Capítulo IX

 

 

C A P I T U L O IX

 

 

LA GESTA EMANCIPADORA

 

 

 

-         Se convoca a Congreso Constituyente

-         Diputados propietarios y suplentes

-         La convocatoria en Piura

-         La instalación del congreso

-         Se incorporan diputados piuranos

-         El congreso autoriza el retorno de obispo piurano

-         Las bases de la constitución

-         Diéguez anuncia abusos del coronel Rojas

-         Crean batallón en Piura

-         Premian a vencedores de Pichincha

-         Se ordena jurar la constitución

-         José Manuel López mata a un español

 

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SE CONVOCA A CONGRESO CONSTITUYENTE

 

El 27 de diciembre de 1821, San Martín hizo la convocatoria al Primer Congreso Constituyente, fijando el día 1ro. de mayo de 1822 para que fuera instalado.

 

Se nombró una comisión de 7 personas para que elaborase un estatuto electoral. Como no se alcanzó el objetivo a tiempo, Torre Tagle, el 27 de abril, amplió el plazo al 28 de julio. Sin embargo, recién el 20 de setiembre se logró su instalación.

 

El documento del 27 de diciembre de 1821 en su parte resolutiva dice:

 

“He acordado y decreto: 1ro. -Para el día 1ro. de mayo de 1822 se reunirá en esta capital el Congreso General Constituyente de los departamentos libres del Perú, nombrándose suplentes por aquellos que integran el territorio del Estado, si aún estuviesen oprimidos por la fuerza.- 2do. Los objetos únicos de su convocatoria serán, establecer la forma definitiva de gobierno, y dar la constitución que mejor convenga al Perú, según las circunstancias en que se hallan su territorio y población. Los poderes que dan los pueblos a sus diputados se contraerán exclusivamente a estos objetos y serán nulos los que excedan a ellos.- 3ro. Se formará una comisión compuesta por siete individuos, a saber: dos miembros de la Alta Cámara; dos de la Municipalidad, nombrados de igual modo; un eclesiástico que elija el gobernador del Arzobispado; y dos ciudadanos que nombrará el Gobierno. Esta comisión presentará en el término de un mes precisamente, un proyecto sobre el plan más adecuado para elegir por ahora, la representación nacional, señalando el número de habitantes que debe de representar cada diputado en Congreso.- 4to. También formará esta Comisión, un proyecto de Constitución que prepare los trabajos del Congreso, y que deberá de estar concluido antes de la reunión.- 5to. Los Presidentes de los Departamentos quedan especialmente encargados de formar cada uno en su respectivo territorio, el censo de población que éste tenga, aproximándose al menos; a la mayor exactitud posible, y dando cuenta del resultado al Ministerio de Estado en el término de tres meses desde la fecha.- Imprímase

y circúlese.- Dado en el Palacio Protectoral de Lima, 27 de diciembre de 1821.- Firmado: San Martín.- Por orden de S.E. B. Monteagudo.”

 

La Comisión de los Siete, al llegar el mes de febrero se dio cuenta de que no iba a terminar su labor en forma oportuna y se dirigió a San Martín dándole cuenta de tal hecho. Expresaba: …”aunque la Comisión dando un impulso extraordinario a sus trabajos logre en todo el mes de febrero regularizar los métodos mas propios de la novedad de las circunstancias, según las cuales deban practicarse las respectivas elecciones, y aún cuando ellos obtengan, sin previo examen, la suprema aprobación de V.E., semejantes instrucciones; que no podrán comunicarse a los departamentos del norte hasta el 8 de marzo en la salida del correo de esa carrera, se recibirán en Trujillo el 18 del propio mes; en Piura el 24 y con mayor posterioridad a proporción de las distancias en los puntos más apartados de la cabeza del departamento, siendo por fin inverificable su recibo en Mainas; en todo el mes de abril. I como se requiere el período conveniente para queel Reglamento se observe en sus menores detalles y las elecciones intermedias se expidan con la perfección correspondiente para el acierto, y además para que los diputados electos preparen y realicen su venida, la naturaleza misma de las cosas; demanda un largo espacio de tiempo, sin el que es inconcebible la ejecución completa de formas tan esenciales”.

 

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DIPUTADOS PROPIETARIOS Y SUPLENTES

 

Para determinar el número de diputados titulares por cada departamento, se consideró uno por 15.000 habitantes. Se tomó como base el censo de 1797 publicado por el Cosmografito de Lima en la guía del mencionado año.

 

De acuerdo a tal guía, había en el Perú 1’208 723 habitantes, por cuyo motivo se consideraron 79 diputados propietarios y 38 -es decir la mitad- como suplentes.

 

El departamento más poblado era el de Trujillo, que estaba formado por los actuales de Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Cajamarca, Amazonas, San Martín y Loreto. Por eso tenía también mayor cantidad de diputados: 15 propietarios y 7 suplentes.

 

La población por departamentos y el número de diputados era el siguiente:

 

Departamento de Lima 119.700 habitantes 8 diputados

Departamento de Costa 29.412 habitantes 2 diputados

Departamento Huailas 114.062 habitantes 8 diputados

Departamento Tarma 86.777 habitantes 6 diputados

Departamento Trujillo 230.970 habitantes 15 diputados

Departamento Cuzco 216.382 habitantes 9 diputados

Departamento Maynas y Quijos 15.000 habitantes 1 diputado

Departamento Huamanga 111.599 habitantes 7 diputados

Departamento Huancavelica 48.049 habitantes - diputados

Departamento Puno 100.000 habitantes - diputados

Departamento Arequipa 136.312 habitantes 9 diputados

­­­­­­­______________ ___________

1’208.723 habitantes 79 diputados

 

El ministro colombiano Mosquera, protestó por haberse incluido a Maynas y Quijos, que ese país consideraba parte de su territorio.

 

A los diputados se agregaba la mitad, con el carácter de suplentes.

 

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LA CONVOCATORIA EN PIURA

 

Mediante bandos se dieron a conocer en las diversas localidades la convocatoria a elecciones. El estatuto en cuanto al sufragio consideraba dos derechos, uno activo o de poder elegir y otro pasivo o sea de poder ser elegido.

 

Para ser elector, se debía ser casado o tener 21 años, con casa abierta (o sea domicilio independiente). Gozaban de este derecho el clero secular.

 

Para poder ser elegido se requería tener 25 años.

 

No podían elegir ni ser elegidos, los procesados criminalmente, los fallidos, los deudores a los fondos del Estado, los dementes y los sordomudos. Los extranjeros para poder ser elegidos debían ser ciudadanos de acuerdo a las normas que habían establecido e Estatuto Provisorio de San Martín.

 

El sufragio era obligatorio, para los que se consideraban ciudadanos activos, y el ser omiso acarreaba, el no poder elegir o ser elegido en los próximos años.

