
En Corrientes aumentan las empresas “fantasmas” de seguridad privada
En la Provincia se hallan registradas oficialmente 62 empresas de seguridad privada con un total que supera los 4 mil agentes. De esta cifra se estima que el 60 por ciento del personal trabaja en “negro”.
Como una incongruencia, en la Provincia las empresas de seguridad privada crecen comparablemente a la rapidez de la propia inseguridad. En Capital los sectores sociales con mayores ingresos adquieren custodios que en su mayoría no están legalmente inscriptos.
Desde 1986 las agencias de vigilancia privada trabajan en la Provincia para contrarrestar la creciente demanda de custodias ante la ola de delitos y además, porque la Policía no puede realizar servicios adicionales. Comercios, barrios, empresas, transportes, edificios, bancos, organismos públicos, entre otros son los principales objetivos de los delincuentes que son cada vez más perspicaces a la hora de producir el delito. Las alarmas en hogares y comercios suelen ser insuficientes y la necesidad de protección obliga a buscar “ojos” capacitados para custodiar los bienes privados y lo que es más importante, la seguridad de la familia.
Por ello, el fenómeno de la seguridad privada crece a ritmos agigantados y con el objetivo de adquirir la mayor cantidad de servicio posibles, la mayoría de las agencias poseen un grado de informalidad similar al que se registra en el resto de las actividades laborales en el país. Este tipo de “maniobras fantasmales” asegura una alta rentabilidad en el rubro y con el aporte mínimo, se puede ofrecer en el mercado un servicio precario pero a muy buen precio.
Todos los que actúan al margen de la ley no cumplen con sus obligaciones fiscales, no pagan cargas sociales y eluden otros costos. Claramente, esto constituye una competencia desleal entre las agencias que “cumplen con la ley” de aquellas que obtienen sus ganancias a costa de los trabajadores, en este caso los guardias de seguridad.
Aunque desde la Policía de la Provincia a través de la oficina de Inteligencia a cargo del Comisario Inspector Alberto Aquino, no accedieron a brindar información sobre la cantidad de agencias inscriptas legalmente en la Provincia, “época” pudo saber que en Corrientes existen 62 agencias de seguridad privada (43 en Capital y 19 en el interior), de las cuales sólo 10 trabajan cumpliendo con sus obligaciones.
En comparación con la fuerza del orden que tiene 5259 policías, se estima que en la Provincia trabajan alrededor de 4 mil agentes de los cuales sólo el 10 por ciento realiza su actividad dentro del régimen laboral. La falta de control favorece a que las empresas no posean aseguradoras de riesgos (ART), seguros de vida y de responsabilidad civil, autorización por parte de RENAR para la portación de armas, entre otros facilitando la actividad comercial de empresas que trabajan con incumplimientos de la ley.
El presidente de la Cámara de Empresas de Seguridad de la Provincia de Corrientes, Carlos Francheschi Carabajal, indicó a este medio que “es sorprendente como desde los organismos del Estado licitan a empresas que trabajan fuera de la reglamentació n establecida en el Convenio Colectivo de Trabajo por el bajo costo que ofrecen”.
En este sentido subrayó que la competencia desleal es evidente y en las licitaciones para cubrir este tipo de servicio, los organismos eligen aquellas empresas que ofrecen hasta 4 pesos la hora de un trabajador de seguridad cuando los costos legales exigen por lo menos un presupuesto de 12 pesos la hora de un custodio.
“Hay vigiladores que cobran hasta $ 0.90 la hora cuando las agencias deberían abonar alrededor de dos o tres pesos la hora”, indicó el empresario del rubro.
En este sentido, Francheschi consideró que el gremio, constituido el pasado 10 de marzo tiene como objetivo regular el cumplimiento tanto de las empresas de seguridad como de los que requieren los servicios para que todas las firmas del rubro trabajen en forma legal.
Cabe aclarar que para solicitar el servicio de una empresa privada, cualquier ciudadano o institución debe saber que hay muchas agencias que no cumplen la legislación actual (Decreto N° 2684/84 y sus modificaciones) y que no están habilitadas oficialmente. Es por eso que se necesita tomar ciertos recaudos a la hora de elegir una empresa de seguridad.
