Capítulo X: PROCESO HISTÒRICO CULTURAL DE LA REGIÓN

 

 

CAPITULO X

PROCESO HISTÓRICO CULTURAL DE LA REGIÓN

 

 

 

1.        Desenvolvimiento histórico de los primitivos piuranos.

        - Cuadros cronológicos.

2.        La Influencia Mochica.

3.        Sicán y Sipán.

4.        El Imperio Wari.

5.        El Imperio Chimú.

6.        Conquista de los Chimú según Sarmiento y Murúa.

7.        Versión de Cieza de León.

8.        Conquista de Pachacútec según Cabello de Balboa.

9.        El Imperio Incaico y la conquista de la costa  norte.

10.     La Conquista de los Huancapampas.

11.     La Conquista de los Guayacundos.

12.     Las guerras de Tupac Yupanqui y de Huayna Cápac.

13.     La destrucción de Chanchán.

14.     Las batallas navales.

15.     Los gigantes de Porto Viejo.

        Gráficos

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DESENVOLVIMIENTO HISTÓRICO DE LOS PRIMITIVOS PIURANOS.

 

Dentro del Cuadro de Cronología que hemos elegido, la historia del desenvolvimiento cultural de los peruanos  se inicia con el Período Pre-Cerámico el cual se divide en dos Épocas:

 

-          Época Pre-agrícola, que abarca un largo lapso comprendida entre los 18.000 y los 4.000 años antes de Cristo;  y

-          Época Agrícola Incipiente Temprana, que va de los años 4,000 a 1 .300 A.C.

 

Dentro del panorama peruano, la más antigua presencia del hombre en el territorio de nuestra Patria, hasta hacía 50 años, era en  Lauricocha, con 10.000 años Luego vinieron los descubrimientos de   Puente, Chiveteros, Toquepala y Ayacucho.

 

Este Período Pre-cerámico, también se le llama Lítico.

 

En la costa norte, en tiempos muy primitivos aparece en el valle del Chicana, en la Pampa de los Fósiles, los primeros cazadores nómades. Eso bien pudo ser por el año 8.000 A.C. de acuerdo a cálculos hechos por su descubridor Rafael Larco Hoyle. Por el norte de nuestro departamento, se desarrollaba en el Ecuador, el asentamiento de La Chorrera.

 

Cuando la Época Pre-Agrícola ya había avanzado bastante, es decir entre los 4.000 y los 5.000 años A.C. es cuando bien pudo aparecer el primer hombre en el suelo de Piura. Para algunos, esto fue 8.000 o 7.000 AC. Estos primitivos asentamientos parecen haberse desarrollado en la bocana del río Chira, en Amotape, en Sicchez, en Quebrada Honda y en Illescas. En esta última región, hay dos culturas superpuestas, una muy primitiva y otra más evolucionada y reciente, que llegó a construir templos. Esos primeros piuranos, vivieron desnudos, porque aún no habían ideado el cubrirse con pieles. Lejano estaba el tiempo en que iban a utilizar el algodón para tejerlo y hacer sus vestidos. En Illescas vivían en Cuevas, y en el Chira, se resguardaban bajo la tupida vegetación. Aún no pescaban y sólo eran recolectores de mariscos y de conchas cuando estaban cerca de la playa y posiblemente cazaban algunas especies en el Chira como aves, o sajinos, al internarse en la espesura. En Sicchez (Talara) han dejado huellas de su paso.

 

Richarson, que tanto ha estudiado la zona de Talara, considera dentro del Período Pre cerámico a Amotape  con 10.000 a 7.000 AC.; Sicchez, con 7.000 a 3.000 AC y Quebrada Honda de 3.000 AC hasta la iniciación del cerámico.

 

En la Época Agrícola Incipiente, el progreso continuó pero muy lento. Aprendieron utilizar las fibras del algodón que crecía en forma espontánea, para hacer con ella sus redes y fue la pesca a orillas del mar, la primera tarea que realizaron para alimentarse. Esta Época abarca un período comprendido entre los 4.000 y 1.300 años antes de Cristo. La agricultura se inicia en forma muy incipiente con el algodón y la calabaza (mates), que se destinan a usos que podríamos llamar industriales y un poco más tarde cultivan los pallares o habas, para la alimentación.

 

Entre los 1.300 y los 900 A.C. se desarrolla el Período de Cerámica Inicial al cual corresponde una sola Época, que es la Agrícola Incipiente Tardía. En el departamento de Piura, aparecen nuevos asentamientos humanos en Negritos y Paita. La cerámica más antigua que se ha encontrado, corresponde a la Fase Paita, 600 A.C.

 

También en el interior se crean asentamientos, por la llegada de hombres, posiblemente de la sierra, que se instalan en la provincia de Morropón. Se van afincando los hombres en el suelo y forman aldeas y pequeñas comunidades. Empiezan a cultivar el zapallo para la alimentación y a domesticar algunos animales. Se inician en el arte de la alfarería con fines utilitarios, dominan el fuego y asan sus alimentos.

 

Luego se produce un rápido avance cultural y se inicia el Período llamado Horizonte Temprano que comprende dos Épocas:

 

-          Época Formativo Temprano, entre los 900 y 500 años A.C.

-          Época Formativo Tardío, entre 500 y 200 años A.C.

 

En el Formativo Temprano, aparecen pueblos con avanzadas manifestaciones culturales como Chavín de Huantar y Huari Norte. En el departamento de la Libertad los grupos humanos han tenido también una evolución sorprendente y aparecen Cupisnique o Pre-mochicas

 

En el Ecuador igualmente desarrollan Machalillo y Valdivia, que habían aparecido desde l.800 años A.C.

 

Tanto los Pre-Mochicas como los ecuatorianos habían logrado avanzadas técnicas en el arte de la cerámica, de la metalurgia y del tejido. La agricultura fue impulsada grandemente y se utilizaron canales de regadío. Se principió a cultivar el maíz que se convirtió en la base de la alimentación y desarrollaron la arquitectura.

 

Tanto los habitantes de Chavín, como los Pre-mochicas y los ecuatorianos, aprendieron a comerciar, mediante el trueque.

 

Fue así como del norte y del sur llegaron gentes a Piura y Tumbes para intercambiar productos, con las gentes radicadas en Vicús a los que enseñaron técnicas en la cerámica ornamental. En esta región, los habitantes construían desde tiempos pasados, cerámica tosca para uso utilitario como platos, cuencos, cántaros y ollas.

 

Edaward Lanning, considera una extensa área geográfica que abarca las zonas contiguas a la abocaba del Río Chira, todo el Bajo Piura y la zona de Illescas, a lo que denomina Fase Sechura. En cambio Paúl Tolstoy en 1971 considera una amplia franja de la costa piurana a la que llama Fase Paita, que se inicia en el Formativo Temprano: 900 años A.C. y termina en los primeros años de la Colonia.

 

Lanning  en 1957, estableció la Fase Paita como la más antigua, con  4 sub - fases. Le seguía la Fase Sechura con 5 sub fases de la A hasta la E y por último la Fase Piura con 4 sub fases.

 

A partir de 1963, Ramiro Matos llamó Vicús a la Fase Sechura, denominación que se ha generalizado.

 

Para el Arqueólogo e historiador chiclayano Federico Kauffmann Doig, la Fase Vicús-Vicús es contemporánea de Cupisnique (Trujillo) y de Chavín de Huantar (Ancash), cubriendo un período de tiempo que va de 900 A.C. a 500 A.C. y comprende todo el Formativo Temprano.

 

Para Ramiro Matos Mendieta, entre los años 0 y 900 D.C. se desarrollan dos períodos:

 

-          El Formativo Superior.

-          Las Culturas y Estados Regionales.

 

En el Formativo Superior, se desarrolla la Sub-Fase de Pechiche en Tumbes y Vicús Blanco y Rojo. En el resto de la costa norte, se inicia Mochica I que podría considerarse como Pre-Mochica.

 

Dentro del Período de Culturas y Estados Regionales, se tiene la Sub-Fase de Garbanzal (Tumbes) y Vicús Negativo, contemporáneo con Mochica II, III, IV y V.

 

Para Luis Guillermo Lumbreras, Director del Museo Nacional de Antropología y Arqueología de Lima, entre los 500 años A.C. y 500 años D.C. se ubica el Período de Desarrollos Regionales durante los cuales se desenvuelven las Fases Vicús A-B o Vicús/Vicús, que comprende Vicús/Cupisnique, Vicús/Salinar, Vicús/Blanco, Vicús/ Virú, Vicús / Anaranjado y Vicús / Moche I. Eso entre los años 0 y 500 A.C.

Luego entre los años 0 y 500 DC. se desarrolla la Fase Vicús A-B que comprende a Vicús/Moche III-IV.

 

Contemporáneas con esas dos fases de Vicús, se desenvuelve la Fase Sechura A, B, C, D y E.

 

En la costa Sur, se tiene Salinar y Moche I hasta Moche V.

 

Como se puede apreciar, los arqueólogos e historiadores peruanos no sólo están en desacuerdo en la forma como han clasificado cronológicamente los Períodos y Épocas, sino también en los períodos de tiempo que han abarcado, es decir cuando se han desarrollado.

 

Para Kauffmann Doig, Vicús-Vicús es una cultura, calificación que le ha sido impuesta por “criterios de terminología arqueológica” y “como claro ejemplo de estos tiempos de liberación de los dioses ancestrales y de egocentrismo localista”.

 

De acuerdo a tal criterio, se presentan varias fases de Vicús, como:

 

-          Vicús/chavinoide

-          Vicús/Vicús o Vicús propio.

-          Vicús local, ligado a lo Mochica

 

Dice Kauffmann que el Vicús/Vicús se conocía desde 1961 cuando llegaron a Lima numerosas piezas cerámicas de estilo peculiar, producto de las excavaciones clandestinas de huaqueros. Ya en 1962 Rafael Larco presentaba un estudio, de las que se consideraban extrañas cerámicas de Vicús. Luego vinieron los trabajos de campo realizados por Carlos Guzmán Ladrón de Guevara, José Casafranca y Ramiro Matos, el que elaboró un informe importante sobre Vicús. En 1965 Hans Horkheiner publicó igualmente varias notas sobre Vicús y en 1966 H. Disselhoff y WW Wurster, realizaron estudios, excavaciones y publicaron informes.