 

El proceso electoral comprendía los siguientes actos:

 

1.- La calificación de los electores, o sea la determinación de los ciudadanos aptos para votar corrió a cargo de una comisión de cinco ciudadanos, presididos por el alcalde del 1er. voto, el resto de miembros eran regidores. El elector que quedaba apto, recibía una boleta equivalente a nuestra actual DNI. Tal boleta servía para ser utilizada en futuros actos electorales.

 

2.- Ocho días antes de las elecciones, los ciudadanos designados a los miembros de las mesas receptoras de sufragio. El personal de cada mesa tenía un presidente, cuatro escrutadores y dos secretarios. Los resultados se daban a conocer de inmediato al pueblo y se informaba a Trujillo, capital del departamento.

 

3.- La elección primaria o fundamental era el acto propiamente electoral. Los electores y miembros a mesa oirán antes misa y el párroco oficiante les exhortará a cumplir fielmente con sus deberes cívicos. Luego se reunirán los electores en el lugar designado y se preguntará si habían sido coaccionados para dar el voto. El acto propiamente de la elección se inició con los miembros de la mesa, luego siguieron los electores que eran identificados y recibían dos votos, en ellos ponían los nombres de sus preferidos, depositando uno en el ánfora de los diputados propietarios y otro en el ánfora de los suplentes.

 

Cada distrito electoral constituía una parroquia. El escrutinio se haría en mesa en el acto y sería público y se levantaría un acta de los resultados.

 

4.- La elección secundaria, excluyente o definitiva, se haría para el departamento de Trujillo en dicha ciudad, hacia donde se constituirían los presidentes de mesa o sus delegados, con las actas y documentos. En Trujillo, se establecería por el número de votos escrutados en todo el departamento, el porcentaje necesario para lograr la elección desde la primera votación primaria. ( Fueron muchos los candidatos que llegaron a ser designados en esta primera elección primaria, confirmados en la elección secundaria.) Para determinar quienes debían de ocupar los cargos que aún faltasen , los presidentes de mesa, constituidos en Junta, escogerían entre los que habían logrado más alta votación, de tal modo que habría dos candidatos por cada vacante.”

 

Hubo entonces una segunda ronda, en la que entraron los candidatos destinados a cubrir las diputaciones todavía vacantes. Con esas relaciones, los presidentes de las mesas o los delegados regresaron de Trujillo a sus diversas parroquias electorales, para una segunda ronda electoral, o definitiva.

 

Por lo tanto, los electores piuranos tuvieron que ir a una segunda votación para cubrir las aún vacantes diputaciones que había por el departamento de Trujillo al que pertenecía la gobernación de Piura.(Antes se llamaba Partido).

 

Una vez efectuado el nuevo escrutinio y levantada la correspondiente acta, volvió todo a Trujillo.

 

5.- El último acto del proceso electoral era la proclamación de los candidatos. Esto se hacía por medio de la llamada Junta de Regulación que era una especie de jurado departamental de elecciones con sede en Trujillo. Componían la Junta de Regulación los presidentes de las parroquias electorales o sus delegados.

 

Las Juntas de Regulación, después de examinadas las actas y toda la documentación procedían a la proclamación de los diputados y les entregaban sus credenciales.

 

Parece que el proceso electoral del departamento de Trujillo no fue todo lo normal que podía suponerse, pues al momento de instalarse el primer congreso nacional, aún no se habían otorgado todas las credenciales. Resultaron elegidos por el departamento de Trujillo los siguientes diputados:

Doctor Justo Figueroa

Doctor Toribio Rodríguez de Mendoza

Doctor Faustino Sánchez Carrión

Don Juan Antonio de Andueza, canónigo del obispado de Trujillo

Doctor Alejandro Crespo y Cassaux

Doctor Gaspar Nieto de Polo

D. Antonio Rodríguez, gobernador de Chota

Doctor Tomás Diéguez, presbítero, párroco de Catacaos

Doctor Pedro José Soto, párroco de Huamachuco

Doctor Manuel José de Arrunátegui, cura de Frías, Piura

Doctor José Correa y Alcántara, fiscal del departamento de Trujillo

D. Mariano Quezada y Valiente

D. Martín de Ostalaza

El marqués de Salinas, don Francisco Javier Fernández de Paredes

El marqués de Bellavista, don Manuel Muñoz y Cavero, de Trujillo

Fueron Suplentes don Pedro Antonio López Vidaurre, Manuel Barrantes, Manuel Diéguez, de Piura hermano de Tomás, Fermín Matos, Joaquín Castañeda, Vicente Otiniano y José Modesto Vega.

 

En la obra “Primer Congreso Constituyente” de Gustavo Pons Muzzo y Alberto Tauro, se da una “Razón de los Señores Diputados que van recogiendo sus Poderes y Actas”, entre los cuales no figuran los del departamento de Trujillo, pero en cambio aparece el nombre del capitán piurano, José María Raygada, Pablo Diéguez, Juan Antonio Távara y José Santos Vargas Machuca, representando otros departamentos.

 

Los departamentos que estaban bajo control realista no celebran elecciones en su propia circunscripción sino que se hacía un acto electoral en Lima, considerándose como votantes a los que manifestaban ser del departamento ocupado. En eso ocurrieron muchas anomalías, pero los representantes fueron en muchas oportunidades personas de gran prestigio.

 

Como candidatos a diputados, se presentaron por Piura, el presbítero Tomás Diéguez de la Florencia, vicario de Piura y patriota declarado. Don José de Lama S. acaudalado personaje que junto con don Nazario García fueron los primeros alcaldes de Piura Independiente; el presbítero Manuel Arrunátegui, párroco de Frías con residencia en Trujillo, don Pedro León y Valdez que fue el último alcalde colonial de Piura y presidió el cabildo abierto del 4 de enero, el marqués de Salinas, personaje muy influyente que el día de la independencia de Piura reafirmó su fidelidad al rey de España pero que pronto abrazó la causa patriota. Don Juan Antonio Távara que tuvo después destacada actuación como parlamentario en muchas oportunidades, Santiago León y Juan José Carrasco, vecinos notables de Piura.

 

Como suplentes figuraron don Manuel Diéguez de la Florencia, Tomás Aquino Vásquez, Jacinto de Otoya, José María León y Manuel Pizarro.

 

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INSTALACIÓN DEL CONGRESO

 

San Martín partió a Guayaquil, dejando al Perú y a Lima en pleno proceso electoral. El 26 cuando arribaba al estuario del Guayas en Lima su todopoderoso ministro, Bernardo Monteagudo era depuesto por el Supremo Delegado el Marqués Bernardo de Torre Tagle que se vio obligado a ceder a la presión que ejercieron el pueblo, el municipio, Francisco Javier de Mariátegui y Riva Agüero.

 

Monteagudo se había hecho odioso por arbitrario, díscolo y abusivo y como su vida peligraba en Lima, el General Rudesindo Alvarado se vio precisado a enviarlo el 30 de julio a Guayaquil a disposición de San Martín, en la goleta “Limeña” cruzándose en alta mar con el Protector.

