/m²K.

Otro concepto fundamental para la Passivhaus es el suministro de aire fresco, que es
esencial para el bienestar dentro de casa y para mantener la salubridad
necesaria. Para cada habitante de una casa se necesitan de 25 a 30 m³
de aire fresco/hora. Estos volúmenes de aire se corresponden a las
ventilaciones y exigen una ventilación mecánica de doble flujo. Sin embargo,
dado que la ventilación introduce aire más fresco, esto hace necesario
disponer de un sistema de recuperación de calor de alta eficiencia, de hasta un 90%,
para transferir el calor del aire interior de
salida con el aire exterior de entrada. Se trata de que los caudales de aire no se mezclen.
Con una temperatura del aire exterior de menos de 15 ºC,
con el recuperador entálpico de calor se alcanza una temperatura interior de 17 ºC.
Cuando, en verano, el aire exterior está mas frío que el interior,
se hace un bypass, es decir, se desactiva el intercambiador. El sistema de
ventilación del aire ha de ser higiénico. En este sentido, es fundamental que no
haya recirculación del aire interior y que no haya tratamientos
adicionales del aire (humectación, refrigeración) ya que esto comporta
patologías respiratorias que pueden evitarse. Un microfiltro de alta calidad (clase EU8)
colocado directamente después de la boca de admisión, facilita que
el aire entre limpio y que las tuberías se mantengan en buen estado.

Los números de las casas pasivas

En este sentido, el estándar de casa pasiva -en lo que a climatización se refiere- no debe
superar en calefacción los 15 kWh/(m²a) o, lo que es lo mismo, al combinar el consumo
de energía primaria de todo el espacio vital en una casa pasiva no se deben
exceder los 120 kWh/(m²a) (38039 Btu/ft²/yr), incluida el agua caliente y el consumo
de eléctrico de la vivienda. Así que, para resumir, una casa pasiva necesita
entre un 75 y un 90 % menos en consumo enegético final que las casas construidas
bajo el estándar alemán de 1995 German Thermal Insulation Ordinance (Wärmeschutzverordnung),
algo equivalente a la norma española recién
aprobada del nuevo Código Técnico de la Edificación. En el año 1993, la
Unión Europea aprobó la directiva 93/76/CEE (DOCE número L237 de 22 de septiembre 1993),
en la que se promovía la eficiencia energética en la construcción de edificios.
España tenía que adaptarla antes de 2001, pero no lo hizo hasta 2007.
O sea, que durante años hemos permitido el mayor parque de vivienda
ineficiente de toda Europa (con burbuja inmobiliaria incluida).
Basta con decir que en los últimos 15 años la demanda energética en la vivienda ha crecido un 42 %.

El 6 de mayo de 2000 entró en vigor la Ley 38/1999, de 5 de noviembre, de Ordenación de
la Edificación (LOE), cuyo objeto era regular los aspectos esenciales del proceso
de la edificación con el fin de garantizar la calidad de la misma, todo ello mediante el cumplimiento de una serie de requisitos básicos.

Los requisitos básicos de la LOE se organizan en tres grandes bloques:
• Funcionalidad - utilización, accesibilidad y acceso a los servicios de telecomunicación, audiovisuales y de información. ?
• Seguridad - estructural, en caso de incendio y de utilización.
• Habitabilidad - higiene, salud y protección del medio ambiente, protección contra el ruido,
ahorro de energía, aislamiento térmico y otros aspectos funcionales.
Sin embargo, basta una simple observación para darse cuenta de que los aspectos de
habitabilidad (excepto los de higiene) no se han cumplido.

El concepto de casa pasiva en la práctica

Es evidente que el término de Casa Pasiva es más una filosofía de reducción del consumo energético
de una vivienda por un factor 4 o menor, que un estándar tecnológico concreto.
En este sentido, la construcción de casas pasivas abarca diferentes tipos de materiales aislantes y técnicas constructivas variadas. Pero todas ellas están encaminadas
a cumplir con un estándar de ecoarquitectura, que en su caso se resume en: • Aislamiento térmico?.
• Ventilación natural cruzada en verano?.
• Ventilación mecánica con recuperación de calor.
• Control total de los puentes térmicos, especialmente en cerramientos y ventanas.

El concepto de casa pasiva, en la práctica, se pone en marcha en 1991, cuando se
construyeron las primeras cuatro casas adosadas en Darmstadt. Es en este momento cuando
se permite visualizar el alto ahorro energético conseguido manteniendo el alto confort térmico.

Existen incluso espacios demostrativos en los que los constructores muestran en la
práctica el buen funcionamiento de estas vivendas. Hoy, el Instituto de
Casas Pasivas tiene relacionados más de 15.000 ejemplos de edificios en estándar Passivhaus. El
éxito del alza de este concepto en
centroeuropa hizo que en 2008 el Parlamento Europeo manifestara gran interés por el estándar de construcción Passivhaus, pidiendo en su
ambicioso Plan de Acción para la Eficiencia Energética que "todos los
edificios nuevos que requieran calefacción o refrigeración se construyan a partir de 2011 con arreglo a
las normas de viviendas pasivas o su equivalente no
residencial, ya que son sólo entre un 5 y un 15 % más caras que las tecnologías aplicadas actualmente".

Una de las críticas que se ha hecho de esta filosofía es que no es útil para el sur de
Europa, dado que estas casas requieren más gasto por refrigeración en verano que por
calefacción. Sin embargo, diferentes proyectos de casas pasivas -así como en edificios
plurifamiliares y de oficinas en esta área- demuestran que las tecnologías constructivas
están maduras para alcanzar estos estándares de bajo consumo energético incluso en zonas.
La otra crítica de que son más caras simplemente no tiene razón alguna, pues se
amortiza el sobrecoste con menos de cuatro años del consumo
energético de una vivienda convencional. Sin embargo, la falta de normas legales que
obliguen a la calidad arquitectónica ha sido un largo déficit en nuestro país, lo cual ha viciado a
todo el sector. Imaginemos hasta dónde
ha llegado la escasa calidad constructiva, cuando en España (2009)
se plantean impulsar medidas legales respecto al aislamiento
acústico, porque es algo francamente alarmante. Aunque existen otros
estándares que permiten reducir el consumo energético, el más estricto es el de Casa Pasiva.

Es necesario tomarse en serio la importancia de la eficiencia energética en cualquier
vivienda, pues su comportamiento o gasto energético puede prolongarse por más
de un siglo. Tampoco podemos olvidar que en las reformas de viviendas también
se puede introducir la tecnología necesaria para que éstas se comporten como
casa pasiva. Tanto la construcción como la rehabilitación no pueden incentivarse
sólo con normas, sino que exigen también una mayor conciencia de la población.
Todavía hay arquitectos que opinan que con el clima español no tiene sentido
plantearse este tipo de estándares de eficiencia energética, alegando que la i
nversión en materiales no compensa el ahorro energético que se pueda precisar
en verano o invierno. Sin embargo, en España la filosofía de casa pasiva empieza ya a extenderse.

Que la hipoteca de una vivienda sea de 100.000 o de 115.000 euros (valorándola en 20 años al 5 %)
supone sólo un incremento en la cuota de 100 euros/mensuales. En
otras palabras, el incremento máximo estimado por ser pasiva es más bajo que el
propio consumo energético y los precios de la energía cada año son más caros.
Los números del ahorro energético en el mantenimiento de viviendas eficientes
cantan por si mismos, pero a pesar de ello, los promotores, el gobierno y los
ciudadanos siguen ajenos a la importancia socioeconómica de vivir en una vivienda de bajo consumo energético.

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