 

Para Kauffmann, la cerámica Vicús/Vicús cubre un período de varios siglos y se caracteriza por su aspecto macizo y en algunos casos hasta rústicos. Con una tendencia escultórica realista, que lo lleva a expresar en ella todo su mundo material y espiritual; en cuanto a decoración hay un predominio de pintura blanca sobre rojo y por su forma, muy extendida la vasija de doble cuerpo y con asas que permitían portarla con un solo dedo. La pintura negativa también es muy frecuente en Vicús/Vicús y consiste en pintar las áreas que rodean o separan los motivos decorativos para hacer que éstos, resalten.

Se refiere también Kauffmann Doig, al trabajo del oro, la plata y el cobre en Vicús, sobre todo en la región de Frías. En Vicús son notables los pectorales de cobre como colgajos de pequeños discos de oro, que en Moche sólo aparecerán siglos después.

 

Afirma Kauffmann que en el museo Brunning de Lambayeque, habían muchos objetos áureos de Frías por un decomiso que hizo su director Fernández de Córdova. Allí se encontraba la famosa “Venus de Frías” de oro puro, con su cabeza articulada que la Dirección Regional de Industrias y Turismo de Piura, tomó como distintivo para su promoción turística. Hay también en el Museo, una estatua pequeña de oro y plata representando a un hombre con el miembro viril, móvil. Pinzas de oro para la depilación, narigueras y brazales. En Frías se originó esa fina joyería de filigrana de oro, de hilos acordonados, que ahora se practica en Catacaos. En Vicús la orfebrería no tiene la delicadeza y técnica, que en Frías. Se hacían pectorales, orejeras, narigueras, vasos ceremoniales, láminas repujadas, etc. Hay numerosas armas ofensivas, como porras de cobre de muy diversas formas. Kauffmann reconoce que en Vicús y en Frías hay mucha influencia cultural ecuatoriana.

 

Otra versión cronológica, es la  que da Ramiro Matos, que se atribuye el descubrimiento del estilo cerámico Vicús en 1963. Éste arqueólogo circunscribe el área Vicús a los siguientes lugares: En la provincia de Morropón a Vicús y Yécala como los focos más importantes, luego Monte de los Padres, Talanquera, Zapotal, Matanza. En la provincia de Ayabaca, a Frías, Santa Rosa y Callingará.

 

Dice que la cerámica Vicús tiene aspecto muy agradable, la pasta es gruesa comparada con la mochica, pero el acabado de excelente presencia. Los colores más comunes son el marrón, amarillo, naranja y rojo. La cocción, no siempre es uniforme. Considera tres modalidades: Vicús monocromo; Vicús blanco sobre rojo y Vicús negativo.

 

Comprende dentro de la clasificación de Vicús Monocromo, a los abundantísimos restos de cerámica utilitaria y monocroma, fabricada de pasta gruesa y abundante arena como temperante. Sin embargo hay unos de pasta más fina, lo cual permite una subclasificación. Pertenecen a este grupo ollas sin cuello o con cuello corto y gollete recto, cuencos de pequeño tamaño, pocillos, botellas globulares, algunas con asa. No se trata de piezas codiciadas por los coleccionistas.

El Vicús Blanco sobre rojo, lo considera característico del Alto Piura. Se utiliza en cerámicas que representan a seres humanos, para completar conjuntos decorativos relacionados con los vestidos. Esta decoración es siempre de forma geométrica. Se aplica en ollas esféricas con cuellos comprimidos, o en vasijas de doble cuerpo. Ceramios parecidos se han encontrado con profusión en Ecuador, en Garbanzal, Salinar, Huaraz, Bagua y Chachapoyas.

 

El Vicús negativo, es el que predomina en las colecciones. Se trata de piezas con pasta de mejor textura y acabado. Generalmente la pintura negativa se aplica antes de someter la pieza a la cocción. En algunas ocasiones se encuentra negativo tricolor.

 

Para Matos, ha sido Vicús un área de confluencia y a la vez de terminación, de las culturas del norte procedentes del Ecuador y de las del resto de la costa peruana como Mochicas y Huari Norteño.

 

De acuerdo al criterio de Luis Guillermo Lumbreras, y tal como lo hemos manifestado anteriormente, hay un desarrollo paralelo entre las diferentes fases o sub-fases en que se desarrolla y clasifica la cerámica Vicús, con la correspondiente a Sechura.

 

En la fase Sechura, la más antigua es la sub-fase a que fue denominada San Pedro por David Kelly que en 1958 primero y 1971 más tarde hizo investigaciones arqueológicas en los valles del Chira y del Piura. La arcilla  tiene como rasgos distintivos la decoración de blanco sobre rojo y el negativo, siendo contemporánea con la Fase Vicús/Vicús, sub-fase Vicús/Cupisnique y Vicús/Salinar. El mismo Kelly denominó a la Sub-fase E de Sechura con el nombre de Colán, con ceramios con un englobe blanco y anaranjado y negativo tricolor.

 

Luego viene la sub-fase Sechura, propiamente dicha que es un proceso de transición técnica en la elaboración de la cerámica que del procedimiento llamado “coiled” se pasa al sistema del paleteado. La fase D, de Lanning, ya con la técnica del paleteado, aparece el asa en forma de arco, en donde el acabado cede a la mejor decoración. Cuando esto sucede en el área de Sechura, ya ha pasado en el otro extremo del valle de Piura, la fase Vicús/Vicús y aparece la fase Vicús Moche III.

 

Por último viene la Sub-fase E de Sechura, a la que Kelly llamó Chusis que correspondería a Moche IV o Moche V que según Lumbreras estaría más o menos ubicada en los años 500 D.C. Se caracteriza por la declinación del estilo y la aparición de otros colores en la decoración. Corresponde también a un cambio en el estilo Mochica por influencia del estilo Wari, en momentos en que este Imperio alcanza su máximo esplendor y se extiende hasta Lambayeque, lo que ha sido la causa de haber encontrado en Piura, cerámica Wari/Mochica, posiblemente traída del Sur. En 1994 y 1995, la arqueóloga piurana  Rosa Palacios  hizo excavaciones en el cementerio de Chusis y descubrió restos de cerámica mochica y Vicús-mochica.

 

Según Lumbreras, al terminar la Fase Sechura, se inicia la Fase Piura con clara influencia Chimú. Esto haría suponer, que en Piura durante un largo período de 300 años que comprende la época de Expansión del Horizonte Medio, perduró la Fase Sechura, con su última sub-fase E.

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              PROCESO ARQUEOLÓGICO DEL PERÚ.- SEGÚN KAUFFMANN DOIG.

 

Desarrollo Económico- Urbano y Artesanal.

 

Etapas y Épocas.

Períodos Tiempos- Espaciales.

 

Edades.

 

Costa Norte.

Sedentarios

Post- Clásic.

Inca Imperial.

Horizonte Tardío.

1.532

1.440

Inca.

Agricultura Desarrollada

Señoríos y Naciones.

Intermedio Tardío.

 

1.200

Chimú

 

Alfarería.

Expansión Tiahuanaco Wari.

Horizonte Medio

 

 

900

Tiahuanacoide Lambayeque

Metalurgia.

Telar Auténtico.

Clásic

Forecim. Regional.

Intermedio Temprano.

o

A.C 200

 

Mochica

 

Arquitectura.

Pre- Clásic.

Formativo Tardío.

Horizonte Temprano.

 

Salinar

 

 

Formativo Temprano.

 

A.C 300

Cupisnique Vicús/Vicús Caballo Muerto

 

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Cuadro de Desarrollo de las Culturas Tempranas en la Costa Norte.- Por K. Matos.

 

Años.

Periodificación.

Tumbes.

Piura.

Resto Norte.

1.250

Expansión Wari.

 

 

 

900

Culturas y Estados Regionales.

 

 

 

 

Formativo

Garbanzal

 

 

 

Negat.

Pechiche.

Blanco.

Vicús Negat

 

 

 

Blanco.

Vicús.

Rojo.

IV

Mochica III

II

I

 

 

Superior.

 

 

 

 

 

 

 

Salinar.


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Cuadro de Cronología del Desarrollo de las Primeras Culturas Peruanas.

-          Inis Guillermo Lumbreras –

 

Años.

Andes Septentrionales

Chira y el Bajo Piura.

Alto Piura

Valles de Trujillo.

Andes Centrales.

1.500

PERIODO DE INTEGRACIÓN REGIONAL.

Imperio de los Incas

 

Atacames.

 

Chancay.

 

Piartal

Reino del Gran Chimú.

Chincha.

1.000

Tuza

(Fase Piura)

Chanca.

 

Panzaleo.

 

 

 

Killke.

 

Manteño.

 

 

 

 

600

Milagro

Imperio de Wari.

 

Cañar.

 

 

 

 

 

PERIODO DE DESARROLLO REGIONAL.

 

 

 

 

 

Sechura.

E

 

D

 

C

 

B

Vicús C-E.

 

Vicús-Moche.

III-IV

 

 

 

Moche

 

 

V

IV

III

II

I

 

 

Tolita-Tumaco.

Cajamarca

D.C

Capulí.

Recuay.

 

Bahía

Lima.

0

Guangalá

Vicús A-B Vicús-Vicús.

V/Moche

V/Anaran

V/Virú

Huarpa.

 

Jambelí.

Nazca

A.C

Tejar-Danle.

 

 

 

Tuncahuán.

 

 

V/Blanco

Salinar.

 

 

 

 

A

V/Salinar

 

 

500

 

 

 

(Cupisnicoide)

 

 

 

1.000

  FORMATIVO

Chorrera-

Narro

 

Paita

(Morropón).

 

Cupisnique.

 

Chavín.

 

Machalilla Valdivia

 

 

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INFLUENCIA MOCHICA

 

Los valles del Chira y del Piura en su curso Medio y sobre todo en el Bajo Piura, fueron los núcleos sobre los cuales se fue plasmando esa etnia, que más tarde se denominaría Tallán.

 

De acuerdo al Cuadro de Cronología de Lumbreras, podríamos establecer que la formación del pueblo Tallán arranca 500 años A.C. durante el Período que ese arqueólogo llamó de Desarrollo Regional y se desarrolla hasta  600 años D.C.