 

Cuando el Protector llegó a Lima, grande fue su disgusto teniendo un duro altercado con Torre Tagle como resultado del cual éste renunció el cargo de Supremo Delegado.

 

El congreso fue convocado para instalarse el día 20 de setiembre de 1822, fecha en la que ya habían en Lima con sus correspondientes credenciales 51 diputados. Con los diputados de Trujillo había surgido un impasse por cuyo motivo no se pudieron incorporar a tiempo.

 

Los diputados se apersonaron a Palacio el día 20 y de allí salieron con San Martín a la catedral en donde se ofició una Misa de Acción de Gracias. En la misma catedral se leyó una declaración en la cual se reconocía a la religión católica como propia del estado peruano, luego se tomó el juramento por el cual se comprometían a mantener la integridad del territorio nacional y a cumplir fielmente el cargo.

 

A continuación se cantó el Té Deum y se hizo una salva de 22 cañonazos, que repitieron los barcos de la escuadra.

 

Toda la brillante comitiva se dirigió a la Universidad de San Marcos en donde se iba a instalar el congreso. Un enorme gentío colmaba las calles y aplaudía a la comitiva en su recorrido. Las campanas echadas al vuelo, las calles estaban engalanadas con guirnaldas y arcos. Las salvas de cañonazos se fueron sucediendo tras cortos intervalos.

 

En la plaza de armas y a lo largo de las calles que conducían estaba formada la guardia de honor con sus vistosos uniformes. Eran estas tropas, los soldados del Batallón N° 2, los famosos vencedores de Pichincha, formado por trujillanos, lambayecanos y piuranos, que estaban en ese momento al mando del capitán piurano Francisco Vargas Machuca. La multitud tributó a esos soldados que acababan de llegar nimbados de gloria, una calurosa manifestación de admiración y aprecio.

 

En el momento más solemne de la instalación del congreso, el General San Martín se despojó de la banda bicolor insignia del mando supremo y renunció a los altos cargos que tenía. Luego hizo una exhortación a los peruanos para mantener la unidad a fin de que no fueran devorados por la anarquía y que pusieran su confianza en las instituciones democráticas que se acababan de instalar. Tras de eso se retiró y luego se alejó del Perú.

 

Todos los departamentos del Perú, aún los ocupados por el ejército español habían acreditado diputados. Sólo el departamento de Trujillo no lo hizo.

Entre los diputados concurrentes estuvieron don Joaquín Olmedo, el Presidente de la ex-Junta Suprema de Gobierno de Guayaquil que se había desterrado voluntariamente. En cierto momento su diputación por Puno peligró, al ser impugnado, por tener pendiente un juicio de residencia que a él y a los otros dos triunviratos, le había abierto en ausencia sus ingratos paisanos de Guayaquil.

 

Se presentaron algunos casos curiosos como el del Diputado Forcada que salió elegido por Lima, Cuzco y Tarma. El diputado Alvarado por Lima y Huailas, Toribio Rodríguez de Mendoza, por Lima y Trujillo, Faustino Sánchez Carrión por Puno y Trujillo y el diputado Arias por Lima y Cuzco.

 

No obstante que en Trujillo, los diputados ganadores habían sido proclamados oportunamente, en Lima surgieron dificultades con la presentación de las Actas, por cuyo motivo la incorporación al Congreso, de la representación trujillana y por lo tanto de Piura, sólo se pudo efectivizar bastante tiempo más tarde.

El Presidente de Trujillo remitió la siguiente comunicación a Lima.

 

Ilustrísimo Señor Secretario de Estado y Relaciones Exteriores.

 

Ilustrísimo Señor.

 

Incluyo a V.S.I., una lista de los diputados propietarios del Congreso que han sido elegidos por este Departamento y tres poderes para don Justo Figuerola, don Toribio Rodríguez y don Faustino Sánchez Carrión, que residen en esa capital, los que se servirá V.S.I., mandar se les entregue. No incluyo el acta de que se encarga el artículo 35 del reglamento por no haberse concluido la regulación de los suplentes, pues habiéndose tardado la Junta diez días para los propietarios, presumo necesito otros tantos para los primeros, y esta demora que he considerado demasiado para esperarse, la he salvado, mandando se publiquen los propietarios, y siga la Junta sus tareas para los suplentes.

 

Ha sido imposible acelerar más esta operación por la divergencia de votos. Hoy mismo salen correos extraordinarios para prevenir a los diputados ausentes, que deben de pasar a esa capital sin pérdida de momentos, y a los que se hayan en esta ciudad, ha hecho la misma intimación.

Sírvase V.S.I., poner estas ocurrencias en conocimiento de su Excelencia el Protector del Perú.

 

Firmado Enrique Martínez

 

Trujillo, 15 de Setiembre 1822.

Diputados Propietarios del Departamento de Trujillo.

Dr. D. Tomás Diéguez, Cura de Catacaos

Dr. D. Justo Figueroa

Dr. D. Toribio Rodríguez

Dr. D. Juan Antonio Adueñas, Canónigo de Trujillo

D. Antonio Rodríguez, Gobernador de Chota

Marqués de Bellavista

Marqués de Salinas

D. Mariano Quesada

D. Manuel José Arrunátegui, cura de Frías

Dr. D. Alejandro Crespo, Canónigo de Trujillo

D. Martín Ostolaza

Dr. D. Faustino Sánchez Carrión

D. José Correa Alcántara, Fiscal de Trujillo

Dr. D. Gaspar Nieto Polo, Canónigo de Trujillo

 

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SE INCORPORAN DIPUTADOS PIURANOS

Recién en noviembre de 1822 se producía la incorporación de los diputados piuranos al Primer Congreso.

 

Así por ejemplo, el 6 de noviembre se cursaba la siguiente comunicación:

 

Señor Don Faustino Sánchez Carrión

Secretario Vocal del Soberano Congreso del Perú.

 

Tengo el honor de acompañar a V.S. el Poder, que me ha conferido el Departamento de Trujillo, para uno de sus representantes en el Soberano Congreso, a fin de que V.S. se sirva darle el giro correspondiente.

 

Dios Guarde a V.S. muchos años.- Lima Noviembre 6 de 1822.- El Marqués de Salinas.

 

En la misma fecha la Comisión que examinaba los poderes de los diputados declaraba expedito al cura José Arrunátegui de Frías, para incorporarse al congreso, emitiendo el siguiente dictamen:

 

La Comisión de Poderes, ha examinado el del señor Doctor don Manuel José Arrunátegui, diputado electo por el departamento de Trujillo.

Está tan expedito y conforme como los ya renovados por los demás señores diputados de ese departamento y concurriendo las mismas razones y circunstancias que en éstos, es de opinión se le admira al señor Arrunátegui, previo al respectivo juramento.

Miguel Tafur, Nicolas Araníbar, Manuel Pérez de Tudela, Miguel Tenorio, Miguel Otero.