Custodios armados
El precio del servicio de custodia armada es mayor que el de solo personal de vigilancia por el costo que genera poseer arma y la acreditación correspondiente para su utilización. Pero en muchas agencias de seguridad los exámenes son innecesarios y cualquier persona que quiera trabajar como custodio armado sólo debe aceptar los requisitos que desde diferentes empresas ofrecen a sus empleados.
La falta de exámenes psicofísicos o la averiguación de antecedentes son algunas de las falencias que revelan muchas agencias en la incorporación de agentes y que ponen en riesgo la seguridad de la sociedad.
En tanto, en otras provincias este tipo de agencia es regulada por una secretaría de la gobernación de seguridad como la autoridad de aplicación, cuando en Corrientes la Policía es el ente controlador que aplica las sentencias y es también la encargada de fiscalizar las habilitaciones tanto de los lugares a vigilar, como el cumplimiento de los requisitos para que alguien pueda ingresar a trabajar como agente de seguridad.
El viejo y conocido “sereno” que cuidaba las cuadras de algunos barrios de a poco va quedando en el olvido. Su servicio se convirtió, con el surgimiento de estas empresas “fantasmas” en un antiguo oficio por su ineficiencia y por que el rendimiento de los vigiladores “baratos” es más eficaz a la hora de custodiar.
Las estadísticas revelan que la inseguridad no ha disminuido y por el contrario la sociedad forzadamente demanda mayor protección. Las agencias de seguridad privada van en aumento y, aunque la calidad y el servicio no sean los más óptimos, a muy bajo precio se puede contar con vigilancia en la “puerta de su casa”.
Qué hay que saber a la hora de contratar un servicio
Contratar una agencia de vigilancia “trucha” puede ser más barato pero no más efectiva a la hora de proteger. Según datos de la Cámara de Empresas de Seguridad de la Provincia de Corrientes, si años atrás, la diferencia en el valor de las horas de los vigiladores entre una firma de “prestigio” y otra con “incumplimientos” era de 20 o 30 centavos, actualmente ronda los dos o tres pesos menos en relación a las segundas.
Sin embargo, esto puede salir muy caro.
Frente al incumplimiento de condiciones laborales, salarios o accidentes de trabajo, el empleado puede demandar a la agencia o, corresponsablemente , a quien la haya contratado.
Para solicitar el servicio de una empresa privada, cualquier ciudadano o institución debe saber que hay muchas agencias en la provincia que no cumplen la legislación actual (Decreto N° 2684) y que no están habilitadas oficialmente. Es por eso que se necesita tomar ciertos recaudos a la hora de elegir una empresa de seguridad.
Vale aclarar que este fenómeno, que crece al ritmo de la ola de la inseguridad, se da con más fuerza en todo el país. También es necesario saber que contratar el servicio de seguridad, es acordar con el empleado, el cuidado de personas o bienes que se encuentren en lugares fijos, pero sin intervención directa del vigilador. Esto quiere decir que el agente debe cooperar y asistir a las autoridades policiales o judiciales en la prevención del delito pero no intervenir.
Además el vigilador tiene que ser argentino y tener una edad mínima de veintiún años, certificado de capacitación para desempeñarse en la función, certificado de aptitud psicofísica y copia certificada de la credencial de legítimo usuario de armas otorgado por el RENAR.
En cambio, todas aquellas personas que hayan sido excluidas de las fuerzas armadas, de seguridad policiales, del servicio penitenciario u organismos de inteligencia por violación de los derechos humanos o posean condenas o procesos judiciales, no podrán desempeñarse en el cargo. Estos vigiladores tienen la obligación de no dar a conocer a terceros la información sobre sus clientes, personas relacionadas, así como también los bienes que tiene que cuidar. Tampoco usar uniformes que confundan a la gente con el de las instituciones oficiales de seguridad.
Custodios
Este tipo de seguridad se ha desarrollado al punto tal, que se calcula que hoy en la Argentina trabajan unos cien mil hombres como custodios privados, es decir, 22 mil más que los que suman las policías Bonaerense y Federal juntas.