 

Los habitantes del Chira y del Bajo Piura, pertenecientes a la Fase Sechura, eran contemporánea de la Fase Vicús que se desarrollaba en el alto Piura. En el resto de la Costa peruana, aparecía la cultura Mochica y llegaba a su máximo esplendor, tras de las etapas previas de Salinar y Cupisnique. Más al norte, en territorio ecuatoriano, florecían Guangalá y Jambelí.

 

Tanto la Fase Sechura o Tallán, como la Fase Vicús, fueron influenciadas por las corrientes culturales del Norte o sea del Ecuador y del Sur, o lo que es lo mismo, de Moche. Pero ya desde muchos años antes y en pleno Período Formativo, los ecuatorianos de la Chorrera, Machalilla y Valdivia, habían creado el nexo comercial y cultural con los pueblos piuranos.

 

El Cuadro Cronológico de Lumbreras, no considera la Fase Tumbes con Garbanzal y Pachiche.

 

Ramiro Matos en su cuadro de cronologías no incluye la Fase Sechura, o sea lo que fue la fase pre-tallan y del pueblo Tallán. Sólo menciona las Fases Tumbes y Vicús a las que considera contemporáneas unas con otras y también con Moche y Salinar. Históricamente estarían comprendidos en los Períodos Formativo Superior y como parte de las Culturas y Estados Regionales de la costa norte. A diferencia de Lumbreras, sólo se desarrollan a partir de la era cristiana, hasta el año 900 DC.

Para Kauffmann Doig, las Fases Vicús/Vicús; Cupisnique y Caballo Muerto son contemporáneas y aparecen antes del año 300 A.C. De esa forma Vicús es una expresión Tardía del Formativo, o comienzos de la época llamada del Florecimiento Regional. Si bien es cierto, Kauffmann no menciona la Fase Sechura, sin embargo en su obra “El Perú Antiguo”, expresa que S.K.Lothror informaba en 1948 haber detectado tipos de cerámica encontrados en los valles de Pariñas (Sic) y Chira, con formas unas veces mochicas y otras chavincides. Tratando de coordinar todos los cuadros cronológicos existentes, se podría afirmar que Vicús hace su aparición, por los años 900 A.C, en forma contemporánea con Cupisnique y con Chavín de Huantar. Un poco más tarde hacen su aparición los pueblos cuya cerámica constituyen la Fase Tumbes con Garbanzal, Cuchareta, Casitas y Pachiche. Inmediatamente después se inicia el desenvolvimiento cultural de los pueblos de los valles del Chira y del Bajo Piura, o Fase de Sechura. Según el cuadro que se presenta como parte del presente trabajo, ese proceso se iniciaría con la Época del Formativo Tardío, el cual termina en le año 200 D.C. para dejar paso al Florecimiento Regional, época en la que consideramos continuó el desarrollo de la cultura Vicús y de la Fase Sechura, teniendo en Chusis su más alta representación. En el Chira surgen agrupamientos tribales más organizadas y se supone que al terminar esta época en el año 900 D.C. se produce la Fundación de Tumbes. En el Sur, al comienzo del Florecimiento Regional, se puede ubicar la aparición mitológica de Naymlap. La cultura Mochica, nace y llega a su máximo esplendor. Entre los años 600 D.C. y 900 D.C. se supone surge el pueblo tallán.

 

El territorio Mochica llegó por el norte hasta Motupe, pues Olmos era en realidad un pueblo tallán.

 

La explicación de este hecho, radica en la proximidad de Olmos con los pueblos tallanes del Alto Piura y a la existencia de un camino.

 

Cuando en el presente y pasado siglo, varios filólogos hicieron estudios sobre el idioma tallán Sec, encontraron que existían tres variedades: el Colán (o del valle del Chira), el de Catacaos (o del valle del Medio y Alto Piura) y el Sechura (o del valle del Bajo Piura).

 

Pues bien, en Olmos se hablaba también el Sec, en la forma que se usaba en Sechura lo cual hace suponer, que en el pasado hubo un intenso contacto entre ambos pueblos. Posiblemente el arrieraje, fue una actividad muy antigua de los sechuranos que en los tiempos del Imperio, lo realizaron con llamas, bordeando el desierto de Sechura hasta llegar a Ñaupe y de allí a Olmos.

 

Olmos perteneció políticamente al departamento de Piura, hasta los primeros años de la República.

 

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SICÁN Y SIPÁN.

 

Por los años 700 D.C. se inicia la llamada Cultura Sicán al norte del Departamento de Lambayeque. La misión científica japonesa que en 1982 visitó el lugar, asegura que con la cultura Sicán se inaugura la dinastía de los reyes lambayecanos que alcanzó su mayor esplendor en la llamada Fase Sicán Medio, cuando tuvo su centro en la zona de Batán Grande, ex–hacienda ubicada en el distrito de Illimo en la margen derecha del río La Leche. En sus cercanías existió una gran ciudad llamada Apurlec. Cuando en 1937 se efectuaron los primeros sensacionales descubrimientos, se encontró una tumba o huaca de los antiguos reyes Sicán, con una cantidad fabulosa de objetos de oro, que fueron depredados, auque muchos de ellos lograron ser obtenidos por el Museo Mújica Gallo, en donde figuraba el famoso Tumi, que años después fue robado. Posteriormente se encontraron nuevas tumbas, y los objetos de oro extraídos constituyeron la base de la fabulosa colección “Oros del Perú”. En la zona arqueológica de Batán Grande, existen restos de pirámides, templos, plataformas, paredes destruidas de viviendas fabricadas con adobes labrados, así como grandes palacios para los gobernantes. Son los restos de Apurlec la ciudad más importante de la costa norte después de Chanchán.

 

Los señores de Sicán ejercían un dominio indiscutible hasta Olmos, y de allí prácticamente hay un paso para llegar al Alto Piura. Por lo tanto las vinculaciones de Vicús con las culturas lambayecanas, sobre todo de Sicán, son hechos confirmados.

 

Parece que los señores de Sicán, tuvieron en Vicús una colonia.. La arqueóloga Anne Marie Hocquenghem manifiesta haber explorado los restos de un canal de regadío  construido por las gentes de Sicán en la margen izquierda del Alto Piura, entre  Serrán, Pabur y Ñómala, cuyas ruinas perduraron hasta el siglo pasado, siendo destruidas por la construcción de la carretera Panamericana.

 

En 1997 el profesor  Izumi Shimada de la Universidad de Tokio, encontró en la zona tallán del valle del Chira, restos de cerámica con influencia   Sicán, que bien pudieron corresponder  al período comprendido entre 900 y 1,100.. Fue el profesor Shimada el que propuso llamar a esta cultura Sicán, que en mochica era llamado indistintamente Sicán, Signán o Shinán

 

La arqueóloga Rosa Palacios,  exploró el cerro Hualtacal en el Alto Piura, en un sector donde existe una pequeña cascada llamada  Chorro blanco, y encontró  gran cantidad de conchas  Spondylus, ceramios  de tipo Mochica tardío y Sicán temprano..

 

Al sur del Departamento de Lambayeque se formó un pequeño pero esplendoroso Régulo que fue el de Sipán. El historiador Roger Ravines en “Culturas Pre-incaicas”, dice que en 1986 fue saqueada la tumba del Señor de Sipán, en el distrito de Saña. El gobierno encargó al Dr. Walter Alva, Director del Museo Brunning de Lambayeque el control de esos restos arqueológicos y en las excavaciones que hizo encontró una valiosa tumba que llamó del Señor de Sipán, correspondiente a un rey, o sacerdote o alto dignatario de unos 30 años de edad, y que era el que dominaba en la región. La causa de la muerte del Señor de Sipán no se ha podido establecer, pero los personajes de su séquito sufrieron muerte violenta lo que supone fueron sacrificados de grado o fuerza. Son seis tumbas de las que dos corresponden a mujeres de unos 20 años, a las que se cortó un pie seguramente para que no pudieran escapar. Hay el cadáver de un hombre armado, luego el cadáver de otro hombre con un gran collar de perlas.

 

Los restos del Señor de Sipán tenían gran cantidad de collares de perlas, coraza de guerrero con laminillas de metal y turquesas, parte del rostro cubierto con una máscara de oro, nariguera y grandes y finos aretes todos de oro. En la cabeza tenía una diadema de cobre con plumas. En la mano un cuchillo de sacrificio con una empuñadura de oro de gran tamaño. El cadáver estaba en un féretro de madera. Se le colocaron abanicos de plumas, dos Tumi de oro, las láminas de una corona de oro y además habían 250 ceramios.

Todo lo extraído de la tumba fue restaurado en Alemania y luego en 1992 exhibidos en Europa y Estados Unidos, causando sensación. El hallazgo sólo se comparaba al de la tumba del antiquísimo rey egipcio de Tutankhamen, descubierto en 1992.

 

Jorge Madueño, afirma que los investigadores japoneses Dr. Izumi y Shimada que en 1960 visitaron la región por cuenta de la Universidad de Tokio, consideraban que la cultura Sicán, se extendió por el Norte hasta el Valle del Chira y que en ésta región construyeron la ciudadela de Nuto de la cual aún hay restos. En dicha ciudadela se pueden apreciar varios horizontes culturales, incluyendo Vicús.

 

En realidad, la influencia de la Cultura Sicán parece haber llegado hasta Tumbes.

 

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EL IMPERIO WARI

 

Luego viene un proceso que los historiadores recién consideran en sus cuadros de Cronología. Se trata del Gran Imperio Wari cuyo centro fue Ayacucho (Kauffmann Doig, le llamaba Tiahuanaco–Huari). Se inicia 900 D.C. y termina 1.200 D.C.

 

El imperio Wari, llegó a dominar toda la sierra y la costa sur del Perú, y por el norte se extendió hasta Cajamarca y Lambayeque. Una vez más el desierto fue una gran barrera natural. Sus centros político–religioso–cultural estuvieron en Ayacucho y en Pachacamac. Fueron grandes fundadores de ciudades, iniciándose por lo tanto con ellos el desarrollo urbano en el Perú. Se cree que Chanchán surgió en ese tiempo. Esta época se denomina de Expansión.