 

En sesión de Congreso de fecha 7 de noviembre y teniendo en cuenta el dictamen de la Comisión de Poderes, se aprobaron los poderes que habían presentado Tomás Diéguez, el Marqués de Salinas, Pedro Soto, Antonio Rodríguez, Manuel Arrunátegui y Alejandro Crespo.

 

El marqués de Salinas se juramentó el 9 de noviembre. Luego lo hicieron los demás.

 

El 19 de diciembre, 59 diputados que habían asistido ese día a la sesión de congreso, juraron las Bases de la Constitución. Entre ellos lo hicieron Tomás Diéguez, el Marqués de Salinas y el cura Arrunátegui.

 

El acto se cumplió de dos en dos. Al decir “Sí juro” tocaban los libros del Evangelio. Al terminar de hacerlo los 59 asistentes el Presidente del Congreso dijo: “Si así lo hiciereis, Dios os ayude, y si no, El os demande y la República os juzgue conforme a las leyes. Así sea”.

 

El congreso, en su sesión del 6 de noviembre, vio un pedido del sargento mayor José Félix Jaramillo, se resolvió pasar a la Junta Gubernativa, la representación de dicho sargento mayor, en que pide se le mande a resarcir los perjuicios que el anterior gobierno le había irrogado, y se le concedan varias gracias.

En sesión del día 11, ya incorporados los diputados piuranos, se leyó y aprobó el informe de las Comisiones de Justicia y de Guerra sobre el recurso del sargento mayor del Batallón de Piura don José Félix Jaramillo, que pide se le sustancie y concluya la causa porque está arrestado y opina las comisiones pese a la Junta Gubernativa para que con arreglo a las ordenanzas mande fenecer y sentenciar la causa, teniendo presente el indulto para en la parte que le toque.

 

José Félix Jaramillo, era un capitán sullanero, que participó en la independencia de Trujillo y combatió en Pichincha mereciendo ser citado en la Parte de la Victoria de Santa Cruz, por cuyo motivo fue ascendido. Por razones políticas fue hecho prisionero, pero la Junta de Gobierno que el congreso designó para que asumiera el Poder Ejecutivo, lo dejó libre y lo restituyó en sus grados militares. La nueva Junta de Gobierno estaba presidida por el General La Mar.

 

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CONGRESO AUTORIZA EL RETORNO DE OBISPO PIURANO

 

Cuando en Setiembre de 1820, San Martín desembarcó en Pisco y envió a la sierra una División al mando del General Alvarez de Arenales el Obispo de Huamanga, Pedro Gutiérrez de Cos, abandonó precipitadamente su diócesis, y se dirigió a Lima en donde permaneció hasta que San Martín ingresó a la capital.

 

Era Gutiérrez de la Cos un acérrimo realista, por cuyo motivo fue deportado. La Corona de España, para premiar su fidelidad lo nombró obispo en La Habana, pero no obstante ese elevado cargo, parece que el prelado piurano echaba de menos a su patria, por cuyo motivo pidió retornar al Perú estando en esos momentos en México.

Fue don José Sánchez Carrión, el que en sesión del 25 de Setiembre hizo la siguiente proposición: “Que se haga venir al Obispo de Huamanga, don Pedro Gutiérrez Cos, que se halla en México y está pronto a Jurar la Independencia”.

 

El 15 de octubre el pedido pasó a la orden del día y fue aprobado. Para eso “se leyó el informe de la Comisión Eclesiástica sobre la venida del señor Gutiérrez Cos. Se mandó a publicar por decreto, con la siguiente adición del señor Méndez: que el Gobierno le preste los auxilios necesarios”.

Don Tomás Méndez y Lachica, era diputado por Huamanga, y conocía al prelado.

Con este motivo se expidió el siguiente Decreto Legislativo:

 

“Teniendo presente la necesidad de Obispos en los departamentos libres del Perú que profesan la Religión Católica, Apostólica, Romana;

 

Ha venido en decretar y decreta lo siguiente:

 

1.- El reverendo Obispo de Huamanga Dr. D. Pedro Gutiérrez de Cos, además de hallarse comprendido en el Decreto de 30 de Setiembre como americano expatriado sin causa, puede regresar a esta capital, del país en donde existiere.

 

2.- La Junta Gubernativa queda encargada de proporcionarle sin demora todos los auxilios que necesite, para hacer efectivo su regreso a este prelado.

 

Tendréis entendido y dispondréis lo necesario a su cumplimiento, haciéndolo imprimir, publicar y circular. Dado en la Casa del Congreso de Lima, a 15 de Octubre de 1822-3ro.-Javier Luna y Pizarro Presidente-José Sánchez Carrión, Diputado Secretario-Francisco Javier Mariátegui, Diputado Secretario.

 

Por tanto ejecútese, guárdese y cúmplase en todas sus partes por quienes convenga. Dará cuenta de su cumplimiento el Secretario del despacho en el Departamento de Gobierno. Dado en el Palacio de la Junta Gubernativa de Lima a 16 de Octubre de 1822.- 3ro.- José de La Mar.- Felipe Antonio Alvarado.-Conde de la Vista Florida.- Por orden de S.E..- Firmado Francisco Valdivieso.”

 

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LAS BASES DE LA CONSTITUCIÓN

 

Una de las primeras tareas a las que se dedicó el flamante Congreso fue la de formular las Bases de la Constitución Peruana que debía de reemplazar al Estatuto Provisorio dado por San Martín.

 

Con tal finalidad se nombró el 24 de octubre una comisión presidida por el tribuno liberal Javier de Luna y Pizarro, sacerdote arequipeño y que integraron el Dr. Manuel Pérez de Tudela, el Dr. Justo Figuerola Estrada, lambayecano diputado por el Departamento de Trujillo, el médico y político don Hipólito Unánue y el poeta guayaquileño don Joaquín Olmedo.

 

El proyecto se presentó al Congreso a los pocos días, iniciándose su discusión, siendo al fin promulgada por la Junta Gubernativa el 17 de diciembre.

Quedó convertida en Ley en la siguiente forma:

 

“La Suprema Junta Gubernativa del Perú, comisionada por el Soberano Congreso Constituyente;

 

Por cuanto él mismo ha decretado lo siguiente:

 

El Congreso Constituyente del Perú.

Reconociendo como Bases de la Constitución Política que va a formar los siguientes principios, por ser los más adecuados para establecer las relaciones entre los ciudadanos y funcionarios del poder nacional, con arreglo a los derechos, obligaciones y facultades respectivas.

Ha venido en decretar y decreta:

1.- Todas las provincias del Perú reunidas en un solo cuerpo forman la Nación Peruana

.

2.- La soberanía reside esencialmente en la Nación, ésta es independiente de la monarquía española y de toda dominación extranjera y no puede ser patrimonio de ninguna persona ni familia.

 

3.- La Nación se denominará República Peruana.

