ARTICULO DIARIO DE LEON (05-10-08)

Matanza de los Oteros hace «hija adoptiva» a la tenista Vivi Ruano

Ramiro

«Soy muy feliz al ser reconocida con esta distinción por mi pueblo»

La reciente medallista de plata olímpica en la modalidad de dobles, la leonesa Virginia Ruano, recibió en el Ayuntamiento leonés de Matanza de los Oteros, el título de «Hija Adoptiva» de la citada localidad, tras el acuerdo unánime por parte del pleno municipal celebrado el pasado martes. El acto, en el que estuvo presente la deportista Virginia Ruano, acompañada de los familiares que residen en el pueblo de Matanza de los Oteros, amigos y toda la Corporación Municipal, encabezada por el alcalde Marcelo Alonso, consistió en la entrega de un pergamino acreditativo de esta distinción perfectamente enmarcado que intenta resaltar los éxitos de Vivi Ruano, vinculada familiarmente con la localidad, y quien además firmó en el Libro de Honor del Ayuntamiento de Matanza de los Oteros.

Un envidiable currículum

Virginia Ruano cuenta en su brillante y extenso palmarés con dos medallas de plata olímpicas, las conquistadas en los dos últimos Juegos Olímpicos, los disputados en 2004 (junto a la ya retirada de las pistas de tenis profesionales Conchita Martínez) y en los recientes de Pekín 2008, junto a Anabel Medina (novia del Quijano Raúl), su pareja deportiva, con la que en tan sólo un año ha llegado a un perfecto entendimiento, como lo demuestra la medalla de plata conseguida en los últimos Juegos Olímpicos de Pekín.

A ello une la tenista madrileña de ascendencia leonesa de 35 años nueve títulos de Gran Slam, siempre en su especialidad de dobles, con cinco Roland Garros en 2001, 2002, 2004, 2005 y 2008, un título del Abierto de Australia en 2004 y tres US Open en 2002, 2003 y 2004, lo que le permitieron alcanzar el número 1 del mundo en dobles en las dos últimas temporadas, compartiendo éxitos con la argentina Paola Suárez.

En la modalidad de dobles mixtos asimismo obtuvo un triunfo en Roland Garros en la temporada 2001, junto a el tenista Tomás Carbonell, que también está ya retirado de la competición oficial.

Su currículum a nivel individual, aunque menos extenso, es también destacado, al haber conquistado los títulos de Cardiff en 1997, Budapest en 1998 y Tashkent en 2005. En suma, se trata de una tenista que ha destacado en cada una de las especialidades del tenis.

Polideportivo Virginia Ruano

La intención del Ayuntamiento de Matanza de los Oteros, según reconoció su alcalde, Marcelo Alonso, es el de construir unas instalaciones deportivas, que dispongan de una o varias canchas de tenis, que llevarían el nombre de Virginia Ruano, en honor a la tenista leonesa, que siempre ha manifestado públicamente su cariño a Matanza de los Oteros, porque en la citada localidad leonesa habita gran parte de su familia y muchos amigos de la deportista.

Virginia Ruano tiene 35 años y se ha pasado media vida dando raquetazos. Tiene su residencia en Madrid. «Por las mañanas, hago dos horas de tenis y después acudo a la residencia Blume, donde me preparo físicamente: corro, hago brazos y piernas y estiramientos. Por la tarde, descanso y aprovecho para quedar con mis amigos y estar con mi familia, porque, en cuanto me meto en la competición, empiezan los viajes y no les veo», señala la tenista de Matanza de los Oteros.

En cuanto a su forma de actuar en la pista indica: «Mi secreto en la pista es, sin duda alguna, la cabeza. Es fundamental estar con una mente ganadora, si no pierdes. La alegría por la medalla conseguida en Pekín, el apoyo y el cariño del público, la emoción en el podio... fue algo increíble. Estos inolvidables momentos compensan las duras jornadas de entrenamiento, estar lejos de casa, haber tenido una infancia y una adolescencia centrada en la raqueta, y haber tenido que madurar antes».

La deportista, vinculada familiarmente a Matanza de los Oteros no pudo contener la emoción en este acto asegurando que en la final de dobles «pensaba siempre en mi padre y lo bien que siempre me lo he pasado en este pueblo», señala al recordar el fallecimiento de su padre hace casi un año. «Soy muy feliz al ser reconocida por mi pueblo», destaca.

Con respecto a su pareja en el dobles señala: «Con Anabel Medina sólo llevo un año y la prueba de que nos entendemos a la perfección es la medalla de plata conquistada en los Juegos Olímpicos de Pekín».