 

Mientras que los Mochicas son sojuzgados por Wari, en cambio los tallanes siguen en libertad y desenvolviéndose lentamente y sin mayores presiones. Es la época en que se supone se produce el segundo asentamiento de Illescas al que se refiere León Kostritsky, cuando habla de una extensa y sorprendente ciudad arqueológica ubicada en la parte Occidental de la Península de Illescas, que bien pudo haber albergado a muchos miles de habitantes.

La cultura Mochica se desarrolló entre 200 A.C. y los 800 D.C. alcanzando su mayor esplendor por los años 400 D.C. época en que posiblemente aborden a los Vicús y hacen de ese pueblo una colonia. También se infiltran los Mochicas en el Bajo Piura en una época en que ya estaba acabando su formación el pueblo tallán.

 

Por los años 800 D.C. los Mochicas estaban en plena decadencia y arrastró en eso a su colonia Vicús y coincidiendo con esa época, el  Imperio Wari logra su máximo esplendor, sometiendo a Cajamarca y a los Mochicas. Los Wari no siguieron más al norte, pero hicieron sentir su influencia en la decadente Vicús por intermedio de los Mochicas. Esa influencia se materializó en la alfarería, pero como los Wari no llegaron a someter a los Vicús, no les enseñaron el arte de la arquitectura y de la edificación de ciudades en lo que eran tan expertos.

 

El sentido localista e independiente de las grandes ciudades al mando de poderosos caciques fue lo que causó la disgregación del Imperio Wari, pues los grandes señores de las regiones, poco a poco se fueron separando del poder central y no se podía controlar tan enorme territorio.

 

Contemporáneos con el nacimiento y florecimiento del Imperio Wari, en la costa norte se desarrollaba la Fase Piura, caracterizada por el desarrollo de las poblaciones tallanes del Chira y del Bajo Piura en donde aparecieron cacicazgos diversos. En Santa Elena (Ecuador) aparecen los gigantes a los que se refieren tanto los cronistas españoles y posiblemente entre los Tallanes nace también la institución del matriarcado en la conducción de los asuntos de la comunidad.

 

De la destrucción o por mejor decir de la declinación del Imperio Wari, nacen dos imperios que con el tiempo lograrán gran esplendor: en la sierra el Tahuantinsuyo y en la costa, el Chimú. A esto último hay que agregar los régulos de Cuismancu y Chuquimacu. En el Ecuador, sigue el desarrollo cultural que se irradia sobre Tumbes, sobresaliendo las culturas Manteña y Cañar.

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EL IMPERIO CHIMÚ.

 

Dice Kauffmann Doig, que las naciones y grupos que poblaban la Costa Norte, consiguieran sacudirse en el Siglo XIII o antes, de las influencias impuestas por la cultura Tiahuanaco (Huari) y retornaron a su tradición antigua de tipo regional.

 

En realidad, el Imperio Chimú no nace de la segregación de una apreciable extensión de territorio Wari, sino que en la Costa se produce una disgregación, como consecuencia de lo cual, vuelven a surgir pequeños señoríos independientes. Fue sin duda él del valle de Chimor o de Chimú en la provincia actual de Trujillo, uno de los más importantes, tanto por su desarrollo y progreso cultural logrado, como también por disponer de una clase dirigente capacitada, de un ejército y de una numerosa población urbana, que se concentraba preferentemente en la ciudad de Chanchán. Está perfectamente establecido, que en el mundo antiguo (a nivel mundial), cuando una gran ciudad lograba desarrollarse y prosperar, se convertía en el foco de un estado, que iba ensanchando poco a poco sus fronteras, llegado cierto momento el poder central ya no pudo controlar el extenso territorio y se produjo la disgregación.

 

De acuerdo a la tradición y a lo historiado por el Obispo Carlos Marcelo Corne, de Trujillo, en 1604 el primer Rey Chimú fue Tacaynamo al que el Padre Vargas llama Pacatnamu. Pero no se trataría de un Señor del lugar, que decidió desconocer por el año 1.200 D.C. al gran jefe Wari, sino que habría venido de afuera en plan de conquistador, para formar un nuevo reino en Chanchán, sobre los despojos del Imperio Wari.

 

De acuerdo a lo manifestado por el Obispo Corne, Tacaynamo, “vino en balsa de palos .........de otra parte del mar, se presume que dicho indio no era de parte muy remota”. Recalca el Obispo que la balsa que usó Tacaynamo son las mismas que se usan en Paita y Tumbes, al igual que las ropas livianas con que se cubría.

 

De esto resultaría que el primer rey Chimú o Chimú–Capac, sería un señor Tallán.

 

Esto en cierta forma coincidiría con la leyenda de Tumbe y de Quitumbe fundador de Tumbes, que como se recordará tuvo una larga descendencia, uno de los cuales fue según ese fantástico relato, Atan padre de Manco Cápac fundador del Imperio de los Incas. Dentro de ese criterio, si un tumbesino pudo llegar hasta la sierra sur para fundar un estado, más fácil le resultaba desembarcar en la costa próxima de Trujillo. Otra cosa que hay que hacer notar es que tanto el Imperio Chimú, como el de los Incas, nacen al mismo tiempo.

 

Cabe suponer que la región de Lambayeque, fue independizada de Wari, antes que la zona de Trujillo y que su  primer rey Naylamp también había llegado del mar al igual que Tacaynamo. Es decir que Lambayeque se encontraba ya organizado como estado cuando recién nacía el reino Chimú.

 

Por las narraciones se puede apreciar que el Chimú–Capac, penetró con un poderoso ejército, pero las gentes de Lambayeque resistieron y se empeñaron sangrientas luchas. La división de los vencidos fue lo que facilitó la derrota. El Señor de Chimú mandó a las prisiones a muchos de los grandes señores derrotados y para afianzar la paz, puso a uno de los suyos para administrar el territorio. Es decir les dio el duro trato de todo pueble vencido.

 

El gran Chimú–Capac, no se detuvo en Lambayeque, sino que prosiguió sus conquistas al Norte, llegando al departamento de Piura. Pero los Tallanes no tenían un estado unificado, ni tampoco poseían un ejército como el de Chimú, por eso aparece que no hubo lucha en regla sino choques esporádicos que terminaron en  negociaciones. Bastó simplemente el reconocimiento del Señor de Chimú, como Señor también de estas tierras, el otorgar el infaltable tributo y permitir el comercio para que la paz retornara y  a cambio, conservaron su autonomía, los caciques siguieron gobernando sus pequeños territorios y la vida prácticamente no se alteró. Si en cambio hubiera habido resistencia, el Chimú–Capac hubiera puesto a un capitán suyo para gobernar todo el territorio que habría quedado unificado bajo un solo mando y se habría establecido también una dinastía con su correspondiente sucesión.

 

Lo mismo tuvo que haber pasado con Tumbes, auque era éste un pueblo más belicoso. Durante el corto predominio de los Chimús sobre los Tallanes, la vida siguió igual en estos territorios. Por eso cuando los Incas Conquistaron el Chimú y destruyeron la Ciudad de Chanchán, eso no repercutió mayormente en los tallanes.

 

Los Chimús aparecen en el panorama histórico entre los años 1.100 D.C. y los 1.200 DC., cuando era todavía una provincia sometida al Imperio Wari. A partir de 1.200 logra su independencia, empieza un rápido desarrollo y expansión tanto por el norte como por el sur gracias a un poderoso ejército, con el que en 1.400 D.C. conquistan en sangrienta guerra diversos curacazgos de Lambayeque, en lo que muchísimos años antes había sido parte del Reino Mochica. Los ejércitos del Gran Chimú, siguieron su marcha al norte y los tallanes aleccionados con lo que habían sucedido con los curacazgos lambayecanos, prefirieron pactar y se sometieron al Gran Chimú en 1.400 D.C. dominación que duró hasta 1470.

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EL IMPERIO INCAICO Y LA CONQUISTA DE LA COSTA NORTE

 

Entre los cronistas españoles, no hay uniformidad de criterio, con relación a cual Inca fue el que inició la conquista de los yungas del norte.

 

Ni siquiera se han puesto de acuerdo en determinar el número de emperadores incas que gobernaron el Tahuantinsuyo.

 

Algunos confunden a Viracocha con Pachacutec, y aseguran que con el primero de los nombrados se inició la conquista de la costa o yunga.

 

El criterio generalizado, es sin embargo de que fue con el gobierno de Pachacutec que se inició tal conquista. Damos a continuación las  versiones de  Garcilaso de la Vega, de Cabello de Balboa, Martín de Murúa, Sarmiento de Gamboa y de Montesinos.

 

De acuerdo a la versión de Garcilaso, el Inca Pachacutec, envió a su hermano el general Cápac Yupanqui, con un buen ejército a conquistar al curacazgo de Chincha en la costa. Logrado esto, solicitó a su hermano el Inca, más fuerzas para proseguir con sus conquistas por el norte. Los refuerzos le fueron enviados al mando del Príncipe Inca Yupanqui, hijo heredero de Pachacutec. Se inició entonces la conquista del reino de Chuquimancu que resistía valle tras valle en sangrientas batallas que causaron muchas bajas en el ejército imperial el que se vio en la necesidad de pedir refuerzos tres veces, con lo cual lograron la rendición de Chuquimancu. Se inicia a partir de ese momento la guerra contra el reino de Cuismancu que comprendía los valles de Pachacamac, Rímac, Chancay y Barranco. Pero enterado el General Capac Yupanqui que en el Reino de Cuismancu se adoraba al Dios Pachacamac al que también veneraban los Incas, trató de convencer a Cuismancu de tenerlo más como aliado y no como enemigo, lo que se logró, con lo que se evitó la guerra. Muy contento, el general Cápac Yupanqui, por estos éxitos, con el Príncipe Inca Yupanqui y el rey Cuismancu, partieron al Cusco y fueron muy bien recibidos por Pachacutec.