 

4.- Su Gobierno es popular, representativo.

 

5.- Su religión es la Católica, Apostólica, Romana con exclusión del ejercicio de cualquier otra.

 

6.- A la Nación toca hacer su Constitución y sus leyes por medio de sus representantes.

 

7.- Todos los ciudadanos deben de concurrir a la elección de sus representantes en el modo que establezca la Constitución, siendo ésta la única función del poder nacional que se puede ejercitar sin delegarla.

 

8.- La representación tendrá por base la población.

 

9.- La Constitución debe proteger:

1. La libertad de los ciudadanos

2. La libertad de imprenta

3. La seguridad personal y de domicilio

4. La inviolabilidad de las propiedades

5. El secreto de las cartas

6. La igualdad ante la ley, ya premie o castigue

7. La igual repartición de contribuciones, en proporción a las facultades de cada

uno, y lo mismo la de las cargas públicas.

8. El derecho de presentar peticiones o recursos al Congreso o Gobierno.

9. La abolición de toda confiscación de bienes.

10. La abolición de todas las penas crueles y de infamia trascendental

11. La abolición de privilegios y empleos hereditarios

12. La abolición del comercio de negros.

 

10.- El principio más necesario para el establecimiento y conservación de la libertad, es la división de las tres principales funciones del poder nacional, llamadas comúnmente tres poderes, que deben deslindarse, haciéndolas independientes unas de otras en cuanto sea dable.

 

11.- El Poder Legislativo debe ser esencialmente uno, y no combatir contra sí mismo.

 

12.- La iniciativa de las leyes, sólo compete a los representantes de la Nación juntos en el Congreso.

 

13.- Los diputados a Congreso, como representantes de la Nación, son inviolables en su persona, y nunca serán responsables de sus opiniones.

 

14.- El ejercicio del Poder Ejecutivo, nunca puede ser vitalicio y mucho menos hereditario.

 

15.- Los que ejercen el Poder Ejecutivo y los Ministros de Estado son responsables in solidum por las resoluciones tomadas en común, y por cada ministro en particular por actos peculiares a su departamento.

 

16.- Habrá un Senado Central, compuesto de individuos elegidos por las provincias, dos por cada una en los términos que designe la Constitución. Sus principales atribuciones serán:

1.- Velar sobre la observancia de la Constitución y de las leyes, sobre la conduc-

ta de los magistrados y ciudadanos.

2.- Elegir y presentar al Poder Ejecutivo, los empleados de la lista civil del

Estado y elegir lo de la eclesiástica que deban nombrarse por la Nación.

3.- Convocar a congreso extraordinario en los casos expresos en la constitución.

 

17.- El Poder Judiciario es independiente. Los jueces son inamovibles y de por vida. En las causas criminales el juzgamiento será público, el hecho será reconocido y declarado por jurados, y la ley aplicada por los jueces.

 

18.- La imposición de contribuciones y modo de repartirlas se determinará exclusivamente por el Congreso.

 

19.- La Constitución reconocerá la deuda del Estado y el Congreso establecerá los medios convenientes para su pago, al paso que vaya liquidándose.

 

20.- Habrá una fuerza pública que el Congreso señalará en cada año. Su objeto será mantener la seguridad exterior, y la interior del Estado a las órdenes del Poder Ejecutivo.

 

21.- La instrucción es una necesidad de todos, y la sociedad la debe igualmente a todos sus miembros. El Congreso dispondrá lo conveniente para la instrucción primaria y la de ciencias, bellas artes y letras.

 

22.- Los socorros públicos son una deuda sagrada de la sociedad. El Congreso proveerá sobre los establecimientos de caridad y beneficencia.

 

23.- Para mantener la unión de los ciudadanos, avivar el amor a la Patria y en memoria de los más célebres sucesos de nuestra emancipación del dominio español, se establecerán fiestas nacionales en los días y modo que designe el Congreso.

 

24.- La Constitución que ahora se formare, queda sujeta a la ratificación o reforma de un Congreso general, compuesto de los diputados de las provincias actualmente libres, y de todas las que fueran desocupadas por el enemigo.

Este documento fue firmado por todos los diputados el 16 de diciembre de 1822 y 3ro. de la Independencia y lo promulgó la Junta Gubernativa al día siguiente. Este año se calificó 1ro. de la República.

 

Los grupos liberales del congreso impusieron sus sentimientos y principios en las Bases de la Constitución. Claramente se dejaba notar la influencia de la Revolución Francesa, pero a diferencia de ella se mantenía la religión católica como del Estado hasta los límites de la intolerancia.

 

El sistema republicano quedaba definitivamente establecido, y para evitarse casos como el de Napoleón se prohibió las presidencias vitalicias y hereditarias. Poco tiempo más tarde Bolívar, impondría su Constitución Vitalicia arrasando con todo el republicanismo de los primeros convencionales, al convertirse en un emperador sin corona.

 

Las Bases de la Constitución contienen principios democráticos y sociales sumamente avanzados para la época. Se establece la división de poderes, la ley reconoce los derechos personales y los garantiza, se establece los juicios por jurados, se reconoce el derecho de propiedad, la igualdad ante la ley en materia tributaria, el sometimiento de la fuerza pública al poder civil, el derecho de todos a la instrucción primaria, la atención a los necesitados y la necesidad de preservar la unión de todos los peruanos.

 

El concepto de ciudadanía no estaba aún bien definido. Podríamos decir que había una especie de ciudadanía continental, y es por eso que en el primer congreso figura un buen número de extranjeros. De los 91 diputados, 78 eran peruanos, 5 ecuatorianos, 3 colombianos-venezolanos, 3 argentinos, 1 alto-peruano (boliviano) y 1 chileno.

 

También el jefe de la Junta de Gobierno, era del Ecuador y muchos ministros y altos funcionarios del gobierno, eran igualmente de otros países americanos. No estaban aún sentadas las bases exactas de la nacionalidad, y es así como hasta en el propio conflicto que el Perú tuvo en 1830 contra la Gran Colombia de Bolívar, más que una guerra internacional tuvo todas las formas de una guerra civil.

 

Cuando las Bases de la Constitución se discutieron artículo por artículo en el congreso, los diputados hicieron diversas observaciones.

 

Las mayores observaciones fueron al artículo 5to. en el que si bien se aceptaba que la religión del estado fuera la Católica, Apostólica y Romana, no se estaba de acuerdo con la intolerancia religiosa. Los tres diputados piuranos hicieron también tal observación. Pero se mantuvo la intolerancia religiosa.

 

Desde el 23 de setiembre el congreso había aprobado un decreto disponiendo el reconocimiento y juramento de obediencia al soberano Congreso.

 

El decreto comprendía a los generales de ejército, jefes militares de las provincias, los obispos, tribunales, municipios, gobernadores, cabildos eclesiásticos, protomédicos, universidades, colegios y en general todas las autoridades civiles y militares.

