MORAL EMPRESARIA y MORAL OBRERA
SU MORAL Y LA NUESTRA
La ética empresaria, supone que sus principios son los mismos de la moral general.
Esto sería verdadero si mantuvieran una preocupación por los empleados (calidad y ambiente, remuneración, sentido de familia, incentivos, seguridad en el trabajo) proporcionándoles "dignidad y respeto", el trabajador estará motivado por producir calidad. Este estado de ánimo, sentido de lealtad, es una cuestión ética.
Sin embargo para los empleadores los trabajadores son el "recurso humano". Esto se interpreta como sujetos que no son personas solo son recursos (con todas las implicaciones éticas que esto significa).
Estos recursos son atractivos para las empresas en la medida que cumplan con ciertas pautas: juventud, dedicación, obediencia, resultados, identificación con la empresa, esfuerzo más allá de la estricta responsabilidad, capacidad de trabajar en equipo, ser agradables, saber de computación y tener un idioma alternativo. Lo mejor de todo si su costo es "bajo".
Una vez que este recurso se ha desgastado, y luego de haber entregado la vida a la empresa (sin olvidar que la familia también vive este proceso), puede ser fríamente reemplazado por otro recurso joven, más eficiente que sepa computación, de bajo costo y todas las ventajas necesarias.
Este es el comportamiento de las empresas hacia los recursos humanos (personas con familias que dependen de ellos, aspiraciones, necesidades, sentido de dignidad, sueños de justicia) en la mayoría de las empresas que interactúan en un ambiente de competencia, y sin embargo existen empresas que no dudan en mencionar que las personas son uno de sus principales activos.
La ética empresarial, es todo lo opuesto a la dignidad del trabajador. En la Argentina es una regla general decir que es un gran empresario el que a logrado pacificar a sus empleados y.. reducir los costos laborales.
La moral es por encima de todas las discusiones y todas las teorías, una relación de clase social.
Como todos podemos ver a diario, las clases sociales se miden por la participación que tienen en la economía. En consecuencia los empleadores no podrán nunca tener una moral idéntica a la moral de los trabajadores.
El empleador para sobrevivir en un mundo de constante competencia, tendrá que explotar, mentir, engañar y reducir la voluntad del trabajador. El enfrentamiento y la lucha serán permanentes. Los momentos de estabilidad solamente se pueden crear bajo el sometimiento de los trabajadores.
A diferencia de los trabajadores, la moral obrera es solidaria y de colaboración. Su meta principal es la felicidad de la familia. En general es pacífico y busca establecer lazos de amistad entre sus compañeros. No tiene aspiraciones competitivas.
Este es uno de los motivos por los cuales se hace difícil que entiendan la diferencia entre dos clases sociales diferentes, siendo de la misma especie humana.
Para el trabajador resulta incomprensible la actitud mezquina, y reaccionaria de los empleadores, cuando se trata de hacerles comprender los problemas íntimos de la familia, de los hijos. De hacerles ver sus males, de la imposibilidad de sobrevivir con bajos salarios, incluso hasta de quitarles parte de sus magros salarios.
Esta debilidad de criterios y el sentido de ingenuidad que rodea a los trabajadores es aprovechado por todos los empresarios. Incluso para el trabajador es incomprensible que los empleadores violen las leyes, los derechos sociales y hasta las imposiciones de las leyes penales.
La idea de este breve párrafo es para dejar sentado como piensan los empresarios y como actúan los trabajadores dentro de un mismo contexto social. Espero que sirva para despertar la conciencia de los trabajadores y se dispongan a despertar y a investigar estos temas que son mucho más profundos.
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