 

Pasados seis años, Pachacutec reunió 30.000 hombres al frente de los cuales puso a su hijo el Príncipe Inca Yupanqui. Consideraba el Inca que los límites naturales de su imperio llegaban hasta Cajamarca y que por lo tanto también debían incorporar bajo su gobierno al gran reino del Chimú. Los ejércitos imperiales contaron con la ayuda decidida de los reyes Cuismancu y Chuquimancu que eran rivales del Chimú Cápac. Los aliados llegaron al valle de Barranca y desde allí el Príncipe Inca Yupanqui envió un ultimátum a los Chimús, recibiendo una respuesta altanera. El Príncipe avanzó hasta Paramonga donde le salió al encuentro el ejército Chimú y se produjo una sangrienta batalla que quedó indecisa, por lo cual el Príncipe pidió al Inca un refuerzo de 20.000 hombres, ante lo cual el ejército Chimú se retiró al Valle del Santa donde se produjo otra sangrienta batalla que fue favorable a los ejércitos del Inca. El Príncipe reiteró los pedidos de paz y rendición los que al fin fueron aceptados por el Chimo Cápac, el cual fue a entrevistarse con el Príncipe Yupanqui y se postró humildemente ante el.

 

Dice Garcilaso de la Vega que el Príncipe recibió con mucha generosidad y amabilidad al vencido. El Príncipe nombró ministros quechuas para que administraran justicia, la hacienda y la defensa y dejó al Chimú Cápac al frente de su reino, pero con facultades muy recortadas, después de lo cual retornó al Cusco. Garcilaso, no menciona que los Chimús se hubieran revelado después  contra el dominio Inca y que fuera necesaria una nueva expedición para reducirlos definitivamente.

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VERSIÓN DEL CRONISTA CIEZA DE LEÓN

 

En “La Crónica del Perú” de Cieza de León, no hay ninguna referencia a la conquista del reino Chimú por los Incas, sólo dice: “Cuatro leguas más adelante está el valle de Chimo, ancho y muy grande, y además está edificada la ciudad de Trujillo. Cuenta algunos indios que antiguamente, antes que los Incas tuviesen señoríos, hubo en este valle un poderoso señor a quien llamaban Chimo, como el valle se nombra ahora, el cual hizo grandes cosas, venciendo muchas batallas, y edificó (Chan-Chán) unos edificios que, auque son tan antiguos, se parecen haber sido gran cosa. Como los Incas reyes del Cuzco se hicieron señores de estos llanos tuvieron en mucha estimación a este valle de Chimo y mandaron hacer en los grandes aposentos y casas de placer y el camino real que pasa de largo, hecho con sus paredes”. Cieza escribió sus crónicas en l.550.

 

Las Versiones de Sarmiento y del Padre Murúa

 

El cronista Pedro Sarmiento de Gamboa, cuando trata de la conquista de los Chimús, asegura que por esa época, el Inca Pachacutec se propuso conquistar la rica provincia serrana de Cajamarca la que fue invadida por los ejércitos imperiales comandados por el hermano del Inca, el valeroso General Cápac Yupanqui. El reino de Cajamarca era gobernado por un poderoso curaca o cinche al que se le conocía como Guzmán Cápac, el que viéndose en tan comprometida situación, solicitó el apoyo de su tributario, el Chimo Cápac, el cual acudió presto “con multitud de hombres de guerra y muchos pertrechos”. Pese a todo, Cápac Yupanqui venció a los Cajamarquinos y también a los del Chimú para lo cual “utilizó cierta celada y otros ardides y recogió para su Señor (el Inca) innumerables riquezas de oro y plata y otras cosas preciosas, como piedras preciosas y conchas coloradas, puestos naturales entonces estimaban más que la plata ni el oro”.

 

La cierta celada que utilizó el General Cápac Yupanqui, a la que se refiere el cronista Sarmiento, fue  de cortar los canales que alimentaban a la ciudad de Chan-Chán y sus alrededores, y desviar los ríos de tal manera que la gran metrópoli, fue sitiada no solo por los soldados del inca, sino también privada del agua. El cronista considera  tributario al rey Chimú y otros le dicen aliado.

 

Las conchas coloradas, eran las conchas Spondylus que los Chimús adquirían en el comercio con los tallanes y estos a su vez lograban del Ecuador en sus viajes por mar.

 

Dice Sarmiento de Gamboa, que luego el General Cápac Yupanqui  tuvo que partir al Cuzco para debelar una rebelión en Contisuyo.

 

El Padre Murúa no ubica la conquista del Reino de Chimú después de la conquista del reino de Quito.

 

Fray Martín de Murúa, dice que Pachacutec, fue cruel, severo, ambicioso, envidioso y “amigo de honras”. En las guerras del norte contra Caxamarca encargó la campaña a su hermano Cápac Yupanqui y a otros dos de sus hermanos, lo que lograron apresar a Husmancu Cápac, cacique de Caxamarca al que enviaron al Cuzco en donde murió en prisión. El Inca Pachacuti – según Murúa -  envidioso de la gloria de sus hermanos, se pretextó que se había excedido en sus funciones y los mandó a ejecutar. Encomendó a su hijo Tupac Inca Yupanqui, las nuevas conquistas y éste  dominó Pasamayo, Paltas (en Loja), a los cañaris  y por último al reino de Quito tras sangrienta guerra y capturó  a su jefe Pillahuaso. De retorno sometió a los Hancavilcas ( Provincia del Oro) y bajó a Tumbes en donde construyó una fortaleza. En este lugar hizo alto y descansó a su tiempo, luego desde este lugar envío a su tío Tilca  Yupanqui con parte de su ejército para conquistar el Reino Chimú, encontrando  en el Palacio  del Chimú Capac abundante vajilla de oro y plata. También según esta versión, Pachacuti hizo ejecutar a su hermano por haberse excedido en atribuciones.

 

Según el relato de Murúa, el ejército imperial estuvo en suelo tallán y acampó por estas tierras, pasando sobre ellas al movilizarse hacia el sur.

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CONQUISTAS DE PACHACUTEC SEGÚN CABELLO DE BALBOA

 

El cronista Cabello de Balboa , da a Pachacutec , el nombre de Inga Yupanqui , de quién dice encomendó a su hermano Capac Yupanqui el aniquilamiento de los Chancas y la conquista de Guamachuco y Cajamarca, logrando capturar a su jefe Cusmango Cápac, que había contando con la ayuda de ejércitos del Chimú Cápac,  que envió a un joven y valiente general  que hizo una brillante defensa de Cajamarca, pero a la postre fue vencido y muerto . También Cabello de Balboa, dice que el emperador Inga Yupanqui (Pachacutec) mandó a matar a sus hermanos Cápac Yupanqui y Guayna Yupanqui por haberse excedido en funciones. Pasó cierto tiempo y luego el Inca, envió a su hijo Tupac Inca Yupanqui, para continuar las conquistas del norte. Al llegar a Cajamarca la encontraron en orden pero fue informado que la guarnición imperial había sido frecuentemente molestada por soldados yungas enviados por los Chimús, por cuyo motivo envió contra ellos un ejército, pero no pudieron reducirlos porque se encerraron “en sus paredones” (se referían sin duda a la ciudad de Chanchán), por cuyo motivo siguieron al norte hasta Pacasmayo, de donde retornaron a Cajamarca. Reunidos todos los contingentes, Tupac Inca Yupanqui siguió su marcha por la sierra y llegó a Guancabamba (Sic), donde -dice Cabello de Balboa - hubo una corta resistencia. Contrariando lo dicho por Cabello de Balboa, los cronistas Garcilaso y Cieza de León,  aseguran que la resistencia fue encarnizada. En Zaraguro, - continua Cabello de Balboa-  los Paltas le ofrecieron porfiada resistencia por cuyo motivo los castigó.. Cabello de Balboa no menciona la conquista de Ayabaca. En Zaraguro llegó una delegación de Cañaris a comunicarle su sentimiento. El ejército siguió victorioso y tomó la gran ciudad de Tumibamba, capturando a sus jefes Pisar Cápac y Cañar Cápac. Por ese tiempo nace en Tumibamba Huayna Cápac, hijo del príncipe Tupac Yupanqui. Continuó el ejército adelante  y tras porfiada resistencia toman el Reino de Quito y a su jefe Quilla – Guasú. No faltan cronistas que aseguran que Huayna Cápac nació en Tumibamba.. Cabello de Balboa, no hace referencia a la conquista de Ayabaca.

Retornan al Sur y someten a los Huancavilcas y de allí se dirigió al Príncipe a Mantas contemplando por primera vez el mar, lo que lo impresionó, adorándolo como el dios Mamacocha. Armó una fuerza naval con balsas de gran tamaño y se internó en el Océano, estando ausente un año. Al retornar, contó haber llagado a dos islas que llamó Nagua Chumbi y Nina Chumbi, de donde trajo unos hombres negros y el cuero de un animal parecido al caballo. Al seguir su viaje por tierra

Hacia el sus, llegó a Tumbes en donde mandó a construir una fortaleza. Después de breve tiempo arribaron a Poechos en la zona de Tallán, donde descansó varios días reponiéndose de fatigas y gozando de las bondades del valle. En Poechos dividió su ejército en dos grupos para seguir la marcha al Cuzco. Tomó bajo su comando el ejército que siguió la ruta de la sierra y al llegar a Huancabamba, cruzaron la cordillera y se internaron en la región de los Pacamoros o Braca moros. Después pasó a Cajamarca.

 

El otro ejército fue comandado por los tíos del príncipe y siguió el camino de Jayanca donde venció cierta resistencia, pero al llegar al valle del Chimú, fue bien recibido por el Chimú Cápac que accedió acompañar a los generales incas para ir a Cajamarca a rendir homenaje a Tupac Yupanqui y luego fue al Cuzco  con el Chimú Cápac. Esa es la versión de Cabello de Balboa.

 

Otro cronista, Fernando Montesinos, da una larga relación de los Incas y a Pachacútec lo llama Wiracocha. Dice que fue el Inca que marchó al norte, reduciendo a los Chonos de la costa sur del Ecuador, luego con 20.000 hombres atacó la isla de Puná. Los indios de Puerto Viejo, se le sometieron sin lucha, pero después al contar con ayuda de los tumbesinos se sublevaron armando una fuerza naval. Wiracocha los venció y luego fue a sofocar una rebelión de los Cañaris, pasando a cuchillo a una buena cantidad de los habitantes de su capital, por cuyo motivo tomó el nombre de Tumibamba (Tumi es cuchillo en quechua). Dice Montesinos que Wiracocha o Pachacutec retornó por los llanos, (para lo cual tuvo que pasar por la tierra de los Tallanes), donde fue bien recibido, lo mismo que en Lambayeque, pero en el Valle de los Chimús tuvieron que librar dos sangrientas batallas.

