Métodos de extinción
Para que un incendio se inicie o mantenga, hace falta la
coexistencia en espacio y tiempo con intensidad suficiente de cuatro
factores: Combustible, Comburente (aire), Energía y Reacción en
Cadena (radicales libres). Si se elimina uno de los factores o se
disminuye su intensidad suficientemente, el fuego se extinguirá.
Según el factor que se pretenda eliminar o disminuir el
procedimiento o método de extinción recibe el nombre de:
ELIMINACIÓN Combustible
SOFOCACIÓN Comburente
ENFRIAMIENTO Energía
INHIBICIÓN Reacción en cadena
Eliminación del combustible
El fuego precisa para su mantenimiento de nuevo combustible que
lo alimente. Si el combustible es eliminado de las proximidades de
la zona de fuego, este se extingue al consumirse los combustibles en
ignición. Esto puede conseguirse:
- Directamente cortando el flujo a la zona de fuego de gases o
líquidos, o bien quitando sólidos o recipientes que contengan
líquidos o gases, de las proximidades de la zona de fuego.
- Indirectamente refrigerando los combustibles alrededor de la
zona de fuego.
Sofocación
La combustión consume grandes cantidades de oxígeno; precisa por
tanto de la afluencia de oxígeno fresco a la zona de fuego. Esto
puede evitarse:
- Por ruptura de contacto combustible-aire recubriendo el
combustible con un material incombustible (manta ignífuga,
arena, espuma, polvo, tapa de sartén, etc.)
- Dificultando el acceso de oxígeno fresco a la zona de fuego
cerrando puertas y ventanas.
- Por dilución de la mezcla proyectando un gas inerte (N2
ó CO2) en suficiente cantidad para que la
concentración de oxígeno disminuya por debajo de la
concentración mínima necesaria. Se consigue el mismo efecto pero
con menor efectividad proyectando agua sobre el fuego, que al
evaporarse disminuirá la concentración de oxígeno (más efectivo
si es pulverizada).
Enfriamiento
De la energía desprendida en la combustión, parte es disipada en
el ambiente y parte inflama nuevos combustibles propagando el
incendio. La eliminación de tal energía supondría la extinción del
incendio.
Esto puede conseguirse arrojando sobre el fuego sustancias que
por descomposición o cambio de estado absorban energía. El agua o su
mezcla con aditivos, es prácticamente el único agente capaz de
enfriar notablemente los fuegos, sobre todo si se emplea
pulverizada.
Inhibición
Las reacciones de combustión progresan a nivel atómico por un
mecanismo de radicales libres. Si los radicales libres formados son
neutralizados, antes de su reunificación en los productos de
combustión, la reacción se detiene.
Los halones son los agentes extintores cuya descomposición
térmica provoca la inhibición química de la reacción en cadena.
Algunos autores postulan, que el gran efecto extintor sobre las
llamas del polvo, es debido a una inhibición física por la
separación espacial de los radicales libres, que provocan las
minúsculas partículas de polvo proyectadas.
Tipos de fuego
Todos los combustibles arden en fase gas o vapor. La peligrosidad
de un combustible depende fundamentalmente de su capacidad de emitir
gases o vapores en la unidad de tiempo a una temperatura determinada
(bajo el aspecto de ignición y propagación de llama).
Dichos gases o vapores mezclados con el aire pueden inflamarse y
si existe suficiente volumen de mezcla, generar una explosión.
Según el combustible
Gases
Son los más peligrosos; se mezclan íntimamente con el aire y su
ignición puede provocar una explosión. Producen llamas.
Líquidos
Son tanto más peligrosos cuanto más volátiles sean. Cuando se
manejan a temperatura superior a la de inflamación la mezcla de sus
vapores con el aire se inflama con violencia y si hay suficiente
volumen de mezcla pueden provocar explosiones. Producen llamas.
Sólidos
Son tanto más peligrosos cuando menos densos sean. Cualquier
combustible reducido a polvo y dispersado en el aire (nube), se
inflama con violencia explosiva. Al arder normalmente producen
llamas y brasas (excepto la cera, parafina y similares).
Fuegos normalizados
La norma UNE 23-010-76 establece las clases de fuego
normalizadas:
Clase A: Fuego de materias sólidas, generalmente de naturaleza
orgánica, donde la combustión se realiza normalmente con formación
de brasas.
Clase B: Fuego de líquidos o de sólidos licuables.
Clase C: Fuego de gases.
Clase D: Fuego de metales.
