Estamos organizando la Federación Nacional de los Trabajadores de Vigilancia Privada

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NUESTRA PRIORIDAD ES LA ORGANIZACION DE LA FEDERACION NACIONAL DE TRABAJADORES DE VIGILANCIA PRIVADA-


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  • Artículo extraído de las páginas del Foro: gremio-vigiladores@gruposyahoo.com.ar

    1976 – 24 de marzo - 2010

    Virgilio Ángel Galeano

    Un día como el de hoy, hace treinta y cuatro años, un grupo de militares asociados en una junta militar, comandada por un general de la Nación llamado, Jorge Rafael Videla, asumía la conducción de una banda de uniformados y se volcaba sobre las calles de Buenos Aires en dirección a la Casa que albergaba al gobierno nacional derrocando a la presidente del gobierno elegido por el pueblo, utilizando las fuerzas armadas para respaldarse y legalizar el “Golpe de Estado”, en contra de las sagradas instituciones del poder político que la Constitución Nacional le ordenaba proteger y que todos ellos juraron defender “hasta perder la vida”, igual a los “Nazis fascistas” uniformados con los trajes de gala de las fuerzas armadas de la Nación, se cagaron encima del texto constitucional y se limpiaron el culo con la bandera “Azul y Blanca” y los símbolos de la patria.

    De esta manera se iniciaba el período de un nuevo y vandálico proceso de asesinatos masivos, utilizando el terrorismo de estado sobre el pueblo argentino, plagando de secuestros, torturas, desapariciones de personas, robos, hurtos y despojo de las propiedades, la destrucción del aparato productivo en beneficio de la Oligarquía terrateniente y las multinacionales, asociadas a los grupos de poder económico para hacer entrega del patrimonio nacional, el incremento innecesario de la deuda externa, invento de la renta financiera y un sin fin interminable de atrocidades contra el pueblo argentino.

    Es infinita e interminable, la calificación y las denuncias que pueden hacerse en contra de militares, policías, miembros de las fuerzas de represión, de civiles que colaboraron con los asesinos de la Junta Militar, entre ellos a los representantes del espectáculo, de la prensa, mientras asesinaban a los trabajadores, gente de la cultura, de las letras, que después se asombraron, gente del arte, de los medios de difusión, del periodismo, de los representantes de la pequeño burguesía que colaboraron activamente para hacer desaparecer los males que causaban a la sociedad y a su estilo de vida pro burguesa, las activas movilizaciones obreras, las huelgas, las ocupaciones de fábrica, los reclamos por la dignidad de la persona humana. Igual como ocurre en la actualidad frente a las movilizaciones piqueteras y las huelgas y las movilizaciones obreras, reclamando lo que la patronal le están robando al pueblo. Igual a como hacen los “periodistas” de algunos canales delatando a los trabajadores, activistas y dirigentes obreros, enfocándolos para la visión de los servicios de “inteligencia” para perseguirlos.

    Para lograr estos objetivos de entrega, para destruir el aparato productivo y volver a época retrogradas era necesario destruir y aplastar la conducción y la vanguardia del movimiento obrero. Necesitaban destruir de modo efectivo y para siempre la organización y el funcionamiento democrático de los sindicatos y eliminar la libertad sindical. Una solución que no podía hacerla con un decreto. Entonces utilizaron como justificativo la represión a la guerrilla urbana, metiéndose en las fábricas, en los hogares de los trabajadores, destruyendo la familia, robando los hijos, para aplastar la semilla de la rebeldía, con el objetivo de destruir hasta las raíces la resistencia y la memoria de los trabajadores.

    Las experiencias anteriores obtenidas luego de los golpes militares de 1955 y el del general Ongania, demostraron que la clase trabajadora no estaba dispuesta a ceder a las pretensiones de una Oligarquía terrateniente retrograda y entreguista cuyo único objeto era volver a las viejas etapas de un país campesino, productor de trigo y cereales, sin industria sin desarrollo moderno. Un país cuya producción solamente les sirve a unos pocos terratenientes para sembrar soja y destruir el futuro de la tierra. El futuro del país, el futuro de sus habitantes.

    Los trabajadores, a pesar de la dirigencia burocrática y conciliadora, supieron armar un tejido de organizaciones democráticas por medio del funcionamiento de las Comisiones Internas, de los Cuerpos de Delegados y Sindicatos por empresa. Toda esta organización fue la base de la resistencia obrera y la recuperación de los sindicatos en pleno dominio de los militares. Estas organizaciones concluyeron con el Cordobazo y la caída del gobierno de Ongania. Las luchas obreras habían llegado a un límite donde se estaba cuestionando el modelo de país.

    La ausencia de una conducción política y de lideres con capacidad para definir un proceso donde los trabajadores estaban empujando a través de la lucha diaria y permanente que llevaba veinte años de movilizaciones, de huelgas, ocupaciones de fábrica, una conducción política que tuviera la claridad suficiente para llevar al pueblo a una definición, facilitó el desmembramiento y el surgimiento de focos y de grupos guerrilleros que desvirtuaron la lucha de los trabajadores. La Oligarquía se asustó, los sectores de clase media se abroquelaron y como en oportunidades anteriores los políticos de la derecha y algunos centristas, fueron a golpear las puertas de los cuarteles.