 

En Piura se cumplió este dispositivo a partir del mes de octubre, en diversas ceremonias.

 

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DIÉGUEZ DENUNCIA ABUSOS DE CORONEL ROJAS

 

El coronel Manuel Rojas, era un valiente oficial argentino que desembarcó en el ejército de San Martín en Paracas en setiembre de 1820. Al mando de un piquete de caballería apoyó en forma eficaz el avance del general Alvarez de Arenales en su famosa incursión en la sierra, comportándose con gran valor. Estuvo también en Pichincha y luego se le nombró comandante del famoso Batallón N° 4 que se estaba formando en Piura, después de la acción gloriosa que dio la Independencia al Ecuador.

Para cubrir los cuadros de tropas, el coronel Rojas hizo numerosas levas creando descontento en la colectividad, por los excesos en que incurrió. Sucedía ahora, lo mismo que antes había ocurrido con el ya coronel Félix Olazábal, es decir que eran muy buenos militares y gentes de cuartel, pero no aptos para funciones políticas o administrativas.

 

En la sesión del 4 de enero de 1823, se leyó la queja del ciudadano José María Lequerica, contra el entonces comandante Félix Olazábal durante el tiempo que había sido gobernador político - militar de Piura, se había apoderado violentamente de sus bienes. Se acordó enviar toda la documentación a la Junta Gubernativa que presidía el general La Mar, para que pidiera al presidente del departamento de Trujillo, todos los antecedentes y autos obrados sobre la materia, para que se administre al recurrente pronta justicia.

 

Parece que los graves sucesos políticos que se sucedieron más tarde en Trujillo y Lima impidieron que se diera un trámite normal a esta queja.

 

El 24 de enero, el Congreso se ocupó de dos asuntos piuranos.

 

El diputado Tomás Diéguez, denunció que “seis soldados estaban expuestos a ser Decapitados (sic), del Batallón del coronel Rojas”. Expuso por razones que fundamentó que no debían de ser juzgados de acuerdo a las ordenanzas militares. Con el carácter de urgente se acordó ordenar que la Junta Gubernativa, mandara a suspenderla ejecución o cualquier otro castigo riguroso, en tanto que el congreso queda plenamente instruido de la causa.

 

En la misma sesión se leyó el recurso del peruano Alonso Injoque, en el que solicita que a dos de sus sobrinos llamados José Manuel y Juan Injoque, conducidos desde Piura como reclutas a la fortaleza del Callao, se les traslade a un hospital fin de medicinarse, y que si se restablecen se le permita a uno de los dos volver al lugar de su nacimiento para atender a su madre. Se mandó a pasar a la Junta de Gobierno para que ordene se pongan en curación a los soldados por quienes se representa y restablecidos, se les dé licencia final a uno.

 

El 29 de enero, se dio lectura en el congreso a otra denuncia contra el coronel Rojas, en esta oportunidad era el cabildo el quejoso.

Se acusaba al coronel del modo violento como “extrajo a los cuerpos cívicos de ella”. Esta denuncia había pasado antes por la Comisión de Guerra que había dictaminado en el sentido de “teniendo la República la necesidad de aumentar sus fuerzas militares, y habiendo de por medio la oferta de los representantes del departamento de Trujillo de contribuir con tres mil soldados, para el ejército patriota, no se podía dar atención a la queja”.

 

Cuando el coronel Rojas, tuvo conocimiento de la queja de Diéguez, envió al congreso un amplio informe.

Como cabe suponer que la ejecución de los soldados no se llevó a cabo.

 

En el mes de enero de 1823 se dispuso que el diputado suplente por Trujillo don Manuel Diéguez, se incorporase al congreso, para llenar la vacante que en ese departamento había dejado don Toribio Rodríguez de Mendoza que había resultado con doble representación, quedando sólo con la de Lima.

El congreso tomó conocimiento del expediente promovido por don Pablo Diéguez, reclamando sobre la validez de su elección como diputado por el departamento de Trujillo. El pronunciamiento fue en el sentido de que era improcedente el reclamo que hacía, lo mismo que el de don Mariano Castro y Taboada, en el mismo sentido. Más bien se dispuso que el mencionado coronel hiciese efectivo el adeudo que tenía de 10 193 pesos al fisco, que era lo que había motivado la nulidad de su elección.

 

Como se puede apreciar, todos los hermanos Diéguez de la Florencia, trujillanos de origen pero piuranos por residencia, habían tratado de llegar al congreso. Dos lo lograron.

 

ARRIBA

CREAN NUEVO BATALLÓN EN PIURA

 

Dada la importancia estratégica, de la región y la peligrosa proximidad de las fuerzas militares de Bolívar, creyó San Martín conveniente la creación de un nuevo batallón en Piura, lo que hizo al regresar de Guayaquil.

 

Por lo demás, entre los últimos meses de 1821, se había logrado formar también con mucho éxito la famosa División del Norte que cumplió tan exitoso papel en Riobamba y Pichincha.

Se dio por lo tanto el siguiente Decreto:

 

El Protector del Perú

He acordado y decreto:

 

1ro.- Se creará en Piura un batallón de infantería de línea dominado N°4 del Perú; la base para su organización, será el cuadro del Batallón de Piura; y la fuerza actual de éste se refundirá en el Número 2 del Perú”.

 

2do.- Comuníquese este Decreto a las autoridades y demás Jefes a quienes corresponda, e inserte en la Gaceta Oficial. Dado en el Palacio Protectoral de Lima a 13 de setiembre de 1822.- Firmado San Martín. Por orden de S.E..- Tomás Guido.

 

No obstante la fecha en que se había dado el decreto, ya desde bastante antes se conocía esta decisión. Fue así como el presidente del departamento de Trujillo, general Enrique Martínez, escribía el 29 de agosto a San Martín, de que había tomad conocimiento de que el señor general Santa Cruz debía dar en Piura las órdenes convenientes para la formación del Batallón N° 4, y que luego tal Jefe debía de pasar por Trujillo para informarle de “algunas particularidades sobre la ocupación de Guayaquil por tropas de Colombia. Ansío la llegada de aquel ejército para estar al cabo de todo, pero entre tanto puedo asegurar a V.I.H. que el departamento de Trujillo se conservará siempre con la dignidad con que se ha mantenido desde el día que juró su independencia”.

 

Como se puede apreciar por el tono de la misiva, había bastante inquietud por la actitud que había tomado Bolívar en Guayaquil.

La fuerza peruana que se envió a Ecuador con Santa Cruz, no llegó a embarcarse en su totalidad en la flota de guerra que Blanco Encalada tenía en Guayaquil, sino que en su mayor parte hizo el viaje de retorno por tierra, como lo había efectuado al ingresar para juntarse con las tropas de Sucre.

