Entrevista / Virginia Ruano / Tenista (EL MUNDO)

«Jugaría en medio de la Castellana»


La deportista madrileña, criada en la Alameda de Osuna, reconoce que la medalla lograda en Atenas fue el mejor momento de su carrera

JAIME RODRIGUEZ

Virginia Ruano (Madrid, 1973) ha sido capaz de dar otro rostro al tenis español. Le ha restado individualismo, algo inherente a este deporte. Ella es una pionera en nuestro país en triunfar en las pistas compartiendo campo. Con la argentina Paola Suárez ha conformado la mejor pareja de dobles del circuito, sumando siete títulos de Grand Slam desde que en 1995 decidieron juntar raquetas. Virginia, Vivi para sus cercanos, responde desde Sydney, a 40 grados de calor, donde prepara el Open de Australia, que arranca el lunes. Acude a la cita australiana huérfana, debido a que su compañera Suárez está lesionada. Ahora intentará revalidar el título junto a Conchita Martínez, con quien tampoco lo hace nada mal. Las dos se colgaron la medalla de plata en los Juegos de Atenas. «Mi momento más especial», reconoce.

Pregunta.- ¿Cómo se imagina unos Juegos a la madrileña?

Respuesta.- Bien organizados. Con la gente entregada al acontecimiento y participando del ambiente. Yo espero disfrutarlos desde la grada, porque tendré ya 39 años y no creo que tenga cuerda para llegar hasta allí en activo.

P.- ¿Ve preparada a la capital?

R.- Sin duda. Madrid está muy acostumbrada a organizar grandes eventos como, por ejemplo, el Masters de Tenis. Todo el mundo ha aplaudido la aceptación que ha tenido este torneo en la ciudad.Haríamos unos Juegos con nota muy alta.

P.- ¿En Atenas se empapó del ambiente olímpico?

R.- Eran mis segundos Juegos [estuvo también en Atlanta'96] y fueron los mejores porque pude volver con una medalla. En la Villa Olímpica se respira un aire especial, de unión entre los atletas, a pesar de que cada uno estamos pensando en el partido o en la prueba que tenemos al día siguiente.

P.- ¿Qué se siente con una medalla al pecho?

R.- Es mi momento más especial, el mejor recuerdo de mi carrera.Era mi sueño desde que era pequeñita, lo digo de verdad. Es un premio único, porque sólo puedes aspirar a él una vez cada cuatro años. Por eso también me dio tanta pena perder la final. Fue mi derrota más amarga.

P.- ¿Los triunfos en pareja saben distinto?

R.- Sí, son alegrías multiplicadas por dos. El tenis de dobles es más solidario, te obliga a convivir, a comprender a tu compañera y a disfrutar junto a ella de los momentos de éxito.

P.- ¿Cómo describe Madrid a las tenistas del circuito?

R.- Como una ciudad abierta, cosmopolita, y con gente de buen carácter que ofrece mucho. En Madrid siempre estamos dispuestos a recibir visitas.

P.- ¿Dónde se encuentra más a gusto en la capital?

R.- En la Alameda de Osuna, que fue donde me crié. También me encanta el casco antiguo y la entrada desde la carretera de La Coruña, con El Pardo y el Palacio Real al fondo.

P.- ¿Cómo sobrelleva pasar 300 días lejos de su casa?

R.- Se echa mucho de menos. No llegas a acostumbrarte a los hoteles y los aeropuertos. Extraño a mi familia, mis amigos, mi casa...Y ese Madrid nocturno.

P.- ¿La marcha?

R.- Más que los bares, me gustan los paseos de noche en verano.Me encanta el ambiente que puedes encontrar a cualquier hora de la madrugada.

P.- Deportivamente, ¿qué le falta a Madrid?

R.- Hasta ahora ha tenido pocas infraestructuras, pero el proyecto olímpico la modernizará mucho. Los tenistas antes nos teníamos que ir a zonas como Levante o Cataluña en busca de mejores pistas y un tiempo más cálido en invierno.

P.- ¿Dónde empezó a jugar al tenis?

R.- En el Club Brezo de Osuna. También disputaba partidos en las antiguas pistas de la Ciudad Deportiva del Real Madrid.

P.- ¿En que lugar de la ciudad le gustaría echar un partido de tenis?

R.- En medio de la Castellana, cerca del Bernabéu.

P.- Se declara blanca blanquísima.

R.- Sí, soy del Madrid por mi hermano. Él me enseñó a jugar al tenis y me metió el madridismo en vena.

P.- Pues estará contenta con el resultado del derbi del pasado fin de semana.

R.- Claro, pero me dio rabia no poder verlo. Seguí el resultado por Internet.