    En poco tiempo el plan de exterminio comenzó a cobrar cuerpo y se expandió a toda la región. Con el apoyo de la Secretaria de Estado desde Washington y el representante Norteamericano, el mayor criminal del siglo XX, Henry Alfred Kissinger, (Autor del golpe de estado en Italia en 1976) con los militares entrenados en la Escuela de la Américas, se lanzaron al asalto contra los trabajadores y contra el pueblo en todos los países de América del sur.

    Además de los asesinatos y del plan de exterminio, la intervención de la CGT y de los sindicatos fue la estrategia principal para alcanzar el objetivo propuesto, sin la oposición de los trabajadores que quedaron desmantelados, y que aún luego de 34 años no han podido recuperar los niveles de organización anteriores a 1976.

    Se completa con la conducción de la CGT del dirigente Jorge Triaca y Armando Cavalieri, quienes fueron el respaldo sindical del proceso de privatizaciones. (En el juicio a las juntas, Triaca y el dirigente sindical Ramón Baldassini negaron conocer casos de militantes desaparecidos cuando declararon como testigos ante la Cámara Nacional de Apelaciones) Fue Ministro de Trabajo durante el gobierno de Menem, indujo a las cúpulas burocráticas la idea de transformar los sindicatos en lobbies de negocios. Cerrando de esta manera la tarea destructiva del movimiento obrero y toda su organización.

    Son muy pocos los que hoy recuerdan las grande luchas de los trabajadores que dieron la vida para alcanzar la liberación nacional y social.

    De todas maneras, esta nota no trata de ocupar todo el espacio para hacer las denuncias ocurridas en aquella etapa siniestra, de la reciente historia Argentina, mi visión de este día 24 de marzo de 2010, me lleva tener una mirada más lejos, en: el tiempo y que se refleja en:

    “... El monumento más grande de la ciudad de Buenos Aires” que, se encuentra situado en el lugar más importante de esta hermosa ciudad y desde ese lugar el asesino y carnicero más grande de la historia argentina, mira virilmente a la Casa de Gobierno frente a la Plaza de Mayo.

    Increíblemente ese lugar histórico no está dedicado a San Martín, como cualquier estudioso hubiera podido imaginar. Ese lugar está dedicado a Julio Argentino Roca. El genocida de los pueblos originales, al fusilador de los indefensos, al político que llegó a la presidencia a dedo, sin democracia y como si fuera poco, aplicó la ley más cobarde y más inhumana que alguna vez haya legislado la República: La Ley de Residencia, contra los obreros extranjeros.

    Una de las más grandes vergüenzas sufridas por el pueblo argentino: obligando a las instituciones judiciales y policiales a separar a las familias cuando los padres eran acusados de “anarquistas disociadores”, una ley surgida de la cabeza del criminal más representativo de una oligarquía entregadora y antinacional, como la de su época, la obra de cretinos y señores “de bien”, como se denominaban los dueños de la tierra y de las instituciones, los racistas de la peor especie que habitaron este país.

    Existe un hilo conductor entre dos acontecimientos que están separados por cien años de historia Argentina y en ambos casos solamente han traído sufrimiento y dolor a los pueblos, a su gente a sus habitantes.

    Paradójicamente, los argentinos aceptan a ese señor en el bronce y en la altura: La estatua más alta de todas. Para definir a Roca, leemos una crónica del diario El Nacional de Buenos Aires, al término del genocidio producido bajo su mando: “Llegan los indios prisioneros con sus familias: la desesperación, el llanto no cesa. Se les quita a las madres indias sus hijos para en su presencia regalarlos, a pesar de los gritos, los alaridos y las súplicas que hincadas y con los brazos al cielo dirigen las mujeres indias. En aquel marco humano unos se tapan la cara, otros miran resignadamente al suelo, la madre aprieta contra el seno al hijo de sus entrañas, el padre se cruza por delante para defender a su familia de los avances de la civilización”.

    Al mismo tiempo, Roca escribe: “La ola de bárbaros que ha inundado por espacio de siglos las fértiles llanuras ha sido por fin destruida”.

    Es el lenguaje del dictador soberbio, deshumanizado y criminal. Luego informará con la soltura de un “centurión romano”, al Congreso: “El éxito más brillante acaba de coronar esta expedición dejando así libres para siempre del dominio del indio esos vastísimos territorios que se presentan ahora llenos de deslumbradoras promesas al inmigrante y al capital extranjero”.

    Al final de tanta arenga y tanta pompa majestuosa frente a los representantes del orden oligárquico..., solo se trata de dinero, señor general, por tal motivo no dice que él recibirá una increíble donación en hectáreas de terrenos por los servicios prestados.

    Estamos nada más y nada menos que frente a la presencia de: Un GENERAL ARGENTINO INMORAL!!!!!!!!. .

    Como siempre, nada es nuevo en la historia, cada cual tiene su modelo. Por supuesto no será el último militar corrupto, ni tampoco el último genocida... (¿¿¿¿?) .

    Parece increíble, pero, cada vez que paso por el monumento a Roca, tengo la sensación de oír el llanto desesperado de las mujeres indias, sin embargo los funcionarios del gobierno no oyen nada, ¿acaso serán sordos...? .







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    EL UNICO LENGUAJE QUE ENTIENDE LA PATRONAL
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