 

Las fuerzas colombianas de auxilio, que Bolívar había ofrecido a San Martín (tres batallones), fueron los que ocuparon la mayor capacidad de los barcos. Tales navíos llegaron unos al Callao y otros a Huanchaco en Trujillo porque no estaban los soldados acostumbrados a una larga navegación. Fue así como el 1ro. setiembre a las 5 de la tarde, desembarcaba el batallón colombiano “Yaguachi” en el puerto de Huanchaco que había venido en la fragata “Montezuma”. El batallón estaba compuesto de 300 soldados, y el mar estaba muy agitado lo que h izo penoso el desembarco.

 

La llegada a Piura de los vencedores de Pichincha, fue motivo de delirantes muestras de bienvenida por parte de la población. Para todos los bisoños soldados que al partir no habían siquiera disparado un tiro se habían convertido repentinamente en orgullosos y victoriosos soldados en cuyos pechos se lucía la medalla que Bolívar les había conferido como vencedores de Pichincha.

 

Algunos batallones y regimientos, fueron prosiguiendo su viaje hacia la capital siempre por tierra. Fue así como Olazábal al frente de su batallón siguió a la capital, mientras que “Cazadores a Caballo” hacían el trayecto hasta Santa por mar.

 

En Lambayeque se dispuso la formación del Regimiento Húsares de la Guardia.

El 28 de Setiembre, se pasaba en Piura revista al Batallón N° 4 del Perú, participando en la misma el Receptor de Rentas don Vicente Navarrete.

 

PLANA MAYOR:

Teniente Coronel, Manuel Roxas

Sargento Mayor, Félix María Deslandes

Ayudante Mayor, Cosme Campusano

Ayudante Mayor, Manuel José Amador

Abanderado, Antonio Talledo

Abanderado, Manuel Ugarte

Tambor Mayor….……......................1

Cabo de Tambores…………………..1

 

COMPAÑÍA DE GRANADEROS

Capitán, José Félix Castro

Teniente 1ro. José Joaquín Lecuona

Teniente 1ro. Pedro José Torres

Sub teniente, Vicente Paillari

Sargento 1ro…………………….......1

Sargento 2do………………………...3

Cabo 1ro…………………………….3

Cabo 2do…………………………….5

Pitos…………………………………4

Cadetes………………………………1

Soldados……………………………23

Total 44

 

PRIMERA COMPAÑIA

Capitán, Francisco Espantoso

Teniente 1ro., José Sobenis

Teniente 2do., Joaquín Torrico

Sargento 1ro……………… ............1

Sargento 2do………………………. 4

Pitos……………………………….. 7

Cabos 1ros………………………… 2

Cabos 2dos………………………... 3

Soldados…………………………. 25

Total 45

 

SEGUNDA COMPAÑIA

Capitán, Francisco de Paula Haro

Teniente 1ro., José del Carmen Saco

Teniente 2do., Roque Bermúdez

Subteniente, Antonio Navarro

Sargento 1ro………………………. 1

Sargentos 2dos……………………. 3

Pitos……………………………….. 4

Cabos 1ros………………………… 5

Cabos 2dos………………………... 3

Soldados…………………………..24

Total 44

 

TERCERA COMPAÑIA

Capitán, José María Raygada (ausente)

Teniente 1ro., José María Montes de Oca

Teniente 2do., Manuel Higinio Matiz

Subteniente, Baltasar Sánchez

Sargento 1ro………………………. 2

Sargento 2do……………………… 3

Pitos……………………………… 4

Cabo 1ro………………………….. 3

Cabo 2do…………………………. 4

Soldados…………………………. 23

Total 43

 

CUARTA COMPAÑIA

Capitán

Teniente 1ro., José Ramón Suárez

Teniente 2do., Pedro Santa Cruz

Subteniente, José Vidal

Sargento 1ro………………....…… 1

Sargento 2do………………………. 2

Pito………………………………... 5

Cabos 1ros………………………... 4

Cabos 2dos………………………... 4

Soldados………………………….. 27

Total 43

COMPAÑÍA DE CAZADORES

Capitán, Vicente Ruiz

Teniente 1ro., José Molina

Teniente 2do., Toribio Segura

Subteniente, José María Rico

Sargento 1ro……………………… 2

Sargento 2do……………………… 2

Cornetas………………………….. 6

Cabos 1ros……………………….. 4

Cabos 2dos………………………. 4

Soldados…………………………. 51

Total 73

 

Como se puede apreciar, el Batallón de Infantería N° 4 del Perú, en setiembre tenía aún muy modestos contingentes.

Sin embargo el 23 de febrero de 1823, el general chileno Pinto, jefe de las fuerzas expedicionarias chilenas estacionadas en el Perú, enviaba a su gobierno una comunicación reservada, conteniendo una gran cantidad de quejas contra lo que aseguraba eran postergaciones, injusticias y marginaciones que sufrían los auxiliares chilenos en el Perú. Dicha comunicación enviada desde Lima, también se refería a la formación del Batallón de Infantería N° 4 del Perú. Decía: “…desde Abril del año pasado en que fue disuelto el N° 2 en Ica, hasta fines de Octubre que salió en Cuadro con nuestro ejército a intermedios, no se le dio un solo hombre, mientras que en este tiempo se formaron tres batallones y se llenaron otros. No quiero extenderme en pormenores de esta naturaleza, porque no puedo considerarlos sin afectarme de la irritación más violenta por tanto envilecimiento, tanta degradación y tantos disgustos que nos ha causado esta campaña del Perú. Vaste decir a V.E. que el Número 2 del Perú y la Caballería de Trujillo. El N° 4 disuelto completamente y reemplazado por negros bozales para formar e Batallón de Cazadores del Perú”.

 

En realidad las quejas del jefe chileno eran infundadas, porque el sistema de refundir cuerpos, afectaba no sólo a los contingentes chilenos, sino también a los peruanos y argentinos. No podían seguir permaneciendo tan gran cantidad de Batallones y Regimientos con poquísimos contingentes.

 

En diciembre de 1822 llegaba al Callao y se alojaba en los Castillos, el Batallón N°4 con 500 plazas.

 

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PREMIAN A VENCEDORES DE PICHINCHA

 

El flamante congreso no podía olvidar a los triunfadores de Pichincha.

Si Bolívar había reconocido el valor de los soldados de la división peruana, acá no se podía hacer menos.

A una gran cantidad de oficiales -por no decir todos- se les ascendió y se les condecoró.

A la tropa se le otorgó premios pecuniarios y otras distinciones. Con tal fin, se expidió el siguiente Decreto:

 

“Secretaría de Guerra.

La Suprema Junta Gubernativa del Perú comisionada por el Soberano Congreso Constituyente;

Por cuanto conviene al poder del ejercicio que le ha confiado, ordena lo siguiente:

 

1.- Los oficiales de la División Norte del Perú, recomendados en el parte dado por el General Santa Cruz, serán ascendidos a la clase inmediata.

 

2.- A los sargentos, cabos y soldados comprendidos en la relación de distinguidos o heridos, se dará una gratificación de seis pesos a los primeros, tres a los segundos y dos a los últimos.