 

El autor anónimo de “Noticias Cronológicas del Cuzco” dice que Pachacutec murió el año 1.408.

 

Los cronistas Pedro Sarmiento de Gamboa y el Padre Calancha, también aseguran que Pachacutec con su hermano y su hijo Tupac Yupanqui, fueron los que conquistaron Cajamarca y Tumibamba y luego tras varios años de lucha dominó la costa. Dice Sarmiento que cuando el jefe Cajamarquino Guzmango Cápac fue atacado por Pachacutec llamó en su auxilio al Chimo Cápac de Chimú, pero el príncipe Tupac Yupanqui les cortó los canales y los Chimús tuvieron que rendirse. De haber sido estos hechos en tiempos de Pachacutec, habrían sucedido entonces el año 1.384 de acuerdo a las “Noticias Cronológicas del Cuzco” del Cronista Anónimo. Entonces los tallanes habrían estado sometidos 150 años a los Incas y no 80 años como comúnmente se acepta.

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LAS CONQUISTAS DE TUPAC YUPANQUI: HUANCABAMBA

 

Los cronistas no están de acuerdo en cuanto al sucesor de Pachacutec. Así, Juan Diez de Betanzos da los siguientes: Yanque Yupanque y luego Topa Inga Yupanqui. En cambio Cristóbal de Molina no lo considera y consigna como sucesor a Huayna Cápac. Por parte de Cieza de León que llama Inca Yupanqui a Pachacutec, si da como siguiente inca a Tupac Yupanqui, lo mismo Polo de Ondegardo, Fernando de Santillán, Pedro Sarmiento de Gamboa, Felipe Guamán Posa de Ayala, Miguel Cabello de Balboa, Martín de Murúa, Bartolomé de la Casas (que le llama Topaiga), Anello de Oliva, Pedro Gutiérrez de Santa Clara, Bernabé Cobo y otros. En cambio Garcilaso considera como 10º Inca. a Inca Yupanqui y sólo después de este a Tupac Yupanqui y lo mismo aparece en al relación de “Noticias Cronológicas del Cuzco”. Por su parte Montesinos, da a partir del 2do emperador o sea de Inca Roca una cronología bastante parecida al resto, pero confunde bajo el nombre de Huiracocha tanto al verdadero Wiracocha como a Pachacutec y después de éste pone correctamente a Tupac Yupanqui. Este último cronista, intercala entre Manco Capac y Sinchi Roca a nada menos que cerca de 80 incas.

 

Garcilaso de la Vega, considera como suponer como sucesor a Pachacutec al “buen Inca Yupanqui” y de acuerdo a la versión de este cronista, envió ejércitos contra los Mojos de la selva, contra los indios de Paraguay y de Chile. Al fallecer “dejó por sucesor y universal heredero a Tupac Inca Yupanqui, su hijo primogénito y de la Colla Chimú Ocllo su mujer y hermana”.

 

Según Garcilaso, la conquista del Gran Chimú se realizó durante el reinado de Pachacutec, con un ejercito comandado por el General Capac Yupanqui y el Príncipe Tupac Yupanqui.

 

Durante su gobierno, (y siempre según Garcilaso) el Inca Tupac Yupanqui avanzó con un gran ejército sobre Chachapoyas y tras de una cruel y dura guerra los venció. Recibió la rendición de los Moyopampas y de otras tribus del norte de Cajamarca y luego se aprestó para el asalto a la zona de los huancapampas.

 

Dice Garcilaso:

 

“Venido el verano, fue Tupac Inca Yupanqui con un ejército de cuarenta mil hombres a la provincia de Huancapampa, grande y poblada por mucha gente, es

mpero de diversas naciones y lenguas; vivían divididas cada nación de por sí, ajenos de paz y amistad, unos con otros bestialmente, porque ni reñían sobre el señorío, por que no lo había, ni sabían que era ser señor. Tampoco lo habían por quitarse las haciendas, por que no la tenían que los más dellos andaban desnudos, que no supieron hacer de vestir. Tenían por premio de los vencedores las mujeres e hija s de los vencidos que les quitaban todas las que podían haber, y los hombres se comían unos a otros y muy bestialmente. En su religión fueron tan bestiales o más que en su vida moral; adoraban muchos dioses; cada nación, cada capitanía o cuadrilla y cada casa tenía el suyo. Unos adoraban animales y otras aves, otras yerbas y plantas, otros cerros, otras fuentes y ríos, cada uno lo que se antojaba; sobre lo cual también había grandes batallas y pendencias en común y particular, sobre cual de sus dioses era mejor. Por esta behetría en que vivían, sin conformidad alguna, fueron facilísimos de conquistar por que la defensa que hicieron, fue huir como bestias a los montes y sierras ásperas, a las cuevas y resquicios de peñas, donde pudiese esconderse, de donde a los más dellos sacó el hambre y redujo a la obediencia del Inca; otros que fueron más fieros y brutos, se dejaron morir de hambre en los desiertos. El Rey Tupac Inca Yupanqui, los hizo recoger con gran diligencia, y mandó darles maestros que les enseñasen a poblar pueblos, labrar tierras y cubrir sus carnes, haciéndoles vestir de lana y algodón; sacaron muchas y grandes acequias para regar los campos, cultivaron la provincia de tal manera que fue una de las mejores que hubo en el Perú. El tiempo adelante, para más la ilustrar, haciendo en ella templo para el Sol y casa de las escogidas y otros muchos edificios, mandándoles echar por tierra sus dioses y que adorasen al Sol por sólo y universal Dios, y que no comiesen carne humana so pena de la vida y de su total destrucción; diéronles sacerdotes y hombres enseñados en sus leyes y costumbres para que los intuyesen en todo; y ellos se mostraron tan dóciles, que en breve tiempo fueron muy políticos y fueron aquellas dos provincias Cascayunca y Huancapampa, de las mejores que hubo en el Imperio de los Incas”.

 

Antes que Garcilaso, el llamado Príncipe de las Crónicas; Pedro Cieza de León, en Crónica del Perú, se refiere a la conquista de Huancabamba en los siguiente términos:

“En los tiempos pasados, unos indios de estos, tenían con otros sus guerras y contiendas, según ellos dicen, y por cosas livianas se mataban, tomándose las mujeres, y aún afirman que andaban desnudos y que algunos de ellos comían carne humana, pareciendo en esto y en otras cosas a los naturales de la Provincia de Popayán. Como los reyes incas los señorearon, conquistaron y mandaron, perdieron mucha parte de estas costumbres y usaron de la política y razón que ahora tienen, que es más de lo que algunos de nosotros dicen. I así hicieron sus pueblos ordenados de otra manera que antes los tenían”.

 

Luego Cieza de León, afirma que antes que esas comarcas fueran sujetadas por Inca Yupanqui (se refiere a Pachacutec) y por Topainga (así denomina a Tupac Yupanqui), se defendieron muy bien y con tan gran denuedo, que murieron por no perder la libertad muchos millares de ellos y hartos de los orejones del Cuzco; más tanto los apretaron que por no acabarse de perder, ciertas capitanes en nombre de todos, dieron la obediencia a estos señores.      

                  

Según el cronista Montesinos, el Inca Yupanqui, terminó la conquista de los Chimús iniciada por su padre Wiracocha o Pachacutec, para lo cual se vio precisado a cortarles los canales de riego y que surtían de agua a la ciudad de Chanchán y desvió los ríos que bajaban de la sierra, echando sus aguas a los arenales. Fue esa la única forma de vencerlos.

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LA CONQUISTA DE LOS GUAYACUNDOS.

 

En Comentarios Reales de los Incas, el cronista Garcilaso de la Vega, se refiere a la conquista de Ayabaca o lo que es lo mismo de los Guayacundos, en los siguientes términos.

 

“Hecha la conquista de la gran provincia de Huancabamba, no saben decir cuantos años después pasaron los incas adelante a conquistar otras tres provincias, que también contienen en sí, muchas diversa naciones, empero, al contrario de las pasadas vivían con gente política, tenían sus pueblos y fortalezas y manera de gobierno, juntábanse a sus tiempos para tratar del provecho de todos. No reconocían señor, pero de común consentimiento elegían gobernadores para la paz y capitanes para la guerra, a los cuales respetaban y obedecían con mucha veneración mientras ejercitaban los oficios. Llámense estas tres provincias que eran la principales, Casa, Ayahuaca y Callúa.

 

El Inca, luego que llegó a los términos dellas, envió a requerir a los naturales, lo recibiese como Señor o se apercibiese para la guerra. Respondieron que estaban apercibidos para morir en defensa de su libertas, entre ellos nunca habían tenido Señor, ni lo deseaban. Con esto se encendió la guerra, cruelísima de ambas partes que no aprovechaban cosa alguna los ofrecimientos que el Inca le hacía con la paz y clemencia; a lo cual respondían los indios, que no querían recibirla  de quien pretendía hacerlos súbditos, quitándoles su antigua libertad; que le requerían los dejase en ella y se fuesen en paz, que era la mayor merced que les podían hacer. Las provincias, una a otras se acudían con gran prontitud en todas sus necesidades; pelearon varonilmente, mataron mucha gente de los  incas, que pasaron de ocho mil hombre, lo cual visto por ellos, los apretaron malamente a fuego y sangre con todas las persecuciones de la guerra, más los contrarios las sufrían con grande ánimo por sustentar su libertad, y cuando le ganaban algunas plazas fuertes, los que escapaban  se recogían a otras, y de allí a otras y otras, desamparando sus propias tierras y casas sin atender a mujer, ni a hijos, que más querían morir peleando que verse súbditos de otro”.              

 

“Los Incas les fueron ganando la tierra poco a poco, hasta arrinconarlos en lo último della donde se fortalecieron para morir en su pertinacia. Allí estuvieron tan apretados que llegaron a lo último de la vida, pero siempre firmes en no sujetarse al inca, lo cual visto por algunos capitanes, que entre ellos hubo, más bien considerados, viendo que habían de perecer todos, sin haber para que, y que otra naciones tan libres como ellos se habían rendido y que antes se habían aumentado en bienes, que menoscabando de los que tenían, tratándolos entre si unos a otros, acordaron todos los capitanes rendirse al inca y entregar la gente, lo cual se hizo, auque no sin alboroto de los soldados, que algunos se amotinaron, más viendo el ejemplo de los capitanes y los requerimientos que les hacían para la obediencia debida, se rindieron todos”.     

