LAS BODEGAS |
Construcción de una bodega
tradicional:
La construcción comenzaba con un replanteo
rudimentario sobre el terreno por una persona con alguna experiencia en la
construcción de bodegas, en el que se fijaban las líneas generales de la
excavación. La operación de la excavación se hacía con picos o piquetas que
habían de manejarse a dos manos.
Replanteada la bodega, se cortaba a plomo la parte
de la ladera, que conformará la fachada, por el lado meridional o más soleado,
y en el que se abría una puerta de entrada a la profundidad que permita el
espesor y consistencia del estrato arcilloso que quede por encima de las
futuras bóvedas. Esta galería se denomina "cañón" y será el eje
principal de la bodega. La solera forma la rampa de acceso a la cual, en
algunos casos, puede estar precedida por unos escalones.
Al mismo tiempo que se iniciaba la excavación de la
entrada, se comenzaba también la de las
"ventanos" que son unas comunicaciones con el exterior a modo
de chimeneas, de forma troncocónica , cuya finalidad era la de favorecer la ventilación
de la bodega y con ello evitar las humedades y eliminar los gases procedentes
de las fermentaciones.
La excavación
continuaba con el "cañón" hasta una dependencia cuadrada de 4 a 6
metros de lado llamada "cubo".
Una de las
dependencias más importante es el "lagar" que está junto al cañón y a
lo largo de él.
Las cuevas en
principio surgieron como lugar fresco para fabricar y almacenar el vino, hoy en día se han convertido en lugares semiderruidos, de los cuales tenemos muchos ejemplos
en Velilla de la Reina.