Entrevista Legión Argentina. (06-11-06)

Entrevista a Vivi Ruano:

Virginia Ruano, la gran doblista española, se ha quedado a las puertas de participar en la Sony Ericsson WTA Tour. Su pareja, Paola Suárez, ha sufrido una lesión que las ha impedido clasificarse.

-¿Cómo valoras esta primera edición del Sony Ericsson WTA Tour en España?

Tener un torneo de la calidad de un master, en el cual sólo vienen las ocho mejores del año y las cuatro mejores parejas en dobles, siempre es un evento importante. De cara al tenis femenino, que una ciudad como Madrid tenga un torneo así es bastante positivo. La gente puede disfrutar durante cuatro días de esas jugadoras, de ver su nivel. Todo eso creo que siempre es positivo.

-¿Qué objetivos os habéis propuesto en esta edición del Master?

Al final mi compañera de dobles se ha lesionado y no voy a poder participar. Entonces, después de seis años que llevo jugando el Master, esta edición, que justamente se hace en mi ciudad y en mi país, no voy a poder disputarla. Sí, Paola se recuperó de la cadera, pero todo este año ha tenido diferentes problemas, sobre todo con los gemelos. Se rompió uno casi a principio de año; luego, tuvo una recaída; y, ahora, ha vuelto a tener una tercera. Estábamos justas, pero al no poder disputar los últimos torneos, no vamos a poder llegar a clasificarnos.

-¿Cuál es la pareja favorita de este torneo?

Ahora mismo están ya clasificadas Raymond y Stosur, que están de número 1, y las dos chinas, Zheng Jie y Yang Zi, que nos ganaron en Winbledon. Lo que pasa es que se juega sólo a un partido, es como semifinales y final. Entonces, también depende de como te encuentres esa semana y de la forma con la que llegues. Creo que las chinas tienen bastantes posibilidades.

-¿Cómo ves a las tenistas españolas que están ahora jugando profesionalmente?

Ahora mismo está Anabel Medina, Lourdes Domínguez y yo misma. La verdad, no hay muchas. Antes éramos muchas más entre las 100 mejores del mundo. Pero, al final, lo importante es la base, como en chicos, que haya un montón de gente que compita desde abajo y, poco a poco, vayan subiendo.

-¿Por qué empezaste a jugar con Paola?

Fue un poco de casualidad. Nos conocimos en Houston hace un montón de años, casi cuando ella empezaba. Hablábamos el mismo idioma y decidimos jugar ahí ese primer torneo. Aunque no nos fue bien, nos divertimos. A partir de ahí cuando coincidíamos jugábamos juntas, sin pensar en un futuro. Pero, poco a poco, nos iban viniendo resultados, hasta que creo que fue en Roma, en el 98 o en el 99, ganamos el torneo y a partir de ahí cambio todo.

-¿Cómo dos personalidad tan diferentes se sincronizan en el terrero de juego?

Creo que eso también es lo bueno, que somos tan diferente que hemos llegado a que cada una aporte la carencia que tiene la otra. Paola en lo que es a nivel tenístico tiene unos golpes muy buenos de fondo de la pista. En cambio, yo me muevo mejor delante en la red. Soy más tranquila, ella es más nerviosa. Nos hemos ido complementando, lo que no tenía una lo tenía la otra y, luego, sobre todo, en lo bien que nos lo pasamos cuando jugamos.

-Junto a Paula has ganado cuatro veces el Roland Garros, incluso en la última final jugasteis lesionadas. ¿Cómo lo recuerdas?

Fue muy emocionante porque en cuartos de final fue cuando Paula se lesionó y yo, en semifinales, estaba mal. Era un superarse día a día, un no saber que podía pasar. Pero, además, con unas ganas muy grandes, por parte de las dos, de ganar Roland Garros ese año. Entonces, la recuerdo con sufrimiento y, sobre todo, con muchas ganas de superarnos, de pasar esa crisis, y de poderla sacar a delante.

-En el 2003, lográis la victoria en el Masters femenino y la condición de primera pareja mundial, ¿ha sido tu mejor temporada?

De todas formas, hemos quedado como número uno por parejas tres años consecutivos. Entonces, cada temporada ha sido bastante buena durante estos años. De hecho, jugamos casi 11 finales seguidas de Gran Slam. Mis mejores temporadas han sido prácticamente estas últimas seis, no sé si hay una mejor que la otra. La valoración es de seis años muy buenos.

-¿Wimbledon es aún la gran asignatura pendiente?

Sí, hasta que no lo tengamos seguirá siéndole (risas) Pero, al menos, este año hemos vuelto a estar en la final, aunque ahí Paula ya estaba mal de los gemelos. Casi no habíamos podido jugar y volvimos a estar cerca. Bueno, sigue pendiente.

-¿Cómo has visto a los tenistas que participaron en la edición masculina del Marters?

No he visto mucho porque me ha pillado entre Zurich y Madrid. Pero, no es fácil jugar con altura en Madrid. Lástima de Nadal; creo que todo el mundo quería que estuviera de nuevo en la final. Tommy, que perdió cuando se estaba jugando el Master… A lo mejor, no es lo que hubiéramos deseado, queríamos tener un español en la final o una final española. La valoración tampoco es mala.

-Entu opinión, ¿qué necesidades tiene el tenis español femenino?

Necesita que otra vez se le vuelva a apoyar desde la Federación, desde la base del tenis. Crear, de nuevo, una base grande, que vuelvan a jugar las chicas desde pequeñas para que, poco a poco, vayan cogiendo el nivel y así saldrá gente buena. Por ahí se tiene que empezar, sobre todo, por la base. Luego, para la gente que ya estamos ahí siempre es perfecto que se hagan estos torneos. Lástima que teníamos otro en Madrid que ahora ya no se disputa. Pero, sé que ahora en Barcelona hay muchas de hacer cosas. Se está haciendo en 75.000, que quieren que aumente de categoría. Torneos pequeños y, luego, uno más grande en España, siempre ayudan mucho a que salgan jugadoras.

-¿Cómo es tu día a día? ¿Cuál es su plan de entrenamientos?

Cuando estoy aquí, que no es muy a menudo, en Madrid, suelo entrenar sobre las 10 de la mañana en la Federación con Carlos Castillo. Luego, hago físico. Ahora normalmente lo hago todo seguido, de 10 a las 3 y media de la tarde. Intento dejarme las tardes libres. A veces no puede ser y parto la sesión: hago físico por la tarde. Estás todo el día prácticamente, sino no es entrenando dándote masajes u otras cosas. Vives las 24 horas siempre un poco pensando en el tenis.