 

“Tupac Inca Yupanqui, los recibió-sigue diciendo Garcilaso-con mucha afabilidad y lástima de que se hubiesen dejado llegar a la extrema necesidad, mandó que los regalasen a como a propios hijos y porque faltaban muchos dellos que habían perecido en la guerra y quedaban las tierras muy despobladas, mandó que de otras provincias trajesen gente que las poblasen y cultivasen; y habiendo dejado todo lo necesario para el gobierno y para su idolatría, se volvió al Cuzco, cansado y enfadado de aquella guerra, más por la obstinación y determinación de aquellos indios, que por las molestias della”.

 

Para el Cronista Anónimo que hizo “Las Noticias Cronológicas”, la coniquita de la Provincia de Huancabamba acabó el año 1448 y las de Cassa, Ayahuaca y Callúa, al año siguiente o sea 1449, es decir que estuvieron sujetas al control imperial un poco más de ochenta años. Otros cronistas a Casa o Cassa la llama Caxas que es como comúnmente se la ha denominado y a Callúa le dicen Calvas.

 

Es innegable que al momento de la conquista de los Incas la zona ocupada por las localidades de Calvas, Ayahuaca y Caxas, que era de los Guayacundos, habían llegado a un alto grado  de desarrollo, lo cual no es de llamar la atención por cuanto en la zona de Caxas habían  florecido las culturas de Ñañañique y de Vicús con Frías. Los piuranos de la sierra al igual que los tallanes de la costa eran naciones confederadas, que se unían ante los peligros externos y nombraban un general común, tal como lo hacían los griegos antiguos.

 

El arqueólogo Mario Polía al referirse a las ruinas de Aypate, dice que en el cerro Yantuma se hizo la última resistencia de los ayahuacas, contra los conquistadores incaicos y muchos de los capitanes prefirieron  precipitarse desde sus cumbres al abismo, antes que rendirse. En el cerro Granadillo y en las proximidades del fortín de Aypate, se encuentran restos de gentes que vivieron en tiempos anteriores a los Incas y no se descarta que la misma fortaleza de Aypate fue primitivamente una ciudadela pre inca en donde se llevó a cabo una de las ultimas acciones de guerra, aunque después los incas la reconstruyeron según su propia técnica.    

 

Garcilaso presente como generoso a Tupac Yupanqui cuando dice que al ver lo despoblada que había quedado la zona de Ayahuaca por la guerra, mandó a traer gente de otras provincias para que la poblasen y cultivasen. Era política comúnmente usada en el Imperio que para prevenir rebeliones en sitios belicosos, sé desparramase a los soldados vencidos y campesinos a otros lugares, los que se reemplazaban con agentes más adictas, que hablaban el quechua, adoraban al Sol y tenían un nivel cultural superior. Eso fue lo que se hizo con los ayahuacas, y también lo que se hiciera antes con los huancapampas y más tarde se haría con los tallanes. Muchos Guayacundos fueron enviados al Ecuador, otros a Huancabamba y no pocos al Apurímac. A las gentes trasladadas masivamente las llamaban mitimaes.

 

En 1581 todavía habían 327 guayacundos en la localidad de San Miguel de Chimbo, en la provincia ecuatoriana de Bolívar  y hasta en 1600 muchos naturales de ese lugar seguían usando el lenguaje de los guayacundos.. Otros grupos fueron enviados a lo que ahora es la ciudad de Cuenca.

 

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LA GUERRA DE TUPAC YUPANQUI Y HUAYNA CAPAC.     

        

Fueron los Incas Tupac Yupanqui y Huayna Capac, los que conquistaron la sierra y la costa norte sojuzgando imperios y reinos organizados.

           

Tupac Yupanqui, inició las guerras de conquista cuando solo era Príncipe, a ordenes de su padre el Inca Pachacutec o de su tío el General Tupac Yupanqui y cuando se coronó Inca, continuó sus conquistas asociándose con su hijo Huayna Capac, él que a su vez también las siguió cuando ascendió a Inca.

 

La conquista de la costa se inició sometiendo a los Nazcas y Chinchas, para luego enfrentar en los que ahora es el departamento de Lima a los reinos de Chuquimancu y Cusmancu, para sojuzgar a continuación al Reino del Gran Chimú cuya capital era la ciudad Chan Chán, la mejor población del antiguo Perú después del Cuzco. Otros reinos poderosos conquistados fueron Cajamarca y Quito. Aprovechó Tupac Yupanqui la rebelión de los Chimús para casi destruir a la ciudad de Chan Chán. Como esta sé rehizo y luego se rebeló en tiempos de Huayna Capac, éste volvió a destruirla, dispersó a sus habitantes y despobló la ciudad.      

 

Tupac Yupanqui pasó por el valle del Chira en son de amistad, pero Huayna Capac redujo a los tallanes. El cronista Padre Velásquez de Espinosa dice que Huayna Capac “recorrió el mar solazándose con la grandeza de su imperio interminable y aplastado una vez más a los reyezuelos descontentos, reduciendo a la obediencia a los valles de Chicama, Pacasmayu, Saña, Chiclayo, Lambayeque, Juayanca, Reque, Motupe, Olmos, Catacaos, Colán y otros muchos hasta Tumbes, los cuales eran poblados”.

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LA DESTRUCCIÓN DE CHANCHÁN.  

 

Sobre las hazañas de Tupac Yupanqui, hay muchas dudas, con relación a sí la hizo como príncipe heredero o como emperador. No cabe duda que parte de sus éxitos guerreros se llevaron a cabo durante el Gobierno de Pachacutec su padre, habiendo actuado Tupac Inca Yupanqui como General del Ejército. Luego sigue un periodo en la vejez de Pachacutec durante la  cual unos dicen que Tupac Yupanqui fui asociado al gobierno, mientras que otros aseguran que el Inca padre, renunció a la Mascaipacha y fue ungido emperador su hijo. Por fin, hay también cronistas que dicen que sólo a  la muerte de Pachacutec, asumió el trono y aún en esto no hay unanimidad de criterio porque entre los dos consideran a otro Inca reinante. Sea lo que fuere lo cierto es que Tupac Inca Yupanqui fue el conquistador de los Chimús y del norte. Según el Padre Antonio de la Calancha, en su “Crónica Moralizada de la Orden de San Agustín”, Tupac Yupanqui, que estaba en Cajamarca, se mostró magnánimo y generoso con el jefe Chimú que le fue presentado como prisionero, lo llamó Chimú-Capac, lo trató como igual y lo mandó a su pueblo para que siguiera gobernándolo como tributario suyo, pero el Imperio Chimú en realidad era sólo una federación de pueblos, y la sujeción al poder central del Chimú-Capac era muy débil, como en el caso de los tallanes. Fue por tal motivo que caciques de muchos valles del Sur del Chimú y los vecinos que tenían al norte de Chicama, no estuvieron muy conformes en obedecer al vencido Chimú-Capac, ni someterse de buen grado al gobierno del Inca, lo que obligó a éste a intervenir y desarraigar tribus enteras para trasladarlas como mitimaes a la sierra y aún a las selvas del Marañón. Esa es la causa por la cual más tarde los españoles encontraron en esos lugares lenguas yungas.    

 

La ciudad de Chan Chán, tenía una extensión de 18 km2 de los que 6 corresponden al núcleo central  de la población. El historiador Julián Santillana, le supone que tuvo 30.000 habitantes, pero otros consideran 60.000 y no faltan los que le calculan 100.000 o más habitantes. Todos sin embargo están de acuerdo en considerarla más grande que el mismo Cuzco y la ciudad de adobe más grande de América pre colombina.                

 

Se componía de 10 grandes conjuntos urbanos a los que los historiadores llaman ciudadelas, las mismas que eran  como ciudades amuralladas dentro de la gran ciudad general. Se supone que cada Chimo Capac construía su propia ciudadela en la cual vivía y luego se hacían enterrar. Eran al final de cuenta enormes mausoleos. Las ciudadelas son todas rectangulares. El ingreso a cada ciudadela se hacía por una sola puerta pequeña, seguramente para un mejor control. En su interior habían plazas, jardines, palacios para el Chimo Capac, casa para su familia y guardias, salas administrativas, depósitos, sitios de recreación, pozos de agua, lugares para adoratorios y para las tumbas funerarias.

 

El perfecto trazo de la ciudad de tipo octogonal, hace pensar que fue fabricada por los Wari. Todos sus habitantes disponían de agua a domicilio llevada por canales abiertos  subterráneos. Habían también en Chan Chán, jardines, piscinas, plazas embaldosadas, huertos para el auto mantenimiento de la población, castillo, pirámides truncadas y plataformas, suntuosos templos y palacios, las casas con techos a dos aguas y todo encerrado en murallas de 9 metros de alto.    

 

Son varios los cronistas y los historiadores contemporáneos que aseguran que estado Tupac Yupanqui embargado en la conquista de Quito, y ante el rumor de su desaparición durante un viaje marino que había hecho, toda la costa norte, incluyendo el Chimú se sublevó.   

 

Cobo el cronista español, manifiesta que Tupac Yupanqui tras de conquistar Ecuador y fundar la ciudad de Quito, regresó al Cuzco por la sierra y bajó a los llanos que dan frente al mar, para pacificar las naciones de indios que habían en el medio, que eran muchas.

 

El historiador Alden Mason en “Las Antiguas Culturas del Perú”, se refiere al desconocimiento de la autoridad imperial en la costa norte, lo que obligó a una segunda conquista, e impulsó a Tupac Yupanqui a llevar a cabo una guerra punitiva. Al respecto el historiador Luis Valcárcel asegura que en el valle del Chimo hubo recia lucha que al principio pareció ser esquiva a las armas imperiales, pero que al final se impuso.

 

El historiador Riva Aguero, asegura que tras la derrota de los Chimús, su capital Chan-Chán fue saqueada y destruida, pero años más tarde había sido reconstruida. Esto posiblemente ocurrió después de 1460.

