Doblemente ambiciosas

Vivi Ruano y Anabel Medina disputarán hoy el oro a las hermanas Williams tras superar la encerrona china

JUAN JOSÉ MATEO - Pekín - 17/08/2008

El público chino pidió gasolina y gritó palabras enardecidas. Lo escucharon como un tormento Anabel Medina y Vivi Ruano, que miraron a la grada, vieron una solitaria bandera española y redujeron a las chinas Yan y Zeng (6-4 y 7-6) para citarse hoy en la final del torneo de dobles (Teledeporte, 10.00) con las estadounidenses Serena y Venus Williams. "¡Jia You! [Vamos China!]", les recibió la grada. "¡Zhongguoren! [¡chinos!], bramó. "¡Jia You! [ponerle gasolina]", insistían. El griterío, vivido en primera fila por la Reina Doña Sofía y los duques de Palma, fue un trueno en la noche china. No sirvió de nada. Los nervios han muerto. Abran paso al alcohol y sus cánticos de entretenimiento.


VIRGINIA RUANO PASCUAL


"Anabel es creativa y Vivi tiene experiencia. Por eso ganan", dice el técnico de Medina


"Si tienen que elegir la medalla o el Abierto de EE UU, escogen la medalla", añade

El primer día que Medina salió con Ruano a batallar en los Juegos, buscó a su entrenador, Gonzalo López, y le dijo: "Estoy más nerviosa que en Roland Garros". Ayer, hora y media antes de su partido, ni se acordó del grande que venció este verano con Ruano, aunque debió temblar más todavía. "¡Alcohol! ¡Alcohol! ¡Alcohol! ¡Hemos venido, a por medalla, y la de oro es la mejor!", se gritaban las dos tenistas mientras se sacaban fotografías con su equipo. La escena resume las razones de su éxito. Antes que fieras competidoras, Ruano y Medina son amigas.


"Están teniendo tanto éxito porque se llevan muy bien pese a la diferencia de edad", cuenta López, que ve en Ruano, de 34 años, a la sabia mano protectora de su pupila, Medina, que ya ha cumplido los 26. "Son, además, dos muy buenas doblistas: Anabel es muy creativa y Vivi tiene mucha experiencia y las jugadas bien cogidas, porque ha ganado nueve torneos grandes. Anabel inventa y Vivi estructura. Uno de sus éxitos es que llevan un año y medio trabajando juntas. Lo han cogido con tiempo, y eso lo ha decantado todo".


"Este era el partido más difícil, porque ser cuartas habría sido muy duro", dijo Medina. "Ahora falta el oro", coincidió Ruano. "Hemos trabajado mucho. Ya tenemos claro nuestro nivel".


Ruano, plata con Conchita Martínez en Atenas 2004, convenció a Medina para formar una pareja estable hace año y medio. Juntas recorren el mundo jugando. Juntas apuntan en su libreta jugadas y estrategias. Y juntas han retroalimentado su voraz ilusión por una medalla. "Anabel valora más los Juegos ahora", razona López. "Tienen una ilusión bárbara. Si tienen que elegir entre una medalla y ganar el Abierto de Estados Unidos, eligen la medalla. Cuando se metieron en semifinales hicieron muchas risas. Y les tuve que decir, 'oye, me parece perfecto, pero los Juegos Olímpicos tienen una canallada: si quedas cuarto no tienes nada".


"El objetivo no estaba cumplido", resume Pepo Clavet, entrenador de Robredo y pareja de Ruano, sobre el increíble partido remontado en cuartos a las estadounidenses Huber y Davenport, que tuvieron bola de partido. "Fue cuestión de confianza y afán de no rendirse nunca. Tienen fe y ganas de medalla". Lo confirmó Medina: "Hacía cuatro años que no se me cerraba el estómago. Se nota que hay ilusión, los nervios están a flor de piel". "Es el único torneo en el que doy más importancia al doble que al individual".


Las españolas se juegan hoy el oro que ayer ganaron Roger Federer y Stainslav Wawrinka (6-3, 6-4, 6-7 y 6-3). Ayer, jugaron a lanzarse un balón americano. "¡No nos doblemos el tobillo!", se decían. Ni tobillo ni nada. Ruano busca la revancha. Y le acompaña una amiga. Anabel Medina.