 

3.- En la medalla concedida a los mismos por supremo decreto de 1ro. de Julio del presente año, se agregará a la inscripción, la expresión de distinguido o herido, según la clase a que corresponda el agraciado.

 

Por tanto, mandamos se guarde, cumpla y ejecute en todas sus partes a quienes convenga. Dará cuenta de su cumplimiento el secretario del despacho en el Departamento de Guerra. Dado en el palacio de la Junta Gubernativa de Lima a 5 de Noviembre de 1822.- 3ro.- Tres rúbricas.- Por orden de su excelencia.- Tomás Guido.”

 

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SE ORDENA JURAR LA CONSTITUCIÓN

 

Tan luego se aprobaron las Bases de la Constitución, se vio la necesidad de que en toda la república se jurase fidelidad a ella.

La parte resolutiva del decreto dado por la Junta Gubernativa tras de su aprobación por el Congreso, fue el siguiente:

 

“1.- Que en todas las ciudades, villas y lugares de la República, se juren las bases de la Constitución Política, decretadas y sancionadas por el Congreso Constituyente.

 

2.- Que absuelto este juramento por la Representación Nacional, lo preste la Junta Gubernativa el 19 del corriente (Diciembre) a las 12 del día en la sala de sesiones públicas.

 

3.- Que anuncie haberse practicado tan augusta ceremonia, el parque de artillería con una salva a la República, a que seguirá un repique de campanas, debiendo contestar el saludo la fortaleza de la independencia y los buques de la armada.

 

4.- Que al día siguiente se presenten las primeras autoridades civiles, eclesiásticas y militares en el Palacio de Gobierno a prestar su juramento, pasando acto continuo con la Junta Gubernativa a la Santa Iglesia Metropolitana al Te Deum que se entonará en Acción de Gracias.

 

5.- Que el ejército y la armada, y las autoridades subalternas de cualquier fuero, así como todas las corporaciones preste este juramento ante los Jefes o Superiores de su respectiva dependencia.

 

6.- Que los no contenidos en el artículo anterior lo verifiquen en sus parroquias después de la Misa Mayor, el domingo inmediato ante los Presidentes de Departamento, Gobernadores, sus Tenientes, Alcaldes o Municipales en conformidad de las poblaciones y del número de parroquias en cada una de ellas con asistencia del párroco.

 

7.- Que la Junta Gubernativa remita al Ejército expedicionario del Sur, competente número de ejemplares a fin de que el General en Jefe le reciba el juramento, prestándole él antes, conforme a ordenanza; previniéndole se practique igual acto a los pueblos que se vayan liberando.

 

8.- Que se remitan a la Secretaría General del Congreso, las certificaciones correspondientes de haberse expedido el juramento ordenado en los artículos anteriores bajo responsabilidad.

 

9.- Que el juramento se haga con arreglo a la fórmula siguiente: ¿Juráis a Dios y a la Patria reconocer por bases de la Constitución Política de la República las que acabáis de oír; y observar, y hacer observar lo que en ellas se contiene, como los primeros principios de la ley fundamental de la nación? - Si, Juro - Si así lo hiciereis, Dios os ayude y si no, Él os lo demande y la República os juzgue conforme a las leyes. Así sea.

 

10.- El Gobierno queda encargado de disponer lo conveniente a esta solemnidad.

Teniéndolo entendido y dispondréis lo necesario a su cumplimiento, mandándolo a imprimir, publicar y circular. Dado en la sala del Congreso de Lima a 16 de Diciembre de 1822.- Antonio de Andueza Presidente.- Gregorio Luna, Diputado Secretario.- José Sánchez Carrión. Diputado Secretario.”

 

Este decreto fue promulgado al día siguiente, por la Junta Gubernativa.

 

En Piura, el gobernador coronel Manuel Rojas, dispuso que tanto en la capital de la provincia como en todas las localidades se procediera a la solemne jura de las Bases de la Constitución.

 

La actuación se realizó en la ciudad de Piura en los primeros días de enero de 1823, con Te Deum, Sesión en el cabildo, salva de 22 cañonazos y repiques de campanas. Los soldados hicieron el juramento en sus cuarteles.

En el resto del mes de enero se fue llevando a cabo en las demás localidades de la provincia de Piura.

 

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JOSÉ MANUEL LÓPEZ MATA A ESPAÑOL

 

Una vez más, don José Manuel López, el hombre que tanto hizo por la independencia de Piura se vio envuelto en un ruidoso suceso. En esta oportunidad, dramático, que fue el obligado comentario en toda la ciudad.

 

Corresponde al historiador Manuel Vegas Castillo el relato de los hechos en la Revista Fanal.

 

Unas treinta personas se encontraban en una fiesta el 13 de diciembre de 1822 en una casa de la calle El Playón (Calle Cuzco) siendo uno de los contertulios don José Manuel López el que se entretenía jugando con varios más a los naipes, como era costumbre en esa época, se apostaban gruesas sumas de dinero lo que creaba cierta atmósfera de tensión. Entre los curiosos que rodeaban a los jugadores se encontraba el ciudadano español Ignacio Azcarate, amigo y protegido de López.

 

No se sabe porque mal motivo, Azcarate se las ingeniaba para informar a los contrincantes de López el juego de éste, por cuyo motivo se convirtió en permanente perdedor. López sorprendió al mal amigo, y se originó de inmediato una reyerta a consecuencia de la cual resultó Azcarate herido de un balazo en una pierna. El herido fue conducido al hospital de Belén, pero le sobrevino una infección a consecuencia de la cual murió.

 

El gobernador político y militar, de entonces, don Miguel Jerónimo Seminario y Jaime ordenó la detención y procesamiento del heridor, pero este huyó, lo cual le hizo perder apoyo popular. Se encargó de defender al fugitivo ante los tribunales el abogado Gaspar Carrasco, el que demoró un año para demostrar no sólo la no intencionalidad de López en la muerte de Azcárate, sino también que siempre había sido buen ciudadano y buen patriota, habiendo inclusive participado en a Proclamación de la Independencia de Loja.

Mientras tanto, don José Ignacio Checa había asumido la gobernación política de Piura en lugar de Seminario y Jaime, lo que allanó las dificultades, pues el 15 de noviembre de 1823 se le condenó a pagar 3.000 pesos en beneficio del Estado “dadas las urgencias actuales por las que pasaba” el fisco. El nombramiento de Checa se hizo con el ascenso al poder del general La Mar.

En el movimiento de Caja del Ejército correspondiente al mes de marzo, en el departamento de Trujillo figura el siguiente pago en 1822:

“Por la entrega hecha al apoderado del Presbítero Don Francisco Solano Cisneros, por cuenta de una deuda de mayor cantidad que se le tiene mandada satisfacer de los bienes del infidente José López Marino: 1000 pesos”.

Luego había otra anotación correspondiente al mes de abril de 1822. por otra suma de dinero.

 

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