Si tenemos en cuenta que los controles para instalar una empresa de este tipo son muy frágiles y que en la mayoría de las provincias argentinas (como el caso de Corrientes) no está legislado, el asunto se torna aún más grave. Julio Sarmiento, presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Seguridad e Investigaciones (CAESI), sostuvo en una nota en internet que “es más fácil abrir una agencia (de seguridad) que poner un quiosco”.
Además Sarmiento indicó que “debido a los pocos controles que hay, muchas agencias ofrecen personas armadas que teóricamente deben cuidar a la gente y como no les hacen exámenes para verificar su idoneidad y aptitud, no controlan su pasado, si tienen antecedentes policiales, si pertenecían a una fuerza de seguridad”.
El otro aspecto grave es que gran parte de estos custodios están en “negro”, el gobierno de la provincia de Buenos Aires reconoce que al menos por cada hombre en “blanco” que trabaja en la provincia hay uno en “negro”. Este dato no es menor ya que están registrados más de 30 mil hombres, ésta cifra duplica a los 15.000 efectivos de la Policía Bonaerense -sobre un total de 47.000- que realmente realizan tareas de prevención y represión del delito en las calles. Muchos de estos hombres llevan armas de fuego, a pesar de que tienen expresamente prohibido portar armas en lugares públicos y en lugares privados con acceso al público.
Recomendaciones de la Policía provincial sobre las agencias
Se lleva a conocimiento de la población en general que cada vez que desee contratar o requerir los servicios de seguridad privada para vigilancias y custodias de domicilios, establecimientos, instituciones, personas, trasporte de caudales o valores y a fin de no ser engañados en su buena fe, deberán solicitar la documentación para desarrollar la actividad, mediante la acreditación de Resolución Policial y Credencial correspondiente, extendida por la Policía de la Provincia.
La habilitación deberá poseer tanto la Agencia o Empresa que se presente ofreciendo sus servicios como el personal de las mismas. Asimismo, se hace saber a Empresas o Personas Particulares que no podrán realizar seguridad o vigilancia privada, sin previa autorización de la Jefatura de Policía de Corrientes, de detectarse dicha anormalidad se iniciarán las actuaciones administrativas y/o judiciales correspondientes.
Cuando el servicio implique el servicio de armas “portación o tenencia de armas” el carné del armamento utilizado y de legitimo usuario (otorgado por el Registro nacional o provincial de armas RENAR o REPAR) personal podrá portar arma (debidamente autorizada) únicamente dentro del predio en que se desarrolle la actividad.
Para el traslado de valores podrá portar armas desde el inicio hasta la finalización del servicio. Ante cualquier duda, se podrá requerir información en la Sección Control de Agencias de Investigaciones, Informes y Seguridad privada, sito en calle F. J. Quintana N° 805 . Teléfonos (03783) 427007 y 434168.
La ciudad contará con “Vecinos vigilantes”
“La intención es que Corrientes cuente con 5 mil vecinos vigilantes, preparados y capacitados por fuerzas del orden para disminuir el alto índice de delitos que registra la ciudad”, expresó a este medio el concejal Carlos Alonso, promotor del proyecto que busca incluir dentro de la Ordenanza 4314 (Guardia Urbana) la figura del “Vecino Vigilante.
El alto índice delictivo en la capital correntina fue el principal motivo que llevó al edil a presentar esta propuesta, aprobada el pasado 19 por el Concejo Deliberante capitalino, incluye la designación de un vecino cada doscientos metros (dos cuadras lineales) a quien se le encargará el territorio de vigilancia y será referente del sector. Según detalla el proyecto el vecino deberá reunir algunos requisitos fundamentales para desempeñar esta tarea como ser titular del inmueble, buen contribuyente, tiempo disponible, compromiso, entre otros.
Esta política de seguridad incluye además la capacitación de diferentes órganos e instituciones del orden, emergencias y servicios públicos. “El vecino vigilante deberá ser considerado por las instituciones del Estado y su llamado será prioridad de emergencia en la zona de custodia para prevenir diferentes delitos como así también asistir a las necesidades que su jurisdicción requiera, desde cortes de energía eléctrica hasta posibles robos de vehículos, entre otros”, concluyó Alonso.