 

Indudablemente que Chan- Chán, la ciudad de barro o de grandes paredes de adobe como la llamaron los Incas, era después del Cuzco la más importante del Imperio. Hay que suponer cierto celo de parte de los conquistadores Incas y por  eso en la primera oportunidad la destruyeron.       

 

El nombre de Chimús dieron a su ciudad Chanchán, no se conoce.

 

El Obispo de Trujillo Carlos Marcel Corno, aseguraba en 1610, que la conquista del Chimú por los Incas, se realizó precisamente durante el gobierno del Chimú-Capac, Minchan-Camán en que alcanzó su mayor apogeo, pues se extendía desde Tumbes hasta Carabaillo en Lima, cubriendo más de 200 leguas. El citado Obispo, refiriéndose a la expedición punitiva de Tupac Yupanqui, dice que “matando mucho número de indios y quitándoles el oro y la plata y otras cosas que tenían, los subyugó. En especial hizo mayor estrago en este valle del Chimor por la resistencia que hizo. También asegura, que al Chimú-Capac prisionero, lo llevó consigo al Cusco (otros cronistas aseguran que le mandó a matar) donde lo casó con una hija suya, habiendo muerto en la ciudad imperial. Antes de reemprender viaje al Cuzco, Tupac Yupanqui dejó como rey Chimú a un hijo de Minchan-Camán, llamado Chumún Caur, el cual había estado refugiado en el valle de Huara con su madre Chanquir-Guanguan. El Inca dispuso que comparecieran ante su persona y le mandó a gobernar la nación Chimú en lugar de su padre, con orden de que fuera su tributario. El nuevo monarca y sus descendientes cumplieron con enviar cada año al Cusco, plata, ropa, mujeres hijas de los caciques y otros tributos, hasta que llegaron los españoles.      

 

En Lambayeque el Cacique más importante de la región era Oxa, que también fue sometido por Tupac Yupanqui, lo mismo que otros menores en Motupe, Jayanca y Cinto.

 

Según Zárate, él “Chimo Capac se rebeló y Guayna Capac fue a someterlo, lo venció haciéndolo ejecutar”, prohibiéndole a los Chimús usar armas y a miles desterró a Collique, Maranga, Cañete, Ica, Cajamarca, el Cuzco y las selvas del Marañón. Chan Chán quedó casi desierto.

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BATALLAS NAVALES.

       

Antes de emprender la expedición punitiva contra los yungas sublevados de la costa, el Inca había estado reduciendo a las tribus de la región de Quito. Sobre los restos de la ciudad de los indios Caras – dice Rivaguero – fundó la ciudad de Quito. De ahí se dirigió a la provincia de Chonos (Guayaquil) en donde los enemigos lo esperaban en una flota de balsas en el río (Guayas), pero lo cual el Inca tuvo también que mandar a construir su propia flota de ataque. El Cronista Sarmiento difiere con Montesinos en el sentido de que la batalla dio contra los Huancavilcas, vecinos de los tumbesinos de los que habrían recibido ayuda. No obstante que esa modalidad de guerra no era dominada por los Incas, lograron al fin la victoria por su mejor organización tras varios días de lucha.   

 

Con la experiencia lograda, el Inca se dispuso asaltar la isla de Puná cuyos habitantes eran gente belicosa y guerrera, muy diestra  en cuestiones de mar y embarcaciones. Peleaban con honda y con porras y también con dardos arrojadizos. Eran enemigos tradicionales de los tumbesinos. Culturalmente pertenecían al grupo Manteño. Con la ayuda huancavilcas y tumbesinos, construyó Tupac Yupanqui una nueva flota de balsas. La resistencia fue muy empecinada y el Inca tuvo que desembarcar especies de comandos para que prendieran fuego a las casas de la población más próxima al lugar de la lucha, con lo que distrajo la atención de los defensores, obligándolos a la rendición. Magnánimo el vencedor, perdonó al cacique de Puná haciendo las paces con él como era su costumbre, dejando a una guarnición con un Gobernador que tenía jurisdicción sobre varios puntos de la costa continental. Pero era política de los isleños la simulación y guardar su rencor hasta oportunidad más propicia, y así sucedió después.      

 

Garcilaso dice que cuando Tupac Yupanqui estaba en el fragor de la guerra contra las tribus de Quito, mandó a llamar a su hijo y heredero Huaina Capac, y lo puso al mando de un ejército de 12.000 hombres y tuvo tan buen desempeño que resolvió al final, dejarlo el mando de toda las fuerzas en campaña y retornar al Cusco.

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LOS GIGANTES DE PORTO VIEJO.

 

Así como hay una leyenda sobre gigantes llegados a la Península de Santa Elena en Ecuador, en tiempos remotos; así también hay otra leyenda de gigantes que arribaron a Puerto Viejo, en el tiempo de Tupac Yupanqui. En realidad las dos se mezclan y algunos cronistas españoles creen que se trata de una sola.

 

Gutiérrez de Santa Clara, dice que la tierra de la costa se alborotó con la llegada de indios “disformes de altura y grandeza; y que esos tales vinieron en unas barcas o balsas muy grandes, hechas de cañas y madera secas, las cuales traían unas velas latina triangulares, de hacia la parte donde se pone el sol y de hacia las islas Molucas o del estrecho de Magallanes”.     

 

Siempre siguiendo el relato de Gutiérrez de Santa Clara, tales gigantes pretendieron tiranizar, con mucha furia a los naturales, los que temerosos enviaron avisos por medio de los chasquis al Inca que estaba en el Cuzco, pidiéndole protección, ya que la guarnición imperial dejaba por Tupac Yupanqui, no prestaba la suficiente garantía.    

 

El Inca, dispuso que el régulo de Chimú que ya le era tributario, y el gobernador que dejó en la zona de Piura, fuese a proponer la paz a los recién llegados, y advertirles que si querían guerra la tendrían. En la región Tallán se reunieron grandes fuerzas para el caso de ser necesario la lucha y como advertencia.

 

El Gobernador de los tallanes cumplió con lo dispuesto por el Inca, y los gigantes ofrecieron buen comportamiento, habiendo logrado que los enviados reales les designaran tierras. Pero pasado cierto tiempo, siguieron cometiendo crueldades y abusos, ante lo cual el Inca les mandó hacer nuevas advertencias, exigiéndoles entonces el total sometimiento y vasallaje pues en caso contrario serían exterminados. La región donde habitaban los gigantes se llamaba Tangarará (era una punta) y luego los españoles la llamaron Punta Santa Elena. Era una región muy pobre y seca pero dicen que los gigantes cavaron posos en la roca viva y lograron agua, luego cultivaron la tierra y dispusieron de abundante leña. Eran pocos, y como no habían llegado mujeres perseguían a las indias del lugar para tener relaciones sexuales con ellas, pero les hacían tal daño que pronto morían. Como los nativos envalentonados – con el apoyo ofrecido por el Inca – los enfrentaron por tal hecho, se entregaron al vicio de la sodomía. Pero más que de la agricultura se alimentaban de la caza y de la pesca. Vivieron sin embargo cada vez en mayor degradación y salvajismo, hasta que el fuego llegado del cielo los mató.             

Casi todos los cronistas españoles se ocupan de estos gigantes y algunos como Cieza de León dicen que existían huesos de esos gigantes hasta en los tiempos del Virrey Antonio de Mendoza. Pero también se habían encontrado huesos de hombres muy grandes en la proximidad de Trujillo y en el siglo pasado, hallaron esqueletos de hombres gigantes en las ruinas de Kuelap en Chachapoyas, de tal manera que por diferentes lugares hay restos y mitos de hombres gigantes. En 1735 don Juan del Castillo, Sargento Mayor del Batallón de Milicias de Guayaquil, llevó a Quito lo que parecía ser una enorme muela de hombre de cinco kilos de peso. Por fin en 1790 se encargó oficialmente a don Josef del Corral y Marro emitiera un informe sobre osamentas de Puerto Viejo y Santa Elena. Este examinó vértebras y huesos largos de las piernas. También revisó los pesos que hay en las rocas y en el informe que dio exponía la posibilidad de que más bien se tratara de huesos de animales muy antiguos ya extinguidos y no de hombres. En la actualidad el radio-carbono le ha dado una antigüedad de 18.400 años a los huesos y la tesis de animales antiguos o fauna de sabana, iguales a los que se encontraron en otras épocas en Talara se ha impuesto. Thomas Petterson los ubica en el Glacial Tardío. En cuanto a los pozos pueden ser oquedades naturales y la ceniza acumulada y de donde nació la teoría de la extinción con fuego del cielo, proviene de volcanes, como las hay en otros lugares de Ecuador.

   

Lo que se cree que sucedió en épocas recientes, es la llegada de gentes de otros lugares por mar, que sin ser gigantes serían de elevada estatura y recia contextura; grandes luchadores, los que habrían sometido a los indios del lugar, tomándoles mujeres y reduciendo a los hombres a la condición de siervos. Los indios del lugar para justificar su falta de reacción al sometimiento, inventaron eso de los gigantes, que por otra parte sólo es tradición del lugar, pero no en la zona de los tallanes de Piura, encargados de controlarlos. Por último, es posible que una erupción pudo haberlos sorprendido es su mayor parte fuera de protección y haberlos diezmado y los pocos que quedaron se asimilarían a la población lugareña.

 

La acusación de sodomitas, es un reflejo del odio que les tenían los indios, porque después de todo es un vicio que se practicaba en la región, antes de los Incas.

     

La gran cantidad de huesos, corresponden a un osario o cementerio de animales de gran tamaño. Jamás se encontró un cráneo que pudiera tener la forma de una calavera humana, y auque tampoco se encontró la de animales, es posible que los indios destruyeron esos vestigios que malograba su leyenda.       

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GRÁFICOS

 

 

MAPA DE SIPÁN Y SICÁN

EL SEÑOR DE SIPÁN

 

EL IMPERIO WARI

 

MAPA DEL REINO CHIMÙ

 

 

NACIONES INDIAS DEL NORTE

SECUENCIA CULTURAL SEGUN

ROWE 1960

 

CRONOLOGÍA CULTURAL SEGÚN

EL DR. LUMBRERAS

 

 

 

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