CAVAS

De todos los procesos de elaboración de vinos espumosos, el más clásico es el metodo del "cava" o "champenoise". El vino seleccionado es envasado y espera dentro de su botella encorchada su purificación y fermentación para convertirse en cava después de un mínimo nueve meses de crianza. Son muy populares los secos y semi-secos, aunque el degustador de cava prefiere el brut, son más digestivos que los dulces y en ellos se puede apreciar todo el aroma y calidad del vino. Nuestros cavas tienen más cuerpo que los franceses, cualidad que les hace especialmente indicados para acompañar un plato, siempre que no sea de caza, muy especiado o fuerte. Se puede empezar un menú por un cava brut o seco e ir cambiando a otro más azucarado a medida que nos acercamos al postre.

Tipos de cavas:

Consejos y trucos:

  1. Los cavas no mejoran su calidad con guardarlos. Su momento óptimo para el consumo es cuando salen al mercado.
  2. Para enfriarlos, en cubos con hielo, nunca en el congelador porque perderían todo su aroma.
  3. Los brut y secos, muy bajos en azúcar, pueden tomarse a la temperatura ambiente, sobre todo si se sirve furante las comidas.
  4. Los semi-secos deben servirse por debajo de los 10 grados. Cuanto más dulce sea el cava, más frío tiene que sacarse.
  5. Al descorchar un buen cava se oirá un ruido seco y sordo. Las fuertes explosiones son debidas a cavas mediocres en los que se ha produciso una gasificación artificial o una excesiva adicción de jarabes.
  6. Las copas de cava deben de ser altas y cerradas, modelo "tulipa", para que las burbujas se concentren formando hilera hacia arriba y no se pierda el aroma.

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