Agentes extintores
Existen muchas variables que pueden influir sobre la elección de
un agente extintor y su forma de aplicación. Pueden mencionarse
entre otros:
El tipo de fuego: A, B, C, ó D.
Si se pretende la extinción o solo la protección de riesgos
vecinos.
La velocidad con que actuará (accionamiento manual o automático).
El tamaño y tipo de riesgo.
El valor del riesgo a proteger.
La ubicación del riesgo.
El posible daño a causar por el agente extintor en las
instalaciones.
El costo del equipo que posibilitará la extinción.
Etc.
De hecho el principio fundamental que guía al diseñador de una
protección contra incendios es que, salvo incompatibilidades, la
mayoría de los riesgos pueden extinguirse con la mayoría de agentes
extintores, si se escoge la forma de aplicación adecuada, como queda
reflejado en la tabla 1, incluida en la NBE-CPI-82 (1).
Tabla 1:Adecuación de los extintores

Las incompatibilidades, (o baja acción extintora), quedan
reflejadas en la citada tabla por los espacios en blanco; además de
estas se deben indicar las siguientes:
1.- El agua a chorro sobre fuegos tipo A, pueden dispersar el
incendio, si los sólidos están disgregados.
2.- La efectividad del agua pulverizada sobre fuegos tipo B es
nula para productos con temperatura de inflamación inferior a 38ºC y
crece a medida que lo hace dicha temperatura de inflamación.
3.- El anhídrido carbónico es de muy baja efectividad en
extinción de fuegos con extintores.
4.- El polvo puede dañar instalaciones delicadas.
5.- La utilización de halón, en forma de inundación total, es muy
eficaz si se actúa en los primeros momentos del incendio, pero puede
ser peligrosa sobre fuegos extendidos puesto que, si la temperatura
del local es alta, la descomposición térmica del halón produce
productos muy tóxicos.
6.- La utilización de agua sobre instalaciones en tensión en
aplicación manual, puede entrañar riesgo de electrocución para
el operador. Debe indicarse al respecto que dicho riesgo es en
cierta parte una leyenda negra, puesto que, experimentalmente se ha
demostrado que existe siempre una distancia de seguridad, desde la
que se puede lanzar agua sobre instalaciones en tensión. El riesgo
disminuye cuanto mayor es el grado de pulverización del agua y
existen lanzas especiales que permiten extinguir con seguridad
fuegos en tensión de hasta 300 Kilovoltios desde distancias de
alrededor de 10 metros.
A pesar de lo anteriormente expuesto se recomienda que solo
personal entrenado y especializado extinga fuegos en tensión con
agua. Al respecto se recomienda la lectura del capítulo 1 de la
Sección 13 del manual de protección contra incendios. (2).
Eficacia extintora del agente en extintores portátiles
La utilización de extintores portátiles tiene unas especiales
características que cabe señalar:
- Son utilizados normalmente por personal poco entrenado que
tiene que acercarse al fuego.
- El agente extintor se consume rápidamente (unos 20 segundos)
- Si el conato no se extingue las dificultades de extinción y
pérdidas que puede ocasionar el fuego crecen con rapidez.
Son por tanto de gran importancia el factor distancia y la
eficacia (poder extintor)
Los extintores que se instalan en la actualidad deben poseer una
indicación de su eficacia extintora según se expresa en la
NBE-CPI-82. Para los extintores antiguos puede utilizarse la
eficacia orientativa recomendada por la regla técnica de Cepreven
(3) incluida en la citada NTP.
Del análisis comparativo de la eficacia, distancia de actuación y
capacidad en sustancia extintora debe hacerse las siguientes
reflexiones progresivas:
1.- El accionamiento de un extintor de agua pulverizada, halón ó
CO2 debe hacerse a poca distancia del fuego para que sea
efectiva su acción.
2.- A esas distancias el calor radiante es muy penoso.
3.- La eficacia extintora de las llamas es más del doble
utilizando polvo o halón que CO2 o agua pulverizada.
4.- Un mismo peso de extintor (recipiente y agentes extintor)
contiene menos de la mitad de agente extintor si éste es el CO2
(el recipiente es de acero y de gran consistencia para soportar la
presión necesaria).
Como reflexión orientativa se sugiere pensar que salvo
incompatibilidades en la extinción de un fuego si se utiliza
polvo o halón la efectividad extintora puede ser más de cuatro veces
superior a la del CO2 para un mismo peso de extintor
portátil a transportar (más de dos veces por cantidad de agente
extintor y más de dos por eficacia), con la ventaja para el polvo
que puede accionarse a mayor distancia y por tanto con mejor óptica
y menor riesgo para el operador. |